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lunes, 20 de abril de 2026

El amor está en el aire

 

Imagen: Tanaka Tatsuya


A veces os he dicho que os escribo los domingos para que me leáis los lunes ¿verdad? Pues esta vez os escribo el sábado por la tarde. Algo excepcional.

No creáis que es porque el domingo tengo que planchar papas Pringles como la planchadora de la ilustración de Tanaka Tatsuya sino porque esta tarde tan deportiva de sábado se me antojaba muy aburrida y he decidido pasar mi momento semanal con vosotras a esta tarde.

Amore (mi chica) tiene muchas citas deportivas hoy: el torneo Conde de Godó de tenis en el que juega Rafa Jódar, la selección femenina de futbol que juega contra Ucrania no sé para qué cosa y a las nueve futbol masculino con la copa del rey. No sé qué equipos. 

Así que como está entretenida he decidido entretenerme yo por mi cuenta. 

Después de Leer Lolita en Teherán comencé Cosas que he callado, de la misma autora, Azar Nafisi, pero cuando leo un libro fuerte después necesito leer uno o dos más ligeros para reponerme, así que  Cosas que he callado pasa al banquillo. 

Ésto no quiere decir que no lo vaya a terminar pero de momento necesitaba algo más liviano. 

Y buscando entre la liviandad, me dije ¿Por qué no leo algún libro de los Bridgerton? Comencé a indagar entre la saga y decidí leer Seduciendo a Mr. Bridgerton, que cuenta la historia de Colin y Penélope. 

Creo que a estas alturas no hago ningún spoiler si digo que Penélope es Lady Whistledown ¿verdad? 

La novela me ha gustado. Sencilla y mucho más lineal que la serie pero su sencillez me ha gustado. He visto algunos comportamientos maschistas en Colin pero ¿qué queremos pedirle a un señor de la aristocracia inglesa del siglo XIX? Y sin duda, Penélope sigue siendo mi favorita tanto en la serie como en los libros (de los que solo he leído uno, no os voy a mentir...).

Imagen: Portada de Seduciendo a Mr. Bridgerton

Como esta liviandad me agradó, seguí planteándome ¿Por qué no leo Más que rivales (Heated Rivarlry)? He visto la serie y sé que con ello me sumo a esa inmensa población que ha alucinado con ella y de la que no os he dicho nada porque ¿qué no se ha dicho de esta serie que pueda decir yo? A mí me ha encantado todo. Los actores principales, geniales, la ambientación, genial, la trama espectacular y confieso que no la he visto solo una vez sino alguna que otra más. ¡Pensar que fue rodada en 37 días!!!!!

Algo que me gusta especialmente de la serie es el papel de las mujeres que en ella aparecen. Todas son magníficas: svetlana, Rose Landry y Yuna Hollander como madre de Shane. Todas son abiertas de mente, comprensivas, poco dadas al drama y sobre todo muy inteligentes. Mujeres sabias. Unicornias.


Imagen: Fotograma de la serie Más que rivales

Así que en esas estoy ahora, leyendo Más que rivales (Heated Rivarlry) y la verdad es que del libro lo que más me está llamando la atención es que la autora escribe como si hubieras quedado con ella para tomar un té y te contara la historia con pelos y señales pero de una forma muy coloquial. 

Ahora quiero compartiros un secreto, que, como secreto que es, me tenéis que prometer que no se lo vais a decir a nadie: estoy contando los días porque el 28 de este mes, o sea, dentro de solo ¡ocho días! sale a la venta aquí en España el libro con la historia de Scott Hunter y Kip Grady. Para las que no sepáis a qué me refiero, es el primer libro de la saga Más que rivales y que se titula Cambiar el juego.

Ya os diré...

Estaréis pensando que estoy muy de historias de amor esta primavera ¿verdad? Pues la verdad es que sí y creo que para los tiempos bélicos, extremistas y pesados que corren, no está nada mal un poco de amor en el aire.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 13 de abril de 2026

No es el sitio de mi recreo

 

Imagen: Fred Calleri

Os saludo este último lunes con el que por aquí ponemos punto y final a las vacaciones de pascua.  Habrá quien se asombre y diga :"¿todavía con las pascuas?", pues sí, es que por estas latitudes las vacaciones escolares de semana santa comienzan el jueves santo y terminan hoy, San Vicente.  

