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martes, 14 de marzo de 2017

Con ellas


Pasa la tormenta que tanto daño ha hecho y amanece con un tenue sol velado por las nubes.
Desayuno. Es mi momento preferido del día. Tomo el té y leo algunas noticias. Veo que una amiga, una escritora muy sensible, ha colgado una entrada en su blog y corro a leerla. Habla de un nuevo libro que ayer le trajo el cartero ¡ qué alegría cuando el cartero llega con libros nuevos que esperas desde hace tiempo!. Esta novela narra una sencilla historia de amor en un país de frío y nieve. 
Y así ella siente que viaja con la imaginación. Viajar es mágico. Sea con el cuerpo físico o sea a través de los libros. Viajar sin salir de casa creando mundos perfectos aunque quizá los mejores sean los imperfectos.
Mi amiga también habla de "nuestras chicas": Jane Austen, Etty Hellisum,las Brönte, Emily Dickinson, que casi no salió de casa pero nadie puede decir que no tuviera una vida interesante, aunque al fin y al cabo ¿ qué es una vida interesante?
Descubro que estoy desayunando con ellas. A pesar del tiempo y el espacio me acompañan como me acompañaron aquellos veranos de la niñez y la primera juventud.
¡Qué desayuno tan bello!
¡Que todos los seres disfruten de tanta belleza!

( Cris Carrasco García)
Imagen: Deborah Dewit

viernes, 6 de enero de 2017

Cuestionario


En una página de literatura me preguntan con quién me tomaría un café... Ummm en primer lugar, ¿ podría ser un té? ¿ Sí? ¡Gracias!
Y después pienso y pienso:
Me tomaría un té con alguien que hablara bajito y pausado, con alguien que antes de hablar conmigo apagara el móvil y me mirara a los ojos, con alguien que no se sintiera incómod@ con el silencio y con alguien a quien no hiciera falta dar explicaciones.
¿ Vale esa respuesta? ¿Que tengo que decir nombres? Es que la lista se me hace interminable... ¿ Puedo poner a l@s que ya han abandonado su cuerpo? Quiero decir si puedo poner a l@s que ya no están viv@s...
La página de literatura me deja por imposible y me olvida.
Las páginas de literatura, a veces, son muy poco literarias. 

( Cris Carrasco García)
Imagen: Huguette Clarck


jueves, 24 de noviembre de 2016

Retomo lo iniciado hace un tiempo

Hace año y medio, poco más o menos, abrí un blog al que llamé La tortuga de Mapimí quiere ser verde, en el que tenía por objetivos difundir la ecología, el vegetarianismo y el veganismo, el consumo responsable, etc... pero me vi abarcando demasiado, utilizando demasiado tiempo en buscar artículos interesantes, discriminando continuamente si una información debía aparecer o no en el blog... y me abrumé. Por ello este camino ha estado detenido bastante tiempo. Pero el otro día, volviendo a escuchar la enseñanza de Venerable Damcho sobre Simplicidad Voluntaria, me dije: ¿ por qué no retomar la idea del blog de La tortuga de Mapimí quiere ser verde pero de una manera más sencilla, sin querer abarcar tanto? ¡ Y me pareció una excelente idea! Así que estas líneas son para comunicar que retomo mi andadura en La tortuga pero desde un planteamiento diferente: he cambiado el nombre del blog y ahora se llama La sencillez elegida ( el enlace lo podéis encontrar al final de esta página, debajo de mi perfil y el correo electrónico) y en él me voy a limitar a contar mis experiencias (y tal vez la de otras personas) desde la promesa que hicimos hace aproximadamente un año de simplicidad voluntaria. 
No es que la perspectiva que seguía anteriormente no me gustara, por supuesto que sí, de hecho, los blogs y páginas web que apunto como enlaces seguirán estando para toda aquella persona que lo desee, pero, como he dicho antes, me abrumé con el esfuerzo que suponía para mí tener que estar siempre buscando información, escribiendo artículos que me suponían gran trabajo... ahora vuelvo a comenzar sin prisas, sin grandes objetivos y con calma. 
Deseo que lo disfrutéis y muchas gracias por estar ahí.

