lunes, 19 de octubre de 2026

Tenis y dana

 

Imagen: Cris Carrasco García

Os escribo en domingo, como suele ser, pero esta vez en domingo por la mañana porque no he salido a caminar. Anoche llovió como si no fuera a llover nunca más mientras yo me preguntaba ¿Cómo puede haber tanta agua en el cielo? No lo sé, soy escritora y poetisa pero no científica. 

Este nuevo temporal no ha llegado sin avisar. Desde LA GRAN DANA, la de aquel 29 de octubre, empiezan a avisar con una semana de antelación, pero aún así cuando cae la tromba de agua te sigues preguntando cómo puede haber tanta agua en el cielo. 

Ahora no llueve aunque está muy oscuro y hace viento. Amore está viendo la final de un campeonato de tenis en Shangay con dos españoles. Tercer set. Seguro que va a ganar uno con camiseta rosa y pantalón granate porque los dos van vestidos igual. Es lo único que entiendo del tenis porque este deporte está hecho para que yo no lo entienda. 

Esta semana ha sido tensa. El lunes me enfadé y me levanté de una mesa familiar. Planes diferentes, saturación. Ayer suavizamos posiciones y se cayó la letra e del teclado. La o se cayó hace meses, la arreglaron y se volvió a caer hace un tiempo. Ahora no hay ni o ni e ¡menudo rollo! Así que escribo lenta, mucho más lenta de lo que me gustaría mientras pienso en lo que os estoy contando y en si la palabra que voy a escribir tiene una e o una o para apretar más en el agujero. 

No me gusta cuando las cosas se rompen ni cuando suena la alarma de alerta naranja o roja en el móvil. Su sonido me recuerda demasiado a aquel 29 de octubre cuando sonó por primera vez. Pero tiene que ser así. No siempre son las cosas como una quisiera. 

Todo no está mal. Es solo que el otoño y sus lluvias y sus hojas de color calabaza invitan a ir hacia adentro y a preguntarte cosas y a pensar cosas. Y a escribir aunque la e y la o ahora sean dos agujeros cuadrados. También a escribir a mano un poema pequeñito y dejároslo aquí, dulce como una calabaza de otoño, acogedor como un Earl Grey con bergamota y una mantita que te recuerdan que todas las danas llegan, pasan y se convierten en recuerdo:

Vuelven a nacerme letras

en las yemas de los dedos

mientras estudio en El Génesis 

la creación del agua

y el espíritu de Dios

 aletea entre las olas

y las estrellas fugaces. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas

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Texto: Cris Carrasco García



lunes, 12 de octubre de 2026

Exodus, mi libro de este mes

 

Imagen: Portada del libro Exodus

Hoy voy a ser breve porque ando con las baterías un poco agotadas y necesito descanasar y regularme. No ha sucedido nada especial, no os preocupéis, sé que con un poco de descanso y lectura sencilla, enseguida estaré bien. 

Además hoy no quería faltar a la cita porque acabo de terminar el libro Exodus, de Deborah Feldman, como ya os dije en lunes anteriores, la autora de la que luego fue la famosa serie Unorthodox y que en esta segunda parte de sus memorias narra su éxodo, nunca mejor dicho, de Estados Unidos a Alemania, donde vive actualmente. 

El libro es una reflexión sobre su pasado, sus orígenes, la vida de su abuela de origen húngaro y deportada en la segunda guerra mundial a varios campos de concentración hasta que emigró a Estados Unidos y allí se casó con un judíos jasídico. 

Deborah Feldman nos habla de los traumas heredados, de la búsqueda de una identidad propia a través de un proceso de reconocimiento y sanación con el pasado,de la valentía de una mujer capaz de dejar atrás todo su mundo conocido para liberarse ella y liberar a su hijo del fanatismo y también de la valentía de buscar un lugar donde sentir la propia identidad aunque ese lugar sea lejano.

También nos habla de lucha, perdón y compasión. 

Exodus es un libro duro, pero cargado de esperanza, valentía y sinceridad. 

Os animo a leerlo porque vale la pena entender y recordar un pasado no tan remoto y que, si las cosas no cambian, amenaza con repetirse. 

