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lunes, 13 de julio de 2026

Cerramos por vacaciones

 


He decidido tomarme un descanso hasta septiembre. 


Espero volver con las pilas cargadas, muchos temas de los que hablaros, la recomendación de algún libro que me haya fascinado y ¡quién sabe si algo más!. 

Os deseo un verano lleno de vivencias maravillosas y os dejo con la idea que tiene Fred Calleri del verano.


  Una idea muy fresca y elegante.



En septiembre seguiremos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Imágenes: Fred Calleri

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 6 de julio de 2026

37º C y escribiendo

 

Imagen: Cris Carrasco García

Miro la estación meteorológica que tengo detrás de mí y me dice que en la calle tenemos la "módica" temperatura de 37º C. En casa, con todo cerrado y tres ventiladores trabajando a destajo, solo tenemos 30. 

Escribo descalza pero con un peso de elefanta. 

Aún así, escribo. 

Y leo. Quizá algún día os cuente lo que leo.

Y por la mañana temprano, antes de que se pueda freír un huevo en el asfalto, salgo a caminar y me encuentro con un montón de personas que han tenido la misma idea que yo porque en horas sucesivas sería imposible. 

También ha comenzado ya la yincana fotográfica del verano de @locosdelclic en Instagram y la estoy haciendo¿la terminaré? Eso nunca se sabe hasta que llega el final del verano. Este año me he propuesto hacer en las yincanas, tanto ésta como en la de @sinretonohayagosto una fotografía más pensada, menos impulsiva, de mayor calidad y si por ello debo dejar pasar algún tema por resultarme menos inspirador o porque la fotografía no acaba de convencerme, lo dejaré pasar. 

De los seis días que llevamos he publicado cinco fotos y las dos que más me gustan son la que tenéis aquí arriba que responde al tema Manos que hablan y la que tenéis aquí abajo que responde al tema Caleidoscopio:

Imagen: Cris Carrasco García


Este año y salvo que suceda un milagro, todo apunta a que seré turista en mi ciudad o como mucho, en la ciudad de al lado. Intento tomármelo como una oportunidad para hacer los retos fotográficos del verano desde otra perspectiva y ya veremos lo que va saliendo. Sin presión. 

Y ahora os dejo con la canícula propia de estas fechas. 

Que os sea leve.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 29 de junio de 2026

Adiós junio, uno de mis meses favoritos

 

Imagen: Cris Carrasco García

Se nos va junio, un mes que suele ser uno de mis favoritos del año siempre que no haga la calor de julio y este año, al menos al principio y a mitad ha sido así, aunque se está despidiendo con ola de calor, pero es lo que empieza a tocar. 

Este mes, como ya sabéis, he tenido que lidiar con los coletazos de una gripe que comenzó a finales de mayo y con tener que renunciar al curso de historia del arte en la calle porque la tos no me dejaba vivir, pero al margen de todo ello, junio ha sido el mes en que las chicas de Objetivo femenino nos han propuesto como película para hacer la foto, La novia, de Paula Ortiz, un film de 2015 basado en la obra de Federico García Lorca, Bodas de sangre. 

Si he de ser sincera, de las seis películas que hemos visto y "fotografiado" a lo largo del año, ésta es la que más me ha costado ver ya que su temática no me motivaba en absoluto, y no sé si es por esta razón pero la película en sí no me ha gustado demasiado, quizá porque ya sabía la temática, el argumento y todo lo que la rodeaba y la verdad es que Lorca como poeta me encanta y sus versos me resultan mágicos pero los dramas teatrales lorquianos me saturan de una manera que me son difíciles de gestionar. 

Después de todo ésto, salieron dos fotografías más o menos aceptables. Una es la que tenéis aquí arriba y la otra es ésta: 

Imagen: Cris Carrasco García


Viniendo del mundo de las letras me resultaba muy difícil no plasmar de alguna forma algunos de los versos lorquianos que se dicen en la película y encontré esta manera. 

Por otra parte, entre capítulo y capítulo de Sexo en Nueva York, como ya os conté la semana pasada,  he leído el tercer libro de la saga Más que rivales, titulado El precio a pagar. Es una novela sencilla pero que refleja muy bien lo que puede significar para las personas que lo sufren el transtorno de ansiedad. He destacado estas citas del libro: "Prefiero pasar apuros para hacer lo que amo que volcarme en algo que aborrezco" , " No pasa nada por utilizar tu talento para crear felicidad en lugar de riqueza. ¡Incluso no pasa nada por no utilizar tu talento! a la mierda todo el que diga lo contario". 

Este mes también he conocido a una escritora autista :Chloe Liese, autora de novelas románticas que son historias inclusivas en las que los personajes son neurodivergentes o sufren alguna discapacidad. Si bien sus libros en algunas partes me resultan un tanto repetitivos, me parecen muy interesantes por esta atención a la diversidad. 

