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lunes, 19 de octubre de 2026

Tenis y dana

 

Imagen: Cris Carrasco García

Os escribo en domingo, como suele ser, pero esta vez en domingo por la mañana porque no he salido a caminar. Anoche llovió como si no fuera a llover nunca más mientras yo me preguntaba ¿Cómo puede haber tanta agua en el cielo? No lo sé, soy escritora y poetisa pero no científica. 

Este nuevo temporal no ha llegado sin avisar. Desde LA GRAN DANA, la de aquel 29 de octubre, empiezan a avisar con una semana de antelación, pero aún así cuando cae la tromba de agua te sigues preguntando cómo puede haber tanta agua en el cielo. 

Ahora no llueve aunque está muy oscuro y hace viento. Amore está viendo la final de un campeonato de tenis en Shangay con dos españoles. Tercer set. Seguro que va a ganar uno con camiseta rosa y pantalón granate porque los dos van vestidos igual. Es lo único que entiendo del tenis porque este deporte está hecho para que yo no lo entienda. 

Esta semana ha sido tensa. El lunes me enfadé y me levanté de una mesa familiar. Planes diferentes, saturación. Ayer suavizamos posiciones y se cayó la letra e del teclado. La o se cayó hace meses, la arreglaron y se volvió a caer hace un tiempo. Ahora no hay ni o ni e ¡menudo rollo! Así que escribo lenta, mucho más lenta de lo que me gustaría mientras pienso en lo que os estoy contando y en si la palabra que voy a escribir tiene una e o una o para apretar más en el agujero. 

No me gusta cuando las cosas se rompen ni cuando suena la alarma de alerta naranja o roja en el móvil. Su sonido me recuerda demasiado a aquel 29 de octubre cuando sonó por primera vez. Pero tiene que ser así. No siempre son las cosas como una quisiera. 

Todo no está mal. Es solo que el otoño y sus lluvias y sus hojas de color calabaza invitan a ir hacia adentro y a preguntarte cosas y a pensar cosas. Y a escribir aunque la e y la o ahora sean dos agujeros cuadrados. También a escribir a mano un poema pequeñito y dejároslo aquí, dulce como una calabaza de otoño, acogedor como un Earl Grey con bergamota y una mantita que te recuerdan que todas las danas llegan, pasan y se convierten en recuerdo:

Vuelven a nacerme letras

en las yemas de los dedos

mientras estudio en El Génesis 

la creación del agua

y el espíritu de Dios

 aletea entre las olas

y las estrellas fugaces. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas

***

Texto: Cris Carrasco García



lunes, 12 de octubre de 2026

Exodus, mi libro de este mes

 

Imagen: Portada del libro Exodus

Hoy voy a ser breve porque ando con las baterías un poco agotadas y necesito descanasar y regularme. No ha sucedido nada especial, no os preocupéis, sé que con un poco de descanso y lectura sencilla, enseguida estaré bien. 

Además hoy no quería faltar a la cita porque acabo de terminar el libro Exodus, de Deborah Feldman, como ya os dije en lunes anteriores, la autora de la que luego fue la famosa serie Unorthodox y que en esta segunda parte de sus memorias narra su éxodo, nunca mejor dicho, de Estados Unidos a Alemania, donde vive actualmente. 

El libro es una reflexión sobre su pasado, sus orígenes, la vida de su abuela de origen húngaro y deportada en la segunda guerra mundial a varios campos de concentración hasta que emigró a Estados Unidos y allí se casó con un judíos jasídico. 

Deborah Feldman nos habla de los traumas heredados, de la búsqueda de una identidad propia a través de un proceso de reconocimiento y sanación con el pasado,de la valentía de una mujer capaz de dejar atrás todo su mundo conocido para liberarse ella y liberar a su hijo del fanatismo y también de la valentía de buscar un lugar donde sentir la propia identidad aunque ese lugar sea lejano.

También nos habla de lucha, perdón y compasión. 

Exodus es un libro duro, pero cargado de esperanza, valentía y sinceridad. 

Os animo a leerlo porque vale la pena entender y recordar un pasado no tan remoto y que, si las cosas no cambian, amenaza con repetirse. 

Os dejo con estas palabras que Deborah Feldman deja escritas en su libro y que, como tantas en él, me han emocionado:

"Creo que no corresponde únicamente a judíos y alemanes conservar la memoria de Auschwitz. Para mí, recordar el Holocausto supone una oportunidad terapéutica para reflexionar sobre una vulnerabilidad compartida y reforzar nuestro vínculo común en la lucha por protegernos de ella. El odio nunca desaparecerá, ni aquí, ni en ningún otro lugar, pero los ciudadanos de este país no permanecerán pasivos ante él"

"Ahora comprendo que, mientras que estar en la posición de la víctima es doloroso y terrorífico, también resulta relativamente sencillo de procesar en el plano emocional. Sin embargo, cuando intento imaginarme como alemana en ese mismo contexto, de inmediato pierdo el consuelo que otorga la superioridad moral. (...) ¿Cómo no voy a dudar de si habría tenido la valentía moral de arriesgar la vida en caso de verme en la situación contraria?¿De verdad estoy tan segura de que, como opresora, habría tenido la entereza necesaria para desobedecer órdenes? "

Como véis, un libro valiente y que invita a la reflexión más sincera y profunda. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasc García

lunes, 21 de septiembre de 2026

Mis imprescindibles diez clásicos del cine

 

Imagen: Cris Carrasco García

Si la semana pasada os conté mis diez películas imprescindibles del cine, hoy os dejo la lista de mis diez imprescindibles clásicos del cine (que no del cine clásico), ¡madre mía qué lío! os explico, yo había titulado esta entrada haciendo referencia al cine clásico, pero, escribiendo, escribiendo, me ha surgido la duda: ¿de qué a qué fecha una película se considera perteneciente al cine clásico? Y como suelo hacer últimamente, se lo he preguntado a la IA , que mira que es lista esta chiquilla, y me ha resuelto la duda en un pis-pas:

Se considera cine clásico al que se realizó entre 1915 y 1960 más o menos y en él había una narrativa clara, lineal, con una presentación, un nudo y un desenlace, un protagonista (o una pareja) indiscutible que avanza hacia una meta y un final donde la trama planteada queda resuelta. 

