lunes, 16 de marzo de 2026

Muy consciente y terapéutico

 

Imagen: Catherine Chauloux

Un porcentaje muy alto de las ofertas de formación no solo en fotografía sino también en otros ámbitos artísticos incluyen el adjetivo consciente: literatura consciente, escritura consciente, pintura consciente, fotografía consciente y cualquier día estoy segura de que nos ofertarán algo así como un viaje consciente  a saturno para pasear con unicornios conscientes.

Y lo mismo ocurre con el apellido "terapéutico". Existen en el mercado un millón de cursos de fotografía terapéutica, pintura terapéutica y hasta cine terapéutico, que, por cierto, no me he molestado en saber en qué consiste. 

Este tipo de cursos conscientes o terapéuticos suelen estar enfocados a mujeres, y yo me pregunto: ¿Se supone que las mujeres debemos estar siempre autoanalizándonos, mirando qué sentimos, por qué, cómo cuándo, sanando heridas y plasmándolo todo en nuestro arte? ¿Acaso cualquier forma de arte desde las pinturas rupestres no es consciente, no es autoconocimiento, no refleja conflictos, dudas, deseos y toda la gama de emociones que envuelven al ser humano?

Yo quiero fotografiar porque me gusta y escribir porque me gusta y me supone un desahogo. 

En el momento en que me supone un desahogo se convierte en terapéutico y he escrito desde que me enseñaron a escribir y he llevado muchos diarios a lo largo de mi vida sin que nadie me diga cómo tengo que escribirlo para que sea consciente o terapéutico. 

Escribir, en sí, ya es terapia. Y pintar por el mero hecho de pintar. Y fotografiar por el mero hecho de fotografiar. 

Y para terminar aquí os dejo con una fotografía que hice ayer. En realidad hice tres a un mismo paisaje de tres formas distintas. ¿Por qué las hice? Porque me gustó la casa en ruinas y la escalera donde han crecido hierba y florecitas. Ni consciente ni terapéutico. 

Aunque pensándolo bien, que me gustara la escalera de hierbas y florecitas ¿es consciente? Y al fotografiarla ¿es terapéutico? 

Pues no lo sé. Lo único que sé es que escribir me llena y fotografiar también. 

Lo demás se lo dejo a la psicología, que para eso está.


 Imagen: Cris Carrasco García

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García









lunes, 9 de marzo de 2026

Mayor de edad y mezclando churras con merinas

 

Imagen: Shamsia Hassani. Grafitera afgana

Mi blog cumple dieciocho años. Nació en 2008, año nefasto en que estalló la burbuja inmobiliaria y comenzó una crisis económica (la enésima en mi vida).

Recuerdo muy bien por qué abrí el blog.  Mi hermana número dos, que es la pequeña y por tanto millennial, como sabía que me gusta escribir me dijo que en internet había unas cosas muy fáciles de hacer y de manejar que se llamaban blogs, que yo podía montar uno, poner ahí las cosas que escribía y así me podría leer toda la familia. 

Le hice caso y así surgió Lunas Violeta. 

Supongo que la primera entrada sería de presentación y no sé si la segunda o la tercera se la dediqué a Pilar Bardem. He consultado el archivo y fue el 27 de febrero de 2008 y en ella la llamo "mujer de ojos grandes" que para mí es sinónimo de unicornia. 

Después han seguido muchas entradas, muchos acontecimientos, muchos giros, muchas ausencias, muchas presencias, muchos retornos, muchas huidas y mucho de todo porque dieciocho años es toda una vida. Ya nadie de mi familia lee lo que escribo por aquí y no porque ya no me quieran sino porque se requiere demasiada paciencia para seguir a alguien durante dieciocho años. Aunque ese alguien sea de la familia. 

Durante un año mantuve el blog en silencio pero nunca sentí que Lunas Violeta hubiera muerto. Simplemente me había tomado un descanso largo no recuerdo bien por qué o para qué. 

