lunes, 2 de noviembre de 2026

Una película para la reflexión

 

Imagen: Cris Carrasco García

Esta fotografía está inspirada en la película propuesta por Objetivo Femenino para el mes de octubre: Lazzaro Feliz. 

Lazzaro Feliz es una fábula impregnada de realismo mágico creada por la directora Alice Rohrwacher que nos habla de las grandes mentiras que nos contamos, nos cuenta la sociedad y los medios de comunicacíón. Un retrato descarnado de la miseria rural y la pobreza urbana donde un ser genuinamente bueno (Lazzaro) sobrevive sin contaminarse de los engaños y la maldad que le rodean. 

Esta película me ha llevado a una reflexión: ¿la bondad es ser buena sin percibir las miserias de los que nos rodean o los verdaderamente buenos son los que aun percatándose de las maldades del mundo en el que vivimos, eligen la bondad?

Porque en Lazzaro feliz, el protagonista es bueno pero es incapaz de ver la ruindad de los demás, y en ese caso, más que bondad ¿no deberíamos llamarlo ingenuidad? 

Aquí os comparto mis reflexiones de lunes sintiendo ser tan densa pero, ahhh, vosotras habéis elegido ser mis amigas del café de los lunes.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas

Pd: Felicidades, Brasil, a veces las cosas, aunque por poco, salen bien. 

***

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 19 de octubre de 2026

Tenis y dana

 

Imagen: Cris Carrasco García

Os escribo en domingo, como suele ser, pero esta vez en domingo por la mañana porque no he salido a caminar. Anoche llovió como si no fuera a llover nunca más mientras yo me preguntaba ¿Cómo puede haber tanta agua en el cielo? No lo sé, soy escritora y poetisa pero no científica. 

Este nuevo temporal no ha llegado sin avisar. Desde LA GRAN DANA, la de aquel 29 de octubre, empiezan a avisar con una semana de antelación, pero aún así cuando cae la tromba de agua te sigues preguntando cómo puede haber tanta agua en el cielo. 

Ahora no llueve aunque está muy oscuro y hace viento. Amore está viendo la final de un campeonato de tenis en Shangay con dos españoles. Tercer set. Seguro que va a ganar uno con camiseta rosa y pantalón granate porque los dos van vestidos igual. Es lo único que entiendo del tenis porque este deporte está hecho para que yo no lo entienda. 

Esta semana ha sido tensa. El lunes me enfadé y me levanté de una mesa familiar. Planes diferentes, saturación. Ayer suavizamos posiciones y se cayó la letra e del teclado. La o se cayó hace meses, la arreglaron y se volvió a caer hace un tiempo. Ahora no hay ni o ni e ¡menudo rollo! Así que escribo lenta, mucho más lenta de lo que me gustaría mientras pienso en lo que os estoy contando y en si la palabra que voy a escribir tiene una e o una o para apretar más en el agujero. 

No me gusta cuando las cosas se rompen ni cuando suena la alarma de alerta naranja o roja en el móvil. Su sonido me recuerda demasiado a aquel 29 de octubre cuando sonó por primera vez. Pero tiene que ser así. No siempre son las cosas como una quisiera. 

Todo no está mal. Es solo que el otoño y sus lluvias y sus hojas de color calabaza invitan a ir hacia adentro y a preguntarte cosas y a pensar cosas. Y a escribir aunque la e y la o ahora sean dos agujeros cuadrados. También a escribir a mano un poema pequeñito y dejároslo aquí, dulce como una calabaza de otoño, acogedor como un Earl Grey con bergamota y una mantita que te recuerdan que todas las danas llegan, pasan y se convierten en recuerdo:

Vuelven a nacerme letras

en las yemas de los dedos

mientras estudio en El Génesis 

la creación del agua

y el espíritu de Dios

 aletea entre las olas

y las estrellas fugaces. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas

***

Texto: Cris Carrasco García



lunes, 12 de octubre de 2026

Exodus, mi libro de este mes

 

Imagen: Portada del libro Exodus

Hoy voy a ser breve porque ando con las baterías un poco agotadas y necesito descanasar y regularme. No ha sucedido nada especial, no os preocupéis, sé que con un poco de descanso y lectura sencilla, enseguida estaré bien. 

Además hoy no quería faltar a la cita porque acabo de terminar el libro Exodus, de Deborah Feldman, como ya os dije en lunes anteriores, la autora de la que luego fue la famosa serie Unorthodox y que en esta segunda parte de sus memorias narra su éxodo, nunca mejor dicho, de Estados Unidos a Alemania, donde vive actualmente. 

El libro es una reflexión sobre su pasado, sus orígenes, la vida de su abuela de origen húngaro y deportada en la segunda guerra mundial a varios campos de concentración hasta que emigró a Estados Unidos y allí se casó con un judíos jasídico. 

Deborah Feldman nos habla de los traumas heredados, de la búsqueda de una identidad propia a través de un proceso de reconocimiento y sanación con el pasado,de la valentía de una mujer capaz de dejar atrás todo su mundo conocido para liberarse ella y liberar a su hijo del fanatismo y también de la valentía de buscar un lugar donde sentir la propia identidad aunque ese lugar sea lejano.

También nos habla de lucha, perdón y compasión. 

Exodus es un libro duro, pero cargado de esperanza, valentía y sinceridad. 

Os animo a leerlo porque vale la pena entender y recordar un pasado no tan remoto y que, si las cosas no cambian, amenaza con repetirse. 