Algunas de las películas que os voy a nombrar no forman parte de este período pero sí son clásicos del cine. 

Aclarado este matiz, paso con la lista:

* Lo que el viento se llevó: La he visto como unas quince veces, doblada, remasterizada, en versión original subtitulada, unas veces saltándome la parte de la guerra que en ocasiones se me hace larga, otras veces recordando pasajes que había olvidado porque como es tan larga, algo siempre se te olvida por mucho que la veas. Escarlata y esos ojos verdes que no hablan pero lo dicen todo... Ya lo pensaré mañana... Porque mañana será otro día. 

El libro también lo he leído. Sin desperdicio.

*Esplendor en la hierba: Qué intensidad de película, qué tristeza y a la vez qué madurez en el desarrollo de la trama. Película psicológica y social donde las haya. Natalie Wood... en la película está a punto de morir ahogada y ella, la actriz, murió ahogada, aunque de forma misteriosa y por causas que a día de hoy no se han esclarecido. 

*Historia de una monja: Era adolescente la primera vez que la vi y me fascinó la espiritualidad del convento. Era una mujer recién divorciada cuando la vi la segunda vez y me fascinó que al final (spoiler) tuviera la valentía de dejar el convento. Era una mujer que había comenzado una nueva vida cuando la vi por tercera vez y me fascinó la psicología de la Hermana Lucas, la protagonista (Audrey Hepburn) y cuando la vi la cuarta vez me fascinó toda la película en sí. Por cierto, me da mucha rabia cuando al comentarla dicen que ella se enamora del doctor que hay en la misión. Ella no se enamora de nadie en la película. Reivindiquemos el hecho de que no es imprescindible una historia de amor en cada película que vemos. 

*Sabrina: También protagonizada por Audrey, mi Audrey. Elegancia hasta decir basta. Preciosa. 

*Tal como éramos: Robert Redford y Barbra Streisand que quieren amarse pero son demasiado diferentes mientras suena de fondo The way we were. Solo con pensarlo se me humedecen los ojos. 

*La gata sobre el tejado de zinc: Diálogo y más diálogo y Liz Taylor llamando a los insoportables sobrinos de su marido (Paul Newman) "Pequeños cuellicortos". Me he apropiado más de una vez de este apelativo para llamar así a más de una criatura malcriada (y a su madre). Y también busqué en el diccionario la palabra "mendacidad". Está. Con el tiempo, me enteré de que en la película se censuró la homosexualidad de Brick (Paul Newman) y me pregunto si con esta ola de conservadurismo y más allá que sufrimos, ¿hoy en día también se hubiese censurado? 

*Un tranvía llamado deseo: No os levantéis, solo voy a pasar ... Otra vez la enfermedad mental y su vertiente social y familiar . Blanche Dubois... y qué desgarro el final. El único consuelo que nos queda es que a Vivien Leigh le dieron el óscar. 

*Casablanca: Siempre nos quedarán París, Ingrid, Humphrey, ese avión despegando y esa gran amistad que comienza y el blanco y negro que por momentos se vuelve muy gris. 

*Rebeca: ¡Lo que pueden hacer un ama de llaves bordecilla y un mago del suspense!

*La heredera: Olivia de Havilland madurando a lo largo de la película hasta que, literalmente, le da con la puerta en las narices al cazafortunas ¿quién lo iba a decir de la dulce Melania.. ¡ay no, que Melania era en Lo que el viento se llevó!

Pues estas son las que están pero NO están todas las que son. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García



lunes, 14 de septiembre de 2026

Mis imprescindibles del cine (aunque tengo más)...

 

Imagen: Cris Carrasco García

El otro día os dije que en entradas posteriores  os haría una lista de mis, en principio, diez películas favoritas, pero aun intendando resumir el número, se me han quedado en doce, esas digamos que son las versiones modernas, porque tengo otro top de cine clásico y otro más de las que llamo pelis de rescate, que son esas ligeras que cuando estás en caída libre hacen que te reconcilies un poco con la vida. 

Hoy os voy a decir mi top doce de las que son un poco sesudas aunque no tanto, porque como sabéis no soy ninguna experta en cine. El orden no quiere decir que la primera sea la que más me gusta y la última la que menos, no. Simplemente quiere decir que de alguna forma tenía que poner una antes y otra después.

Allá va:

* Amelie: Durante un tiempo la imité hasta en el peinado, hasta que un alma noble se armó de valor y me dijo que no me favorecía en nada. 

* Tomates verdes fritos: Cuando la vi por primera vez yo no llegaba ni a la treintena y quizá por eso no me di cuenta que el humor de la protagonista es el típico de una menopáusica. Hoy la comprendo. ¡Cómo la comprendo!

* Caramel: Os hablé de ella la semana pasada por otras circunstancias. mientras la veía la primera vez me devanaba los sesos intentando averiguar en qué ciudad estaba rodada sin darme cuenta de que Beirut sale por todas partes. Cosas de querer pensar antes de observar.