( Cris Carrasco García)
Imagen: Asun Balzola

lunes, 31 de octubre de 2016

Un poco de humor en estas fechas




"... Los niños que piensan en caramelos saldrán a la calle vestidos como bailarinas, zombis, extraterrestres, esqueletos, adivinos y estrellas del rock muertas, y, como siempre, apagaré las luces y simularé que no estoy en casa. No es que los niños me disgusten como tales; se trata de un mecanismo de autodefensa: si un chiquillo de ésos desaparece, no quiero que me acusen de habérmelo comido tras tentarlo con mañas. 
Se lo dije a Myra, que está haciendo un buen negocio con las velas, los gatos negros de cerámica, los murciélagos de satén y las figuras de brujas rellenas de estopa con cabeza de manzana seca. Rió. Creyó que hablaba en broma."

( Margaret Atwood): El asesino ciego
Imagen: extraída de Internet. Desconozco su autor/a

jueves, 27 de octubre de 2016

Octubre y sus lecturas

Octubre, un mes muy especial para mí porque es otoño, una de mis estaciones favoritas, porque nací en este mes y porque... porque sí, porque si lo pensamos bien, cada día, cada época del año, tiene su belleza. 
En cuanto a lecturas, octubre comenzó con Jane Austen. Y es que quiero leer algunas novelas de esta escritora, así que como en septiembre había leído Sentido y Sensibilidad, este mes me he decidido por Mansfield Park.  
Secuencia de la película Mansfield Park extraída de Internet.

No es la obra de esta autora que mejores críticas tiene pero bajo mi criterio ( modesto donde los haya), he de decir que me ha gustado mucho el tratamiento de los personajes y la personalidad de Fanny Price, que, como es sabido, se acentúa hacia la segunda parte de la novela. Lo que me ha desagradado un poco es el punto moralizante de la obra, pero, bueno, nada es perfecto. He disfrutado leyendo la novela y seguiré conociendo a Jane Austen, que, se me está apareciendo como una escritora maravillosa y estoy comprendiendo por qué sus obras resultan tan actuales ( salvando algunas distancias, por supuesto) después de doscientos años. 

Margaret Atwood venía persiguiendo mi motivación lectora también desde el mes pasado y saqué de la biblioteca su novela El asesino ciego, pero os hablaré de ella el mes que viene porque cuando llevaba leídas varias páginas se me presentó como un aparición un libro inesperado que me ha robado vista, tiempo y lágrimas. Una novela especial, valiente, inteligente, muy bien escrita, triste, fuerte, sensible y tierna.
Portada de Patria,
extraída de Internet

Esta novela se titula Patria  y su autor es Fernando Aramburu, que analiza desde un pequeño pueblo guipuzcoano y a partir de la vida de dos familias desde la época de los GAL hasta el último alto el fuego de ETA en 2012 el complicado conflicto vasco. A mi modo de ver no falta nadie: víctimas, verdugos, fuerzas de seguridad,gobiernos que no cuentan toda la verdad, puestas en escena, presos... todo ello narrado en un lenguaje coloquial en el que da la impresión que el autor te cuenta la historia mientras estás sentada junto a él en cualquier cafetería.
Hoy he terminado de leerla y he llorado mucho; pero ha sido ese llanto envuelto en ternura y deseo de comprensión.   Mi deseo es comprenderl@s a tod@s, reflexionar, analizar y saber. Porque saber lleva a entender y entender despierta la compasión tanto hacia un@s como hacia otr@s. 

Como podéis apreciar, ha sido un mes de contrastes literarios, pero quizá por ello, repleto de descubrimientos y belleza. 

         ( Cris Carrasco García)
    

lunes, 17 de octubre de 2016

Para pensar...