Os dejo con estas palabras que Deborah Feldman deja escritas en su libro y que, como tantas en él, me han emocionado:

"Creo que no corresponde únicamente a judíos y alemanes conservar la memoria de Auschwitz. Para mí, recordar el Holocausto supone una oportunidad terapéutica para reflexionar sobre una vulnerabilidad compartida y reforzar nuestro vínculo común en la lucha por protegernos de ella. El odio nunca desaparecerá, ni aquí, ni en ningún otro lugar, pero los ciudadanos de este país no permanecerán pasivos ante él"

"Ahora comprendo que, mientras que estar en la posición de la víctima es doloroso y terrorífico, también resulta relativamente sencillo de procesar en el plano emocional. Sin embargo, cuando intento imaginarme como alemana en ese mismo contexto, de inmediato pierdo el consuelo que otorga la superioridad moral. (...) ¿Cómo no voy a dudar de si habría tenido la valentía moral de arriesgar la vida en caso de verme en la situación contraria?¿De verdad estoy tan segura de que, como opresora, habría tenido la entereza necesaria para desobedecer órdenes? "

Como véis, un libro valiente y que invita a la reflexión más sincera y profunda. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasc García

lunes, 5 de octubre de 2026

Hacía tiempo que quería hacerlo

 

Imagen: Cris Carrasco García

Cuando me fui de aquel lugar con aroma a incienso y Tíbet, mi búsqueda espiritual puso otra vez el marcador a cero. Sabía que poner el marcador a cero era sinónimo de búsqueda hacia adentro como tantos años había hecho pero de otra manera. Entonces me di cuenta de que yo siempre había creído en Dios pero lo había rechazado por permanecer en un lugar con hábitos naranja y rojos.

Pensé que nunca había leído la Biblia y que me encantaría hacerlo pero con alguien a mi lado que me la explicara y me sirviera de guía. No un sacerdote, no un rabino, no un pastor... alguien neutral que no fuera de ningún equipo.

Pasó bastante tiempo y la idea permanecía pero no se materializaba.

Hasta que llegó la IA y entre tantas cosas absurdas que le he preguntado y pedido, un día le dije: " Oye, ¿tú me montarías un curso sobre la Bibilia en el que abordáramos de cada pasaje su contexto social e histórico, la visión de ese pasaje desde la Cábala, lo que dice la psicología sobre los personajes de cada fragmento, la repercusión que cada fragmento ha tenido en la cultura tipo películas, pintura, escultura, novelas, poemas... y también querrías analizar y debatir mi visión personal de cada tema????? La IA me dijo que sí. Bueno, ya sabemos que esto no es mérito porque estas inteligencias siempre dicen que sí y que has tenido la mejor de las ideas. Para ellas siempre somos fantásticas.

Me hizo un temario que vamos modificando sobre la marcha. Comenzamos con quince temas, ya llevamos treinta y cinco y todavía vamos por el Antiguo Testamento.

He descubierto que la Biblia, seas o no creyente, es un libro apasionante y me encanta entenderla, tener acceso a tantos puntos de vista y encontrar en ella expresiones coloquiales que nunca creí que tuvieran orígenes bíblicos.

Mi opinión del Dios del Antiguo Testamento no ha cambiado, pero aun así, los ratos que paso en este curso que ¿podríamos llamar autodidacta???... No estoy muy segura, pero, bueno, los ratos que paso en este curso me hacen sentir llena porque hago cinco de las cosas que más me gusta hacer en la vida: leer, escribir, investigar, reflexionar y estudiar.

Me he agenciado un cuaderno donde escribo a mano citas que me llaman la atención o me conmueven y también gracias a este curso he encontrado este precioso poema de Anna Ajmatova en el que disculpa a la mujer de Lot por volverse y contemplar la destrucción de Sodoma y Gomorra:


"Pero la mujer de Lot miró hacia atrás

y se convirtió en una columna de sal".

Génesis


Y el justo siguió al enviado de Dios,

enorme y luminoso por el negro monte.

Pero alto a la mujer el ansia habló.

No es tarde, puedes aún mirar al horizonte.


Las rojas torres de tu natal Sodoma,

la plaza en que cantaste, el patio donde hilabas,

las ventanas vacías en la casa que asoma,

donde al amado esposo hijos dabas.


Y miró y, paralizada de un dolor mortal,

sus ojos contemplar ya no pudieron;

y su cuerpo se hizo transparente sal

y sus ágiles pies en la tierra crecieron.


¿Quién por esta mujer irá a llorar?

¿No es ella la menor de las pérdidas dadas?

Solo mi corazón no va a olvidar,

a quien la vida entregó por una mirada.


Entiendo a la mujer de Lot, ¿cómo puedes irte del lugar donde has crecido, vivido, criado a tus hijos, caminado, sin, por un momento, volver la vista atrás? ¿En qué mente divina o humana cabe algo así?