* Magnolias de acero: También os he hablado más de una vez de ella por diversas circunstancias. Todavía recuerdo que la vi aunciada en la marquesina donde esperaba el 79, que era el autobús que me llevaba a la facultad. Fue un flechazo que todavía perdura. 

* La vida secreta de las palabras: Ay, Mi Coixet y esa sensibilidad para contar. 

* Mujercitas: versión 1994: Aunque la historia ya la conocía por haber leído el libro  y por otras versiones anteriores, ésta me parece especialmente poética y cuidada. Además, mi Winona está espectacular interpretando a mi Jo March, mi hermana favorita ¡uy qué posesivo me está quedando ésto!

* Solas: Tengo la frase: "Yo solo quiero que me digas que mi vida va a cambiar" grabada en el corazón.

* Tierras de penumbra: Otra frase legendaria: "Vivimos en tierras de penumbra. El sol siempre brilla en otra parte..." y esa historia de amor de dos personas maduras. Y esa universidad de Oxford.

* Cinema Paradiso: Metáfora visual par aprender a sobrevivir: Totó, el niño, camina con su madre entre los destrozos de la guerra y allá enfrente, en color, el cartel que anuncia la próxima película que van a proyectar en Cinema Paradiso: Lo que el viento se llevó. Y Totó sonríe. 

* Cinema Sabaya: Más moderna que la anterior pero también habla de un conflicto que todavía vivimos y de unas mujeres con ganas de contar y de aprender. Cuando vi esta película pasé muchos días grabando con el móvil todo lo que se me ponía por delante. Afortunadamente para la historia del cine, cuando se me pasó la fiebre grabatoria, lo borré todo. 

* Todos queremos lo mejor para ella: Silencio. Mucho silencio y una lección de su directora en una cinefórum: la familia en esta película parece la gran enemiga pero todos actúan como mejor saben  y pueden. 

* Nuestra hermana pequeña: Dulce. Tierna. Bonita. Ainssss

Y de momento no voy a decir que ahí estén todas porque no lo están pero lo dejo aquí que no quiero ser pesada. 

Quizá la semana que viene me atreva con las clásicas o con las de rescate. O con las comedias románticas, que también son de rescate pero de otra manera. Ya veremos. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas

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Texto: Cris Carrasco García




lunes, 7 de septiembre de 2026

Quiero salir y Calle Málaga

 

Imagen: Cris Carrasco García


Me prometí a mí misma no hablar más del calor ni quejarme, porque, entre otras cosas, cuando llega el frío me quejo del frío, pero después de tanto tiempo metida en casa por los cerca de carenta grados a la sombra, siento la necesidad de decir que ¡quiero salir!. Pasear (aunque camino casi todos los días para hacer ejercicio, siempre a la misma hora de la mañana porque más tarde hay peligro de achicharramiento), me refiero a pasear a mitad de mañana, ir a cualquier sitio sin pensar por qué parte de la calle da la sombra, ir a algún curso en la universidad y poder olvidarme del sombrero. Os explico: desde hace unos años la piel de mi cara, si le da el sol se pone enfermita y por ello tengo una app con los grados centígrados y el índice UV (rayos ultravioleta) por horas del día. Si este índice es cuatro o más, cosa que suele ocurrir a partir de las diez de la mañana, además de protector solar cincuenta y gafas de sol, debo llevar sombrero, así que cuando estoy al aire libre soy una mujer pegada a un sombrero a la que no se le ve la cara.

Imagen: Cris Carrasco García


Esta app también me dice qué tiempo hará cada día de la semana, la humedad del aire, el grado de contaminación y si es bueno salir a correr con el tiempo que hace (como si yo corriera maratones, jijiji). En ella puedo añadir hasta diez ciudades del mundo y saber exactamente los mismos factores de los que me informa sobre mi ciudad y como sé que algunas de vosotras sois de lugares lejanos y fresquitos, he puesto ciudades como Ottawa, Montreal, Glasgow o Edimburgo, para, en primer lugar, saber la situación climatológica en la que vivís y en segundo lugar porque saber el tiempo que hace allí es como si pudiera teletransportarme y sentir el aroma de esas ciudades que me gustaría conocer.

 Por cierto,  a mí siempre me dice que en mi pueblo es muy mala idea salir a correr, pero en vuestras ciudades fresquitas, siempre dice que es muy buena idea, así que ya sabéis. Yo tengo la excusa perfecta para no hacerlo.

Paso a contaros otra cosa.

El otro día vi la película Calle Málaga, de la directora Maryam Touzani y protagonizada por Carmen Maura. 

Me ha gustado mucho el argumento, la interpretación  de Carmen Maura, la mezcla de humor futbolero y drama profundo además de la gran delicadez con la que trata el enamoramiento y el amor en la tercera edad. 

También el film me hizo reflexionar sobre cómo tratamos muchas veces a nuestros ancianos, cómo creemos que sus vidas valen menos porque están llegando al final, lo poco que valoramos e incluso infravaloramos lo que fue su vida, sus esfuerzos, sus trabajos. A veces somos demasiado egoístas y la película trata de eso, del egoísmo de una hija y la resistencia de una madre, del amor romántico cuando ya no se espera y de que la vida siempre nos depara sorpresas agradables y desagradables por muchos años que tengamos. La vida siempre está ahí para sorprendernos.

Al final de la película estaba triste por lo que ocurre entre esa madre y esa hija, pero también contenta de haberla visto. 

