Miro la estación meteorológica que tengo detrás de mí y me dice que en la calle tenemos la "módica" temperatura de 37º C. En casa, con todo cerrado y tres ventiladores trabajando a destajo, solo tenemos 30.
Escribo descalza pero con un peso de elefanta.
Aún así, escribo.
Y leo. Quizá algún día os cuente lo que leo.
Y por la mañana temprano, antes de que se pueda freír un huevo en el asfalto, salgo a caminar y me encuentro con un montón de personas que han tenido la misma idea que yo porque en horas sucesivas sería imposible.
También ha comenzado ya la yincana fotográfica del verano de @locosdelclic en Instagram y la estoy haciendo¿la terminaré? Eso nunca se sabe hasta que llega el final del verano. Este año me he propuesto hacer en las yincanas, tanto ésta como en la de @sinretonohayagosto una fotografía más pensada, menos impulsiva, de mayor calidad y si por ello debo dejar pasar algún tema por resultarme menos inspirador o porque la fotografía no acaba de convencerme, lo dejaré pasar.
De los seis días que llevamos he publicado cinco fotos y las dos que más me gustan son la que tenéis aquí arriba que responde al tema Manos que hablan y la que tenéis aquí abajo que responde al tema Caleidoscopio:
Este año y salvo que suceda un milagro, todo apunta a que seré turista en mi ciudad o como mucho, en la ciudad de al lado. Intento tomármelo como una oportunidad para hacer los retos fotográficos del verano desde otra perspectiva y ya veremos lo que va saliendo. Sin presión.
Y ahora os dejo con la canícula propia de estas fechas.
Que os sea leve.
Seguimos con el blog de los lunes, amigas.
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Texto: Cris Carrasco García