Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Libros. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de mayo de 2026

La casa de los espíritus y aquellos recuerdos

 

Imagen: Cris Carrasco García

Os escribo con el corazón nonmovido por la nostalgia y la ternura porque acabo de terminar de ver la miniserie que se ha hecho sobre la novela de Isabel Allende La casa de los espíritus. 

Me ha encantado. Aunque la novela la habré leído unas tres veces más o menos, la serie me ha tenido enganchada a la pantalla cada uno de sus ocho capìtulos. 

La casa de los espíritus es una novela muy especial para mí. 

La primera vez que la leí fue hace cerca de veinticinco años y en aquel tiempo yo caminaba por un sendero de búsqueda  y sanación personal después de un divorcio.

Me había planteado ser escritora y cuando leí el libro pensé ¿Qué novela voy a hacer si el libro que me hubiera gustado escribir ya está escrito? 

Después de La casa de los espíritus he leído muchos libros de ficción y de no ficción, relatos, ensayos... pero ninguno, y digo ninguno, me ha dejado esa sensación de Ésto es lo que yo hubiera querido escribir. Bueno, siendo sincera, había sentido años antes esa sensación siendo adolescente cuando leí La Plaça del diamant, de Mercè Rodoreda. 

Pero después de estas dos novelas, con ninguna más. 

Hoy, desde la madurez y el realismo, sé que nunca escribiré una novela parecida remotamente ni a La casa de los espíritus ni a La plaça del Diamant. Es más, creo que nunca escribiré una novela. 

Poco tiempo después de leer La casa de los espíritus vi la película y me gustó bastante, aunque se saltaba una generación, pero se lo perdoné porque aún así la película dura dos horas y media y estaba protagonizada por Meryl Streep, Winona Ryder y Antonio Banderas, entre otr@s. 

Creo que la serie me ha gustado más porque profundiza en los pequeños detalles de la novela y porque en la película estaba muy bien este elenco de actores y actrices pero todo el mundo era blanco y la mayoría incluso rubi@s y de ojos claros. Sin embargo, la serie ha respetado los rasgos físicos, color de piel y acento. Todo mucho más real, porque no olvidemos que la acción se desarrolla en Chile. 

El personaje de Clara siempre ha sido uno de mis favoritos dentro de la literatura. Hubo un tiempo en que pasaba algunos días del verano en Moraira, un pueblecito de Alicante, y cerca de la casa donde nos invitaban unos amigos a pasar esos días, en la fachada de otro chalet, se leía Del Valle, escrito con letras de hierro forjado. Cada vez que pasaba por delante me acordaba de Clara del Valle y su clarividencia y su fuerza.

También comencé a escribir un diario imitando los "cuadernos de escribir la vida" que escribía Clara. Dejé de hacerlo durante unos años y el veintitrés de marzo de dos mil catorce recomencé más en serio un diario en un cuaderno Moleskine que me habían regalado años antes mi cuñado y mi cuñada de Italia. 

Comienza Así: 

23 de marzo de 2014.

Sol y viento. 

Hoy, domingo, a las 11:25 comienzo este diario. En el ordenador canta gianna Nannini "Fotoromanza" y Gianna, la de aquí, la de casa, arregla el baúl de leña. Bebo un té de bergamota ,el "té de Milán", y lo llamo así porque la primera vez que lo probé fue en casa de Valentina...".

Hoy en día sigo con el diario y ya son siete los cuadernos que he llenado. 

La frase con la que comienza La casa de los espíritus siempre será uno de mis comienzos de novela favoritos, una apertura a la magia, los espíritus y un mundo entrelazado con la búsqueda de mí misma, un Érase una vez que abre la puerta a todo el poder de Clara Del Valle y lo que esta novela me transmitió:

"Barrabás llegó a la familia por vía marítima, anotó la niña Clara con su delicada caligrafía".


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García







lunes, 27 de abril de 2026

Abril que no tuvo aguas mil

Imagen: Cris Carrasco García*
 

Se acaba abril y cuando se acaba un mes ya sabemos que el último lunes toca resumen...

Pues este abril que no ha tenido precisamente aguas mil (ni falta que le hacía porque ya ha llovido bastante durante el invierno), me trajo una llamada de un seguro que pago desde hace treinta años y del que nunca he hecho uso. Nunca. Treinta años. La chica que me llamó quería actualizar datos y nos citamos en la oficina. Pero tú, me dice la criatura ojiplática perdida, pero tú ¿nunca has estado enferma? De gravedad no. ¿No has tenido ningún accidente? Como para ir al médico, no. ¿No te has... quemado nunca? Sí, quemado sí, pero no para ir al médico. 

Y la chica me llamó unicornia. 

No en el sentido con que utilizo la palabra en este blog, sino en el sentido de ser extraño. Pero aunque fuera con ese significado, me gustó. Unicornia. Soy oficialmente una unicornia para una compañía de seguros. 

Otro hecho inaudito y agradable que pienso repetir es que el otro día compré en el súper un paquete de esas golosinas que llaman nubes o jamones y que su nombre real pero que nadie utiliza es marshmallows ¡qué ricas están, madre mía! siempre han sido mis golosinas preferidas y llevaba un tiempo mirándolas de reojo cada vez que pasaba con el carrito delante de ellos en el súper y el otro día me dije ¡A por ellas, que la vida son dos días!. Cuando llegué a casa las metí en un tarro para que quedaran más decorativas y les hice una foto que colgué en Instagram con la frase: " Razones para seguir viva". 

