lunes, 23 de febrero de 2026

Ese febrerillo tan loco... y tan largo


Imagen: Cris Carrasco García

para el tema del mes de Locos del Clic: El acento rojo

Último lunes de febrero y toca hacer balance en cuanto a libros, pelis y alguna vivencia que otra, así que comenzamos con las pelis:

En primer lugar, he visto Sorda, dirigida por Eva Libertad que tiene varias candidaturas a los Goya y me ha gustado mucho tanto su temática como la forma de enfocarla. 

Otra película candidata a los Goya que he visto es Romería, dirigida por Carla Simón y también me ha gustado, tal vez no con la misma intensidad que Sorda pero bastante bien. Su temática me recuerda un poco al trabajo que, según creo, y digo según creo porque todavía no lo he visto, ha hecho Alba Flores sobre su padre. De hecho, una amiga me contó que en un debate sobre Romería estaban Carla Simón y la misma Alba Flores comentando paralelismos de las dos historias. 

Sueños en Oslo fue un film que ocupó varias tardes de este febrero porque durante unos días cada vez que intentaba verla cada dos segundos se me paraba y cuando por fin pude verla completa, no me gustó demasiado... creo que son cosas de la ley de Murphy y me lo tomé con humor. 

En cuanto a libros, comencé el mes con Los nombres propios, de Marta Jiménez Serrano, y al principio el estilo en que está narrada la novela me gustó mucho pero hacia el final ese mismo estilo, en algunos momentos, se me hizo pesado. Estas son algunas frases que he recopilado de este libro: "La responsabilidad no te gusta a menos que la elijas tú; y en la vida de los hijos uno no elige nada y se responsabiliza de todo". "Tú siempre estás a punto y el mundo se retrasa". "Mamá está todo el tiempo, así que no la ves". "La ansiedad es querer controlar el futuro". 

Continué febrero con Comerás flores, de Lucía Solla Sobral y que me recomendó una amiga. Cuando lo empecé me pareció que seguía leyendo el libro de Marta Jiménez Serrano, de hecho, Lucía Solla comenzó a escribir la novela en un taller de escritura impartido por Marta Jiménez, pero luego fui percatándome del estilo diferente de cada una de ellas. 

Esta novela refleja muy bien el proceso de degeneración personal cuando se está en una relación violenta auque dicha violencia no sea física. Una frase que rescaté de esta lectura fue: "Supe que la violencia no siempre es evidente ni da pasos como truenos".

El siguiente libro fue Madame Bovari, del que ya he hablado en una entrada anterior y del que apunté estas frases: "La conversación de Carlos era insulsa como una acera de calle" y "Entonces recordó a las heroínas de los libros que había leído y la legión lírica de esas mujeres adúlteras empezó a cantar en su memoria con voces de hermanas que la fascinaban".


Imagen: desconozco sus autor o autora

Además de películas, lecturas y viento, mucho, mucho, mucho, viento que se llevó muchas ramas de árboles y medio techo del taller del vecino, febrero ha sido el mes en que gracias a los juegos olímpicos de invierno me he enamorado del curling y me he reenganchado al patinaje artísitico, porque en un tiempo fui una fiel seguidora del patinaje artístico y se me desvaneció la ilusión hasta ahora en que me he prometido volver a seguirlo en todas las competiciones anuales. Ya me las he anotado en la agenda.

Y he comenzado a leer una novela muy cortita de una autora japonesa que os contaré la semana que viene, cuando ya sea marzo y hayamos disfrutado de la gala de los Goya. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García

 

viernes, 20 de febrero de 2026

Madame Bovary se me ha hecho bola...

Imagen: Cris Carrasco García

Sé que hoy no es lunes, pero si me lo dejaba todo para el lunes se me amontonaban los temas, así que he decidido hablaros de una de las lecturas de este mes: Madame Bovary. 
Hace años intenté leer la novela pero la dejé cuando llevaba menos de la mitad y no la volví a retomar. No recuerdo por qué la dejé. 
Como ha sido la lectura elegida para este mes en el club de lectura Gilmore, vertiente Reto Rori Gilmore, me dije que quizá había llegado el momento de retomarla y comencé con ilusión.

Pero... a falta de setenta páginas, tengo que decirlo: Madame Bovary se me ha hecho bola. 
Lo siento. 
Admito que como escritura es una obra de arte por lo magníficamente bien escrita que está, por las descripciones, por el lenguaje y por tantos factores más. 
Así que admitiendo todo ésto, no entendía qué era lo que me ocurría con ella, hasta que decidí ver algunos vídeos en YouTube buscando alguna idea, y encontré la explicación en el vídeo que os comparto aquí abajo. Estoy totalmente de acuerdo con la autora del vídeo: Madame Bovary es una obra maestra pero sus personajes, incluida Emma Bovary, son insulsos y además Emma, la protagonista, no evoluciona nada en toda la novela. Es la misma chiquilla soñadora, romántica, egocéntrica y superficial desde el comienzo hasta el final (aunque me quedan setenta páginas, como he dicho, sé cómo termina porque siempre leo el final de lo que leo antes de terminarlo. Una manía como otra cualquiera). 

No hay ningún personaje de la novela con el que sienta complicidad o me identifique. Ninguno. 

Y ahí está la bola. 

Me gusta la crítica que hace Flaubert al romanticismo y las novelas románticas ridiculizando algunas de sus escenas tal y como hace Cervantes con El Quijote y las novelas de caballerías. 
También conozco a algunas mujeres de hoy en día que siguen ancladas en el amor romántico y que esperan o buscan un gran amor tal y como hace Emma Bovary en el siglo diecinueve. Para eso parece que no ha pasado el tiempo. 