Imagen: Publicidad de la película

Me despido de vosotras disfrutando de un cucurucho de caramelo salado.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas

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Texto: Cris Carrasco García





lunes, 31 de agosto de 2026

¡Vuelvo contando el mes de agosto!!!!!!

 

Imagen: Cris Carrasco García

La verdad es que tenía ganas de volver a comunicarme con vosotras porque como dije en la pequeña entrada que os dejé el 10 de agosto, os he echado de menos. 

Y eso que no me he aburrido en absoluto. 

Como hoy es el último lunes de agosto, os voy a hacer un resumen de lo que he vivido este mes:

En primer lugar, la fotografía con la que abro esta entrada, corresponde al reto de julio de Objetivo Femenino, que como sabéis, consiste en que nos proponen una película dirigida por una mujer y tenemos que hacer una fotografía de lo que nos ha sugerido la película. El film propuesto para el mes de julio fue El poder del perro. Madre mía qué dureza. Me pasé media película tapándome los ojos con las manos, pero aún así es una gran película donde se cuestiona la masculinidad tóxica, se habla de la homosexualidad encubierta y de dónde están los límites de la crueldad y la delicadeza. Yo hice esta fotografía que parece un contrapunto a todo ello pero no lo es. 

La película propuesta por objetivo femenino para agosto fue Caramel. Y cuando lo supe me alegré muchísimo porque Caramel es una de mis películas favoritas de toda la vida. Está en mi top 10 de películas. Por cierto, un día, o dos, porque en uno no me cabrá todo, os contaré cual es mi top 10 de películas que he visto una y otra y otra vez y sigo sin cansarme. Bueno, que me estoy desviando. Caramel habla esencialmente de la sororidad, de un grupo de mujeres que no se juzga y que caminan juntas en la vida de un salón de belleza de Beirut. Y esta es la fotografía que he hecho: 

Imagen: Cris Carrasco García

La razón de esta foto es que días antes de ver la película (volverla a ver, en realidad), mi familia y yo fuimos a un publecito de Castellón donde una de mis tías tiene una casita y nos hicimos esta foto. Cuando vi la película automáticamente relacioné la sororidad de las mujeres de Caramel con la sororidad que vivimos las mujeres de mi familia y le añadí una capa de ese caramelo que en el film utilizan para depilarse. Me encanta haber unido a algunas de mis unicornias reales con mis unicornias de la pantalla. 

En la entrada anterior también os dije que estaba leyendo un libro que ni os imagináis y es Open de Andre Agassi. Pues sí, chicas, yo que no soy aficionada al tenis y creo que el tenis se inventó para que jamás en la vida lo entendiera, he leído la autobiografía de este extenista y me ha gustado mucho. Está muy bien escrita, de hecho está considerada una de las mejores autobiografías. Os la recomiendo incluso si, como a mí, no os gusta el tenis. 

Entre los descubrimientos de agosto, está el cucurucho de caramelo salado ¡por Dios, ¿cómo podía existir algo tan sabroso y yo sin enterarme? Ahora dudo de si mi cucurucho favorito es el de limón con basílico o el de caramelo salado. Un gran dilema, como veis.... (ironía). 

Otro descubrimiento de este verano han sido los crepes de huevo revuelto y aguacate de la cafetería Malvasía de mi pueblo. Ay, qué bonita es esa cafetería, cuando pueda, os enseñaré fotos. Ahora no puedo porque cuando voy a tomar la tostada y el té blanco o el crepe que os he dicho, me concentro en la bondad de lo que estoy tomando y se me olvida hacer la foto. Algún día me acordaré , no os preocupéis. 

Hoy termino la segunda yincana fotográfica que he hecho este verano, la de Sin reto no hay agosto. Este año ha sido... no sé, diferente... era como si la ilusión no me acompañara tanto como otros años, pero la he terminado, y la de Locos del clic también. Disciplina es mi apellido..

También, compartiendo una reflexión sobre por qué tengo un poemario escrito, estructurado en partes, corregido, con sus citas, etc, que se podría publicar hoy mismo y que habla de un duelo que he tenido y que creo que todavía arrastro, reflexionando digo, con otra persona, me dijo algo que me llegó mucho: "Cuando la escritura terapéutica se publica, deja de ser terapéutica". Y ahí se me abrieron los ojos. No tenemos que publicarlo todo. No tenemos que hacerlo si no queremos y no pasa nada. Nada. 

Y esta semana se nos ha ido Dolly. Nuestra Dolly Parton. Las Magnolias de Acero y todas las unicornias del mundo nos hemos quedado un poco más solas pero nos queda la alegría de haber podido disfrutar de Dolly. 


Recomenzamos el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García


lunes, 10 de agosto de 2026

Os echo de menos

 

Imagen: Fred Calleri

Sé que dije que no volvería hasta septiembre pero hoy he querido pasarme por aquí para deciros que os echo de menos. 

Estoy descansando todo lo que este calor me deja y estoy participando en los retos fotográficos veraniegos de Locos del clic y de Sin reto no hay agosto. De Locos del clic solo me queda una fotografía por hacer y de Sin reto...pues como es una fotografía por día me queda hasta el 31. 

También estoy leyendo más de lo que pensaba y uno de los libros seguro que cuando os lo diga en septiembre os quedaréis con la boca abierta. 

Estoy reflexionando  sobre bastantes cosas y espero poder plasmar aquí mis reflexiones cuando vuelva en septiembre. Anteayer escribí un haiku, después de mucho tiempo y hoy el tema de la fotografía de Sin reto es Fan. He hecho una composición muy bonita homenajeando a Mercè Rodoreda y sus libros y la he acompañado de este texto: 

"Desde que era adolescente soy fan de la escritora Mercè Rodoreda. No es que leer Aloma o La plaça del diamant supusiera un antes o un después en mis conocimientos literarios, es que tanto Aloma como La plaça del diamant se quedaron a vivir dentro de mí". 