Imagen: Cris Carrasco García

Y ¡cómo no! este mes también ha habido lecturas, de las que os he dado referencias en lunes anteriores pero dejo aquí los títulos: Cosas que he callado (no lo he terminado), Seduciendo a Mr Bridgerton, Más que rivales y ahora estoy con el libro propuesto para en el club de lectura Gilmore, vertiente Winona Reader Melodía de medianoche, de María Vaquero. Aunque llevo leído bastante poco, me está gustando más de lo que esperaba. 

Y si hablamos de pelis.... ¡ay, si hablamos de pelis!... quizá alguna se haya extrañado de que en todo el mes no he nombrado el film propuesto por Objetivo Femenino para el reto de este mes, pues es que lo guardo para una entrada especial y solo dedicada a la película de abril porque se lo merece y porque ha sido hasta ahora el film con el que más situaciones complicadas he tenido en los cuatro meses que llevamos de reto. Solo os digo el título y ahí lo dejo hasta la entrada: El pájaro de la felicidad, de Pilar Miró. 

Ah, casi se me olvida, la salud de mi amiga Carmen nos dio un susto pero ¡solo ha sido un susto!

Y el mismo día que supe que mi Carmen está más fuerte que el vinagre, caminando por la calle oí desde una ventana abierta una canción que alguien tenía puesta de los Pecos y que coreaba a voz en cuello. 

Los Pecos llenaron mi panorama musical durante años y me sabía todas sus canciones. Al volverlos a escuchar me vinieron a la mente tiempos pasados, letras, recortes de revistas, la Superpop...

Una buena manera de terminar abril.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***
* Colgué esta imagen en Instagram que me representa a mí misma intentando averiguar qué le pasaba al temporizador del móvil que no me hacía la foto (creía yo que no me hacía la foto) y una compañera me dijo que le recordaba a Sherlock Holmes. Elemental...

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 20 de abril de 2026

El amor está en el aire

 

Imagen: Tanaka Tatsuya


A veces os he dicho que os escribo los domingos para que me leáis los lunes ¿verdad? Pues esta vez os escribo el sábado por la tarde. Algo excepcional.

No creáis que es porque el domingo tengo que planchar papas Pringles como la planchadora de la ilustración de Tanaka Tatsuya sino porque esta tarde tan deportiva de sábado se me antojaba muy aburrida y he decidido pasar mi momento semanal con vosotras a esta tarde.

Amore (mi chica) tiene muchas citas deportivas hoy: el torneo Conde de Godó de tenis en el que juega Rafa Jódar, la selección femenina de futbol que juega contra Ucrania no sé para qué cosa y a las nueve futbol masculino con la copa del rey. No sé qué equipos. 

Así que como está entretenida he decidido entretenerme yo por mi cuenta. 

Después de Leer Lolita en Teherán comencé Cosas que he callado, de la misma autora, Azar Nafisi, pero cuando leo un libro fuerte después necesito leer uno o dos más ligeros para reponerme, así que  Cosas que he callado pasa al banquillo. 

Ésto no quiere decir que no lo vaya a terminar pero de momento necesitaba algo más liviano. 

Y buscando entre la liviandad, me dije ¿Por qué no leo algún libro de los Bridgerton? Comencé a indagar entre la saga y decidí leer Seduciendo a Mr. Bridgerton, que cuenta la historia de Colin y Penélope. 

Creo que a estas alturas no hago ningún spoiler si digo que Penélope es Lady Whistledown ¿verdad? 

La novela me ha gustado. Sencilla y mucho más lineal que la serie pero su sencillez me ha gustado. He visto algunos comportamientos maschistas en Colin pero ¿qué queremos pedirle a un señor de la aristocracia inglesa del siglo XIX? Y sin duda, Penélope sigue siendo mi favorita tanto en la serie como en los libros (de los que solo he leído uno, no os voy a mentir...).

Imagen: Portada de Seduciendo a Mr. Bridgerton

Como esta liviandad me agradó, seguí planteándome ¿Por qué no leo Más que rivales (Heated Rivarlry)? He visto la serie y sé que con ello me sumo a esa inmensa población que ha alucinado con ella y de la que no os he dicho nada porque ¿qué no se ha dicho de esta serie que pueda decir yo? A mí me ha encantado todo. Los actores principales, geniales, la ambientación, genial, la trama espectacular y confieso que no la he visto solo una vez sino alguna que otra más. ¡Pensar que fue rodada en 37 días!!!!!

Algo que me gusta especialmente de la serie es el papel de las mujeres que en ella aparecen. Todas son magníficas: svetlana, Rose Landry y Yuna Hollander como madre de Shane. Todas son abiertas de mente, comprensivas, poco dadas al drama y sobre todo muy inteligentes. Mujeres sabias. Unicornias.


Imagen: Fotograma de la serie Más que rivales

Así que en esas estoy ahora, leyendo Más que rivales (Heated Rivarlry) y la verdad es que del libro lo que más me está llamando la atención es que la autora escribe como si hubieras quedado con ella para tomar un té y te contara la historia con pelos y señales pero de una forma muy coloquial. 

Ahora quiero compartiros un secreto, que, como secreto que es, me tenéis que prometer que no se lo vais a decir a nadie: estoy contando los días porque el 28 de este mes, o sea, dentro de solo ¡ocho días! sale a la venta aquí en España el libro con la historia de Scott Hunter y Kip Grady. Para las que no sepáis a qué me refiero, es el primer libro de la saga Más que rivales y que se titula Cambiar el juego.

Ya os diré...

Estaréis pensando que estoy muy de historias de amor esta primavera ¿verdad? Pues la verdad es que sí y creo que para los tiempos bélicos, extremistas y pesados que corren, no está nada mal un poco de amor en el aire.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 6 de abril de 2026

El libro que me ha llegado tanto

 

Imagen: Portada de la novela

Hola en este lunes de pascua festivo por aquí y por algunos lugares más.