Estoy terminando el mes con la serie La otra hermana Bennet, basado en la historia de Mary, la hermana de Elizabeth Bennet (Orgullo y prejuicio) que al final de la novela es la única que queda soltera y que, según dicen, Jane Austen dijo a algunos amigos y familiares que tenía un futuro alentador para ella. La serie me está gustando mucho. Mary es un "patito feo" con mucho encanto, como suele ocurrirles a los patitos feos. 

El próximo lunes estaremos en julio y os deseo felices vacaciones a todas las que os retiréis a descansar. Yo, en principio, tengo pensado seguir por aquí, aunque ¡quién sabe...!

Tampoco quiero marcharme sin decirle a Venezuela que tengo en mi corazón una vela encendida y mi pensamiento no se separa de este lugar. Un gran abrazo. Sé que es muy poco ante tanta tragedia y me siento muy pequeña por lo poco que puedo aportar y el poco consuelo que puedo dar. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García


lunes, 22 de junio de 2026

Desde la distancia: Sexo en NY

 

Imagen: Extraída de Internet

Parece que con el estreno de la serie And just like that, se ha puesto de moda analizar y volver a ver Sexo en Nueva York y Amore y yo nos hemos apuntado a esa moda. 
No hemos visto ni pensamos ver And just like that porque, como dice Sabina: "Al lugar donde fuiste feliz no debieras tratar de volver". 
Quizá por eso comprendemos las críticas negativas a And just like that, porque, quizá, esta serie, como las dos películas que la precedieron, no son más que un intento de volver a ese lugar donde fuimos felices y que... no volverá. 

Samantha, Charlotte, Miranda y Carrie...

Tres amigas circulando por Manhattan sin problemas de llegar a fin de mes, disfrutando de todos los garitos de la ciudad y relacionándose con los hombres en lo que podíamos llamar algo así como : "Voy y vengo y en el camino me entretengo". 

Todas dicen que quieren tener relaciones como los hombres (los hombres de los dos mil), es decir, con sexo pero que no involucren sentimientos, pero todas acaban mezclando sentimientos en esas relaciones que, supuestamente, son solo sexuales. 

La historia de Carrie con Mister Big es la típica en la que muchas nos sentimos identificadas.
Quizá por eso tuvo tanto éxito en su día. Aunque ellas eran unas treintañeras ricas de Manhattan, todas nos sentíamos identificadas con sus relaciones con los hombres y su búsqueda de la felicidad. 
Porque lo que buscan las cuatro, cada una a su manera, es ser felices.
Y ser felices con alguien a su lado. 

Algo que me llama la atención después de tantos años es la cantidad de comida "basura" que comen en la serie y son unas chicas tan monas y delgaditas. Además, Carrie fuma como un carretero y todas beben como cosacos. Entonces no estaba mal visto que los personajes de las series se comportaran así. Daba veracidad a la trama. 

Y fuera de tanta veracidad, estaba la fantasía de que una mujer de treinta y pocos años pudiera vivir en un apartamento de Manhattan, comprarse Manolos Blanik, hacer alguna que otra excursión a los Hamptons, salir de fiesta casi todos los días y codearse con los más granado de la sociedad neoyorkina del momento, escribiendo una columna semanal en un periódico. Todo un milagro. 
Pero, sinceramente, para verdad ya tenemos la vida real. 

Lo que más me gustó en su día y me sigue gustando de Sexo en NY es la amistad entre las cuatro mujeres. En el tiempo en que vi la serie, yo andaba reconstruyéndome y en esa reconstrucción comencé a apreciar la amistad con las mujeres que me rodeaban y esta serie me confirmó que este valor comenzaba a ser y con el tiempo se transformaría en un puntal de mi vida: necesito tener amigas con las que compartir la vida y a quien querer. 

Volver a ver Sexo en NY me está haciendo recordar cómo era yo y qué pensaba entonces de las relaciones de pareja y el sexo y me está haciendo comparar qué pienso ahora de las relaciones y del sexo. 
Ante ésto, he de reconocer que noto que ha pasado el tiempo y que ha habido una justa evolución.
El balance es positivo tanto para mí como para Samantha, Miranda, Charlotte y Carrie.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García















lunes, 15 de junio de 2026

Lighthouse

 


Imagen: Fred Calleri


otro lunes que me paso por aquí con la gripe superada pero que me ha dejado una tos de perro que no sé qué hacer con ella porque ya he acabado con las existencias de jengibre natural de la herboristería, con el jarabe de hierbas de la farmacia, el otro jarabe de hierbas de la otra herboristería, me he tomado tres cajas de Septolete y el sofá está pensando en cobrarme un alquiler. 