Y vosotras ¿cómo lleváis este verano implacable? 

Ya me voy, que hoy solo pasaba por aquí para quitarme este síndrome de abstinencia que tengo de contaros cosas.

Volveré el 31 de agosto con un resumen de este mes y las pilas totalmente cargadas. 

Entonces, seguiremos con el blog de los lunes, amigas.

***

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 13 de julio de 2026

Cerramos por vacaciones

 


He decidido tomarme un descanso hasta septiembre. 


Espero volver con las pilas cargadas, muchos temas de los que hablaros, la recomendación de algún libro que me haya fascinado y ¡quién sabe si algo más!. 

Os deseo un verano lleno de vivencias maravillosas y os dejo con la idea que tiene Fred Calleri del verano.


  Una idea muy fresca y elegante.



En septiembre seguiremos con el blog de los lunes, amigas. 

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Imágenes: Fred Calleri

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 6 de julio de 2026

37º C y escribiendo

 

Imagen: Cris Carrasco García

Miro la estación meteorológica que tengo detrás de mí y me dice que en la calle tenemos la "módica" temperatura de 37º C. En casa, con todo cerrado y tres ventiladores trabajando a destajo, solo tenemos 30. 

Escribo descalza pero con un peso de elefanta. 

Aún así, escribo. 

Y leo. Quizá algún día os cuente lo que leo.

Y por la mañana temprano, antes de que se pueda freír un huevo en el asfalto, salgo a caminar y me encuentro con un montón de personas que han tenido la misma idea que yo porque en horas sucesivas sería imposible. 

También ha comenzado ya la yincana fotográfica del verano de @locosdelclic en Instagram y la estoy haciendo¿la terminaré? Eso nunca se sabe hasta que llega el final del verano. Este año me he propuesto hacer en las yincanas, tanto ésta como en la de @sinretonohayagosto una fotografía más pensada, menos impulsiva, de mayor calidad y si por ello debo dejar pasar algún tema por resultarme menos inspirador o porque la fotografía no acaba de convencerme, lo dejaré pasar. 

De los seis días que llevamos he publicado cinco fotos y las dos que más me gustan son la que tenéis aquí arriba que responde al tema Manos que hablan y la que tenéis aquí abajo que responde al tema Caleidoscopio:

Imagen: Cris Carrasco García


Este año y salvo que suceda un milagro, todo apunta a que seré turista en mi ciudad o como mucho, en la ciudad de al lado. Intento tomármelo como una oportunidad para hacer los retos fotográficos del verano desde otra perspectiva y ya veremos lo que va saliendo. Sin presión. 

Y ahora os dejo con la canícula propia de estas fechas. 

Que os sea leve.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García

lunes, 29 de junio de 2026

Adiós junio, uno de mis meses favoritos

 

Imagen: Cris Carrasco García

Se nos va junio, un mes que suele ser uno de mis favoritos del año siempre que no haga la calor de julio y este año, al menos al principio y a mitad ha sido así, aunque se está despidiendo con ola de calor, pero es lo que empieza a tocar. 

Este mes, como ya sabéis, he tenido que lidiar con los coletazos de una gripe que comenzó a finales de mayo y con tener que renunciar al curso de historia del arte en la calle porque la tos no me dejaba vivir, pero al margen de todo ello, junio ha sido el mes en que las chicas de Objetivo femenino nos han propuesto como película para hacer la foto, La novia, de Paula Ortiz, un film de 2015 basado en la obra de Federico García Lorca, Bodas de sangre. 

Si he de ser sincera, de las seis películas que hemos visto y "fotografiado" a lo largo del año, ésta es la que más me ha costado ver ya que su temática no me motivaba en absoluto, y no sé si es por esta razón pero la película en sí no me ha gustado demasiado, quizá porque ya sabía la temática, el argumento y todo lo que la rodeaba y la verdad es que Lorca como poeta me encanta y sus versos me resultan mágicos pero los dramas teatrales lorquianos me saturan de una manera que me son difíciles de gestionar. 

Después de todo ésto, salieron dos fotografías más o menos aceptables. Una es la que tenéis aquí arriba y la otra es ésta: 

Imagen: Cris Carrasco García


Viniendo del mundo de las letras me resultaba muy difícil no plasmar de alguna forma algunos de los versos lorquianos que se dicen en la película y encontré esta manera. 

Por otra parte, entre capítulo y capítulo de Sexo en Nueva York, como ya os conté la semana pasada,  he leído el tercer libro de la saga Más que rivales, titulado El precio a pagar. Es una novela sencilla pero que refleja muy bien lo que puede significar para las personas que lo sufren el trastorno de ansiedad. He destacado estas citas del libro: "Prefiero pasar apuros para hacer lo que amo que volcarme en algo que aborrezco" , " No pasa nada por utilizar tu talento para crear felicidad en lugar de riqueza. ¡Incluso no pasa nada por no utilizar tu talento! a la mierda todo el que diga lo contario". 

Este mes también he conocido a una escritora autista :Chloe Liese, autora de novelas románticas que son historias inclusivas en las que los personajes son neurodivergentes o sufren alguna discapacidad. Si bien sus libros en algunas partes me resultan un tanto repetitivos, me parecen muy interesantes por esta atención a la diversidad. 

