viernes, 29 de febrero de 2008

DE PALACIOS IMPERIALES


"...Las primeras clientas fueron Victoria y sus amigas españolas. Cuando la llamé diciéndole el camino que había decidido tomar me pidió una cita y vinieron todas expresamente para estar conmigo. Cuando me visto para una cita no puedo evitar que me revoloteen unas cuantas mariposas en el estómago pero aquella noche no fueron unas cuantas mariposas, fue una bandada entera. Me puse mi kimono preferido y me encaminé al salón de té donde ellas me esperaban. Bailé para ellas dos danzas tradicionales japonesas que no entendieron pero aplaudieron mucho y después estuvimos hablando durante muchísimo rato. Me preguntaron sobre mi vida y mis aficiones. Les conté que era una gran aficionada al manga y que una de mis hermanas vestía de esa forma extraña como se visten muchos jóvenes en Japón intentando imitar a sus personajes favoritos. María, la más divertida de todas, me dijo que a ella siempre le había gustado esa forma de vestir y que alguna vez la había intentado imitar. También les conté que Japón ya no es tan rico como antes, que muchos jóvenes e incluso gente ya adulta tienen muchos trabajos para poder sobrevivir. Les dije que cualquier día hicieran un viaje en metro y verían a mucha gente durmiendo en los trayectos. Lo hacen porque tienen muchos trabajos y ni siquiera tienen tiempo para dormir, así que deben hacerlo en los trayectos que los llevan de un trabajo a otro. Y mucha gente, incluso así, vive gracias a la pensión de sus padres jubilados, por ello, cuando mueren estos padres los hijos no certifican su defunción y así siguen cobrando su pensión para no quedarse en la calle.
Hubo un silencio triste. Unos segundos de reflexión y después alguna habló de situaciones parecidas en España. Es curioso cómo se parece el mundo. Debajo de los ojos rasgados y los kimonos, de la piel morena y los ojos negros, detrás de cada Kakuro u Oki, de cada Carmen o María, hay circunstancias, sensaciones, angustias, tristezas, miedos y soledades parecidas.
Ellas se fueron tres días después y me recomendaron poner un anuncio en el periódico para que se me empezara a conocer. A mi madre adoptiva le pareció bien y tres días después de poner el anuncio… la sorpresa más grande de mi vida. El palacio imperial.
En Japón todo lo que rodea a la familia imperial se lleva con una discreción absoluta. Todo está muy preparado y muy encorsetado. Los miembros de la familia imperial miden cada una de sus salidas y cada uno de sus movimientos y no se les ve nunca ninguna reacción no medida o espontánea. Y tres días después de poner el anuncio en el periódico, llegó aquella carta con el sello del palacio imperial en la que se me convocaba a una audiencia privada con la princesa consorte heredera, Masako. La invitación incluía un cheque de muchos yenes para comprar un equipo de geisha completo, desde un kimono nuevo hasta un broche para el pelo, y un billete de avión en bussines para trasladarme a Tokio. Debía estar allí la mañana siguiente..."