Eso sin contar con que hace dos semanas, cuando estaba en pleno subidón gripal, debía haber comenzado un curso sobre historia del arte en el paisaje urbano de Valencia, pero ¿dónde iba yo con lo que tenía encima? Y la semana pasada estaba agotada y pasado mañana, pues con esta tos no me veo interrumpiendo las explicaciones de la profesora cada dos por tres... en fin, que creo que el curso de arte tendrá que esperar mejores estados de salud. 

Ahora, pasando a otra cosa, que esto ya me aburre ( me aburre hablar de la gripe y de mi tos, pero me encanta estar aquí contandoos cosillas), ¿habéis visto que he puesto una ilustración veraniega de Fred Calleri? Es que ya echaba de menos colgar algo por aquí de este hombre que tanto me gusta (sus pinturas, no él, básicamente, porque no le conozco) y he aprovechado que el otro día aprendí que en inglés faro es lightouse, que traducido literalmente sería casa de luz. Esto me inspiró un poema, ¡síiiii! ¡un poema después de tanto tiempo! que os dejo aquí abajo y , como os decía, aprovechando que a Fred Calleri también parece que le gustan los faros porque en muchas de sus ilustraciones aparece alguno, he decidido poner luz a mi poema con una de sus pinturas. 

LIGHTHOUSE

Casa de luz

que alumbra la noche

sobre un mar alegre

por su destello claro.


Volveremos (algún día)

a un hogar resplandeciente

como los barcos vuelven

al puerto

donde un faro espera.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas.

***

Texto y poema: Cris Carrasco García



lunes, 1 de junio de 2026

Este lunes me paso rápido por aquí porque...

Imagen: Cris Carrasco García


Este lunes me paso rápido por aquí porque... ¡tengo gripe y estoy que me caigo!

Entre fiebre y febrícula he recordado que no os enseñé la foto que hice para el año de cine de Objetivo Femenino del mes de abril. La película propuesta fue El pájaro de la felicidad, de Pilar Miró y creo que ya os conté que estuve a punto de sufrir un síndrome de Stendal cuando la vi. Bueno, pues la foto que hice fue la que está aquí arriba y que alguien ha calificado de "desconcertante en un principio pero muy representativa si se analiza". Me parece bien. 

Y este mes de mayo, la película propuesta fue Retrato de una mujer en llamas. Un film delicado y detallista para el que he hecho esta foto: 
Imagen: Cris Carrasco García

Siempre me han gustado los mensajes secretos en el arte, como por ejemplo cuando cuentan que algunos pintores eran masones y en algunos de sus cuadros pintaban símbolos de la logia masónica a la que pertenecían, o cuando me contaron que el poeta Vicent Andrés Estellés, en algunos de los versos de sus poemas mandaba mensajes que solo él y su esposa entendían.
Bueno, pues en esta película, el número 28 tiene un significado muy especial para las dos protagonistas y eso es lo que he querido reflejar en la fotografía. 

Y ya me voy .
Pero ¿quién coge la gripe a finales de mayo, por Dios? 
Pues yo, sin ir más lejos. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***
Texto: Cris Carrasco García


 

lunes, 25 de mayo de 2026

Mayo trajo un viaje especial

 


Imagen: Cris Carrasco García

Se acaba mayo, y el mes que comenzó con algo inquietante, incertidumbre y ansiedad, termina con el relato de dos acontecimientos bellos:

El primero es que por primera vez en mi vida vi un doble arcoiris completo. Exactamente el domingo pasado.

El segundo, fue que Amore y yo tuvimos que ir a Barcelona para que Amore se hiciera el carnet de identidad electrónico italiano. Han tardado casi un año en darnos fecha en el consulado pero por fin en abril nos citaron para la semana pasada. 

Viaje relámpago, sí, pero muy bien aprovechado. 

Nos alojamos en casa de un amigo y estos dos días han supuesto una ruptura total con la rutina. Nos hemos sumergido en la enorme multiculturalidad del barrio donde vive nuestro amigo y que parece anclado en los 70. Nos hemos impregnado de los aromas de las comidas árabes, indias, chinas, pakistaníes, latinas y de tantos otros lugares que llegaban hasta nosotras,  nos hemos sorprendido con los productos de tantos bazares y tiendas. Hemos sonreído ante la imagen de peluquerías con secadores de décadas pasadas pero aún en uso. Un hervidero multicolor y un trasiego incesante arriba y abajo de culturas caminantes viviendo en las mismas calles.

Entramos en un bar con las paredes forradas de cuadros en los que había folios escritos a lápiz- con tachones de lo que parecían ser poemas en sucio y fotografías en blanco y negro de grupos de jóvenes de hace varias décadas. No recuerdo el nombre del bar ¡cuánto lo siento!

