viernes, 20 de febrero de 2026

Madame Bovary se me ha hecho bola...

Imagen: Cris Carrasco García

Sé que hoy no es lunes, pero si me lo dejaba todo para el lunes se me amontonaban los temas, así que he decidido hablaros de una de las lecturas de este mes: Madame Bovary. 
Hace años intenté leer la novela pero la dejé cuando llevaba menos de la mitad y no la volví a retomar. No recuerdo por qué la dejé. 
Como ha sido la lectura elegida para este mes en el club de lectura Gilmore, vertiente Reto Rori Gilmore, me dije que quizá había llegado el momento de retomarla y comencé con ilusión.

Pero... a falta de setenta páginas, tengo que decirlo: Madame Bovary se me ha hecho bola. 
Lo siento. 
Admito que como escritura es una obra de arte por lo magníficamente bien escrita que está, por las descripciones, por el lenguaje y por tantos factores más. 
Así que admitiendo todo ésto, no entendía qué era lo que me ocurría con ella, hasta que decidí ver algunos vídeos en YouTube buscando alguna idea, y encontré la explicación en el vídeo que os comparto aquí abajo. Estoy totalmente de acuerdo con la autora del vídeo: Madame Bovary es una obra maestra pero sus personajes, incluida Emma Bovary, son insulsos y además Emma, la protagonista, no evoluciona nada en toda la novela. Es la misma chiquilla soñadora, romántica, egocéntrica y superficial desde el comienzo hasta el final (aunque me quedan setenta páginas, como he dicho, sé cómo termina porque siempre leo el final de lo que leo antes de terminarlo. Una manía como otra cualquiera). 

No hay ningún personaje de la novela con el que sienta complicidad o me identifique. Ninguno. 

Y ahí está la bola. 

Me gusta la crítica que hace Flaubert al romanticismo y las novelas románticas ridiculizando algunas de sus escenas tal y como hace Cervantes con El Quijote y las novelas de caballerías. 
También conozco a algunas mujeres de hoy en día que siguen ancladas en el amor romántico y que esperan o buscan un gran amor tal y como hace Emma Bovary en el siglo diecinueve. Para eso parece que no ha pasado el tiempo. 

Aun con todas estas valoraciones, sigo con la bola Madame Bovary.

Y para no atragantarme ya tengo seleccionada la siguiente lectura que os contaré en un futuro no muy lejano y que estoy deseando comenzar.

¡Uf, qué setenta páginas más largas!

Este es un blog de viernes, no os confundáis, amigas.
Perdón por la intromisión 😉




Vídeo: ¿Por qué me aburre Madame Bovary?
Canal: Cumbres Clásicas

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Texto: Cris Carrasco García

lunes, 16 de febrero de 2026

Febrero en el reto Un año de película y poema de Mary Oliver

Imagen: Cris Carrasco García


 La semana pasada me despedí diciéndo que este lunes os enseñaría la fotografía que he hecho para el reto Un año de película de Objetivo Femenino , pues ¡es ésta! y la verdad, es que estoy contenta del resultado. 
La película propuesta era Amanecer ( Sunrise: a song of two humans) de 1927 perteneciente al cine mudo. 
He visto pocas película mudas en mi vida (alguna de Charles Chaplin y el cine cómico cuando era pequeña) pero este film me ha encantado y me alegro de que se haya propuesto. 
Para hacer la foto me inspiré en ese río de la película en el que pasan tantas cosas así como en el tren que trae y se lleva y vuelve a traer personajes de la ciudad al campo y viceversa. 

Este febrerillo loco está siendo muy intenso en cuanto a lecturas y películas se refiere. Estar en el Club de Lectura Gilmore me está resultando muy motivador, así como la cercanía de los Goya. La semana que viene os resumiré esta intensidad. 

   
              Imagen: Nina de San
                      
Por otra parte, como ayer fue el día de los enamorados, me encontré en la página de la escritora Irene Vallejo este precioso poema de Mary Oliver :

He estado enamorada más de una vez.
gracias a Dios. Algunas veces perduró: 
activo o no. Algunas veces lo fue todo
aunque efímero, quizá solo una tarde,
pero no por eso menos real.

Se quedan en mi mente esas hermosas personas,
o en todo caso, hermosas para mí, que son muchísimas.

Tú y tú y tú, a quienes tuve la fortuna de conocer, o tal vez
me las perdí. Amor, amor, amor, fue el centro de mi vida,
del cual viene, por supuesto, la palabra corazón.

