lunes, 11 de mayo de 2026

Música para la tempestad

Imagen: Cris Carrasco García
 
Deseo pedir disculpas si alguna de vosotras se quedó esperándome el lunes pasado. 
El final de abril fue inesperado y provocó en mí un estado de ansiedad que me desestabilizó además de crear un clima de incertidumbre. 

Todas (o casi todas) sabemos lo mal que las personas neurodivergentes lidiamos con la incertidumbre. 
Han sido noches de dormir poco y mal, de intranquilidad y desasosiego. 
Y todavía andamos ahí pero con un poco más de calma. 

Lo bueno de todo ésto es que ya sabemos que la oscuridad siempre viene acompañada de un poco de luz y en este trayecto la luz está siendo Radio Clásica
Por supuesto que sabía que existe Radio Clásica, pero una noche, sumida en la ansiedad, sentí que necesitaba escuchar música. Y que esa música estuviera acompañada de voz humana. Eran las dos de la madrugada, más o menos. 

Entonces recordé Radio Clásica y me metí de lleno en ella. Hasta estos días se pueden contar con los dedos de una mano las veces que había escuchado esta emisora, pero se ha convertido en el bálsamo que me ayuda a calmar la mente cuando en las madrugadas se empeña en montar escenas apocalípticas o cuando abro los ojos por la mañana y la bocanada de nuevo día viene con sensación de falta de aire. 

Gracias a esta emisora he profundizado en la obra de Bach (una de las cosas que he aprendido es que en alemán, Bach significa arroyo ¡qué bonito!) y dentro de la obra de Bach he conocido, disfrutado y me he emocionado con La pasión según San Mateo... ¡qué preciosidad! Me eriza la piel cada vez que la escucho. 

La música y la espiritualidad unidas me conducen a lugares de paz donde el miedo se evapora.

Así que ya tenéis una idea de por qué no acudí la semana pasada a nuestra cita de los lunes y ya os he contado mi descubrimiento. 

Mil gracias por seguir ahí. Aunque no estuve, me acordé de vosotras. 

Me acordé mucho.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García