Nos perdimos buscando la línea del metro que necesitábamos para ir a la Estació del Nord y aparecimos en Rambla Catalunya. Cuando por fin encontramos la línea, bajamos en Arc de Triomf y buscamos un bar para comer. Pedimos un bocadillo de tortilla francesa con pan a la catalana y se convirtió en uno de los bocadillos más buenos y más grandes que he comido en mi vida. De este bar sí recuerdo el nombre: Bar Nápoles, porque está en la calle Nápoles. 

Y para acabar la recolección de anécdotas, cuando Amore le entregó los papeles al funcionario del consulado, éste se le quedó mirando y le dijo: " Yo le hice a usted el pasaporte hace unos meses", y Amore, bajo los efectos de la alucinación, le respondió que se había hecho el pasaporte hace poco por miedo a que le caducara el carnet antiguo antes de que le dieran fecha para renovarlo, y él dijo: " Sí, mire, le hice el pasaporte en marzo. Hago muchos, pero hay caras que se me quedan".

¡Vaya!.

Y con nuestro amigo, mi amigo, el de hace tanto tiempo, con el que compartimos tanto, hemos hablado de divinidades y humanidades. Trivialidades y profundidades. Estamos lejos en el espacio pero muy cerca en el alma y  menos de dos días bastan para tener esa certeza.

Todo ha sido generoso y acogedor.

A veces, la vida, cuando haces malabares sobre una cuerda floja, hurde una trama para evidenciar verdades y magias. 

Barcelona, mi ciudad iniciática, mi ciudad de comienzos y de finales, tan bella como siempre. 

Gracias, por acogerme una vez más. 

Gracias, por enseñarme una vez más.

Te quiero mucho. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García



lunes, 18 de mayo de 2026

La casa de los espíritus y aquellos recuerdos

 

Imagen: Cris Carrasco García

Os escribo con el corazón nonmovido por la nostalgia y la ternura porque acabo de terminar de ver la miniserie que se ha hecho sobre la novela de Isabel Allende La casa de los espíritus. 

Me ha encantado. Aunque la novela la habré leído unas tres veces más o menos, la serie me ha tenido enganchada a la pantalla cada uno de sus ocho capìtulos. 

La casa de los espíritus es una novela muy especial para mí. 

La primera vez que la leí fue hace cerca de veinticinco años y en aquel tiempo yo caminaba por un sendero de búsqueda  y sanación personal después de un divorcio.

Me había planteado ser escritora y cuando leí el libro pensé ¿Qué novela voy a hacer si el libro que me hubiera gustado escribir ya está escrito? 

Después de La casa de los espíritus he leído muchos libros de ficción y de no ficción, relatos, ensayos... pero ninguno, y digo ninguno, me ha dejado esa sensación de Ésto es lo que yo hubiera querido escribir. Bueno, siendo sincera, había sentido años antes esa sensación siendo adolescente cuando leí La Plaça del diamant, de Mercè Rodoreda. 

Pero después de estas dos novelas, con ninguna más. 

Hoy, desde la madurez y el realismo, sé que nunca escribiré una novela parecida remotamente ni a La casa de los espíritus ni a La plaça del Diamant. Es más, creo que nunca escribiré una novela. 

Poco tiempo después de leer La casa de los espíritus vi la película y me gustó bastante, aunque se saltaba una generación, pero se lo perdoné porque aún así la película dura dos horas y media y estaba protagonizada por Meryl Streep, Winona Ryder y Antonio Banderas, entre otr@s. 

Creo que la serie me ha gustado más porque profundiza en los pequeños detalles de la novela y porque en la película estaba muy bien este elenco de actores y actrices pero todo el mundo era blanco y la mayoría incluso rubi@s y de ojos claros. Sin embargo, la serie ha respetado los rasgos físicos, color de piel y acento. Todo mucho más real, porque no olvidemos que la acción se desarrolla en Chile. 

El personaje de Clara siempre ha sido uno de mis favoritos dentro de la literatura. Hubo un tiempo en que pasaba algunos días del verano en Moraira, un pueblecito de Alicante, y cerca de la casa donde nos invitaban unos amigos a pasar esos días, en la fachada de otro chalet, se leía Del Valle, escrito con letras de hierro forjado. Cada vez que pasaba por delante me acordaba de Clara del Valle y su clarividencia y su fuerza.

También comencé a escribir un diario imitando los "cuadernos de escribir la vida" que escribía Clara. Dejé de hacerlo durante unos años y el veintitrés de marzo de dos mil catorce recomencé más en serio un diario en un cuaderno Moleskine que me habían regalado años antes mi cuñado y mi cuñada de Italia. 

Comienza Así: 

23 de marzo de 2014.

Sol y viento. 