Imagen: Josephine Linggar



" Menuda invención son las madres. Espantapájaros, muñecos de cera para que les clavemos agujas, simples gráficos. Les negamos una existencia propia, las adaptamos a nuestros antojos: a nuestra propia hambre, a nuestros propios deseos, a nuestras propias deficiencias. Como he sido madre, lo sé"

Margaret Atwood: El asesino ciego

lunes, 26 de septiembre de 2016

Una pastelería en Tokio

Imagen: fotograma de la película.
El sábado vi esta película que en primavera me regaló un amigo muy querido. En primavera... sí, hace ya bastantes meses pero para mí, tanto el cine como los libros deben tener su momento y la inspiración para ver este film me llegó, como digo, el sábado, ¡ y bendita inspiración!... Intimismo, pocas palabras, cerezos en flor, cerezos con hojas, cerezos desnudos, poesía.
Derramé lágrimas ante tanta belleza. 

( Cris Carrasco García)

miércoles, 21 de septiembre de 2016

El final del verano... recuento de sus lecturas

Fotograma de la película Sentido y sensibilidad.
Extraído de Internet.

Hoy es el último día completo del verano...
Ésta ha sido una estación bastante prolífica en lecturas. Ya comenté que había redescubierto a Doris Lessing, pero cuando sólo faltaban quince días para ir a Italia pensé que el siguiente libro que quería leer de esta escritora tenía demasiadas páginas y no me iba a dar tiempo ( la mayoría de mis lecturas provienen de la biblioteca municipal), así que pensé ¿ qué novela puedo leer en dos semanas? Y mi elección fue Sentido y sensibilidad, de Jane Austen, ya que hacía tiempo que deseaba leer algo de esta autora y, como esperaba, no me ha decepcionado en absoluto. ¿ Cómo puede una mujer que vivió hace dos siglos ser tan actual?. 


Ya en Italia, me regalaron la autobiografía de Doris Lessing Un paseo por la sombra, en la que cuenta su vida, desde su llegada a Londres proveniente de Rodesia del sur hasta los años sesenta. Otra mujer muy adelantada a su tiempo, con una mente prístina y una inteligencia fuera de lo común. Aún así, un libro muy denso, como todo lo que escribió y, por lo visto, vivió, esta autora.
Imagen: Doris Lessing.
Desconozco su autor/a.

Me sobró mes de agosto y las últimas semanas leí de la canadiense y eterna candidata al Nobel de literatura, Margaret Atwood, Nada se acaba. En un principio me gustó, en su mitad comenzó a pesarme y derivó en un tema que no me interesa en absoluto pero está tan magníficamente bien escrita que la terminé de leer. Intimista, con un análisis psicológico muy preciso de los personajes.
Portada del libro.
Fotografía realizada por mí.
 
Y por último, voy a recibir el otoño con esta autora y he sacado de la biblioteca La novia ladrona ... bendigo la hora en que decidí continuar leyendo a Margaret Atwood porque esta sí... estoy disfrutando de ella como de un dulce de chocolate. Creo que es la novela que deseaba leer hace mucho tiempo y no encontraba; pero por fin está aquí y sus tres personajes principales (tres mujeres muy diferentes entre sí y sin embargo amigas) me tienen enganchada. Es una novela que parece muy sencilla en su narración pero tiene una trama intrincada y personajes complicados que se ven envueltos en una intriga que te lleva a no querer desprenderte del libro ni un momento. 
Os dejo con un pequeño fragmento de La novia ladrona:
" ... A Charis por lo general le correspondían papeles de árbol o arbusto. No le daban nada que exigiera moverse de un lado a otro porque habría tropezado con las cosas, o eso decían las maestras. No se daban cuenta de que su torpeza no era una patosería corriente, que no era mala coordinación. Ocurría sólo que no estaba segura de dónde terminaban los límites de su cuerpo y dónde empezaba el resto del mundo". 
Quizá he elegido este fragmento porque me siento bastante identificada con lo que dice... 

