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sábado, 17 de agosto de 2019

Un ave recorre el jardín



Un ave recorre el jardín
y remueve con su pico el vello de la tierra
que es la hierba. 
No sé el nombre de este pajarito extraño
que busca su sustento ignorándome
y extiende las alas para volar hasta el nogal,
se esconde en una rama y ya no puedo verlo
porque es verano. 
En invierno los nogales se desnudan 
y a través de sus brazos se puede ver la luna
como una piedra preciosa
y el vuelo libre de los seres alados.

 Mi mente hoy 
es una manada de elefantes distraídos.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Michelle Murray

martes, 30 de julio de 2019

Yama, el señor de la muerte


Yama, el señor de la muerte,
me muestra el espejo del samsara
pero mi ignorancia es el eslabón de una cadena
que me ata a él. 
Doy vueltas en esta rueda como en una noria 
y a veces pienso que todo está bien
y a veces pienso que no puedo más. 
Pero todo es confusión.
Miro la luna y el dedo que muestra su camino.
Ella es el alivio tras un día abrasador,
ella es la luz que no ciega
pero la intuyo demasiado alta...
Aunque otros llegaron
siguiendo la guía de los sabios y las sabias.
Yo también lo haré
y seré luna llena no eclipsada por el sol,
dadora de luz.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Cassandra Barney









viernes, 5 de julio de 2019

Las viejas fotografías



Las viejas fotografías
están vestidas de niebla
y mi boca se deshace
en el deseo de agua.
Casi he olvidado
el color de la lluvia.
Volverá cuando quede atrás
el tiempo de las algarrobas
y los duraznos pierdan
su sabor a terciopelo.

(Cris Carrasco García)
Imgen: Iceland- Catrin Welz-Stein



lunes, 3 de junio de 2019

Es difícil recoger plumas pisoteadas



Es difícil recoger plumas pisoteadas
para pegarlas junto a las letras
como si fueran medallas que la vida te regala. 
Es difícil encontrar una partícula de tiempo
para transcribir en el papel la circunferencia
del silencio.
Pero me es muy fácil
tomar de tus palabras el aliento
para contar que la primavera 
está abriendo las flores una a una
con la inquebrantable paciencia de los días.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Ariana Richards

lunes, 6 de mayo de 2019

Palabras naranja



Palabras naranja
llenaron el tronco de los alcornoques.
Vientos de plegarias y agradecimientos
resonaron en el aire de las montañas.
He vuelto
con el cuerpo vestido de corcho
donde cabe todo y aún me llueve
la enseñanza más bella:
"No tienes que amar para ser amada".

(Cris Carrasco García)
Imagen: Michiko Mishikawa 

domingo, 7 de abril de 2019

Viajaré al silencio más íntimo


Viajaré al silencio más íntimo
de todas las palabras
con ropas de frío y cálido acento.
¿vendrán a buscarme los cuervos
en la mañana?
Quizá deba guardarles miguitas de pan
y un poco de agua... 
Caminaré entre los buitres,
estudiaré el vuelo de las águilas.
Y lo haré yo, 
que siempre me creí pequeña,
que nunca me imaginé valiente.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Isabel Ruiz 

miércoles, 20 de marzo de 2019

Primavera



El invierno se transforma
en primavera
como una oruga
que ya puede volar
se convierte en mariposa.

(Cris Carrasco García)




Imagen: Claudia Tremblay
Música: Primavera. Antonio Vivaldi.

viernes, 15 de marzo de 2019

Ha pasado una vida



Ha pasado una vida
y un eón de resentimientos,
pero ayer te vi entre los naranjos
que anuncian la primavera
y se evaporaron las lágrimas. 
Me volví gota de agua.
En un segundo
olvidé las heridas desangradas
y los rasguños sin cicatriz.
A veces, lo que no hacemos en todo un camino
lo logramos casi al final
quizá porque ya es el momento
de convertirnos en flor
como le ha llegado su tiempo al azahar.