Hoy, domingo, a las 11:25 comienzo este diario. En el ordenador canta gianna Nannini "Fotoromanza" y Gianna, la de aquí, la de casa, arregla el baúl de leña. Bebo un té de bergamota ,el "té de Milán", y lo llamo así porque la primera vez que lo probé fue en casa de Valentina...".

Hoy en día sigo con el diario y ya son siete los cuadernos que he llenado. 

La frase con la que comienza La casa de los espíritus siempre será uno de mis comienzos de novela favoritos, una apertura a la magia, los espíritus y un mundo entrelazado con la búsqueda de mí misma, un Érase una vez que abre la puerta a todo el poder de Clara Del Valle y lo que esta novela me transmitió:

"Barrabás llegó a la familia por vía marítima, anotó la niña Clara con su delicada caligrafía".


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García







lunes, 11 de mayo de 2026

Música para la tempestad

Imagen: Cris Carrasco García
 
Deseo pedir disculpas si alguna de vosotras se quedó esperándome el lunes pasado. 
El final de abril fue inesperado y provocó en mí un estado de ansiedad que me desestabilizó además de crear un clima de incertidumbre. 

Todas (o casi todas) sabemos lo mal que las personas neurodivergentes lidiamos con la incertidumbre. 
Han sido noches de dormir poco y mal, de intranquilidad y desasosiego. 
Y todavía andamos ahí pero con un poco más de calma. 

Lo bueno de todo ésto es que ya sabemos que la oscuridad siempre viene acompañada de un poco de luz y en este trayecto la luz está siendo Radio Clásica
Por supuesto que sabía de la existencia de Radio Clásica, pero una noche, sumida en la ansiedad, sentí que necesitaba escuchar música. Y que esa música estuviera acompañada de voz humana. Eran las dos de la madrugada, más o menos. 

Entonces recordé Radio Clásica y me metí de lleno en ella. Hasta estos días se pueden contar con los dedos de una mano las veces que había escuchado esta emisora, pero se ha convertido en el bálsamo que me ayuda a calmar la mente cuando en las madrugadas se empeña en montar escenas apocalípticas o cuando abro los ojos por la mañana y la bocanada de nuevo día viene con sensación de falta de aire. 

Gracias a esta emisora he profundizado en la obra de Bach (una de las cosas que he aprendido es que en alemán, Bach significa arroyo ¡qué bonito!) y dentro de la obra de Bach he conocido, disfrutado y me he emocionado con La pasión según San Mateo... ¡qué preciosidad! Me eriza la piel cada vez que la escucho. 

La música y la espiritualidad unidas me conducen a lugares de paz donde el miedo se evapora.

Mil gracias por seguir ahí. Aunque no estuve, me acordé de vosotras. 

Me acordé mucho.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García

lunes, 27 de abril de 2026

Abril que no tuvo aguas mil

Imagen: Cris Carrasco García*
 

Se acaba abril y cuando se acaba un mes ya sabemos que el último lunes toca resumen...

Pues este abril que no ha tenido precisamente aguas mil (ni falta que le hacía porque ya ha llovido bastante durante el invierno), me trajo una llamada de un seguro que pago desde hace treinta años y del que nunca he hecho uso. Nunca. Treinta años. La chica que me llamó quería actualizar datos y nos citamos en la oficina. Pero tú, me dice la criatura ojiplática perdida, pero tú ¿nunca has estado enferma? De gravedad no. ¿No has tenido ningún accidente? Como para ir al médico, no. ¿No te has... quemado nunca? Sí, quemado sí, pero no para ir al médico. 

Y la chica me llamó unicornia. 

No en el sentido con que utilizo la palabra en este blog, sino en el sentido de ser extraño. Pero aunque fuera con ese significado, me gustó. Unicornia. Soy oficialmente una unicornia para una compañía de seguros. 

Otro hecho inaudito y agradable que pienso repetir es que el otro día compré en el súper un paquete de esas golosinas que llaman nubes o jamones y que su nombre real pero que nadie utiliza es marshmallows ¡qué ricas están, madre mía! siempre han sido mis golosinas preferidas y llevaba un tiempo mirándolas de reojo cada vez que pasaba con el carrito delante de ellos en el súper y el otro día me dije ¡A por ellas, que la vida son dos días!. Cuando llegué a casa las metí en un tarro para que quedaran más decorativas y les hice una foto que colgué en Instagram con la frase: " Razones para seguir viva". 

Imagen: Cris Carrasco García

Y ¡cómo no! este mes también ha habido lecturas, de las que os he dado referencias en lunes anteriores pero dejo aquí los títulos: Cosas que he callado (no lo he terminado), Seduciendo a Mr Bridgerton, Más que rivales y ahora estoy con el libro propuesto para en el club de lectura Gilmore, vertiente Winona Reader Melodía de medianoche, de María Vaquero. Aunque llevo leído bastante poco, me está gustando más de lo que esperaba. 