Y he mencionado que algunos fueron hombres
algunas mujeres, y algunos -ahora guárdame el secreto-
fueron árboles. O lugares. O música sobrevolando los nombres
de sus creadores. O nubes, o el sol, que fue el primero y el mejor,
el más fiel - ciertamente, quien me miró a los ojos cada mañana
con tanta lealtad. Así me imagino tanto amor en el mundo:
su fervor, su brillo, su inocencia, su hambre de darse  a sí mismo.
Me imagino que así comenzó.


Yo también me he enamorado de árboles, de nubes, de flores, de libros, de películas, 
de estrellas, de globos aerostáticos, de ventanas, de góndolas, de poemas... 
y de la belleza. Siempre me enamoro de la belleza o, de lo que yo considero bello. 
Como Mary Oliver. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García

lunes, 9 de febrero de 2026

Tiempo de mimosas en flor y tiempo de pensar

Imagen: Cris Carrasco García

Si hay algo que me gusta de febrero es que siempre hay una mañana en que durante la caminata las dos mimosas que hay en mi camino se me aparecen florecidas y aunque todos los años ocurre, siempre es una sorpresa y una ilusión.

Son esas pequeñas alegrías que nutren, que anuncian tiempos de primavera y que te hacen comprobar que el sol ya brilla de otra forma. De momento seguimos con los vientos y las nubes, pero el sol, cuando se deja ver, ya no es el señor tristón de pleno invierno.

Aunque la marmota Phil ha augurado seis semanas más de invierno... 
seis semanas pasan rápido...
 o no... 
esperemos que sí.

Y con el tiempo de las mimosas en flor, han llegado también los juegos olímpicos de invierno y con los juegos olímpicos, el curling.

Cuando descubrí este deporte me atrajo desde el primer momento y ahora que los comentaristas explican su funcionamiento, sus reglas, estrategias y maneras, hay en él un apartado que me hace reflexionar: los jugadores tienen lo que llaman "tiempo de pensar" y muchas veces se dice la frase: "Están en el tiempo de pensar" .

Cuando trabajaba con niñas y niños y alguien hacía algo fuera de las normas, debía ir a la "silla de pensar" y allí se suponía que recapacitaba sobre lo que había hecho y sus consecuencias. 

Ahora, con el "tiempo de pensar" del curling me acuerdo de aquellas sillas y pienso que todas y todos deberíamos tener obligatoriamente un tiempo de pensar y que los demás, obligatoriamente, nos lo respetaran. 

Pensar, por ejemplo, que hay demasiados Trumps en el mundo y que no le hacen ningún bien a nadie.
 
Pensar, por ejemplo, que me voy de Substack porque me he enterado que permite que varios grupos de ideología nazi se publiciten en esta plataforma. Bye, bye, Substack.

Pensar, por ejemplo, que la letra O de mi portátil sigue dándome problemas. 

Pensar, por ejemplo, que esta burbuja que me he creado con la literatura, el cine, la fotografía y este blog me ayuda a soportar este mundo y no por ello tengo que sentirme culpable. 

Pensar, por ejemplo, que me encanta la foto que he hecho para el reto Un año de cine de Objetivo Femenino. De verdad me encanta y os la enseñaré el lunes que viene.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García



 

lunes, 2 de febrero de 2026

Película Mi amiga Eva y Nora Navas

 

Imagen: fotograma de la película

Como os dije la semana pasada, hace unos días vi la película Mi amiga Eva, que tiene a su actriz protagonista, Nora Navas nominada a Los Goya como mejor actriz protagonista y no es para menos porque Nora hace un trabajo magnífico. 

La película, no dejando de ser una comedia romántica, olvida el componente almibarado que suele sobrar en este tipo de cine y nos presenta a una mujer que transita la cincuentena y que se quiere enamorar... 

A partir de aquí surge una trama con algo de enredo y caras llenas de incredulidad por parte de los que  la rodean. 

Me encanta que el cine comience a darse cuenta de que las mujeres que ya hemos tocado la quinta década tenemos mucho que contar y ojalá cunda el ejemplo. 

Por otra parte, a Nora la conocí hace unos años en un película que cada cierto tiempo vuelvo a ver porque también me encanta:Todos queremos lo mejor para ella. Un drama bastante amargo que toca las relaciones familiares y cómo éstas, en algunas ocasiones, pueden ser asfixiantes aun queriendo, todos los miembros, colaborar en la sanación de una de sus miembros. 

Esta es la primera película que veo este año con alguna nominación a los goya y el comienzo no ha podido ser mejor. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García