( Cris Carrasco García)

lunes, 12 de septiembre de 2016

40 Horas

Imagen: Irina Da Tiyatro


La mujer mira hacia el lugar donde estuvo su casa y se sienta en el bordillo agrietado de la acera. No parpadea. No se mueve. Sólo mira lo que fue su casa con eso que alguien llamaría serenidad pero que en realidad sólo significa que una idea está penetrando en ella gota a gota como ácido sulfúrico.
Por unos segundos desvía los ojos y murmura algo a la cámara. El periodista, que no espera que la mujer diga nada, le pregunta qué ha dicho y ella vuelve a murmurar: " Tengo miedo de que llegue la noche".
Y se le vuelven a llenar los ojos de escombros mientras el sol se esconde por primera vez tras el terremoto. 

( Cris Carrasco García)

sábado, 9 de julio de 2016

Lectura estival

Imagen: Sally Rosembaum

Este verano se está convirtiendo para mí , en lo que a lectura se refiere,  en el verano de Doris Lessing.
Hace muchos años intenté leer una novela de esta premio Nobel y con mucho esfuerzo conseguí llegar a la página cincuenta. Está claro que no era el momento.
Porque su momento era éste: el verano de 2016.
No es una escritora fácil ni mucho menos y no es recomendable si la queremos leer al borde de la piscina o al compás de las olas veraniegas aunque ésta es una de las razones de que me guste; últimamente valoro mucho mi tiempo y tengo la impresión de que las lecturillas fáciles me hacen perderlo.
¡Qué profundidad la de esta mujer y qué claridad mental!
Por ahora he leído : Martha Quest y El cuaderno dorado, pero ésto es sólo el comienzo. 

( Cris Carrasco García)


martes, 17 de mayo de 2016

Tertulias

Ayer estuve en una reunión con mujeres. Hablamos de lo divino y de lo humano. Más de lo segundo que de lo primero. De poesía, de prosa, de la sociedad, de la vida.. .y volví a casa llena como la manzana de Eva.
Necesito, de vez en cuando, estar entre mujeres y quitarme el corsé, las medias y los adornos. Desnudarme como sólo con algunos seres de mi mismo sexo sé hacerlo. Por eso comprendo tanto esos grupos literarios o sociales, religiosos o laicos que a lo largo de la historia han formado las mujeres (las beguinas, las congregaciones religiosas en apariencia que surgieron en los siglos X u XI de nuestra era en las que tantas mujeres vivían en comunidad...).
Sí, comprendo esa necesidad de estar juntas. Solas. ¿Solas? No. Muy acompañadas. 
Y para completar, esta mañana tenía una noticia en Spotify: nueva recopilación de música compuesta por Hildegarda Von Bingen. 

( Cris Carrasco García)
Imagen: Delphin Enjolras

viernes, 6 de mayo de 2016

Volver

Imagen: Francine Van Hove

Desde hace un mes más o menos me he reencontrado con la prosa. No es que haya abandonado la poesía, es un añadido más que un abandono y jamás pude imaginar que este reencuentro fuera tan maravilloso. Me sumerjo, me recreo, disfruto con cada personaje y hasta me enfado con ellos cuando descubro que quieren ser diferentes a como los tenía pensados, pero al final siempre logran lo que se proponen porque son seres libres que sólo me han buscado para poder habitar esta dimensión. Lo demás es suyo.
ójala algún día podáis ver y sentir el fruto de esta creación. Me encargaré de ello. 
Feliz fin de semana. 

( Cris Carrasco García)

