lunes, 27 de abril de 2026

Abril que no tuvo aguas mil

Imagen: Cris Carrasco García*
 

Se acaba abril y cuando se acaba un mes ya sabemos que el último lunes toca resumen...

Pues este abril que no ha tenido precisamente aguas mil (ni falta que le hacía porque ya ha llovido bastante durante el invierno), me trajo una llamada de un seguro que pago desde hace treinta años y del que nunca he hecho uso. Nunca. Treinta años. La chica que me llamó quería actualizar datos y nos citamos en la oficina. Pero tú, me dice la criatura ojiplática perdida, pero tú ¿nunca has estado enferma? De gravedad no. ¿No has tenido ningún accidente? Como para ir al médico, no. ¿No te has... quemado nunca? Sí, quemado sí, pero no para ir al médico. 

Y la chica me llamó unicornia. 

No en el sentido con que utilizo la palabra en este blog, sino en el sentido de ser extraño. Pero aunque fuera con ese significado, me gustó. Unicornia. Soy oficialmente una unicornia para una compañía de seguros. 

Otro hecho inaudito y agradable que pienso repetir es que el otro día compré en el súper un paquete de esas golosinas que llaman nubes o jamones y que su nombre real pero que nadie utiliza es marshmallows ¡qué ricas están, madre mía! siempre han sido mis golosinas preferidas y llevaba un tiempo mirándolas de reojo cada vez que pasaba con el carrito delante de ellos en el súper y el otro día me dije ¡A por ellas, que la vida son dos días!. Cuando llegué a casa las metí en un tarro para que quedaran más decorativas y les hice una foto que colgué en Instagram con la frase: " Razones para seguir viva". 

Imagen: Cris Carrasco García

Y ¡cómo no! este mes también ha habido lecturas, de las que os he dado referencias en lunes anteriores pero dejo aquí los títulos: Cosas que he callado (no lo he terminado), Seduciendo a Mr Bridgerton, Más que rivales y ahora estoy con el libro propuesto para en el club de lectura Gilmore, vertiente Winona Reader Melodía de medianoche, de María Vaquero. Aunque llevo leído bastante poco, me está gustando más de lo que esperaba. 

Y si hablamos de pelis.... ¡ay, si hablamos de pelis!... quizá alguna se haya extrañado de que en todo el mes no he nombrado el film propuesto por Objetivo Femenino para el reto de este mes, pues es que lo guardo para una entrada especial y solo dedicada a la película de abril porque se lo merece y porque ha sido hasta ahora el film con el que más situaciones complicadas he tenido en los cuatro meses que llevamos de reto. Solo os digo el título y ahí lo dejo hasta la entrada: El pájaro de la felicidad, de Pilar Miró. 

Ah, casi se me olvida, la salud de mi amiga Carmen nos dio un susto pero ¡solo ha sido un susto!

Y el mismo día que supe que mi Carmen está más fuerte que el vinagre, caminando por la calle oí desde una ventana abierta una canción que alguien tenía puesta de los Pecos y que coreaba a voz en cuello. 

Los Pecos llenaron mi panorama musical durante años y me sabía todas sus canciones. Al volverlos a escuchar me vinieron a la mente tiempos pasados, letras, recortes de revistas, la Superpop...

Una buena manera de terminar abril.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***
* Colgué esta imagen en Instagram que me representa a mí misma intentando averiguar qué le pasaba al temporizador del móvil que no me hacía la foto (creía yo que no me hacía la foto) y una compañera me dijo que le recordaba a Sherlock Holmes. Elemental...

Texto: Cris Carrasco García