Estoy terminando el mes con la serie La otra hermana Bennet, basado en la historia de Mary, la hermana de Elizabeth Bennet (Orgullo y prejuicio) que al final de la novela es la única que queda soltera y que, según dicen, Jane Austen dijo a algunos amigos y familiares que tenía un futuro alentador para ella. La serie me está gustando mucho. Mary es un "patito feo" con mucho encanto, como suele ocurrirles a los patitos feos. 

El próximo lunes estaremos en julio y os deseo felices vacaciones a todas las que os retiréis a descansar. Yo, en principio, tengo pensado seguir por aquí, aunque ¡quién sabe...!

Tampoco quiero marcharme sin decirle a Venezuela que tengo en mi corazón una vela encendida y mi pensamiento no se separa de este lugar. Un gran abrazo. Sé que es muy poco ante tanta tragedia y me siento muy pequeña por lo poco que puedo aportar y el poco consuelo que puedo dar. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García


lunes, 22 de junio de 2026

Desde la distancia: Sexo en NY

 

Imagen: Extraída de Internet

Parece que con el estreno de la serie And just like that, se ha puesto de moda analizar y volver a ver Sexo en Nueva York y Amore y yo nos hemos apuntado a esa moda. 
No hemos visto ni pensamos ver And just like that porque, como dice Sabina: "Al lugar donde fuiste feliz no debieras tratar de volver". 
Quizá por eso comprendemos las críticas negativas a And just like that, porque, quizá, esta serie, como las dos películas que la precedieron, no son más que un intento de volver a ese lugar donde fuimos felices y que... no volverá. 

Samantha, Charlotte, Miranda y Carrie...

Tres amigas circulando por Manhattan sin problemas de llegar a fin de mes, disfrutando de todos los garitos de la ciudad y relacionándose con los hombres en lo que podíamos llamar algo así como : "Voy y vengo y en el camino me entretengo". 

Todas dicen que quieren tener relaciones como los hombres (los hombres de los dos mil), es decir, con sexo pero que no involucren sentimientos, pero todas acaban mezclando sentimientos en esas relaciones que, supuestamente, son solo sexuales. 

La historia de Carrie con Mister Big es la típica en la que muchas nos sentimos identificadas.
Quizá por eso tuvo tanto éxito en su día. Aunque ellas eran unas treintañeras ricas de Manhattan, todas nos sentíamos identificadas con sus relaciones con los hombres y su búsqueda de la felicidad. 
Porque lo que buscan las cuatro, cada una a su manera, es ser felices.
Y ser felices con alguien a su lado. 

Algo que me llama la atención después de tantos años es la cantidad de comida "basura" que comen en la serie y son unas chicas tan monas y delgaditas. Además, Carrie fuma como un carretero y todas beben como cosacos. Entonces no estaba mal visto que los personajes de las series se comportaran así. Daba veracidad a la trama. 

Y fuera de tanta veracidad, estaba la fantasía de que una mujer de treinta y pocos años pudiera vivir en un apartamento de Manhattan, comprarse Manolos Blanik, hacer alguna que otra excursión a los Hamptons, salir de fiesta casi todos los días y codearse con los más granado de la sociedad neoyorkina del momento, escribiendo una columna semanal en un periódico. Todo un milagro. 
Pero, sinceramente, para verdad ya tenemos la vida real. 

Lo que más me gustó en su día y me sigue gustando de Sexo en NY es la amistad entre las cuatro mujeres. En el tiempo en que vi la serie, yo andaba reconstruyéndome y en esa reconstrucción comencé a apreciar la amistad con las mujeres que me rodeaban y esta serie me confirmó que este valor comenzaba a ser y con el tiempo se transformaría en un puntal de mi vida: necesito tener amigas con las que compartir la vida y a quien querer. 

Volver a ver Sexo en NY me está haciendo recordar cómo era yo y qué pensaba entonces de las relaciones de pareja y el sexo y me está haciendo comparar qué pienso ahora de las relaciones y del sexo. 
Ante ésto, he de reconocer que noto que ha pasado el tiempo y que ha habido una justa evolución.
El balance es positivo tanto para mí como para Samantha, Miranda, Charlotte y Carrie.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***
Texto: Cris Carrasco García















lunes, 15 de junio de 2026

Lighthouse

 


Imagen: Fred Calleri


otro lunes que me paso por aquí con la gripe superada pero que me ha dejado una tos de perro que no sé qué hacer con ella porque ya he acabado con las existencias de jengibre natural de la herboristería, con el jarabe de hierbas de la farmacia, el otro jarabe de hierbas de la otra herboristería, me he tomado tres cajas de Septolete y el sofá está pensando en cobrarme un alquiler. 

Eso sin contar con que hace dos semanas, cuando estaba en pleno subidón gripal, debía haber comenzado un curso sobre historia del arte en el paisaje urbano de Valencia, pero ¿dónde iba yo con lo que tenía encima? Y la semana pasada estaba agotada y pasado mañana, pues con esta tos no me veo interrumpiendo las explicaciones de la profesora cada dos por tres... en fin, que creo que el curso de arte tendrá que esperar mejores estados de salud. 

Ahora, pasando a otra cosa, que esto ya me aburre ( me aburre hablar de la gripe y de mi tos, pero me encanta estar aquí contandoos cosillas), ¿habéis visto que he puesto una ilustración veraniega de Fred Calleri? Es que ya echaba de menos colgar algo por aquí de este hombre que tanto me gusta (sus pinturas, no él, básicamente, porque no le conozco) y he aprovechado que el otro día aprendí que en inglés faro es lightouse, que traducido literalmente sería casa de luz. Esto me inspiró un poema, ¡síiiii! ¡un poema después de tanto tiempo! que os dejo aquí abajo y , como os decía, aprovechando que a Fred Calleri también parece que le gustan los faros porque en muchas de sus ilustraciones aparece alguno, he decidido poner luz a mi poema con una de sus pinturas. 

