Imagen: Tanaka Tatsuya
A veces os he dicho que os escribo los domingos para que me leáis los lunes ¿verdad? Pues esta vez os escribo el sábado por la tarde. Algo excepcional.
No creáis que es porque el domingo tengo que planchar papas Pringles como la planchadora de la ilustración de Tanaka Tatsuya sino porque esta tarde tan deportiva de sábado se me antojaba muy aburrida y he decidido pasar mi momento semanal con vosotras a esta tarde.
Amore (mi chica) tiene muchas citas deportivas hoy: el torneo Conde de Godó de tenis en el que juega Rafa Jódar, la selección femenina de futbol que juega contra Ucrania no sé para qué cosa y a las nueve futbol masculino con la copa del rey. No sé qué equipos.
Así que como está entretenida he decidido entretenerme yo por mi cuenta.
Después de Leer Lolita en Teherán comencé Cosas que he callado, de la misma autora, Azar Nafisi, pero cuando leo un libro fuerte después necesito leer uno o dos más ligeros para reponerme, así que Cosas que he callado pasa al banquillo.
Ésto no quiere decir que no lo vaya a terminar pero de momento necesitaba algo más liviano.
Y buscando entre la liviandad, me dije ¿Por qué no leo algún libro de los Bridgerton? Comencé a indagar entre la saga y decidí leer Seduciendo a Mr. Bridgerton, que cuenta la historia de Colin y Penélope.
Creo que a estas alturas no hago ningún spoiler si digo que Penélope es Lady Whistledown ¿verdad?
La novela me ha gustado. Sencilla y mucho más lineal que la serie pero su sencillez me ha gustado. He visto algunos comportamientos maschistas en Colin pero ¿qué queremos pedirle a un señor de la aristocracia inglesa del siglo XIX? Y sin duda, Penélope sigue siendo mi favorita tanto en la serie como en los libros (de los que solo he leído uno, no os voy a mentir...).
Como esta liviandad me agradó, seguí planteándome ¿Por qué no leo Más que rivales (Heated Rivarlry)? He visto la serie y sé que con ello me sumo a esa inmensa población que ha alucinado con ella y de la que no os he dicho nada porque ¿qué no se ha dicho de esta serie que pueda decir yo? A mí me ha encantado todo. Los actores principales, geniales, la ambientación, genial, la trama espectacular y confieso que no la he visto solo una vez sino alguna que otra más. ¡Pensar que fue rodada en 37 días!!!!!
Algo que me gusta especialmente de la serie es el papel de las mujeres que en ella aparecen. Todas son magníficas: svetlana, Rose Landry y Yuna Hollander como madre de Shane. Todas son abiertas de mente, comprensivas, poco dadas al drama y sobre todo muy inteligentes. Mujeres sabias. Unicornias.
Así que en esas estoy ahora, leyendo Más que rivales (Heated Rivarlry) y la verdad es que del libro lo que más me está llamando la atención es que la autora escribe como si hubieras quedado con ella para tomar un té y te contara la historia con pelos y señales pero de una forma muy coloquial.
Ahora quiero compartiros un secreto, que, como secreto que es, me tenéis que prometer que no se lo vais a decir a nadie: estoy contando los días porque el 28 de este mes, o sea, dentro de solo ¡ocho días! sale a la venta aquí en España el libro con la historia de Scott Hunter y Kip Grady. Para las que no sepáis a qué me refiero, es el primer libro de la saga Más que rivales y que se titula Cambiar el juego.
Ya os diré...
Estaréis pensando que estoy muy de historias de amor esta primavera ¿verdad? Pues la verdad es que sí y creo que para los tiempos bélicos, extremistas y pesados que corren, no está nada mal un poco de amor en el aire.
Seguimos con el blog de los lunes, amigas.
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Texto: Cris Carrasco García