Hoy, como os prometí, quiero hablaros de una novela que me ha dado la vuelta del revés como hacía mucho tiempo ninguna lectura me la daba: Leer Lolita en Teherán, de la escritora iraní Azar Nafisi.

La verdad es que no sé muy bien por dónde empezar, así que lo haré por el principio. La descubrí cuando vi en Movistar que había una película con el mismo nombre y el trailer me sedujo. En él leí que la película estaba basada en la novela del mismo nombre y decidí buscar la novela porque pensé que si solo el trailer del film me había atraído, tal vez la lectura de la novela me gustaría todavía más. 

Y no me ha defraudado en absoluto. Es una ficción autobiográfica en la que la autora nos cuenta su experiencia cuando dimitió como profesora en la universidad de Teherán y comenzó a dar un taller de literatura a un grupo de mujeres que habían sido sus alumnas más aventajadas. Este taller, clandestino, por supuesto, se prolongó durante años y lo realizaban en su casa todos los jueves hasta que la situación en Irán se le hizo insostenible a Azar nafisi y decidió exiliarse en Estados unidos. 

El libro es una reflexión constante sobre la historia más reciente de Irán, las diferentes situaciones personales de las mujeres que forman el taller de literatura, la psicología más oculta de los personajes que aparecen en las novelas que leen y analizan con preción de cirujanas hábiles y sabias y las reflexiones filosóficas que todas ellas plantean. 

El libro también nos describe cómo se las arreglan estas mujeres que viven controladas hasta en sus más mínimos gestos para escapar a este control impuesto por los hombres y sobre todo por los hombres fanáticos de una religiosidad mal entendida y utilizada para someter y castigar. 

Leer Lotita en Teherán es un libro duro, pero también es una novela que invita a la reflexión y al análisis profundo no solo de las sociedades musulmanas sino también de las occidentales.

Pienso que toda persona que se considere una buena lectora, debería leer los análisis que Azar Nafisi realiza a las distintas novelas que se van trabajando en el libro. Se adentra tran profundamente en la trama, personajes y ambientes que novelas que ya has leído, vuelves a tener la curiosidad de releerlas desde el punto de vista que ella propone. 

Como muestra, os dejo algunas de las muchísimas citas que saqué de Leer Lolita en Teherán: "Lo que buscamos en la ficción no es la realidad, sino la manifestación de la verdad". "El color del té y su delicado aroma dicen mucho sobre la habilidad de quien lo prepara". "Es un héroe porque se niega a ser como los demás y debe refugiarse en su interior para sobrevivir". "Para poder sobrevivir debíamos burlarnos de nuestra propia desgracia (...) esa fue una de las razones por las que el arte y la literatura pasaron a ser tan importantes en nuestras vidas, no como un lujo sino como una necesidad". "Toda gran obra de arte es un acto de insubordinación, contra las tradiciones, los horrores e infidelidades de la vida. La perfección y la belleza de la vida se rebelan contra la fealdad y la miseria del tema. Por eso nos gusta Madame Bovary y lloramos por Emma: por eso leemos Lolita con avidez, mientras nuestro corazón se rompe por la pequeña , vulgar, poética y provocadora heroína huérfana".

Por mi parte y desde una perspectiva más íntima, Leer Lolita en Teherán ha hecho que resurja en mí el deseo de volver a escribir y ando comenzando un algo que no sé dónde llegará pero que tiene la perspectiva de una aventura autobiográfica... 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas.

***

Texto: Cris Carrasco García


lunes, 30 de marzo de 2026

Marzo el explosivo


Último lunes de marzo y como sabéis, toca resumen de mes. 

Empezamos con papeleos y burocracias y formularios y ansiedades y Creí que ésto era para abril pero resulta que es para marzo y lo enviamos por correo postal pero ¿a qué dirección? Vale, pues mejor lo enviamos telemáticamente, pero no puedo escribir en el formulario pues llama a Laamigaparatodo y Laamigaparatodo que llega, lo arregla y mandado el papeleo y descanso. 

Descansando de la burocracia empezaron las fallas con buen tiempo y los petardos de siempre y caminando por el pasillo de casa de mi madre encontré la enagua del traje de fallera de mi hermana puesta en una silla encima de la cama para mantener la huecor (¿huecor existe? No lo sé pero se entiende ¿no?), le daba la luz de primera hora de la tarde y pensé Ostras qué foto tan chula y fui al comedor a buscar el móvil e hice esta foto que me gusta mucho, la verdad. Mi hermana número dos es la única de la familia que es fallera pero lo es por toda la familia que no lo somos. Vamos, que le encanta. A mí no. A mí de las fallas solo me gustan los buñuelos. Y me comí unos cuantos pero estaba tan entretenida gozándolos que se me olvidó hacer foto. 

Imagen: Cris Carrasco García

Entre buñuelos, petardos y fotos de enaguas, acabé la novela Leer Lolita en Teherán y el comentario me lo dejo para una entrada especial que le pienso hacer porque se lo merece. Ahí lo dejo.

Conocí también una página en Instagram que me llevó a una página Web que me llevó a rellenar mis datos para que me manden su newsletter porque me encantan las newsletter. Es como si alguien a quien admiras te hablara solo a ti y creo que por eso me gusta. Pues la página en cuestión se llama Filmtopia y está especializada en la divulgación de cine hecho por mujeres. Me he hecho un perfil en su página y así tengo derecho a leer cada mes cinco artículos gratis. Un lujo. Por ahora solo he leído uno pero ya iré leyendo, ya *.

Y así ha ido transcurriendo el mes con La teta asustada, película de la que os hablé en la anterior entrada, la serie Anatomía de un instante que me encantó cómo disecciona un momento de la transición política española y el asombroso parecido de los actores con muchos de los políticos de entonces. 