jueves, 28 de febrero de 2008

MUJERES AGREDIDAS



Cuatro mujeres muertas por violencia machista en un mismo día. Y como toca llevarse las manos a la cabeza, todas y algunos nos las llevamos. Porque así lo dicen los medios de comunicación, que toca llevarse las manos a la cabeza.
Y yo pegunto: ¿cuántas mujeres mueren cada día en el mundo víctimas de la violencia machista? muchas más que cuatro.
Me parece muy loable que desde hace algunos años se haya decidido luchar contra este tipo de terrorismo , pero lo que no me parece tan loable es el modo en que queremos resolverlo.
Pedimos continuamente a gobiernos, jueces y cuerpos de seguridad del estado más mano dura contra los agresores pero ¿qué estamos dispuestas a hacer nosotras y algunos de vosotros como ciudadanos de a pie para poner nuestro granito de arena contra esta lacra? ¿ tenemos las ideas claras al respecto? ¿ sabemos dónde termina el que un señor esté enamorado de nosotras y dónde empieza que quiera someternos? ¿ hasta dónde estamos dispuestas a aguantar a un señor? ¿ sabemos dónde empieza el maltratato psicológico, ese que no se ve pero hace un agujero en el cerebro? si él me dice que soy tonta ¿ pienso realmente que lo soy? si él me dice que no sirvo para nada ¿ pienso que tiene razón?, cuando veo a una mujer maltratada pienso " yo nunca me dejaría pegar"... .
Creo que como en muchos otros aspectos de la vida social, pretendemos que gobernantes y jueces acaben a golpe de decreto con situaciones que tienen siglos de raíces, pero muy pocas tenemos una clara conciencia de actuación ciudadana al respecto. Todas creemos que a nosotras no nos va a pasar, que a la que le pegan es porque es tonta o se deja. Y no me lo estoy inventando, estas son frases que he tenido que oír de otras mujeres.
Mientras haya personas de nuestro sexo que opinen así, pienso que habrá poco que hacer frente a los machistas, porque de una cosa estoy convencida, ni los jueces ni los gobernantes nos van a librar de esta lacra . Seremos nosotras mismas con nuestro tesón y nuestras ideas claras las que consigamos que algún día no haya más víctimas de la violencia machista. Nosotras, no dejando pasar ni una. Ni un comentario denigrante aunque se diga bajo el amparo de la broma, ni un insulto camuflado bajo el humor. Ni siquiera a otras mujeres que ven a la agredidas como las tontas de la película. No, señoras. La primera agresión no llega con el primer guantazo, sino con el primer no sirves para nada o el primer eres idiota.
Y compañeras, no olvidéis esto: sólo la lucha hecha por mujeres traerá ventajas para las mujeres. Ellos difícilmente pueden ponerse en nuestra piel.

ZAPATOS DE CHAROL



Cuando supo que hay cosas que se lloran siempre
aprendió una verdad : el tiempo no es un borrador que esfuma y olvida ,
sólo es un calmante que adormece y serena.
Entonces decidió:
“ le pondré a la desgracia zapatos de charol
y a cada lágrima zarcillos de plata
y a cada herida sabor de canela, chocolate, arroz con leche y ajonjolí.”

Y se fue por el camino escarpado de baldosas amarillas
menguando su figura en cada paso,
primero era mujer, después pareció niña,
un duende diminuto en la distancia
y una sombra definió su ausencia.

En el sendero, raíles de tren, soledades y libertades
Caminando a la par,
alas que se cortan y se convierten en omóplatos pesados,
y en el horizonte, interrogaciones de vapor…

Cuando los tejados cantaron sonatas de guitarras eléctricas
y los cucos sonrieron a través de los relojes,
volvió por el camino escarpado de baldosas amarillas.
La sombra de la ausencia se hizo duende,
el duende diminuto se hizo niña,
la niña una mujer de piel rizada
con zapatos de charol y zarcillos de plata
con olor a canela y chocolate, arroz con leche y ajonjolí.



miércoles, 27 de febrero de 2008

DE PALACIOS IMPERIALES


"...Reí, reí y reí con aquella ocurrencia. Pero ella insistió una y otra vez. Me habló de la soledad de las mujeres. Me dijo que podía intentar hacer lo mismo que con los hombres pero con ellas, decía que al menos en España, y creía que era algo que se estaba dando en todo el mundo, las mujeres se estaban rebelando como las embajadoras de la cultura y el arte. Ellas abarrotaban los museos, escribían, sacaban mejores notas en la universidad, tenían más inquietudes que los hombres. Y a eso se les unía la sensibilidad y el sentimiento de soledad. Porque las mujeres se sentían solas en unos mundos hechos por los hombres. Y a las mujeres les gustaba hablar de sus sentimientos. Quizá en Japón costaba un poco más que en España, es verdad, pero estaban ansiosas por gritar estamos aquí. Recuerdo que mientras hablábamos la luna se reflejaba en nuestros vasos de sake y pensé que era un buen augurio, así que cuando se fue estuve unas semanas considerando la idea y decidí comentársela a mi madre adoptiva, la cual pasó por las mismas fases que yo cuando Victoria me habló: primero rió, luego se asombró y al final acabó considerando la propuesta. Si seguíamos así tendríamos que cerrar la okilla y montar otro negocio así que ¿ por qué no intentarlo?. Es cierto que las geishas somos una especie en vías de extinción pero también somos una institución, y si algo tienen las instituciones es su capacidad de adaptación...."