(Cris Carrasco García)
Imagen: desconozco su autor/a. 
Tomada de Pinterest.

viernes, 8 de marzo de 2019

Dejamos de vernos, nos encontramos

Imagen: Ángeles Santos. Tertulia


Dejamos de vernos, nos encontramos,
me cuidaste, te cuidé,
me señalaste un camino, 
te fuiste del mío,
me enseñaste el valor de la paciencia,
del amor y de la compasión,
a mis ojos te volviste una maga sabia.
Te fuiste con la espalda encorvada
y llegaste con aroma de recién nacida. 
Me sorprendí con tus palabras
y a veces supe el orden preciso de tus frases. 

Todas llegasteis para moldearme,
para dolerme vuestro dolor lejano,
para hacerme sentir cerca del mar. 
Hoy sé que las que se fueron
tuvieron que hacer su senda
y las que se quedaron formaron conmigo
un lazo abierto que anuda lo bueno 
y deja marchar lo que ya no está.

A ti, viajera, mamá, hermanas, 
a ti, mi amante, mi amiga, mi niña que crece,
a ti, mi maestra, a ti que no te conozco
pero te aprendo en todos los poros de mi piel
que son también los tuyos,
gracias por todas las fechas y todos los días. 

(Cris Carrasco García)


martes, 12 de febrero de 2019

Mi vacío será llenado por el aire

Mi vacío será llenado por el aire
y el canto de los pájaros
mientras camino con un equipaje efímero
y un cuenco de limosnas
que acepta mimosas recién nacidas.
.
(Cris Carrasco García)



Imagen: Isabel Ruiz

viernes, 28 de diciembre de 2018

Tener los brazos siempre abiertos

Tener los brazos siempre abiertos
para dar la bienvenida 
a los que llegan
y dejar marchar
a los que se van.
Inocente en el día de los Inocentes,
un pequeño ser se aleja
entre sollozos
y otro llega entre sonrisas.
No es la crueldad de la vida,
no es la bendición de la vida,
es sólo la VIDA
que sale a nuestro encuentro.

(Cris Carrasco García)


Imagen: Asun Balzola

viernes, 23 de noviembre de 2018

El gorrioncito

El gorrioncito
otea el horizonte
desde el punto más alto
del tejado.
Sé que sólo ve lluvia.
Alza el vuelo, traza círculos
con alegría infantil.
Está jugando
donde otros maldicen el agua.

(Cris Carrasco García)


Imagen: Cinzia Bolognesi

jueves, 15 de noviembre de 2018

Recojo algunas hojas



Recojo algunas hojas
que tapizan la tierra
del parque.
Están mojadas, tienen frío,
el otoño las hace temblar.
Las pongo en mi diario
para que duerman calientes,
para no olvidarlas
cuando llegue la primavera.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Abigail Halpin

domingo, 21 de octubre de 2018

A veces pienso en escribirte


A veces pienso en escribirte
y decirte que todo lo teñí
de luz iridiscente.
Es cuando estoy en la bella dimensión
y todo es bueno. Todo está bien.
Otras veces me alegro
de que me cerraras tu puerta
como a una vendedora de enciclopedias.
Pero ¿sabes?
Siempre gana la luz del arco iris
aunque nunca te escriba. Aunque no lo sepas.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Xuan Loc Xuan

sábado, 29 de septiembre de 2018

Quiero ser agua

Quiero ser agua
y que en la noche
la estrella más pequeña
venga a buscar 
la frescura de mis brazos.

(Cris Carrasco García)


Imagen: Barbara Zambon

viernes, 14 de septiembre de 2018

Recojo un jazmín caído

Recojo un jazmín caído 
y es una ofrenda para el altar.
La acera me agradece que la limpie,
el jazmín me agradece
que todavía lo crea útil
y el Buda sonríe
ante el perfume de la flor. 

¡Cuántas cosas ocurren
con sólo recoger un jazmín perdido!

( Cris Carrasco García)

Imagen: desconozco su autor o autora.


viernes, 17 de agosto de 2018

Te traeré un hada

Te traeré un hada
que te cuide y te quiera.
Alguien a quien le importes
y te acaricie
como sólo las hadas saben.
Sólo te pido un poco de paciencia
porque estoy aprendiendo
su idioma de pensamientos buenos.
No tardará mucho
porque ya ha mandado en anticipo
un manto de luz
y una pluma con tu nombre. 