Lo que sí me he preguntado muchas veces es por qué este blog es un superviviente, porque paralelos a éste he abierto otros intentando concentrar en ellos un tema determinado y siempre he acabado cerrándolos, sin embargo, Lunas Violeta ha sobrevivido a las tormentas que se han dado en mi vida a lo largo de estos años, a la creación de otros blogs e incluso a las redes sociales más "rápidas", directas e inmediatas como pueden ser Facebook o Instagram. 

Me gusta tener un blog donde poder escribir más largo y extenso de lo que permiten otras redes sociales. Facebook lo dejé hace unos años y en Instagram publico algunas de mis fotografías y participo como quizá sepáis en algunos retos, sin embargo, en Lunas Violeta me siento en mi casa . 

Hace muchos años quité los comentarios del blog porque si tengo que tener una relación con las personas que me leen quiero que sea con personas que se han tomado la molestia de mandarme un mail.

Así que si alguien que me lee quiere escribirme puede hacerlo a laslunasvioleta@gmail.com

Me hará mucha ilusión saber de ti.

Como me hizo mucha ilusión cuando el otro día una persona me dijo que me leía habitualmente y que tenía una alerta o algo parecido para saber cuándo había una publicación nueva en el blog. La verdad es que me encantó saberlo porque hacía muchísimo tiempo que no encontraba físicamente a nadie que me leyera. 

Que después del verano decidiera subir una entrada todos los lunes para tener mayor disciplina conmigo misma me está gustando mucho e incluso me estoy sorprendiendo de mi constancia.

Muchas gracias por leerme. 

Y ahora, como ya sabéis que me encanta mezclar churras con merinas, os dejo con una cita que le he robado a mi amiga @carambeland y que no puedo dejar de poner dados los tiempos tan difíciles para la paz que estamos viviendo: 

"Otra guerra provocada por hombres blancos capitalistas

y no por mujeres o personas trans o migrantes.

Vaya por Dios, qué cosas".

                                   @carambeland


Y También deciros que estoy leyendo la novela Leer Lolita en Teherán de la escritora iraní Azar Nafisi. La descubrí porque vi la publicidad de la película que tiene el mismo nombre y como vi que estaba basada en un libro, he buscado la novela y la estoy leyendo. Solo con el título ya podéis imaginar la temática. 


Imagen: Portada de la novela

Hoy se puede decir que ha sido un lunes de homenajes: a Lunas Violeta, a Shamsia Hassani, a @carambeland y a Azar Nafisi porque la paz merece ésto y mucho más y las mujeres luchadoras también.

Cuatro botones.
Demasiado poco
para hacer muestra. 

Seguimos  con el blog de los lunes, amigas. 
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Texto: Cris Carrasco García




jueves, 5 de marzo de 2026

La dependienta

Imagen: Portada de la novela

A pesar de los tristes vientos que respiramos en el mundo por lo que está sucediendo en Oriente Próximo, me cuelo por aquí otra vez un viernes porque necesitaba hablaros de una novela que he leído estos días y que me ha encantado. 
Para empezar, es muy cortita, apenas 176 páginas y además, como nota original, está escrita toda de un tirón, sin capítulos . 
Tiene por título La dependienta y es de la escritora japonesa Sayaka Murata y con ella ganó en 2016 el premio Akutawa, uno de los más prestigiosos de Japón y que se concede a escritores y escritoras emergentes. 
Está narrado en primera persona y en él, Keiko, la protagonista, nos cuenta su sencilla vida como dependienta en una tienda abierta 24/7 en Tokio. 
Keiko ya tiene treinta y seis años y lleva dieciocho trabajando por horas en la misma tienda sin sentir que debe buscar un trabajo a jornada completa que se ajuste mejor a la carrera universitaria que ha estudiado....
Es un libro que nos habla de la diversidad, las expectativas y la presión social todo ello en un lenguaje directo y sencillo pero con reflexiones profundas e impactantes. Incómodo en muchas ocasiones . Si he de poner algún pero, diría que es una novela demasiado corta. Me hubiera gustado seguir sabiendo de Keiko. 