PERDÓN POR EL ERROR

En el comentario de abajo ( el de Pilar Bardem) se me ha colado un hace sin hache... lo siento. En el verbo hacer lo primero que se hace es la hache.... pero se ve que hoy estoy un poco vaga.... bueno, como regalo a vuestra tolerancia os regalo otra foto de Pilar Bardem....

PILAR BARDEM




Si me gusta el hijo, mucho más me gusta la madre. Quizá porque el hijo es el alumno aventajado de la gran maestra que es su madre.
En una época (hablo de hasta hace apenas cuatro años) en que los cómicos, esa palabra entrañable con que los definió Javier cuando ya tenía la estatuilla en la mano, en una época, como digo, donde la mayoría de ellos se definía como "artistas" y no había valor para definirse políticamente, ella lo hizo. Ella fue una de las cabecillas del " no a la guerra", ella fue una de las primeras en salir a tapar las calles contra la violencia machista. Sin pelos en la lengua, llamando al pan, pan, al vino, vino y aclarando que el bacon es el tocino de toda la vida.

Pilar Bardem es una "mujer de ojos grandes"*, es una sabia de nuestro tiempo. La edad no ha apaciguado su carácter indómito y contestatario, no se ha tragado esas leyendas absurdas de que con la edad lo mejor es sentarse en el sillón , ponerse a hacer calceta y ver pasar la vida a través de la televisión.

Hace falta mucho carácter, mucha personalidad y tener las cosas muy claras para ir a una cermonia de los oscar, con un montón de niñas vestidas de Prada, de Armani, de Versace , ataviada de las rebajas del Corte Inglés. A todas , por muy de izquierdas que seamos, nos gustaría, al menos una vez en la vida , calzarnos un Armani o un Versace. Ella ha tenido esa oportunidad y ha estado ahí. Coherente y fiel. Con su inseparable ristra de collares y anillos, como una chamana de nuestra época. Como una gurú de la coherencia.

Por eso me gusta Pilar Bardem. Porque es una cómica de toda la vida. Porque siempre está ahí, defendiendo causas que necesitan defensa. Porque no se calla. Porque ha aprovechado la vida y la edad no la ha amilanado.
Pilar, cuando tenga tu edad quiero ser como tú, y si no puedo, quiero al menos, parecerme a tí.

* "Mujeres de ojos grandes" es una colección de relatos de Ángeles Mastretta.

lunes, 25 de febrero de 2008

DE PALACIOS IMPERIALES


..."Y entonces conocí a Victoria. Para ella, las geishas éramos una especie de momias ancladas en otra era hasta que me conoció a mi. Yo no era bajo ningún concepto el estereotipo de geisha que ella tenía en su mente, porque, como he dicho antes, me emociona ser una obra de arte, pero no amo el servicio a los hombres, porque no vivo anclada en el pasado de Japón sino que me importa mucho el hoy, la política y la sociedad, de otros lugares y otros mundos. Entonces, al contarle de nuestros problemas económicos y de mi incomodidad con los hombres, ella me sugirió una idea que me pareció descabellada:¿ por qué no te conviertes en la primera geisha para mujeres?..."

viernes, 22 de febrero de 2008


MUJER ANÓNIMA


Entre la elegancia de góndolas y sueños románticos
que nacen a los pies de escalinatas bañadas por canales,
surge una sombra negra.