lunes, 4 de abril de 2016

Aquellos años

Imagen: Katia Gridneva

Cuando de jovencita oía que alguien había llorado por la muerte de un actor o músico no lo podía entender. Pero si deja lo que hemos disfrutado de él o ella : su música, su obra, que estarán siempre para que las gocemos, pensaba yo... Pero un día, a Enrique Urquijo se le paró el reloj en un portal de Malasaña y lloré cuando oí la noticia. 
Hoy no he llegado a derramar lágrimas al saber que se ha ido Manolo Tena, pero he sentido nostalgia de lo que él y muchos otros, muchas otras, representan: la movida. Aquel descubrimiento de todo. Aquella libertad. 
Tal vez, si un hada buena nos concediera el deseo de volver por unas horas a aquellos tiempos, nos daríamos cuenta de que no fueron tan felices ni tan dorados porque estuvieron repletos de incertidumbre, crisis, jeringuillas y terrorismo. Pero frente a la incertidumbre, la crisis, las jeringuillas y el terrorismo, estuvieron los Manolo Tena, los Secretos, los Duncan Dhu, las Alaska, los almodóvar...
Cada vez que alguno de ellos termina su ciclo es como si aquellos tiempos de revolución en el arte y la cultura quedaran un poco más lejos y dieran un pasito hacia atrás dejando entre aquella movida y nosotr@s, un poco más de vacío que sólo se puede intentar llenar con un puñadito de nostalgia.
Adiós Manolo, tocaremos madera. 

(Cristina Carrasco García)

viernes, 12 de febrero de 2016

Me he reencontrado con mi diario

Imagen: Erin  McGuire


Me he reencontrado con mi diario
y algunos lápices de pintar dibujos infantiles.
Ha sido la reconciliación de dos amantes. 
¿ Qué pensarán de mí los que lean mis diarios
cuando haya abandonado este cuerpo?
Quizá que mis trazos de colores
son demasiado imperfectos, 
quizá que fui una loca.
Y tendrán razón: odio la cordura.
Soy una loca de vida y amor
que a veces llora con tinta azul
y tacha palabras que quisiera olvidar
pero no puede. 

( Cristina Carrasco)

viernes, 15 de enero de 2016

Rastas y mamás

Imagen: Irene Owens

Yo tuve piojos no hace mucho tiempo ( dos años más o menos)
y no llevo rastas.
Hubo una temporada en que sí llevé ( rastas) y no tuve piojos.
Ahora, estoy contenta de que ellas ( las rastas) lleguen al parlamento.
Y me encanta que una mamá dé de mamar a su bebé en el congreso y vote con el bebé en brazos. 
Porque me gustan l@s descamisad@s y algún que otro amigo que lleva traje y corbata.
L@s despeinad@s. Y alguien que conozco que se peina veinte veces al día.
Las mamás con bebés en su trabajo. Y Las mujeres que decidieron no tener hijos.
La gente que cree en Dios y también l@s que dejaron de creer.
L@s que no se uniforman.
Las riberas izquierdas de los ríos....
L@s que miran más allá y sonríen.
Y me gusta que cierta parte de la sociedad ande rasgándose sus vestiduras bien planchadas de corrupción.
Ha llegado el momento de que comiencen a aprender y no voy a negar que me divierte al mismo tiempo que siento compasión por sus torpes opiniones impregnadas de rancio fascismo y por sus miradas asombradas. No dan crédito a lo que está pasando. Se les caen los papeles.
Porque les dijeron cuando cubrieron las plazas : "¡ Fuera de aquí, PERROFLAUTAS , si queréis algo, montad un partido político!". Y hoy ese partido político ha llegado al congreso. Aunque hay algo que me falta en el parlamento: las flautas y los perros, pero todo se andará.
Un consejo señora Celia: el vinagre previene los piojos.... si tanto miedo les tiene, pero hay algo que los previene aún más: el no juzgar por la apariencia y la tolerancia.
( Cristina Carrasco)

domingo, 13 de diciembre de 2015

Tengo ganas de un día plomizo y gris

Imagen: Cris Carrasco García


Tengo ganas de un día plomizo y gris. 
Uno de esos días en que lo árboles desnudos
parecen muertos de frío y le pondría uno a uno
una bufanda y un gorro de lana. 
Uno de esos días en que el tiempo parece tan frágil y delicado
que lo metería en la cama, lo arroparía, 
le daría un vaso de leche vegetal y le contaría un cuento
hasta que se durmiera.
Después, iría a una cocina calentita
y mirando por la ventana
esperaría a que saliera el sol. 

