lunes, 6 de abril de 2026

El libro que me ha llegado tanto

 

Imagen: Portada de la novela

Hola en este lunes de pascua festivo por aquí y por algunos lugares más.

Hoy, como os prometí, quiero hablaros de una novela que me ha dado la vuelta del revés como hacía mucho tiempo ninguna lectura me la daba: Leer Lolita en Teherán, de la escritora iraní Azar Nafisi.

La verdad es que no sé muy bien por dónde empezar, así que lo haré por el principio. La descubrí cuando vi en Movistar que había una película con el mismo nombre y el trailer me sedujo. En él leí que la película estaba basada en la novela del mismo nombre y decidí buscar la novela porque pensé que si solo el trailer del film me había atraído, tal vez la lectura de la novela me gustaría todavía más. 

Y no me ha defraudado en absoluto. Es una ficción autobiográfica en la que la autora nos cuenta su experiencia cuando cuando como profesora en la universidad de Teherán y comenzó a dar un taller de literatura a un grupo de mujeres que habían sido sus alumnas más aventajadas. Este taller, clandestino, por supuesto, se prolongó durante años y lo realizaban en su casa todos los jueves hasta que la situación en Irán se le hizo insostenible a Azar nafisi y decidió exiliarse en Estados unidos. 

El libro es una reflexión constante sobre la historia más reciente de Irán, las diferentes situaciones personales de las mujeres que forman el taller de literatura, la psicología más oculta de los personajes que aparecen en las novelas que leen y analizan con preción de cirujanas hábiles y sabias y las reflexiones filosóficas que todas ellas plantean. 

El libro también nos describe cómo se las arreglan estas mujeres que viven controladas hasta en sus más mínimos gestos para escapar a este control impuesto por los hombres y sobre todo por los hombres fanáticos de una religiosidad mal entendida y utilizada para someter y castigar. 

Leer Lotita en Teherán es un libro duro, pero también es una novela que invita a la reflexión y al análisis profundo no solo de las sociedades musulmanas sino también de las occidentales.

Pienso que toda persona que se considere una buena lectora, debería leer los análisis que Azar Nafisi realiza a las distintas novelas que se van trabajando en el libro. Se adentra tran profundamente en la trama, personajes y ambientes que novelas que ya has leído, vuelves a tener la curiosidad de releerlas desde el punto de vista que ella propone. 

Como muestra, os dejo algunas de las muchísimas citas que saqué de Leer Lolita en Teherán: "Lo que buscamos en la ficción no es la realidad, sino la manifestación de la verdad". "El color del té y su delicado aroma dicen mucho sobre la habilidad de quien lo prepara". "Es un héroe porque se niega a ser como los demás y debe refugiarse en su interior para sobrevivir". "Para poder sobrevivir debíamos burlarnos de nuestra propia desgracia (...) esa fue una de las razones por las que el arte y la literatura pasaron a ser tan importantes en nuestras vidas, no como un lujo sino como una necesidad". "Toda gran obra de arte es un acto de insubordinación, contra las tradiciones, los horrores e infidelidades de la vida. La perfección y la belleza de la vida se rebelan contra la fealdad y la miseria del tema. Por eso nos gusta Madame Bovary y lloramos por Emma: por eso leemos Lolita con avidez, mientras nuestro corazón se rompe por la pequeña , vulgar, poética y provocadora heroína huérfana".

Por mi parte y desde una perspectiva más íntima, Leer Lolita en Teherán ha hecho que resurja en mí el deseo de volver a escribir y ando comenzando un algo que no sé dónde llegará pero que tiene la perspectiva de una aventura autobiográfica... 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas.

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Texto: Cris Carrasco García


lunes, 30 de marzo de 2026

Marzo el explosivo


Último lunes de marzo y como sabéis, toca resumen de mes. 

Empezamos con papeleos y burocracias y formularios y ansiedades y Creí que ésto era para abril pero resulta que es para marzo y lo enviamos por correo postal pero ¿a qué dirección? Vale, pues mejor lo enviamos telemáticamente, pero no puedo escribir en el formulario pues llama a Laamigaparatodo y Laamigaparatodo que llega, lo arregla y mandado el papeleo y descanso. 