Misteriosa, callada, inquietante.

No hay manos que toquen,
no hay boca que hable,
no hay nariz que huela.
Sólo dos ojos para asomarse al mundo
callados ojos de sombra,
mirada triste de mujer anónima.
Buscando alguna imagen para ilustrar este poema, he leído una frase que me ha cortado la respiración : " las mujeres árabes son muy fáciles de fotografiar : sólo hay que enfocar el punto negro..."

jueves, 21 de febrero de 2008

DE PALACIOS IMPERIALES


Seguimos con el pequeño relato De palacios imperiales...


… llamó a mi madre y le informó de mi decisión. Y aquí quizá vuelva a defraudaros. Mi madre no hizo ningún aspaviento. No clamó al cielo. No lloró ni tampoco rió. No olvidéis que somos japoneses. Las emociones siempre se quedan dentro. Mamá dijo que ella no sabía nada de geishas, que sólo sabía que su vida era bastante esclava y que llevaban kimono. Y… y… y nada más. Papá es muy amigo de la disciplina y el aprendizaje a través de la experiencia, piensa, por ejemplo, que si tenemos miedo de que un niño pequeño se queme con la estufa, pongámosle la mano encima de ella cuando esté caliente y hagámosle comprobar que realmente quema, así no volverá a acercarse a la estufa. Por eso, cuando mi madre y yo le dijimos que quería ser geisha, dijo que muy bien, que él me llevaría a Gion ( el barrio de Kyoto donde están la mayor parte de okillas) , me quedaría en alguna de ellas y cuando viera lo que realmente debe ser esa vida, llamaría corriendo para pedir un billete de vuelta a casa.
Así lo hicimos. Pero no llamé nunca para pedir el billete de vuelta a casa.
Y aprendí a ser una obra de arte. Mientras fui aprendiz mi cara pintada de blanco me protegía como una máscara. Después, la sencillez se convirtió en mi uniforme. Y me transformé en la experta en el diálogo y en la escucha. Sobre todo en la escucha. En mirar a los ojos y leer el lenguaje oculto de la mirada. En mirar las manos y descubrir el lenguaje oculto de la manos. Los japoneses gesticulamos poco, ocultamos nuestros sentimientos, pero pocos sabemos que los ojos y las manos siempre nos delatan. Por ejemplo, el señor Yakuro siempre ocultaba sus manos detrás de cualquier objeto que tenía a su alcance, y cuando no tenía nada, las metía en los bolsillos. El señor Yakuro tenía secretos inconfesables de engaños a amigos leales y de envidias a compañeros. El señor Yakuro no podía vivir con su vergüenza, por eso no soportaba que nadie lo mirara a los ojos. La lealtad no estaba en su diccionario.
Pero Japón está comenzando una crisis económica e ideológica donde, como dijo mi antigua tutora, las geishas somos animales en peligro de extinción. Cada vez menos hombres llaman a las okillas y cada vez hay menos geishas. Por eso mi madre adoptiva aceptó cuando llamaron unos periodistas españoles para hacer un reportaje sobre las geishas en el Japón del siglo XXI.

Ti amo


Ahora que Katrina ahogó el blues en la garganta
negra de Nueva Orleáns,
ahora que el gospel huele a lodo, a fango
y a piel negra que resiste
sudando lágrimas de pobreza de campo de algodón,
ahora que la desgracia habla en black english con acento de Luisiana,
ahora, yo te digo que te quiero.

A ti, superviviente de tantas guerras,
te quiero.