En medio de todo ésto me entero de que Stanley Kubrick, sí, el de La naranja mecánica... etc... etc..., nunca fue a una escuela de cine ni nada parecido y que comenzó como fotógrafo ¡anda, qué cosas! ésto hace que la soñadora que me habita se pregunte ¿Entonces yo algún día podré rodar una película? Y la malvada que también me habita le responda ¿Estás segura que comes buñuelos y no setas alucinógenas?

 También profundizo en el conocimiento de la patinadora Kaori Sakamoto y definitivamente me reengancho al patinaje artístico con el mundial. Aunque Kaori se ha retirado justo en este mundial ¡cachis!!!

Merodeando en Instagram conozco a Esther Nieto, una ilustradora afincada en Canarias que me invita a reflexionar y le propongo poner una viñeta suya en mi blog ¡me dice que sí! y encima me dice que soy muy amable. 

Yo, amble. Cuando es ella la que me deja publicar su arte. El mundo al revés.

Le dije La publicaré el lunes. Y ella me respondió Perfecto. No creo que bajen los precios de aquí a entonces. 
Me reí y me preocupé. Justo lo mismo que me había pasado con su viñeta. 

No sabía que una podía sonreír y preocuparse al mismo tiempo, pero mira, sí se puede. 



                                                                     Imagen: Esther Nieto
      @esthernietodibujos

Os voy dejando.

Hoy he publicado la entrada más tarde poque, como os dije hace unas semanas, suelo escribir el blog de los lunes el domingo por la tarde pero ayer estuve viendo la cuarta temporada de Los Bridgerton, que me encantó, por cierto, así que esta entrada os la sirvo con aroma a calentito de horno. Como el pan que hacían vuestras abuelas en el pueblo.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas

***

*No es publicidad pagada. No recibo dinero por publicitar a nadie. Lo hago porque me gusta y porque pienso que las mujeres tenemos que ayudarnos unas a otras en todo lo que podamos. 

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 9 de marzo de 2026

Mayor de edad y mezclando churras con merinas

 

Imagen: Shamsia Hassani. Grafitera afgana

Mi blog cumple dieciocho años. Nació en 2008, año nefasto en que estalló la burbuja inmobiliaria y comenzó una crisis económica (la enésima en mi vida).

Recuerdo muy bien por qué abrí el blog.  Mi hermana número dos, que es la pequeña y por tanto millennial, como sabía que me gusta escribir me dijo que en internet había unas cosas muy fáciles de hacer y de manejar que se llamaban blogs, que yo podía montar uno, poner ahí las cosas que escribía y así me podría leer toda la familia. 

Le hice caso y así surgió Lunas Violeta. 

Supongo que la primera entrada sería de presentación y no sé si la segunda o la tercera se la dediqué a Pilar Bardem. He consultado el archivo y fue el 27 de febrero de 2008 y en ella la llamo "mujer de ojos grandes" que para mí es sinónimo de unicornia. 

Después han seguido muchas entradas, muchos acontecimientos, muchos giros, muchas ausencias, muchas presencias, muchos retornos, muchas huidas y mucho de todo porque dieciocho años es toda una vida. Ya nadie de mi familia lee lo que escribo por aquí y no porque ya no me quieran sino porque se requiere demasiada paciencia para seguir a alguien durante dieciocho años. Aunque ese alguien sea de la familia. 

Durante un año mantuve el blog en silencio pero nunca sentí que Lunas Violeta hubiera muerto. Simplemente me había tomado un descanso largo no recuerdo bien por qué o para qué. 

Lo que sí me he preguntado muchas veces es por qué este blog es un superviviente, porque paralelos a éste he abierto otros intentando concentrar en ellos un tema determinado y siempre he acabado cerrándolos, sin embargo, Lunas Violeta ha sobrevivido a las tormentas que se han dado en mi vida a lo largo de estos años, a la creación de otros blogs e incluso a las redes sociales más "rápidas", directas e inmediatas como pueden ser Facebook o Instagram. 

Me gusta tener un blog donde poder escribir más largo y extenso de lo que permiten otras redes sociales. Facebook lo dejé hace unos años y en Instagram publico algunas de mis fotografías y participo como quizá sepáis en algunos retos, sin embargo, en Lunas Violeta me siento en mi casa . 

Hace muchos años quité los comentarios del blog porque si tengo que tener una relación con las personas que me leen quiero que sea con personas que se han tomado la molestia de mandarme un mail.

Así que si alguien que me lee quiere escribirme puede hacerlo a laslunasvioleta@gmail.com

Me hará mucha ilusión saber de ti.

Como me hizo mucha ilusión cuando el otro día una persona me dijo que me leía habitualmente y que tenía una alerta o algo parecido para saber cuándo había una publicación nueva en el blog. La verdad es que me encantó saberlo porque hacía muchísimo tiempo que no encontraba físicamente a nadie que me leyera. 

Que después del verano decidiera subir una entrada todos los lunes para tener mayor disciplina conmigo misma me está gustando mucho e incluso me estoy sorprendiendo de mi constancia.

Muchas gracias por leerme. 

Y ahora, como ya sabéis que me encanta mezclar churras con merinas, os dejo con una cita que le he robado a mi amiga @carambeland y que no puedo dejar de poner dados los tiempos tan difíciles para la paz que estamos viviendo: 

"Otra guerra provocada por hombres blancos capitalistas

y no por mujeres o personas trans o migrantes.

Vaya por Dios, qué cosas".

                                   @carambeland


Y También deciros que estoy leyendo la novela Leer Lolita en Teherán de la escritora iraní Azar Nafisi. La descubrí porque vi la publicidad de la película que tiene el mismo nombre y como vi que estaba basada en un libro, he buscado la novela y la estoy leyendo. Solo con el título ya podéis imaginar la temática. 