Descansando de la burocracia empezaron las fallas con buen tiempo y los petardos de siempre y caminando por el pasillo de casa de mi madre encontré la enagua del traje de fallera de mi hermana puesta en una silla encima de la cama para mantener la huecor (¿huecor existe? No lo sé pero se entiende ¿no?), le daba la luz de primera hora de la tarde y pensé Ostras qué foto tan chula y fui al comedor a buscar el móvil e hice esta foto que me gusta mucho, la verdad. Mi hermana número dos es la única de la familia que es fallera pero lo es por toda la familia que no lo somos. Vamos, que le encanta. A mí no. A mí de las fallas solo me gustan los buñuelos. Y me comí unos cuantos pero estaba tan entretenida gozándolos que se me olvidó hacer foto. 

Imagen: Cris Carrasco García

Entre buñuelos, petardos y fotos de enaguas, acabé la novela Leer Lolita en Teherán y el comentario me lo dejo para una entrada especial que le pienso hacer porque se lo merece. Ahí lo dejo.

Conocí también una página en Instagram que me llevó a una página Web que me llevó a rellenar mis datos para que me manden su newsletter porque me encantan las newsletter. Es como si alguien a quien admiras te hablara solo a ti y creo que por eso me gusta. Pues la página en cuestión se llama Filmtopia y está especializada en la divulgación de cine hecho por mujeres. Me he hecho un perfil en su página y así tengo derecho a leer cada mes cinco artículos gratis. Un lujo. Por ahora solo he leído uno pero ya iré leyendo, ya *.

Y así ha ido transcurriendo el mes con La teta asustada, película de la que os hablé en la anterior entrada, la serie Anatomía de un instante que me encantó cómo disecciona un momento de la transición política española y el asombroso parecido de los actores con muchos de los políticos de entonces. 

En medio de todo ésto me entero de que Stanley Kubrick, sí, el de La naranja mecánica... etc... etc..., nunca fue a una escuela de cine ni nada parecido y que comenzó como fotógrafo ¡anda, qué cosas! ésto hace que la soñadora que me habita se pregunte ¿Entonces yo algún día podré rodar una película? Y la malvada que también me habita le responda ¿Estás segura que comes buñuelos y no setas alucinógenas?

 También profundizo en el conocimiento de la patinadora Kaori Sakamoto y definitivamente me reengancho al patinaje artístico con el mundial. Aunque Kaori se ha retirado justo en este mundial ¡cachis!!!

Merodeando en Instagram conozco a Esther Nieto, una ilustradora Canaria que me invita a reflexionar y le propongo poner una viñeta suya en mi blog ¡me dice que sí! y encima me dice que soy muy amable. 

Yo, amble. Cuando es ella la que me deja publicar su arte. El mundo al revés.

Le dije La publicaré el lunes. Y ella me respondió Perfecto. No creo que bajen los precios de aquí a entonces. 
Me reí y me preocupé. Justo lo mismo que me había pasado con su viñeta. 

No sabía que una podía sonreír y preocuparse al mismo tiempo, pero mira, sí se puede. 



                                                                     Imagen: Esther Nieto
      @esthernietodibujos

Os voy dejando.

Hoy he publicado la entrada más tarde poque, como os dije hace unas semanas, suelo escribir el blog de los lunes el domingo por la tarde pero ayer estuve viendo la cuarta temporada de Los Bridgerton, que me encantó, por cierto, así que esta entrada os la sirvo con aroma a calentito de horno. Como el pan que hacían vuestras abuelas en el pueblo.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas

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*No es publicidad pagada. No recibo dinero por publicitar a nadie. Lo hago porque me gusta y porque pienso que las mujeres tenemos que ayudarnos unas a otras en todo lo que podamos. 

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 23 de marzo de 2026

La propuesta de OF para marzo, película documental y Riot Women

Imagen: Cris Carrasco García


 Casi ya terminando marzo y todavía no os había hablado de la película sugerida por las chicas de Objetivo Femenino para este mes ni de la foto que he hecho sobre ella. Es que marzo suele ser un mes ajetreado y no hace mucho que me he podido poner un poco al día con retos, libros, pelis, series y todo este tinglado que nos traemos por aquí. 