No es muy original…
podría decirte que tus ojos verdes
son como esa copla que habla de mancebías
y ojos verdes como la albahaca.
Podría decirte que contigo me rescaté
del río helado de la tristeza,
podría decirte que eres mi Katrina,
mi huracán bueno,
el viento que ha barrido el conjuro
de los años-siglo.
Pero no te diría que te quiero…
Así de llano, así de sencillo,
justo como la Bergman le dijo al Rosellini
en aquel papel blanco:
“…ti amo…”
Ti amo aunque ahora no pueda gritarlo,
ti amo como Nueva Orleáns ama el blues
aunque ahora no pueda cantarlo.

miércoles, 20 de febrero de 2008

DE PALACIOS IMPERIALES


Seguimos con el relato. Perdón, pero el título no es como puse ayer Entre palacios imperiales sino De palacios imperiales
Yo soy geisha porque así lo decidí. Quizá os gustaría que os contara recuerdos de cómo ví caer aquellas dos bombas, pero no puedo hacerlo porque yo nací mucho tiempo después, cuando el emperador que no dudó en hacerse amigo de los nazis agonizaba vomitando sangre en su palacio imperial. Por eso no sé nada de bombas ni de soldados americanos campando a sus anchas y acostándose con chicas japonesas que se decían así mismas geishas y que vendían su cuerpo por un plato de comida. Esas historias me las contaron. Yo no las viví. La primera vez que vi a una geisha fue por la televisión. Yo tenía diez años y en ese momento supe lo que quería ser. Cuando acabé la enseñanza secundaria mi tutora me llamó para preguntarme qué carrera quería cursar y le dije que ninguna, que quería ser geisha. La tutora abrió los ojos de una forma que por unos instantes pareció occidental y sólo acertó a decir Pero si la geishas son una especie en peligro de extinción…

martes, 19 de febrero de 2008

ENTRE PALACIOS IMPERIALES


Hola a todas y todos, ayer empecé a escribir este relato y me gustaría compartirlo con vosotros y vosotras... os iré poniendo cada día o cada dos días un pedacito del cuento... como si fuera un cublebrón, ¿ os parece?

Cuando me miro al espejo veo dos líneas oscuras como ojos y unos mechones negros y lacios como pelo. No soy un ser especialmente bello ni especialmente inteligente, pero cuando me visto para las ocasiones, soy una obra de arte.
Sé provocar en ti escalofríos de admiración con sólo mover uno de mis dedos. Conozco la sutileza de los movimientos, la leve cadencia de unos dedos que se posan sutilmente sobre cualquier lugar. Sé reconocer la belleza de una sinfonía y la delicadeza sublime de un crisantemo.
Y soy una mujer tradicional, quizá poco convencional, pero tradicional al fin y al cabo, aunque con esa pequeña dosis de modernidad que me ha permitido dar un giro a mi vida y a mi profesión.
Porque yo me ahogaba en ese mundo de belleza sólo para hombres. Porque cada noche, cuando la seda se posaba en mi piel y miraba los dibujos de pagodas y pavos reales que la adornaban, me preguntaba ¿ por qué tengo que servir a los hombres?.
Entonces pensaba que ese era el precio que tenía que pagar por ser una embajadora de la belleza y de las obras de arte. . Y yo soy una obra de arte que anda por las calles de un barrio antiguo donde todos me miran al pasar, por lo exótica y lo bella. Por lo misteriosa y lo nostálgica. Porque al caminar entre las calles de este barrio antiguo les hablo del pasado y del misterio, de la belleza y el exotismo. Y a todos nos gusta lo que no conocemos y lo que creemos que tiene un lado oculto y oscuro. Aunque yo pertenezca a la tradición más antigua, pero quizá por pertenecer a la tradición soy oscura y exótica porque soy parte de la festividad de la Luna Llena , del sumo, de los samurais y de una isla extraña y fascinante. Porque yo soy geisha. Pero no os montéis en vuestras cabezas occidentales historias de tragedias familiares donde quizá fui vendida a una okilla… nada de eso es cierto.

CON EL VAHO DE LAS HADAS

Aprendemos lecciones
que nos hacen más fuertes,
que nos hacen más bellas.

Transitamos sin brújula
entre cajas de sorpresas
y sueños raros delatores de verdades
que redimen
pero escuecen la mirada.