(Cris Carrasco García)

Imagen: Corinne Dmuynck

jueves, 26 de julio de 2018

Como sólo la luna enseña



Me recibiste con los brazos abiertos y vestida de agua.
Yo no esperaba nada, no tenía un punto, ni un pensamiento,
ni un lugar donde anclar la brisa de tu noche
y aún así, me abriste las manos
con el gesto que no deja lugar a un resquicio de duda.
Te sentía cerca, te sentía bella.


Fuiste canal que termina en nacimiento
con ojos inundados de luz de noche,
cañaveral donde esperan los pájaros la llegada de un nuevo día
ignorante de  la cara muerta de la realidad:
madera, plástico, frivolidad de turismo amarrado a todas las superficies.


No sé si fuiste o te soñé…
Pero sólo con habitar mi sueño, entonces ya fuiste.
Sí. En la realidad del mundo de Alicia,
en el lugar donde levanto las nieblas de Avalon.
Allí, entre dos de todos los cosmos, estuviste.
Y me recibiste y te surqué y fuimos. Porque fuimos.
Como son los planetas, los satélites y los infinitos,
como la fantasía que inventa lo que ya existe.


Uno de los dos mundos estaba en agonía
y el sufrimiento de todos rondaba como un buitre que espera su muerte.
¿Fuimos egoístas al ser felices cuando el mundo se desangraba?
No. Porque vertimos amor donde ya no quedaba esperanza,
porque al cobijarme en tu húmedo cuerpo
cobijaste a todos los seres heridos, dolidos y hambrientos,
porque una gota de amor basta para redimir el universo del dolor.


Todo fue como debía ser
en la estación de los largos atardeceres
que terminan con el sol calado hasta los huesos por tus aguas.
Así terminé yo. Porque fui tu sol, me humedecí contigo
y  juntas esperamos a la luna creciente para danzar descalzas
como sólo lo femenino sabe, como sólo la luna enseña.


Tuvo la belleza fugaz del cormorán que levanta el vuelo
y se pierde en el horizonte violáceo.
Era imposible no mirar al cielo
y juntar las manos para dar las gracias
por tanto amor. Por tanta belleza.
Por tanta plenitud. Por ser dos.
Por la confianza de abrirte en canal para mí.
Por mi valentía al elevarme en lo inestable.


No hubo fuego porque fuimos agua y brisa,
no se paró el tiempo porque avanzó hasta llevarnos
a la estación de los atardeceres teñidos de hojas,
no estoy partida en dos porque te llevo dentro,
no dejé en ti mi vida porque tú sumaste un corazón
donde no late el mío.


Pero fue pasión. Sí. Fue pasión.
Como lo es escribir poemas de agua,
o mirar los eclipses para buscar la sombra de la luna,
o estar sola entre una multitud de viandantes
sabiendo que puedes echar a volar.
Sí. Fue pasión.
Como lo es mirar las golondrinas después del invierno
o contemplar la dilatación de los días al final de la primavera.


Terminó porque todo es efímero y las danzas acaban
cuando los pies duelen de tanto bailar
y debes caminar sobre tierra firme
sin saber si has aprendido todos los nombres
con los que te llaman los barqueros y los pescadores.


Hoy me he decidido a escribirte
al lado del fuego de la estufa y con mitones de vagabunda
en la estación de las noches oscuras
porque entre el tráfico de la ciudad  una garza ha venido a visitarme
y me ha dicho que no moras en el habitáculo de un recuerdo.
Existes con sólo cerrar los ojos o elevar el ancla.


Ahora, en lo sereno del invierno,
bendigo el brazo de mar que te hizo dulce,
te bendigo por ser agua
y me bendigo por ser la libélula que aprendió a tu lado
a dibujar el esbozo de sus alas.


                                       Cris Carrasco García
Imagen: Cris Carrasco García

lunes, 2 de julio de 2018

Qué eternas son

Qué eternas son 
algunas tardes de verano
instaladas en un tiempo infinito.
¡Qué eternas cuando esperas
un pequeño milagro imposible!

(Cris Carrasco García)



Imagen: Claudia Tremblay


lunes, 18 de junio de 2018

A veces, por un instante

En el tren, de Villacañas a Valencia.

A veces, por un instante,
la vida es tan perfecta
como un círculo de mujeres
con raíces de tierra
y pechos de mariposa.
A veces, por un instante,
la vida es tan redonda
como un mar de amapolas
entre bancales de trigo y viñas.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Barbara Zambon