Y si hablamos de pelis.... ¡ay, si hablamos de pelis!... quizá alguna se haya extrañado de que en todo el mes no he nombrado el film propuesto por Objetivo Femenino para el reto de este mes, pues es que lo guardo para una entrada especial y solo dedicada a la película de abril porque se lo merece y porque ha sido hasta ahora el film con el que más situaciones complicadas he tenido en los cuatro meses que llevamos de reto. Solo os digo el título y ahí lo dejo hasta la entrada: El pájaro de la felicidad, de Pilar Miró. 

Ah, casi se me olvida, la salud de mi amiga Carmen nos dio un susto pero ¡solo ha sido un susto!

Y el mismo día que supe que mi Carmen está más fuerte que el vinagre, caminando por la calle oí desde una ventana abierta una canción que alguien tenía puesta de los Pecos y que coreaba a voz en cuello. 

Los Pecos llenaron mi panorama musical durante años y me sabía todas sus canciones. Al volverlos a escuchar me vinieron a la mente tiempos pasados, letras, recortes de revistas, la Superpop...

Una buena manera de terminar abril.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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* Colgué esta imagen en Instagram que me representa a mí misma intentando averiguar qué le pasaba al temporizador del móvil que no me hacía la foto (creía yo que no me hacía la foto) y una compañera me dijo que le recordaba a Sherlock Holmes. Elemental...

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 13 de abril de 2026

No es el sitio de mi recreo

 

Imagen: Fred Calleri

Os saludo este último lunes con el que por aquí ponemos punto y final a las vacaciones de pascua.  Habrá quien se asombre y diga :"¿todavía con las pascuas?", pues sí, es que por estas latitudes las vacaciones escolares de semana santa comienzan el jueves santo y terminan hoy, San Vicente.  

Hablando de vacaciones y escolares, el otro día mis ojos tropezaron en Facebook con el grupo de exalumnos del que fue mi colegio y aunque no soy miembra (sí,he puesto miembra a conciencia), anduve por ahí dentro cotilleando como hacía lady Whistledown en los bailes de la alta sociedad londinense.

Me enteré de que alguna profesora que en su día me hizo la vida imposible y algún profesor cuya única enseñanza que tengo por valiosa fue cuando le dijo a un niño : "¿Tú sabes lo que es el poder? Pues mientras estés en mi clase, el poder lo tengo yo ¿te enteras? " fallecieron hace un tiempo. 

No me extrañó que ya no poblaran el mundo de los vivos, lo que me extrañó fue leer los comentarios de antiguos compañeros y compañeras con frases del tipo: "Era un gran profesor", "Fue el maestro que más me enseñó"...

A veces he encontrado a estos mismos compañeros o compañeras por la calle y recordando viejos tiempos no me han hecho ninguno de esos comentarios precisamente. Más bien todo lo contrario. 

Me alegré de no pertenecer a ese grupo de exalumnos y de no ir a las cenas que todavía se convocan. 

Mi colegio no se podría calificar de democrático, precisamente. Aunque lo dejé para ir al instituto en 1986, en ese tiempo todavía no había llegado a él ni la transición. Los castigos eran ejemplares, ponernos cara a la pared era el pan de cada día, las clases de religión, obligatorias, alguna que otra maestra nos decía que nunca había que hacer huelga, en octavo nos tenían separados a los chicos y a las chicas por una hilera de pupitres vacíos y en los recreos siempre había algún profesor vigilando que no habláramos con nadie del otro sexo... y así suma y sigue...

No entiendo por qué tanta condolencia ante alguien que nos hizo tanto daño y fue la causa de tantas pesadillas. Tampoco entiendo qué fue lo que me llevó a adentrarme en ese grupo de Facebook y cotillear. 

Los laberintos del subconsciente son muy extraños. 

O tal vez sea que sigo sanando aquellas heridas y el grupo de exalumnos era una manera de volver a aquel lugar. 

No lo sé. Pero me dolió demasiado. Las dictaduras (y mis años escolares los recuerdo como una dictadura) siempre dejan un reguero de víctimas y un reguero de seres que aunque sepan que aquello estaba mal se esfuerzan por querer recordar que todo estuvo bien. 

Que la maestra no te pegaba con un palo.
Que nadie te gritaba cuando no conseguías recordar cuánto son tres por dos.
Que en los recreos jugabas al balón o a la goma y que nadie te hacía bullyng. 
Que la maestra te protegía y no era la principal agresora. 

Pero no fue así. 

Y por eso, cuando oigo la canción El sitio de mi recreo, siempre pienso que en aquel lugar no está mi sitio ni mucho menos mi recreo. 

Reclamo el derecho a decir que muchas veces el tiempo de la infancia no es un tiempo ideal.