La película propuesta por Objetivo femenino para este mes ha sido La teta asustada, que yo, al leer el título, pensé que trataría sobre el cáncer de mama o algo parecido, pero nada más lejos de la realidad. La teta asustada es una película de la directora peruana Claudia Llosa y nos cuenta con mucho realismo mágico, muchas metáforas visuales, bastante crudeza y algún que otro toque de humor, la leyenda de que las mujeres violadas en Perú durante la época de Sendero Luminoso transmitían a sus hijas su miedo y su trauma a través de la leche materna. 
Es una buena película aunque muy peculiar y en su día fue nominada a mejor película iberoamericana en Los Goya y hasta ahora ha sido el único film peruano candidato al oscar como mejor película internacional.
La foto sobre ella... pues ahí la tenéis. He intentado plasmar los tres principales símbolos del film. 

Esta semana también he visto la película documental Flores para Antonio, que como sabéis, ha realizado la hija de Antonio Flores, Alba. No me ha defraudado he incluso me ha conmovido y removido la parte final pero... al terminar de verlo me pregunté si la canción por la que se ha llevado el Goya a la mejor canción realmente se lo merece. No estoy muy segura de ello. Lo siento.

Imagen: Fotografía promocional de la serie


Y una serie que me ha subido la adrenalina como hacía tiempo nada me la subía ha sido Riot Women. Es de la BBC, lo que ya supone una garantía de calidad, y no defrauda en absoluto. Un grupo de mujeres de nuestra edad, más o menos, me refiero a maduritas, y con problemas típicos de la madurez, deciden unirse para montar un grupo de punk rock . Podría parecer que es la típica serie de señoras que se han pasado la vida escuchando al Fary ( con todos mis respetos hacia El Fary y sus fans, pero claro, no es precisamente punk rock) y cuando llegan a la menopausia deciden modernizarse haciéndose rockeras pero no es nada de eso. Las mujeres son cañeras de por sí y la serie trata temas como la menopausia, la depresión o los abusos sexuales de una manera seria y profunda pero mezclando en la mayoría de las ocasiones el drama con la comedia. 
Ya está confirmada la segunda temporada y no veo el momento de que la estrenen, aunque tendré que calmarme porque todavía la tienen que rodar. Bajemos pulsaciones, por favor, bajemos pulsaciones. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas.

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Texto: Cris Carrasco García


lunes, 16 de marzo de 2026

Muy consciente y terapéutico

 

Imagen: Catherine Chauloux

Un porcentaje muy alto de las ofertas de formación no solo en fotografía sino también en otros ámbitos artísticos incluyen el adjetivo consciente: literatura consciente, escritura consciente, pintura consciente, fotografía consciente y cualquier día estoy segura de que nos ofertarán algo así como un viaje consciente  a saturno para pasear con unicornios conscientes.

Y lo mismo ocurre con el apellido "terapéutico". Existen en el mercado un millón de cursos de fotografía terapéutica, pintura terapéutica y hasta cine terapéutico, que, por cierto, no me he molestado en saber en qué consiste. 

Este tipo de cursos conscientes o terapéuticos suelen estar enfocados a mujeres, y yo me pregunto: ¿Se supone que las mujeres debemos estar siempre autoanalizándonos, mirando qué sentimos, por qué, cómo cuándo, sanando heridas y plasmándolo todo en nuestro arte? ¿Acaso cualquier forma de arte desde las pinturas rupestres no es consciente, no es autoconocimiento, no refleja conflictos, dudas, deseos y toda la gama de emociones que envuelven al ser humano?

Yo quiero fotografiar porque me gusta y escribir porque me gusta y me supone un desahogo. 

En el momento en que me supone un desahogo se convierte en terapéutico y he escrito desde que me enseñaron a escribir y he llevado muchos diarios a lo largo de mi vida sin que nadie me diga cómo tengo que escribirlo para que sea consciente o terapéutico. 

Escribir, en sí, ya es terapia. Y pintar por el mero hecho de pintar. Y fotografiar por el mero hecho de fotografiar. 

Y para terminar aquí os dejo con una fotografía que hice ayer. En realidad hice tres a un mismo paisaje de tres formas distintas. ¿Por qué las hice? Porque me gustó la casa en ruinas y la escalera donde han crecido hierba y florecitas. Ni consciente ni terapéutico. 

Aunque pensándolo bien, que me gustara la escalera de hierbas y florecitas ¿es consciente? Y al fotografiarla ¿es terapéutico? 

Pues no lo sé. Lo único que sé es que escribir me llena y fotografiar también. 

Lo demás se lo dejo a la psicología, que para eso está.


 Imagen: Cris Carrasco García

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García