viernes, 7 de diciembre de 2018

Las cosas andan revueltas

Querida hermana:

Las cosas andas revueltas porque los pueriles, los niños, los no iluminados, los que navegamos en el samsara, hemos decidido que con la violencia se resuelve todo. 
En el sur entra en el parlamento alguien que da miedo y los del otro extremo se lanzan a la calle como salvajes, impiden que los que creen sus enemigos se reúnan, se enfadan, agreden y lo rompen todo.
 Son jóvenes y no tan jóvenes, son ingenuos, pero ellos también dan miedo. Porque el odio, venga de donde venga, eriza la piel. 
Y los de allá, van a cruzar el Atlántico para jugar aquí un partido de fútbol. Sí, hermana, como te lo digo. Temen que pueda ocurrir alguna tragedia fruto de la violencia y han decidido poner agua de por medio. 
No te rías, que no es de risa.
Los vecinos y vecinas también están viviendo cosas muy tristes con chalecos amarillos rodando por el suelo y la Torre Eiffel acordonada. 
 Ya sé que donde tú estás todo esto suena a patio de colegio o de instituto, o peor aún, a patio de arenero y tobogán, pero los que todavía estamos aquí, lo hacemos casi todo así de serio y de triste y de gris y de feo. No sabemos dejar de sufrir. Cuando nos sentimos heridos creemos que haciendo daño nos curaremos.
No nos entendemos porque no queremos. Por ego, por orgullo, por tontos. Porque humildad y empatía son palabras bonitas que muy pocos ponen en práctica con verdadera voluntad.
Nos ponemos etiquetas :" de izquierdas" "de derechas", " del Boca", "del River".... y así decidimos quién entra en nuestra vida y quién no, lo borramos de nuestra lista de Facebook o no le deseamos los buenos días.

Pero nosotros, aún haciendo todo eso, no votamos a los que dan miedo y por ello nos creemos más listos y más maduros y más demócratas y más buenos. Mejores. 
Quizá no seamos tan diferentes de ellos como creemos.
Tal vez nosotros también le demos miedo a alguien.
Buscamos la seguridad en lugares equivocados. Un lugar equivocado es la violencia. Violencia contra el inmigrante, violencia contra las mujeres, violencia contra el hincha del otro equipo, violencia contra la vida. No queremos entender que somos frágiles y vulnerables. Si lo entendiéramos, nos haríamos fuertes.
Creo que sería un error intentar hacer entender todo esto porque cada uno, cada una, debe llegar a sus propias conclusiones a su ritmo y en su momento, por eso no intento convencer a nadie, sólo comparto también con otras personas este escrito dirigido a ti, que ya no te acuerdas de las cosas mundanas.

Bueno, hermana, me voy que esto se alarga y aquí escribiendo no voy a solucionar nada.  Quizá, lo único, que tú te rías de los pueriles, tontos e infelices seres humanos. 

Algo es algo. 

Un beso. 
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Imagen: Jeffrey Larson
Texto: Cris Carrasco García