( Cristina Carrasco)

jueves, 10 de diciembre de 2015

La montaña no espera


Imagen: Nives Zambon

La montaña no espera
que la hoja del árbol
caiga sobre ella.
Está. Es. Y lo sabe.
Escribir y no esperar respuesta
quizá sea la solución al misterio. 

( Cristina Carrasco)

viernes, 25 de septiembre de 2015

25 de Septembre de 2015

LLega ayer por la mañana mi chica : "¡ Cari, mira qué buena la programación de tardor del Auditori, hay ballet, ópera, hacen la obra "Sofocos" y tachán tachán....¡ La Plaza del Diamante!"... creo que esto último lo recalcó para que no hiciera mucho caso del ballet, porque a mí me apasiona pero a ella le cura el insomnio. 
Corriendo busco la manera de comprar las entradas para ver a la Colometa y, claro, hay que dar el número de la tarjeta... entonces recuerdo que el año pasado, más o menos, en el banco me hicieron una tarjeta de esas prepago que hasta ahora yacía en el cajón de los olvidos. Busco el pin para ir a cargarla y me encuentro con cuatro posibles y perdidos pins... vamos a cargar la tarjeta y acaba bloqueada porque no es ninguno de esos números.

Esta mañana voy al banco y le cuento la historia al chico de la caja. Me da el pin. Por fortuna me conoce y sabe de mi torpeza con todo lo que tenga que ver con el dinero y los bancos...

Vuelvo a casa y me dispongo ¡ ahora sí! a comprar las entradas. 

Entro en la página. Me piden localizadores y cosas que no sé. Salgo de la página. Vuelvo a entrar. Lo mismo. Vuelvo a salir ya con cierto cabreíllo...mi chica me dice que le dé a un cartelito que pone "finalizar", clico y se abre un mundo donde me piden números de tarjeta, nombres, direcciones de correos, códigos postales...más que comprando unas entradas parece que estoy haciendo un informe para la NASA. Al final, le doy al botón "confirmar". Entonces me sale un cartelito: " no ha seleccionado de qué manera desea recoger sus entradas". Vuelvo a mirar la hoja del interrogatorio ( la de la NASA) y en ningún momento se me pregunta lo que el cartelito dice que no he respondido. Miro otra vez. Nada. Otra. Nada. Deletreo cada palabra. Nada. Salgo de la página ya cuestionándome si ir al teatro o no... pero cuando me pongo cabezota me pongo.
Dudo de si se han cobrado las entradas y se me ocurre ir a la página donde está el plano para elegir las butacas y las que había supuestamente reservado aparecen como "ocupadas", entonces...¿ se han cobrado las entradas? Espero el correo electrónico de confirmación. No llega.
Entre tanto, como. 
Después de comer vuelvo a entrar. Ahora en el plano sale que las butacas están disponibles. Bien, eso quiere decir que no se las han cobrado.
Vuelvo a repetir la operación y después de alguna vuelta de peonza más, ¡compro las entradas!. 
Me llega el correo con ellas en PDF... cuando las abro sale la fotografía de la obra y el número de referencia pero la hora, la fecha y el lugar no se ven...
¡Anda que como luego no me guste la obra...!

( Cristina Carrasco)
Imagen: Agustina Guerrero ( si podéis, id a buscarla, es genial en su Diario de una volátil  y en Mamma mía) .¡ Me río tanto con sus tiras cómicas! y lo mejor es que al leerlas siento que de lo que me río en realidad es de mis propias neuras. 

lunes, 14 de septiembre de 2015

Mi primera novela gráfica


He leído mi primera novela gráfica. No es que antes no hubiera leído cómics, de hecho, sigo a varias ilustradoras cuyos dibujos subo en este blog y también sigo a algunos de sus personajes femeninos creados por ellas, pero nunca había leído una novela gráfica y ME HA ENCANTADO.
La autora se llama Julie Maroh y se titula El azul es un color cálido.  Lo único que voy a contar del argumento ( por si alguien deseara leerla) es que es la historia de amor de dos mujeres jóvenes.
Basada en esta novela se realizó un tiempo después la película titulada La vida de Adèle, que en 2013 llegó a obtener la palma de oro en Cannes.  Cuando vi la película me gustó bastante pero como suele suceder, me ha gustado mucho más la novela, ya que en determinados momentos una historia y otra no tienen nada que ver. 
Si algun@ de vosotr@s la lee le deseo que disfrute tanto como yo. 