LIGHTHOUSE

Casa de luz

que alumbra la noche

sobre un mar alegre

por su destello claro.


Volveremos (algún día)

a un hogar resplandeciente

como los barcos vuelven

al puerto

donde un faro espera.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas.

***

Texto y poema: Cris Carrasco García



lunes, 1 de junio de 2026

Este lunes me paso rápido por aquí porque...

Imagen: Cris Carrasco García


Este lunes me paso rápido por aquí porque... ¡tengo gripe y estoy que me caigo!

Entre fiebre y febrícula he recordado que no os enseñé la foto que hice para el año de cine de Objetivo Femenino del mes de abril. La película propuesta fue El pájaro de la felicidad, de Pilar Miró y creo que ya os conté que estuve a punto de sufrir un síndrome de Stendal cuando la vi. Bueno, pues la foto que hice fue la que está aquí arriba y que alguien ha calificado de "desconcertante en un principio pero muy representativa si se analiza". Me parece bien. 

Y este mes de mayo, la película propuesta fue Retrato de una mujer en llamas. Un film delicado y detallista para el que he hecho esta foto: 
Imagen: Cris Carrasco García

Siempre me han gustado los mensajes secretos en el arte, como por ejemplo cuando cuentan que algunos pintores eran masones y en algunos de sus cuadros pintaban símbolos de la logia masónica a la que pertenecían, o cuando me contaron que el poeta Vicent Andrés Estellés, en algunos de los versos de sus poemas mandaba mensajes que solo él y su esposa entendían.
Bueno, pues en esta película, el número 28 tiene un significado muy especial para las dos protagonistas y eso es lo que he querido reflejar en la fotografía. 

Y ya me voy .
Pero ¿quién coge la gripe a finales de mayo, por Dios? 
Pues yo, sin ir más lejos. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García


 

lunes, 25 de mayo de 2026

Mayo trajo un viaje especial

 


Imagen: Cris Carrasco García

Se acaba mayo, y el mes que comenzó con algo inquietante, incertidumbre y ansiedad, termina con el relato de dos acontecimientos bellos:

El primero es que por primera vez en mi vida vi un doble arcoiris completo. Exactamente el domingo pasado.

El segundo, fue que Amore y yo tuvimos que ir a Barcelona para que Amore se hiciera el carnet de identidad electrónico italiano. Han tardado casi un año en darnos fecha en el consulado pero por fin en abril nos citaron para la semana pasada. 

Viaje relámpago, sí, pero muy bien aprovechado. 

Nos alojamos en casa de un amigo y estos dos días han supuesto una ruptura total con la rutina. Nos hemos sumergido en la enorme multiculturalidad del barrio donde vive nuestro amigo y que parece anclado en los 70. Nos hemos impregnado de los aromas de las comidas árabes, indias, chinas, pakistaníes, latinas y de tantos otros lugares que llegaban hasta nosotras,  nos hemos sorprendido con los productos de tantos bazares y tiendas. Hemos sonreído ante la imagen de peluquerías con secadores de décadas pasadas pero aún en uso. Un hervidero multicolor y un trasiego incesante arriba y abajo de culturas caminantes viviendo en las mismas calles.

Entramos en un bar con las paredes forradas de cuadros en los que había folios escritos a lápiz- con tachones de lo que parecían ser poemas en sucio y fotografías en blanco y negro de grupos de jóvenes de hace varias décadas. No recuerdo el nombre del bar ¡cuánto lo siento!

Nos perdimos buscando la línea del metro que necesitábamos para ir a la Estació del Nord y aparecimos en Rambla Catalunya. Cuando por fin encontramos la línea, bajamos en Arc de Triomf y buscamos un bar para comer. Pedimos un bocadillo de tortilla francesa con pan a la catalana y se convirtió en uno de los bocadillos más buenos y más grandes que he comido en mi vida. De este bar sí recuerdo el nombre: Bar Nápoles, porque está en la calle Nápoles. 

Y para acabar la recolección de anécdotas, cuando Amore le entregó los papeles al funcionario del consulado, éste se le quedó mirando y le dijo: " Yo le hice a usted el pasaporte hace unos meses", y Amore, bajo los efectos de la alucinación, le respondió que se había hecho el pasaporte hace poco por miedo a que le caducara el carnet antiguo antes de que le dieran fecha para renovarlo, y él dijo: " Sí, mire, le hice el pasaporte en marzo. Hago muchos, pero hay caras que se me quedan".

¡Vaya!.

Y con nuestro amigo, mi amigo, el de hace tanto tiempo, con el que compartimos tanto, hemos hablado de divinidades y humanidades. Trivialidades y profundidades. Estamos lejos en el espacio pero muy cerca en el alma y  menos de dos días bastan para tener esa certeza.

Todo ha sido generoso y acogedor.

A veces, la vida, cuando haces malabares sobre una cuerda floja, hurde una trama para evidenciar verdades y magias. 

Barcelona, mi ciudad iniciática, mi ciudad de comienzos y de finales, tan bella como siempre. 

Gracias, por acogerme una vez más. 

Gracias, por enseñarme una vez más.

Te quiero mucho. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García



lunes, 18 de mayo de 2026

La casa de los espíritus y aquellos recuerdos

 

Imagen: Cris Carrasco García

Os escribo con el corazón nonmovido por la nostalgia y la ternura porque acabo de terminar de ver la miniserie que se ha hecho sobre la novela de Isabel Allende La casa de los espíritus. 