Aun con todas estas valoraciones, sigo con la bola Madame Bovary.

Y para no atragantarme ya tengo seleccionada la siguiente lectura que os contaré en un futuro no muy lejano y que estoy deseando comenzar.

¡Uf, qué setenta páginas más largas!

Este es un blog de viernes, no os confundáis, amigas.
Perdón por la intromisión 😉




Vídeo: ¿Por qué me aburre Madame Bovary?
Canal: Cumbres Clásicas

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Texto: Cris Carrasco García

lunes, 16 de febrero de 2026

Febrero en el reto Un año de película y poema de Mary Oliver

Imagen: Cris Carrasco García


 La semana pasada me despedí diciéndo que este lunes os enseñaría la fotografía que he hecho para el reto Un año de película de Objetivo Femenino , pues ¡es ésta! y la verdad, es que estoy contenta del resultado. 
La película propuesta era Amanecer ( Sunrise: a song of two humans) de 1927 perteneciente al cine mudo. 
He visto pocas película mudas en mi vida (alguna de Charles Chaplin y el cine cómico cuando era pequeña) pero este film me ha encantado y me alegro de que se haya propuesto. 
Para hacer la foto me inspiré en ese río de la película en el que pasan tantas cosas así como en el tren que trae y se lleva y vuelve a traer personajes de la ciudad al campo y viceversa. 

Este febrerillo loco está siendo muy intenso en cuanto a lecturas y películas se refiere. Estar en el Club de Lectura Gilmore me está resultando muy motivador, así como la cercanía de los Goya. La semana que viene os resumiré esta intensidad. 

   
              Imagen: Nina de San
                      
Por otra parte, como ayer fue el día de los enamorados, me encontré en la página de la escritora Irene Vallejo este precioso poema de Mary Oliver :

He estado enamorada más de una vez.
gracias a Dios. Algunas veces perduró: 
activo o no. Algunas veces lo fue todo
aunque efímero, quizá solo una tarde,
pero no por eso menos real.

Se quedan en mi mente esas hermosas personas,
o en todo caso, hermosas para mí, que son muchísimas.

Tú y tú y tú, a quienes tuve la fortuna de conocer, o tal vez
me las perdí. Amor, amor, amor, fue el centro de mi vida,
del cual viene, por supuesto, la palabra corazón.

Y he mencionado que algunos fueron hombres
algunas mujeres, y algunos -ahora guárdame el secreto-
fueron árboles. O lugares. O música sobrevolando los nombres
de sus creadores. O nubes, o el sol, que fue el primero y el mejor,
el más fiel - ciertamente, quien me miró a los ojos cada mañana
con tanta lealtad. Así me imagino tanto amor en el mundo:
su fervor, su brillo, su inocencia, su hambre de darse  a sí mismo.
Me imagino que así comenzó.


Yo también me he enamorado de árboles, de nubes, de flores, de libros, de películas, 
de estrellas, de globos aerostáticos, de ventanas, de góndolas, de poemas... 
y de la belleza. Siempre me enamoro de la belleza o, de lo que yo considero bello. 
Como Mary Oliver. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García

lunes, 9 de febrero de 2026

Tiempo de mimosas en flor y tiempo de pensar

Imagen: Cris Carrasco García

Si hay algo que me gusta de febrero es que siempre hay una mañana en que durante la caminata las dos mimosas que hay en mi camino se me aparecen florecidas y aunque todos los años ocurre, siempre es una sorpresa y una ilusión.

Son esas pequeñas alegrías que nutren, que anuncian tiempos de primavera y que te hacen comprobar que el sol ya brilla de otra forma. De momento seguimos con los vientos y las nubes, pero el sol, cuando se deja ver, ya no es el señor tristón de pleno invierno.

Aunque la marmota Phil ha augurado seis semanas más de invierno... 
seis semanas pasan rápido...
 o no... 
esperemos que sí.

Y con el tiempo de las mimosas en flor, han llegado también los juegos olímpicos de invierno y con los juegos olímpicos, el curling.

Cuando descubrí este deporte me atrajo desde el primer momento y ahora que los comentaristas explican su funcionamiento, sus reglas, estrategias y maneras, hay en él un apartado que me hace reflexionar: los jugadores tienen lo que llaman "tiempo de pensar" y muchas veces se dice la frase: "Están en el tiempo de pensar" .

Cuando trabajaba con niñas y niños y alguien hacía algo fuera de las normas, debía ir a la "silla de pensar" y allí se suponía que recapacitaba sobre lo que había hecho y sus consecuencias. 

Ahora, con el "tiempo de pensar" del curling me acuerdo de aquellas sillas y pienso que todas y todos deberíamos tener obligatoriamente un tiempo de pensar y que los demás, obligatoriamente, nos lo respetaran. 

Pensar, por ejemplo, que hay demasiados Trumps en el mundo y que no le hacen ningún bien a nadie.
 
Pensar, por ejemplo, que me voy de Substack porque me he enterado que permite que varios grupos de ideología nazi se publiciten en esta plataforma. Bye, bye, Substack.

Pensar, por ejemplo, que la letra O de mi portátil sigue dándome problemas. 

Pensar, por ejemplo, que esta burbuja que me he creado con la literatura, el cine, la fotografía y este blog me ayuda a soportar este mundo y no por ello tengo que sentirme culpable. 

Pensar, por ejemplo, que me encanta la foto que he hecho para el reto Un año de cine de Objetivo Femenino. De verdad me encanta y os la enseñaré el lunes que viene.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García