De La dependienta he rescatado muchas citas y algunas de ellas son : "Hay dos tipos de discriminadores: los que albergan un auténtico impulso o deseo de discriminar y los que se limitan a disparar a diestro y siniestro términos discriminatorios que han oído en alguna parte". "El mundo normal es un lugar muy exigente donde los cuerpos extraños son eliminados en silencio. Las personas inmaduras son expulsadas". "No molesto a nadie, solo formo parte de una minoría y, a pesar de ello se creen con derecho a violarte". "Tienes que interpretar el personaje imaginario llamado "persona normal" que todos tenemos dentro". "El pasatiempo favorito de las personas normales es juzgar a las que no lo son". 

Estas últimas citas me hicieron recordar que hace mucho tiempo, en aquella otra vida que tuve en esta vida, cuando tenía que enfrentarme a algún tipo de socialización como pudiera ser ir al médico, acudir a una reunión o hacer alguna entrevista de trabajo, me decía a mí misma : "Hoy tengo que aparentar que soy normal". Afortunadamente esa autoconsigna pasó a la historia de mi biografía y ahora no intento aparentar nada. Ya no me camuflo. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas, aunque sea viernes. 

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Texto: Cris Carrasco García

lunes, 2 de marzo de 2026

La resaca de Los Goya y Los domingos

 Aunque esta entrada la leáis en lunes, la estoy escribiendo hoy domingo por la tarde. Muchas veces lo hago así porque me supone una distracción muy agradable pasar una parte de la tarde de los domingos escribiendo y así el lunes simplemente repaso la entrada, añado o quito algo y la publico. 

Hoy estoy bajo la resaca de los Goya de ayer por la noche que acabaron esta madrugada. Creo que, salvo casos de fuerza mayor, el fin de semana de los Goya es el único en todo el año que trasnocho y la falta de costumbre me pasa factura. 

¿Qué decir de la gala de anoche? Pues que como casi todas, me encantó y además esta mañana mi hermana me ha dicho que el outfit que llevaba Silvia Abril era de Paco Benavente, un chico de nuestro barrio que se está abriendo camino en el mundo del diseño y que nos encanta porque nuestro barrio es popular, obrero y nada suave y él se está haciendo un hueco trabajando en lo que le gusta. 

Además, me encanta que la portadora de su diseño haya sido Silvia Abril, una mujer unicornia de los pies a la cabeza que considero de mi tribu. 


Imagen: @carlosvillarejo

Look: @carlosbenavente

Y el Goya a la mejor película fue para: ¡LOS DOMINGOS!

No la subieron a streaming hasta la víspera y tuve que aguantar las ganas de verla comiéndome los muñones de los dedos porque ya no me quedaban uñas del nervioso que tenía por verla y cuando por fin pude acceder a ella no me decepcionó en absoluto.

Esta película tiene tantas vertientes y tantos matices que no es suficiente con verla solo una vez. Los personajes son profundos, cada uno, cada una, con sus aristas y sus grietas, la ambientación muy lograda, la fotografía muy buena y la manera de enfocar las temáticas llevan a reflexionar y a la empatía con los personajes. Cuando terminé de ver la película mi sentimiento era sobre todo de tristeza no por la adolescente protagonista sino por todos los demás, en concreto por su tía y esa rigidez no exenta de fragilidad que la llevan a apartar de su vida a los seres que no actúan como ella espera o desea. 

No en valde, además del Goya a la mejor película, Los Domingos se llevó el premio al mejor guion original, mejor dirección (ambos para Alauda Ruiz de Azúa), mejor actriz protagonista (Patricia López Arnaiz, en el papel de la tía) y mejor actriz de reparto (Nagore Aranburu).

Además, Alba Flores y Silvia Pérez Cruz fueron galardonadas con el Goya a la mejor canción original: Te espera el mar que está dentro de su película documental Flores para Antonio y que estoy deseando ver pero todavía no se ha subido a streaming. 

Alba Flores y Silvia Pérez Cruz, dos unicornias también. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García