Me ha encantado. Aunque la novela la habré leído unas tres veces más o menos, la serie me ha tenido enganchada a la pantalla cada uno de sus ocho capìtulos. 

La casa de los espíritus es una novela muy especial para mí. 

La primera vez que la leí fue hace cerca de veinticinco años y en aquel tiempo yo caminaba por un sendero de búsqueda  y sanación personal después de un divorcio.

Me había planteado ser escritora y cuando leí el libro pensé ¿Qué novela voy a hacer si el libro que me hubiera gustado escribir ya está escrito? 

Después de La casa de los espíritus he leído muchos libros de ficción y de no ficción, relatos, ensayos... pero ninguno, y digo ninguno, me ha dejado esa sensación de Ésto es lo que yo hubiera querido escribir. Bueno, siendo sincera, había sentido años antes esa sensación siendo adolescente cuando leí La Plaça del diamant, de Mercè Rodoreda. 

Pero después de estas dos novelas, con ninguna más. 

Hoy, desde la madurez y el realismo, sé que nunca escribiré una novela parecida remotamente ni a La casa de los espíritus ni a La plaça del Diamant. Es más, creo que nunca escribiré una novela. 

Poco tiempo después de leer La casa de los espíritus vi la película y me gustó bastante, aunque se saltaba una generación, pero se lo perdoné porque aún así la película dura dos horas y media y estaba protagonizada por Meryl Streep, Winona Ryder y Antonio Banderas, entre otr@s. 

Creo que la serie me ha gustado más porque profundiza en los pequeños detalles de la novela y porque en la película estaba muy bien este elenco de actores y actrices pero todo el mundo era blanco y la mayoría incluso rubi@s y de ojos claros. Sin embargo, la serie ha respetado los rasgos físicos, color de piel y acento. Todo mucho más real, porque no olvidemos que la acción se desarrolla en Chile. 

El personaje de Clara siempre ha sido uno de mis favoritos dentro de la literatura. Hubo un tiempo en que pasaba algunos días del verano en Moraira, un pueblecito de Alicante, y cerca de la casa donde nos invitaban unos amigos a pasar esos días, en la fachada de otro chalet, se leía Del Valle, escrito con letras de hierro forjado. Cada vez que pasaba por delante me acordaba de Clara del Valle y su clarividencia y su fuerza.

También comencé a escribir un diario imitando los "cuadernos de escribir la vida" que escribía Clara. Dejé de hacerlo durante unos años y el veintitrés de marzo de dos mil catorce recomencé más en serio un diario en un cuaderno Moleskine que me habían regalado años antes mi cuñado y mi cuñada de Italia. 

Comienza Así: 

23 de marzo de 2014.

Sol y viento. 

Hoy, domingo, a las 11:25 comienzo este diario. En el ordenador canta gianna Nannini "Fotoromanza" y Gianna, la de aquí, la de casa, arregla el baúl de leña. Bebo un té de bergamota ,el "té de Milán", y lo llamo así porque la primera vez que lo probé fue en casa de Valentina...".

Hoy en día sigo con el diario y ya son siete los cuadernos que he llenado. 

La frase con la que comienza La casa de los espíritus siempre será uno de mis comienzos de novela favoritos, una apertura a la magia, los espíritus y un mundo entrelazado con la búsqueda de mí misma, un Érase una vez que abre la puerta a todo el poder de Clara Del Valle y lo que esta novela me transmitió:

"Barrabás llegó a la familia por vía marítima, anotó la niña Clara con su delicada caligrafía".


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García







lunes, 11 de mayo de 2026

Música para la tempestad

Imagen: Cris Carrasco García
 
Deseo pedir disculpas si alguna de vosotras se quedó esperándome el lunes pasado. 
El final de abril fue inesperado y provocó en mí un estado de ansiedad que me desestabilizó además de crear un clima de incertidumbre. 

Todas (o casi todas) sabemos lo mal que las personas neurodivergentes lidiamos con la incertidumbre. 
Han sido noches de dormir poco y mal, de intranquilidad y desasosiego. 
Y todavía andamos ahí pero con un poco más de calma. 

Lo bueno de todo ésto es que ya sabemos que la oscuridad siempre viene acompañada de un poco de luz y en este trayecto la luz está siendo Radio Clásica. 
Por supuesto que sabía de la existencia de Radio Clásica, pero una noche, sumida en la ansiedad, sentí que necesitaba escuchar música. Y que esa música estuviera acompañada de voz humana. Eran las dos de la madrugada, más o menos. 

Entonces recordé Radio Clásica y me metí de lleno en ella. Hasta estos días se pueden contar con los dedos de una mano las veces que había escuchado esta emisora, pero se ha convertido en el bálsamo que me ayuda a calmar la mente cuando en las madrugadas se empeña en montar escenas apocalípticas o cuando abro los ojos por la mañana y la bocanada de nuevo día viene con sensación de falta de aire. 

Gracias a esta emisora he profundizado en la obra de Bach (una de las cosas que he aprendido es que en alemán, Bach significa arroyo ¡qué bonito!) y dentro de la obra de Bach he conocido, disfrutado y me he emocionado con La pasión según San Mateo... ¡qué preciosidad! Me eriza la piel cada vez que la escucho. 

La música y la espiritualidad unidas me conducen a lugares de paz donde el miedo se evapora.

Mil gracias por seguir ahí. Aunque no estuve, me acordé de vosotras. 

Me acordé mucho.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García