Tengo tu dolor en mis pezones
porque tu voz me hace gigante
cuando me siento tan pequeña
y tan fácil de pisar.

Y quisiera allanarte los caminos,
envolverte en campañillas donde el abrazo no duela,
susurrarte dulce con el vaho de las hadas
que me renazco viendo
tu pelo crecer.

(Para Luz Casal)

miércoles, 6 de febrero de 2008

LA ÉPOCA DEL MIEDO

El miedo es un sistema de defensa de todos los seres vivos. Pero lo que ya no es un sistema de defensa es la sociedad del miedo que nos están creando o nos han creado ya.
En este mal llamado primer mundo tenemos tal cantidad de bienenstar y de necesidades artificiales que la mínima sospecha de que algo pueda poner en peligro ese bienestar artificial nos hace echarnos a temblar. Y eso nos convierte en seres vulnerables. Y a muchos les interesa que seamos presa fácil de ese miedo absurdo. De esta manera nos dominan a través de la supuesta amenaza terrorista árabe o de eta, a través de una posible crisis económica , a través de la subida del euribor, a través del boom inmobiliario, a través de noticias cada vez más cruentas, cada vez más pesimistas... y nosotros, por miedo a perder el coche, el trabajo, o nuestro status, nos creemos todo lo malo que nos cuentan.
Pero yo, desde aquí, hago una llamada a la calma. No nos dejemos engañar. No nos dejemos llevar por el miedo porque el miedo paraliza.
La sociedad nunca ha sido fácil porque la vida no es fácil. Pensemos lo que debió ser en 1939 haber luchado en el bando republicano y mirar a tu alrededor... ese sentimiento lo tuvieron muchos de nuestros abuelos y abuelas. Y sobrevivieron.
Por eso nosotros y nosotras también sobreviviremos a la amenaza terrorista, a la crisis económica, y a todo este tema de la vivienda. Si no tenemos miedo, sobreviviremos.
Porque cosas malas han pasado siempre a lo largo de la historia en los barrios, en los pueblos, en todas partes, pero entonces no había una televisión para contarlo.
Yo me niego a creer que todo va a ir a peor. Quiero pensar que todo va a ir a mejor y si somos muchos los que lo creemos todos podremos poner nuestro pequeño granito de arena para que así suceda. Podemos perder el trabajo, pero ¿ quién no nos dice que eso no puede llegar a ser hasta positivo? tal vez, perder este trabajo nos lleve a encontrar otro mejor. Quizá no podamos comprarnos un piso y tengamos que vivir de alquiler, pero a lo mejor eso nos permite hacer cosas que si pagáramos una hipoteca no podríamos.
Quiero pensar que este mundo en que vivimos es mucho mejor que el que nos legaron nuestros abuelos y abuelas y quiero luchar por dejar a los que vengan detrás un lugar si no fácil, sí libre de miedo y de pesimismo.
Porque , como leí una vez, la vida está llena de heroísmo.
¿ Quién está conmigo?

martes, 5 de febrero de 2008

Lunas violeta

" Al país del amor sólo se puede entrar desarmado"

Rubén Martínez

DESARMADA

Mírame...
Puede parecer que guardo esquinas en mis ropas,
recovecos oscuros de lluvias de lágrimas,
anclajes de recuerdos entre mis pulseras,
esperanzas de eternidades en mi pelo.

Pero mírame bien...

mi mirada, castañamente latina,
bañada de tierra con sabor a almendra,
bailaora de danzas de luna llena,
buscadora de enigmas, soñadora,
para tí, se DESARMA,
se vacía de fantasmas
y se convierte en espejo de mi alma combativa
pero libre de inquisiciones,
tabla rasa de recién nacida
color de avellana de otoño.

Mírame...

mis ojos te dirán que olvidé la artillería,
las "armas de mujer",
la picardía,
ahora sólo hay dos profundidades
que gritan tu nombre
con el color de la tierra fértil
con la limpieza de la tierra húmeda.