Imagen: Portada de la novela

Hoy se puede decir que ha sido un lunes de homenajes: a Lunas Violeta, a Shamsia Hassani, a @carambeland y a Azar Nafisi porque la paz merece ésto y mucho más y las mujeres luchadoras también.

Cuatro botones.
Demasiado poco
para hacer muestra. 

Seguimos  con el blog de los lunes, amigas. 
***
Texto: Cris Carrasco García




jueves, 5 de marzo de 2026

La dependienta

Imagen: Portada de la novela

A pesar de los tristes vientos que respiramos en el mundo por lo que está sucediendo en Oriente Medio, me cuelo por aquí otra vez un viernes porque necesitaba hablaros de una novela que he leído estos días y que me ha encantado. 
Para empezar, es muy cortita, apenas 176 páginas y además, como nota original, está escrita toda de un tirón, sin capítulos . 
Tiene por título La dependienta y es de la escritora japonesa Sayaka Murata y con ella ganó en 2016 el premio Akutawa, uno de los más prestigiosos de Japón y que se concede a escritores y escritoras emergentes. 
Está narrado en primera persona y en él, Keiko, la protagonista, nos cuenta su sencilla vida como dependienta en una tienda abierta 24/7 en Tokio. 
Keiko ya tiene treinta y seis años y lleva dieciocho trabajando por horas en la misma tienda sin sentir que debe buscar un trabajo a jornada completa que se ajuste mejor a la carrera universitaria que ha estudiado....
Es un libro que nos habla de la diversidad, las expectativas y la presión social todo ello en un lenguaje directo y sencillo pero con reflexiones profundas e impactantes. Incómodo en muchas ocasiones . Si he de poner algún pero, diría que es una novela demasiado corta. Me hubiera gustado seguir sabiendo de Keiko. 

De La dependienta he rescatado muchas citas y algunas de ellas son : "Hay dos tipos de discriminadores: los que albergan un auténtico impulso o deseo de discriminar y los que se limitan a disparar a diestro y siniestro términos discriminatorios que han oído en alguna parte". "El mundo normal es un lugar muy exigente donde los cuerpos extraños son eliminados en silencio. Las personas inmaduras son expulsadas". "No molesto a nadie, solo formo parte de una minoría y, a pesar de ello se creen con derecho a violarte". "Tienes que interpretar el personaje imaginario llamado "persona normal" que todos tenemos dentro". "El pasatiempo favorito de las personas normales es juzgar a las que no lo son". 

Estas últimas citas me hicieron recordar que hace mucho tiempo, en aquella otra vida que tuve en esta vida, cuando tenía que enfrentarme a algún tipo de socialización como pudiera ser ir al médico, acudir a una reunión o hacer alguna entrevista de trabajo, me decía a mí misma : "Hoy tengo que aparentar que soy normal". Afortunadamente esa autoconsigna pasó a la historia de mi biografía y ahora no intento aparentar nada. Ya no me camuflo. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas, aunque sea viernes. 

***

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 23 de febrero de 2026

Ese febrerillo tan loco... y tan largo


Imagen: Cris Carrasco García

para el tema del mes de Locos del Clic: El acento rojo

Último lunes de febrero y toca hacer balance en cuanto a libros, pelis y alguna vivencia que otra, así que comenzamos con las pelis:

En primer lugar, he visto Sorda, dirigida por Eva Libertad que tiene varias candidaturas a los Goya y me ha gustado mucho tanto su temática como la forma de enfocarla. 

Otra película candidata a los Goya que he visto es Romería, dirigida por Carla Simón y también me ha gustado, tal vez no con la misma intensidad que Sorda pero bastante bien. Su temática me recuerda un poco al trabajo que, según creo, y digo según creo porque todavía no lo he visto, ha hecho Alba Flores sobre su padre. De hecho, una amiga me contó que en un debate sobre Romería estaban Carla Simón y la misma Alba Flores comentando paralelismos de las dos historias. 

Sueños en Oslo fue un film que ocupó varias tardes de este febrero porque durante unos días cada vez que intentaba verla cada dos segundos se me paraba y cuando por fin pude verla completa, no me gustó demasiado... creo que son cosas de la ley de Murphy y me lo tomé con humor. 

En cuanto a libros, comencé el mes con Los nombres propios, de Marta Jiménez Serrano, y al principio el estilo en que está narrada la novela me gustó mucho pero hacia el final ese mismo estilo, en algunos momentos, se me hizo pesado. Estas son algunas frases que he recopilado de este libro: "La responsabilidad no te gusta a menos que la elijas tú; y en la vida de los hijos uno no elige nada y se responsabiliza de todo". "Tú siempre estás a punto y el mundo se retrasa". "Mamá está todo el tiempo, así que no la ves". "La ansiedad es querer controlar el futuro". 

Continué febrero con Comerás flores, de Lucía Solla Sobral y que me recomendó una amiga. Cuando lo empecé me pareció que seguía leyendo el libro de Marta Jiménez Serrano, de hecho, Lucía Solla comenzó a escribir la novela en un taller de escritura impartido por Marta Jiménez, pero luego fui percatándome del estilo diferente de cada una de ellas. 

Esta novela refleja muy bien el proceso de degeneración personal cuando se está en una relación violenta auque dicha violencia no sea física. Una frase que rescaté de esta lectura fue: "Supe que la violencia no siempre es evidente ni da pasos como truenos".

El siguiente libro fue Madame Bovari, del que ya he hablado en una entrada anterior y del que apunté estas frases: "La conversación de Carlos era insulsa como una acera de calle" y "Entonces recordó a las heroínas de los libros que había leído y la legión lírica de esas mujeres adúlteras empezó a cantar en su memoria con voces de hermanas que la fascinaban".