Quizá por aquello que viví me alegro cuando caen los dictadores.

¡Enhorabuena, Hungría!

Seguimos con el blog de los lunes, amigas.
***
Texto: Cris Carrasco García





lunes, 30 de marzo de 2026

Marzo el explosivo


Último lunes de marzo y como sabéis, toca resumen de mes. 

Empezamos con papeleos y burocracias y formularios y ansiedades y Creí que ésto era para abril pero resulta que es para marzo y lo enviamos por correo postal pero ¿a qué dirección? Vale, pues mejor lo enviamos telemáticamente, pero no puedo escribir en el formulario pues llama a Laamigaparatodo y Laamigaparatodo que llega, lo arregla y mandado el papeleo y descanso. 

Descansando de la burocracia empezaron las fallas con buen tiempo y los petardos de siempre y caminando por el pasillo de casa de mi madre encontré la enagua del traje de fallera de mi hermana puesta en una silla encima de la cama para mantener la huecor (¿huecor existe? No lo sé pero se entiende ¿no?), le daba la luz de primera hora de la tarde y pensé Ostras qué foto tan chula y fui al comedor a buscar el móvil e hice esta foto que me gusta mucho, la verdad. Mi hermana número dos es la única de la familia que es fallera pero lo es por toda la familia que no lo somos. Vamos, que le encanta. A mí no. A mí de las fallas solo me gustan los buñuelos. Y me comí unos cuantos pero estaba tan entretenida gozándolos que se me olvidó hacer foto. 

Imagen: Cris Carrasco García

Entre buñuelos, petardos y fotos de enaguas, acabé la novela Leer Lolita en Teherán y el comentario me lo dejo para una entrada especial que le pienso hacer porque se lo merece. Ahí lo dejo.

Conocí también una página en Instagram que me llevó a una página Web que me llevó a rellenar mis datos para que me manden su newsletter porque me encantan las newsletter. Es como si alguien a quien admiras te hablara solo a ti y creo que por eso me gusta. Pues la página en cuestión se llama Filmtopia y está especializada en la divulgación de cine hecho por mujeres. Me he hecho un perfil en su página y así tengo derecho a leer cada mes cinco artículos gratis. Un lujo. Por ahora solo he leído uno pero ya iré leyendo, ya *.

Y así ha ido transcurriendo el mes con La teta asustada, película de la que os hablé en la anterior entrada, la serie Anatomía de un instante que me encantó cómo disecciona un momento de la transición política española y el asombroso parecido de los actores con muchos de los políticos de entonces. 

En medio de todo ésto me entero de que Stanley Kubrick, sí, el de La naranja mecánica... etc... etc..., nunca fue a una escuela de cine ni nada parecido y que comenzó como fotógrafo ¡anda, qué cosas! ésto hace que la soñadora que me habita se pregunte ¿Entonces yo algún día podré rodar una película? Y la malvada que también me habita le responda ¿Estás segura que comes buñuelos y no setas alucinógenas?

 También profundizo en el conocimiento de la patinadora Kaori Sakamoto y definitivamente me reengancho al patinaje artístico con el mundial. Aunque Kaori se ha retirado justo en este mundial ¡cachis!!!

Merodeando en Instagram conozco a Esther Nieto, una ilustradora afincada en Canarias que me invita a reflexionar y le propongo poner una viñeta suya en mi blog ¡me dice que sí! y encima me dice que soy muy amable. 

Yo, amble. Cuando es ella la que me deja publicar su arte. El mundo al revés.

Le dije La publicaré el lunes. Y ella me respondió Perfecto. No creo que bajen los precios de aquí a entonces. 
Me reí y me preocupé. Justo lo mismo que me había pasado con su viñeta. 

No sabía que una podía sonreír y preocuparse al mismo tiempo, pero mira, sí se puede. 



                                                                     Imagen: Esther Nieto
      @esthernietodibujos

Os voy dejando.

Hoy he publicado la entrada más tarde poque, como os dije hace unas semanas, suelo escribir el blog de los lunes el domingo por la tarde pero ayer estuve viendo la cuarta temporada de Los Bridgerton, que me encantó, por cierto, así que esta entrada os la sirvo con aroma a calentito de horno. Como el pan que hacían vuestras abuelas en el pueblo.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas

***

*No es publicidad pagada. No recibo dinero por publicitar a nadie. Lo hago porque me gusta y porque pienso que las mujeres tenemos que ayudarnos unas a otras en todo lo que podamos. 

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 23 de marzo de 2026

La propuesta de OF para marzo, película documental y Riot Women

Imagen: Cris Carrasco García


 Casi ya terminando marzo y todavía no os había hablado de la película sugerida por las chicas de Objetivo Femenino para este mes ni de la foto que he hecho sobre ella. Es que marzo suele ser un mes ajetreado y no hace mucho que me he podido poner un poco al día con retos, libros, pelis, series y todo este tinglado que nos traemos por aquí. 