Tal vez os haya sorprendido esta entrada y este curso y que haya recurrido a la IA para montarlo, pero quizá algunas de vosotras o todas, os hayáis dado cuenta de que en mí hay una buscadora espiritual incansable que al mismo tiempo lo cuestiona todo y que estudiar, aprender e investigar  son conceptos que formarán siempre parte de mi equipaje.


Después de contaros esto, también me gustaría aclarar algo: las entradas que publico aquí son de mi absoluta invención. Cuando me reúno con vosotras a tomar el té los lunes por la tarde, la IA duerme la siesta. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas.

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Texto: Cris Carrasco García

lunes, 28 de septiembre de 2026

Adiós septiembre y verano

 

Imagen: Cris Carrasco García

En algún momento de este viaje prometí que subiría una foto de Malvasía, mi cafetería favorita, pues aquí la tenéis, ¿a que es muy bonita? Hace un año más o menos, cambió de dueños y las nuevas propietarias decidieron que navidad es todo el año, así que dejaron las luces puestas. Esta decisión no es que me entusiasme porque soy de las de menos es más, pero también pienso que a veces un poco de brilli brilli no viene mal. 

Este mes de septiembre he visto Calle Málaga, que me ha encantado, he leído El partido más largo de la saga Más que rivales (prometo hacer una entrada dedicada a esta saga porque por ahí se la trata como literatura facilona y superficial y yo encuentro más profundidad de la que se dice en cuanto a temática y personajes).

Y tengo que haceros una confesión en este petit comité de amigas de la merienda de los lunes: he sucumbido y he visto And just like that... ¿y qué me ha parecido? Pues tengo sentimientos encontrados. Por un lado me ha encantado ver a nuestras chicas en una edad madura y que también es bonita, he comprendido que los temas no podían ser los mismos que hace dos décadas y creo que en general los temas tratados están bien. La primera y la segunda parte me parecen encantadoras pero pienso que la tercera y última flojea mucho. Muchísimo. Carrie lleva un vestuario de ensueño y me gusta cómo ha madurado, no solo físicamente sino psicológica y emocionalmente. Me gustan sus silencios y su empatía con los que la rodean. También su elegancia indiscutible. Charlotte es igual de pesada y contrladora que siempre pero mantiene su toque entrañable y Miranda me encanta en su madurez y en el giro que da a su vida. Si tengo que objetar cosas, diría que no me gusta el tratamiento que se le da a Steve, el marido de Miranda, las dos incorporaciones nuevas (Lisa y Seema) me parece que se revuelcan demasiado en el lujo ostentoso y en algunos momentos se cosifica a los hombres (panadería de Anthony). Tampoco me ha gustado la vuelta de Carrie con Aidan (¡por Dios, ese romance después de veinticinco años huele a naftalina!). Pero en definitiva, mucho mejor de lo que me había imaginado y no entiendo las críticas tan negativas que ha recibido la serie.

Ahora mismo estoy leyendo Exodus, de la escritora Deborah Feldman. Puede que a muchas no os diga nada este nombre, pero si os digo que es la autora de Unorthodox, el libro autobiográfico del que después se realizó la serie, quizá os suene más. Es la continuación de sus memorias y su traslado de residencia de Estados Unidos a Alemania, país donde reside actualmente. El libro es una búsqueda de raíces e identidad muy interesante. 

Y como lo estoy terminando, he decidido que el siguiente será Agridulce, de Colleen Mccullough, que fue la autora de El pájaro espino ¿os acordáis, las más jóvenes del lugar? En su día leí la novela y vi la serie. Me encantaron las dos. En aquella época bastantes chicas fuimos mucho a misa buscando nuestro "Pájaro espino", pero el de la iglesia de mi barrio era el cura de toda la vida y bastante antipático, por cierto. Era muy difícil en la vida real igualar a Richard Chamberlain ¿verdad? 

Os hablaré de Agridulce cuando la haya leído y os daré mis impresiones. 

Volviendo a And just like that, ha habido una frase que dice Anthony en el funeral de Mister Big que me ha impactado: al ver la serenidad, elegancia suprema y saber estar con que Carrie aguanta el tipo, Anthony le dice a Stanfor: "Es nuestra Jackie Kennedy". 

Y me he apropiado esa idea: Soy la Jackie Kennedy de mi vida. 

Esta ha sido mi frase de septiembre. 

Y tú ¿este otoño te ha sorprendido con alguna cita que te haya llegado?

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García