Imagen: desconozco sus autor o autora

Además de películas, lecturas y viento, mucho, mucho, mucho, viento que se llevó muchas ramas de árboles y la mitad del techo del taller del vecino, febrero ha sido el mes en que gracias a los juegos olímpicos de invierno me he enamorado del curling y me he reenganchado al patinaje artísitico, porque en un tiempo fui una fiel seguidora del patinaje artístico y se me desvaneció la ilusión hasta ahora en que me he prometido volver a seguirlo en todas las competiciones anuales. Ya me las he anotado en la agenda.

Y he comenzado a leer una novela muy cortita de una autora japonesa que os contaré la semana que viene, cuando ya sea marzo y hayamos disfrutado de la gala de los Goya. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García

 

viernes, 20 de febrero de 2026

Madame Bovary se me ha hecho bola...

Imagen: Cris Carrasco García

Sé que hoy no es lunes, pero si me lo dejaba todo para el lunes se me amontonaban los temas, así que he decidido hablaros de una de las lecturas de este mes: Madame Bovary. 
Hace años intenté leer la novela pero la dejé cuando llevaba menos de la mitad y no la volví a retomar. No recuerdo por qué la dejé. 
Como ha sido la lectura elegida para este mes en el club de lectura Gilmore, vertiente Reto Rori Gilmore, me dije que quizá había llegado el momento de retomarla y comencé con ilusión.

Pero... a falta de setenta páginas, tengo que decirlo: Madame Bovary se me ha hecho bola. 
Lo siento. 
Admito que como escritura es una obra de arte por lo magníficamente bien escrita que está, por las descripciones, por el lenguaje y por tantos factores más. 
Así que admitiendo todo ésto, no entendía qué era lo que me ocurría con ella, hasta que decidí ver algunos vídeos en YouTube buscando alguna idea, y encontré la explicación en el vídeo que os comparto aquí abajo. Estoy totalmente de acuerdo con la autora del vídeo: Madame Bovary es una obra maestra pero sus personajes, incluida Emma Bovary, son insulsos y además Emma, la protagonista, no evoluciona nada en toda la novela. Es la misma chiquilla soñadora, romántica, egocéntrica y superficial desde el comienzo hasta el final (aunque me quedan setenta páginas, como he dicho, sé cómo termina porque siempre leo el final de lo que leo antes de terminarlo. Una manía como otra cualquiera). 

No hay ningún personaje de la novela con el que sienta complicidad o me identifique. Ninguno. 

Y ahí está la bola. 

Me gusta la crítica que hace Flaubert al romanticismo y las novelas románticas ridiculizando algunas de sus escenas tal y como hace Cervantes con El Quijote y las novelas de caballerías. 
También conozco a algunas mujeres de hoy en día que siguen ancladas en el amor romántico y que esperan o buscan un gran amor tal y como hace Emma Bovary en el siglo diecinueve. Para eso parece que no ha pasado el tiempo. 

Aun con todas estas valoraciones, sigo con la bola Madame Bovary.

Y para no atragantarme ya tengo seleccionada la siguiente lectura que os contaré en un futuro no muy lejano y que estoy deseando comenzar.

¡Uf, qué setenta páginas más largas!

Este es un blog de viernes, no os confundáis, amigas.
Perdón por la intromisión 😉




Vídeo: ¿Por qué me aburre Madame Bovary?
Canal: Cumbres Clásicas

***
Texto: Cris Carrasco García

lunes, 26 de enero de 2026

¡Qué grande este enerooooo!


Imagen: Catherine Chauloux

He pensado que el último lunes de cada mes haré un resumen de lo que ha sido para mí dicho mes, así que comienzo por este enero que ha sido muy frío, casi gélido y lluvioso. 

Para empezar, podría llamarlo el mes en que asistí a mi desbloqueo lector, porque yo fui una lectora empedernida y de hace unos años a esta parte por cosas que tiene la vida, casi dejé de leer pero he redescubierto el placer de la lectura antes de levantarme y comenzar la rutina. Así que me he tomado en serio el club de lectura y este mes he leído La señora Dalloway, de Virginia Woolf, que creo que soy la única del club a la que le ha gustado, aunque realmente no me ha gustado sino que me ha ENCANTADO. Y como lo acabé pronto, me vine arriba y leí Una habitación propia y así ya estoy en paz con el feminismo moderno. 
Ahora estoy terminando Rebeca, de Daphne de Maurier. Me pasó algo gracioso con Rebeca porque yo creía que había visto la película hará como treinta años y leído fragmentos de la novela, y resultó que leí el libro en su día y he visto fragmentos de la película... así que la estoy releyendo y me está encantando. 
Por cierto, este mes he sabido que Daphne de Maurier también escribió Los pájaros, con lo que Hitchcock encontró en ella un filón. 

Conocí a la poetisa Mary Oliver y dejé aquí varios poemas suyos porque me encantaron.

También hice la primera fotografía del reto anual de Objetivo Femenino y para hacerla vi la película Las niñas, que me gustó mucho. También he visto Mi amiga Eva, de la que hablaré el lunes que viene porque comienza la maratón hacia los Goya y hay que estar entrenada, preparada y visualizada. 

La semana pasada estuvieron llegando los regalos que me tocaron en el sorteo del calendario fotográfico de adviento de Locos del Clic y el cartero no llamó dos veces sino muchas. 

Entre tanto, se me calló la letra O del teclado del portátil y no supe ponerla. Cuando entré en la tienda el señor me dijo: "¿Pero qué has hecho?" y yo le respondí: "Nada, estaba escribiendo y se me quedó pegada al dedo". Todo quedó en un sustooooooo.