La película propuesta por Objetivo femenino para este mes ha sido La teta asustada, que yo, al leer el título, pensé que trataría sobre el cáncer de mama o algo parecido, pero nada más lejos de la realidad. La teta asustada es una película de la directora peruana Claudia Llosa y nos cuenta con mucho realismo mágico, muchas metáforas visuales, bastante crudeza y algún que otro toque de humor, la leyenda de que las mujeres violadas en Perú durante la época de Sendero Luminoso transmitían a sus hijas su miedo y su trauma a través de la leche materna. 
Es una buena película aunque muy peculiar y en su día fue nominada a mejor película iberoamericana en Los Goya y hasta ahora ha sido el único film peruano candidato al oscar como mejor película internacional.
La foto sobre ella... pues ahí la tenéis. He intentado plasmar los tres principales símbolos del film. 

Esta semana también he visto la película documental Flores para Antonio, que como sabéis, ha realizado la hija de Antonio Flores, Alba. No me ha defraudado he incluso me ha conmovido y removido la parte final pero... al terminar de verlo me pregunté si la canción por la que se ha llevado el Goya a la mejor canción realmente se lo merece. No estoy muy segura de ello. Lo siento.

Imagen: Fotografía promocional de la serie


Y una serie que me ha subido la adrenalina como hacía tiempo nada me la subía ha sido Riot Women. Es de la BBC, lo que ya supone una garantía de calidad, y no defrauda en absoluto. Un grupo de mujeres de nuestra edad, más o menos, me refiero a maduritas, y con problemas típicos de la madurez, deciden unirse para montar un grupo de punk rock . Podría parecer que es la típica serie de señoras que se han pasado la vida escuchando al Fary (con todos mis respetos hacia El Fary y sus fans, pero claro, no es precisamente punk rock) y cuando llegan a la menopausia deciden modernizarse haciéndose rockeras pero no es nada de eso. Las mujeres son cañeras de por sí y la serie trata temas como la menopausia, la depresión o los abusos sexuales de una manera seria y profunda pero mezclando en la mayoría de las ocasiones el drama con la comedia. 
Ya está confirmada la segunda temporada y no veo el momento de que la estrenen, aunque tendré que calmarme porque todavía la tienen que rodar. Bajemos pulsaciones, por favor, bajemos pulsaciones. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas.

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Texto: Cris Carrasco García


lunes, 16 de marzo de 2026

Muy consciente y terapéutico

 

Imagen: Catherine Chauloux

Un porcentaje muy alto de las ofertas de formación no solo en fotografía sino también en otros ámbitos artísticos incluyen el adjetivo consciente: literatura consciente, escritura consciente, pintura consciente, fotografía consciente y cualquier día estoy segura de que nos ofertarán algo así como un viaje consciente  a saturno para pasear con unicornios conscientes.

Y lo mismo ocurre con el apellido "terapéutico". Existen en el mercado un millón de cursos de fotografía terapéutica, pintura terapéutica y hasta cine terapéutico, que, por cierto, no me he molestado en saber en qué consiste. 

Este tipo de cursos conscientes o terapéuticos suelen estar enfocados a mujeres, y yo me pregunto: ¿Se supone que las mujeres debemos estar siempre autoanalizándonos, mirando qué sentimos, por qué, cómo cuándo, sanando heridas y plasmándolo todo en nuestro arte? ¿Acaso cualquier forma de arte desde las pinturas rupestres no es consciente, no es autoconocimiento, no refleja conflictos, dudas, deseos y toda la gama de emociones que envuelven al ser humano?

Yo quiero fotografiar porque me gusta y escribir porque me gusta y me supone un desahogo. 

En el momento en que me supone un desahogo se convierte en terapéutico y he escrito desde que me enseñaron a escribir y he llevado muchos diarios a lo largo de mi vida sin que nadie me diga cómo tengo que escribirlo para que sea consciente o terapéutico. 

Escribir, en sí, ya es terapia. Y pintar por el mero hecho de pintar. Y fotografiar por el mero hecho de fotografiar. 

Y para terminar aquí os dejo con una fotografía que hice ayer. En realidad hice tres a un mismo paisaje de tres formas distintas. ¿Por qué las hice? Porque me gustó la casa en ruinas y la escalera donde han crecido hierba y florecitas. Ni consciente ni terapéutico. 

Aunque pensándolo bien, que me gustara la escalera de hierbas y florecitas ¿es consciente? Y al fotografiarla ¿es terapéutico? 

Pues no lo sé. Lo único que sé es que escribir me llena y fotografiar también. 

Lo demás se lo dejo a la psicología, que para eso está.


 Imagen: Cris Carrasco García

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García