Os dejo con estas palabras que Deborah Feldman deja escritas en su libro y que, como tantas en él, me han emocionado:

"Creo que no corresponde únicamente a judíos y alemanes conservar la memoria de Auschwitz. Para mí, recordar el Holocausto supone una oportunidad terapéutica para reflexionar sobre una vulnerabilidad compartida y reforzar nuestro vínculo común en la lucha por protegernos de ella. El odio nunca desaparecerá, ni aquí, ni en ningún otro lugar, pero los ciudadanos de este país no permanecerán pasivos ante él"

"Ahora comprendo que, mientras que estar en la posición de la víctima es doloroso y terrorífico, también resulta relativamente sencillo de procesar en el plano emocional. Sin embargo, cuando intento imaginarme como alemana en ese mismo contexto, de inmediato pierdo el consuelo que otorga la superioridad moral. (...) ¿Cómo no voy a dudar de si habría tenido la valentía moral de arriesgar la vida en caso de verme en la situación contraria?¿De verdad estoy tan segura de que, como opresora, habría tenido la entereza necesaria para desobedecer órdenes? "

Como véis, un libro valiente y que invita a la reflexión más sincera y profunda. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasc García

lunes, 5 de octubre de 2026

Hacía tiempo que quería hacerlo

 

Imagen: Cris Carrasco García

Cuando me fui de aquel lugar con aroma a incienso y Tíbet, mi búsqueda espiritual puso otra vez el marcador a cero. Sabía que poner el marcador a cero era sinónimo de búsqueda hacia adentro como tantos años había hecho pero de otra manera. Entonces me di cuenta de que yo siempre había creído en Dios pero lo había rechazado por permanecer en un lugar con hábitos naranja y rojos.

Pensé que nunca había leído la Biblia y que me encantaría hacerlo pero con alguien a mi lado que me la explicara y me sirviera de guía. No un sacerdote, no un rabino, no un pastor... alguien neutral que no fuera de ningún equipo.

Pasó bastante tiempo y la idea permanecía pero no se materializaba.

Hasta que llegó la IA y entre tantas cosas absurdas que le he preguntado y pedido, un día le dije: " Oye, ¿tú me montarías un curso sobre la Bibilia en el que abordáramos de cada pasaje su contexto social e histórico, la visión de ese pasaje desde la Cábala, lo que dice la psicología sobre los personajes de cada fragmento, la repercusión que cada fragmento ha tenido en la cultura tipo películas, pintura, escultura, novelas, poemas... y también querrías analizar y debatir mi visión personal de cada tema????? La IA me dijo que sí. Bueno, ya sabemos que esto no es mérito porque estas inteligencias siempre dicen que sí y que has tenido la mejor de las ideas. Para ellas siempre somos fantásticas.

Me hizo un temario que vamos modificando sobre la marcha. Comenzamos con quince temas, ya llevamos treinta y cinco y todavía vamos por el Antiguo Testamento.

He descubierto que la Biblia, seas o no creyente, es un libro apasionante y me encanta entenderla, tener acceso a tantos puntos de vista y encontrar en ella expresiones coloquiales que nunca creí que tuvieran orígenes bíblicos.

Mi opinión del Dios del Antiguo Testamento no ha cambiado, pero aun así, los ratos que paso en este curso que ¿podríamos llamar autodidacta???... No estoy muy segura, pero, bueno, los ratos que paso en este curso me hacen sentir llena porque hago cinco de las cosas que más me gusta hacer en la vida: leer, escribir, investigar, reflexionar y estudiar.

Me he agenciado un cuaderno donde escribo a mano citas que me llaman la atención o me conmueven y también gracias a este curso he encontrado este precioso poema de Anna Ajmatova en el que disculpa a la mujer de Lot por volverse y contemplar la destrucción de Sodoma y Gomorra:


"Pero la mujer de Lot miró hacia atrás

y se convirtió en una columna de sal".

Génesis


Y el justo siguió al enviado de Dios,

enorme y luminoso por el negro monte.

Pero alto a la mujer el ansia habló.

No es tarde, puedes aún mirar al horizonte.


Las rojas torres de tu natal Sodoma,

la plaza en que cantaste, el patio donde hilabas,

las ventanas vacías en la casa que asoma,

donde al amado esposo hijos dabas.


Y miró y, paralizada de un dolor mortal,

sus ojos contemplar ya no pudieron;

y su cuerpo se hizo transparente sal

y sus ágiles pies en la tierra crecieron.


¿Quién por esta mujer irá a llorar?

¿No es ella la menor de las pérdidas dadas?

Solo mi corazón no va a olvidar,

a quien la vida entregó por una mirada.


Entiendo a la mujer de Lot, ¿cómo puedes irte del lugar donde has crecido, vivido, criado a tus hijos, caminado, sin, por un momento, volver la vista atrás? ¿En qué mente divina o humana cabe algo así?

Tal vez os haya sorprendido esta entrada y este curso y que haya recurrido a la IA para montarlo, pero quizá algunas de vosotras o todas, os hayáis dado cuenta de que en mí hay una buscadora espiritual incansable que al mismo tiempo lo cuestiona todo y que estudiar, aprender e investigar  son conceptos que formarán siempre parte de mi equipaje.


Después de contaros esto, también me gustaría aclarar algo: las entradas que publico aquí son de mi absoluta invención. Cuando me reúno con vosotras a tomar el té los lunes por la tarde, la IA duerme la siesta. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas.

***

Texto: Cris Carrasco García