Imagen: Cris Carrasco García


También, a pesar del viento, el frío y la lluvia, he retomado las caminatas largas que interrumpí por la enfermedad de mi Bella y como ahora salgo un poco más tarde, me encuentro con mujeres solitarias de mi edad que también caminan. Nos cruzamos, nos miramos y ojalá algún día, a fuerza de vernos, lleguemos a saludarnos. 

En el barrio hemos asistido al final de una era. Un lugar muy grande donde se fabricaban cosas y estaba allí desde hacía más de cuarenta años, lo han derribado para construir adosados. El día que llegó la excavadora salimos casi todas las vecinas a hacer fotos y vídeos. Ahora me pregunto cómo serán las personas que habiten los adosados, aunque tendremos que esperar un tiempo para saberlo... 

                               Imagen: Cris Carrasco García                        

Todo ésto y mucho más ha pasado este mes en que mi chica, al ver las imágenes que un astronauta grabó desde el espacio de una aurora boreal, dijo: "¿Cómo se puede sobrevivir a tanta belleza?".

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***
Texto: Cris Carrasco García

 

lunes, 12 de enero de 2026

Club de lectura, reencuentro con Virginia Woolf y descubrimiento de Mary Oliver

 

Imagen: Cris Carrasco García

Volvemos con una poetisa que he conocido esta navidad y con mi último cielo de diciembre de 2025. 

La  tristeza de estos días por la partida de Bella me ha llevado a refugiarme en mi gran pasión : la literatura, y dentro de ella me he encontrado con Mary Oliver, de quien os dejo algunos poemas aquí abajo. También me he reencontrado con Virginia Woolf porque he leído La señora Dalloway que era la propuesta para el mes de enero de un club de lectura online del que he pasado a formar parte llamado Club de lectura Gilmore & Winona Reader Book Club (lo podéis encontrar en Instagram como @winonareader y allí veréis cómo funciona si os interesa entrar en él). Tiene dos ramas de lectura, una con propuestas más clásicas (Gilmore) y otra con lecturas más actuales pero igual de interesantes (Winona Reader). 

La propuesta de enero ha sido La señora Dalloway (vertiente Gilmore) y me ha parecido tan interesante que acabé de leerla anteayer. Como la propuesta de la vertiente Winona Reader de este mes no me atrae, todavía queda mucho enero por delante y el reencuentro con Virginia Woolf ha sido muy enriquecedor, he comenzado a releer Una habitación propia. 

Me encanta el estilo de Virginia Woolf y cómo hace de los pensamientos novelas. Me gusta porque en sus libros no suceden muchas cosas pero a la vez ocurren tantos hechos pasados, presentes y simultáneos... 

Estos son los poemas que he seleccionado de Mary Oliver: 

I.

No me molesten.

Acabo

de nacer. 


2. 

El dios de la tierra

vino a mí muchas veces y dijo

tantas cosas sabias y deleitables, yo estaba tirada

en el pasto escuchando

su voz de perro

voz de cuervo

voz de rana: ahora

dijo, y también ahora, 

y ni una sola vez mencionó siempre.


3. 

Una o dos cosas son todo lo que necesitas

para recorrer la laguna azul, la honda

hojarasca de los árboles y las rígidas

flores del relámpago -un profundo

recuerdo del placer, un filoso

conocimiento del dolor-.


4.

¡Pero para soltar la herradura!

Para eso necesitas

una idea.


5.

Justo cuando el calendario empezó a decir verano

salí rápido de la escuela

y crucé los jardines hacia los bosques

y pasé todo el verano olvidando lo que me habían enseñado.


Dos por dos, a ser diligente, etc.,

cómo ser modesta y útil, y cómo triunfar, etc.,

las máquinas y el petróleo y el plástico y el dinero, etc.,


Cuando llegó el otoño ya había empezado a curarme pero me volvieron a convocar

a los polvorientos salones de tiza y a los escritorios, a sentarme y recordar


Cómo el río siguió rodando sus piedritas

cómo cantaron los reyezuelos pese a no tener un centavo en el banco,

cómo las flores solo vestían luz. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto (salvo los poemas): Cris Carrasco García

Traducción de los poemas: María Tobares y Tania Ganitsky

Página de donde se han extraído los poemas: https://www.otroparamo.com




lunes, 1 de diciembre de 2025

Una serie: Los Forsyte, un libro: La saga de los Forsyte y mi cielo de noviembre

 Hoy vengo cargadita porque este mes he aprovechado el tiempo en cuanto a series, libros y pelis se refiere. No es que otros meses no lo haga pero aquí solo publico lo que más me gusta de lo que veo o leo y desde el verano que no encontraba nada digno de este blog. 

Pero noviembre, con su tenue lucecita que tanto me gusta y su transitar otoñal se me ha abierto como un mes lleno de interés cultural. 


En primer lugar, he visto una serie que por ahora solo tiene una temporada de seis capítulos pero que estoy segura de que se va a alargar mucho más: Los Forsyte. Está ambientada en el londres de finales del siglo diecinueve y principios del veinte. Narra las intrigas de una familia de nuevos ricos londinenses donde se mezclan los intereses materiales y el predominio de la razón por los que se rigen unos miembros de esta familia en contraposición a la creatividad, el espíritu de artista y el dominio de las emociones que predominan en otros miembros de la misma familia. No faltan rivalidades, amores imposibles, desencantos, maldades, bondades y manipulaciones que, en algunos casos resultan previsibles pero que no restan encanto a esta serie muy bien ambientada . 