( Cristina Carrasco)
Imagen: portada del libro

martes, 21 de julio de 2015

21 de julio de 2015

Como todos los finales de julio, los preparativos del viaje...

Hasta hace diez años  mi vida había girado en torno a Valencia: viví mi  infancia en el mismo barrio, fui a un instituto que estaba a veinte minutos andando de ese mismo barrio, la facultad me alejó de casa todo lo que puede alejar un autobús de ida y vuelta en un mismo día.
 Y mi madre encantada con la cercanía porque siempre hemos sido una familia para la que vivir en el pueblo de al lado es estar demasiado lejos unos de otros.
Pero conocí a mi pareja actual y todo cambió porque es italiana.
Cada año, en navidad y verano vamos a ver a la familia de allí.
Para mí ha supuesto un gran aprendizaje.  Estoy aprendiendo a tener lejos a seres queridos y vivir con la nostalgia de la lejanía. El teléfono, las redes sociales, Skype, todo ello lo suaviza un poco, pero siempre hay alguien lejos. 
Si estoy aquí añoro a los de allí y cuando estoy allí me pregunto qué estará pasando allá.


Entre tanto, estoy aprendiendo un país: Italia.
Con sus complejidades y contradicciones, con su sentido del humor diferente, con su música, sus ritos, sus playas pijas de tumbonas y sombrillas iguales y alineadas que cuestan un potosí según te acercas a la orilla, su topless no prohibido pero no admitido, su italiano, que a veces se me tropieza y ni yo sé lo que estoy diciendo, su moderno clasicismo, su puritanismo sin anuncios de preservativos en la televisión, sus dilemas sobre la letra del himno (cuando le dije a una italiana que el nuestro sólo tiene música y que para compensar, cuando suena, todos decimos nana, nana, nananana..., se echó las manos a la cabeza) sobre quitar o no los crucifijos de las escuelas públicas (hasta gente de izquierdas es contraria a quitarlos alegando que es la tradición). Sus helados deliciosos, su fina pastelería...

En Italia aprendo a ser extranjera, es decir,  a no creer que mi cultura es el centro del mundo.  A tener que explicar quién es Joaquín Sabina, Chavela Vargas, Isabel Pantoja o qué es el gazpacho o las fallas. Me dicen que tengo el acento de Antonio Banderas (aunque él sea de Málaga y yo de Valencia, porque a los italianos, mi italiano y el de él , que sale en la tele de allí anunciando una marca de bollería industrial, les suena igual). Allí tengo que pensar cada palabra que digo, construir cada frase en mi mente para después decirla y, muchas veces, una vez dicha, darme cuenta de  que no he hecho una correcta concordancia del sujeto con el verbo, o que una palabra no se dice como la he pensado. Aquí la mente, para hacerme entender, tiene que trabajar el doble. Y a veces, cuando estoy en grupo y quiero decir algo, después de formar la frase en mi cabeza veo que he tardado tanto que ya han cambiado de conversación. 
Algunos de ellos me pregunta por el flamenco... no saben lo lejana que me siento de este tipo de música. Los toreros... yo soy antitaurina y tengo que explicarlo. Recuerdo un año que nada más bajar del avión mi cuñada me dijo que un torero guapísimo era modelo de Armani... Yo ni me había enterado. Me hablan de Calatrava.... Y pongo una cara fea que muchos no entienden. 

Pero me gusta el contraste.  El ir y venir. La añoranza.  La lejanía y la cercanía. Sumergirme en los vericuetos de un idioma y a través de él descubrir una cultura y encontrar personas que quiero en dos lenguas aunque ello suponga vivir en un continuo encuentro y despedida.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Kostantin Razumov