Y como muchas ya sabéis, cuando una serie me gusta y averiguo que está basada en una novela, inmediatamente voy al libro, así que he buscado el libro en el que está basada la serie y es La saga de Los Forsyte, de John Galsworthy, autor que fue premio nobel de literatura en 1932. 
La novela es un conjunto de doce novelas y relatos escritos entre 1906 y 1934 y hoy en día se pueden encontrar todos agrupados con el título La saga de los Forsyte. 
Hay bastantes cosas que varían entre la novela y la serie pero me encanta cómo está escrita ya que tiene una calidad literaria indiscutible y a la vez no es nada farragosa sino que su lectura resulta muy ágil. 


Y ya por último, sabéis que en Instagram llevo todo el año participando en uno de los retos de Locos del Clic que consiste en fotografiar cielos y publicar al final de cada mes el que más te ha gustado. Pues éste es mi cielo de noviembre y estoy muy contenta porque ya solo me queda el de diciembre para terminar el reto anual. Haber tenido la constancia de estar todo el año con este desafío sin dejarlo me hace sentir muy orgullosa de mí misma. 
Hoy empezamos el reto del calenderario de adviento fotográfico que también me hace mucha ilusión.
Os compartiré aquí algunas de las fotos que vaya haciendo. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García

Imágenes: 

Primera: Tomada de Filmaffinity
Segunda: Portada del libro La saga de los Forsyte
Tercera: Cris Carrasco García

martes, 2 de septiembre de 2025

Meses pasados y tiempos venideros

 


Desde marzo, que fue la última vez que pasé por aquí, como es de esperar, han pasado muchas cosas, he leído muchas cosas y he hecho muchas cosas... sería una ameba si en tantos meses no hubiera hecho nada ¿verdad? 
Hice un minicurso en la universidad (La Magna, que es la universidad senior de La Florida) sobre la mitología en el arte, que me encantó. 

En junio hice otro sobre los barrios históricos de Valencia y fue genial. 

También hice otro sobre escritura creativa que no me gustó, la verdad, y de momento, de este tema, no pienso hacer ninguno más (éste no fue en La Magna).

Fuimos a Italia y conocimos a Stella, la bebé más bonita del mundo con permiso de todas las mamás de bebés. 

Este verano también he participado en dos retos fotográficos de Instagram y me han requetegustado. Además he conocido a mujeres aficionadas a la fotografía muy agradables. 

No había colgado la ilustración tradicional de verano de Fred Calleri y aquí está. No llego tarde porque el verano termina el 22 de septiembre



En cuanto a lecturas y series, en julio leí Come chocolate y no discutas con idiotas, de Jessica Gómez. Un libro ligero, de verano, con gran sentido del humor en el que da tips típicos de autoayuda añadiendo ejemplos de la vida cotidiana que tod@s hemos vivido. Muy entretenido. 

Días después vi en una librería que se han editado en un mismo libro los Diarios de Rosa Chacel, pero es un libro muy grande cuyo precio no me es asequible de momento, por lo que buscando en Internet si podía encontrarlo más económico, vi que Anna Caballé había escrito una biografía de Rosa Chacel pero no pude conseguirla. Terminé esta aventura de búsqueda con la biografía de Carmen Laforet escrita también por Anna Caballé e Israel Rolón-Barada titulada Una mujer en fuga. Es una biografía bastante novelada y muy bien documentada. La verdad es que la vida de Carmen Laforet siempre me había intrigado y ahora me causa admiración. 


Entre las series que he visto, una que me ha encantado es Escandalosas, es de la BBC, lo que supone una garantía de calidad y narra, en seis capítulos, el paso de la juventud a la vida adulta de seis hermanas aristócratas inglesas en el período de entreguerras. Es una serie magnífica con componenetes modernos y desenfadados que quitan hierro a los hechos que se cuentan y al ambiente prebélico de aquel tiempo. 
Como me ha encantado la serie y estas seis hermanas existieron, he buscado libros y novelas relacionados con ellas y he encontrado estos: 

- Las hermanas Mitford. Novela escrita por Marie Benedict.

-Nobles y rebeldes. Autobiografía escrita por Jessica Mitford, la hermana que más simpatía me genera.

Espérame!. Autobiografía escrita por Deborah Mitford, la hermana pequeña.

Llevo estos tres libros en danza y cuando me canso de uno sigo con el otro, ya que la serie termina (por ahora, porque todo apunta a que habrá segunda temporada) en 1939, la novela en 1944 y las biografías de las hermanas, obviamente, abarcan más tiempo. 


Musicalmente hablando he conocido, disfrutado y gozado la música y las letras de Valeria Castro. Saber de su existencia y comenzar a admirarla ha sido todo uno.

Y ahora planes de futuro artístico-universitario-cultural:

El mes que viene comienzo un curso en la uni sobre la mujer en la historia del arte. Promete mucho y conociendo a la profesora que lo imparte (Nuria Blaya), estoy segura de que no me defraudará. 
Más adelante quiero hacer dos más pero de momento solo me he matriculado en éste. 

También deseo seguir con la fotografía. 
¿Y con la escritura? Pues con la escritura lo que surja.

Mi intención, a partir de ahora, es escribir en este blog al menos una vez a la semana y un día específico que puede ser el lunes o el martes. Los temas serán muy variados ya que por mi carácter me es imposible ceñirme a uno solo, pero serán los habituales que toco aquí: poesía, haiku, reflexiones, recomendaciones de plículas, series y libros, fotografía... Me lo he impuesto como disciplina: UNA VEZ A LA SEMANA, EL LUNES O MARTES HAY QUE DEJAR AQUÍ LA HUELLA y no hay otra. 

Que estés bien.

***
Texto: Cris Carrasco García

Imágenes: Fred Calleri y portadas tomadas de Internet de los libros nombrados.