Hablando de vacaciones y escolares, el otro día mis ojos tropezaron en Facebook con el grupo de exalumnos del que fue mi colegio y aunque no soy miembra (sí,he puesto miembra a conciencia), anduve por ahí dentro cotilleando como hacía lady Whistledown en los bailes de la alta sociedad londinense.

Me enteré de que alguna profesora que en su día me hizo la vida imposible y algún profesor cuya única enseñanza que tengo por valiosa fue cuando le dijo a un niño : "¿Tú sabes lo que es el poder? Pues mientras estés en mi clase, el poder lo tengo yo ¿te enteras? " fallecieron hace un tiempo. 

No me extrañó que ya no poblaran el mundo de los vivos, lo que me extrañó fue leer los comentarios de antiguos compañeros y compañeras con frases del tipo: "Era un gran profesor", "Fue el maestro que más me enseñó"...

A veces he encontrado a estos mismos compañeros o compañeras por la calle y recordando viejos tiempos no me han hecho ninguno de esos comentarios precisamente. Más bien todo lo contrario. 

Me alegré de no pertenecer a ese grupo de exalumnos y de no ir a las cenas que todavía se convocan. 

Mi colegio no se podría calificar de democrático, precisamente. Aunque lo dejé para ir al instituto en 1986, en ese tiempo todavía no había llegado a él ni la transición. Los castigos eran ejemplares, ponernos cara a la pared era el pan de cada día, las clases de religión, obligatorias, alguna que otra maestra nos decía que nunca había que hacer huelga, en octavo nos tenían separados a los chicos y a las chicas por una hilera de pupitres vacíos y en los recreos siempre había algún profesor vigilando que no habláramos con nadie del otro sexo... y así suma y sigue...

No entiendo por qué tanta condolencia ante alguien que nos hizo tanto daño y fue la causa de tantas pesadillas. Tampoco entiendo qué fue lo que me llevó a adentrarme en ese grupo de Facebook y cotillear. 

Los laberintos del subconsciente son muy extraños. 

O tal vez sea que sigo sanando aquellas heridas y el grupo de exalumnos era una manera de volver a aquel lugar. 

No lo sé. Pero me dolió demasiado. Las dictaduras (y mis años escolares los recuerdo como una dictadura) siempre dejan un reguero de víctimas y un reguero de seres que aunque sepan que aquello estaba mal se esfuerzan por querer recordar que todo estuvo bien. 

Que la maestra no te pegaba con un palo.
Que nadie te gritaba cuando no conseguías recordar cuánto son tres por dos.
Que en los recreos jugabas al balón o a la goma y que nadie te hacía bullyng. 
Que la maestra te protegía y no era la principal agresora. 

Pero no fue así. 

Y por eso, cuando oigo la canción El sitio de mi recreo, siempre pienso que en aquel lugar no está mi sitio ni mucho menos mi recreo. 

Reclamo el derecho a decir que muchas veces el tiempo de la infancia no es un tiempo ideal.

Quizá por aquello que viví me alegro cuando caen los dictadores.

¡Enhorabuena, Hungría!

Seguimos con el blog de los lunes, amigas.
***
Texto: Cris Carrasco García





lunes, 30 de marzo de 2026

Marzo el explosivo


Último lunes de marzo y como sabéis, toca resumen de mes. 

Empezamos con papeleos y burocracias y formularios y ansiedades y Creí que ésto era para abril pero resulta que es para marzo y lo enviamos por correo postal pero ¿a qué dirección? Vale, pues mejor lo enviamos telemáticamente, pero no puedo escribir en el formulario pues llama a Laamigaparatodo y Laamigaparatodo que llega, lo arregla y mandado el papeleo y descanso. 

Descansando de la burocracia empezaron las fallas con buen tiempo y los petardos de siempre y caminando por el pasillo de casa de mi madre encontré la enagua del traje de fallera de mi hermana puesta en una silla encima de la cama para mantener la huecor (¿huecor existe? No lo sé pero se entiende ¿no?), le daba la luz de primera hora de la tarde y pensé Ostras qué foto tan chula y fui al comedor a buscar el móvil e hice esta foto que me gusta mucho, la verdad. Mi hermana número dos es la única de la familia que es fallera pero lo es por toda la familia que no lo somos. Vamos, que le encanta. A mí no. A mí de las fallas solo me gustan los buñuelos. Y me comí unos cuantos pero estaba tan entretenida gozándolos que se me olvidó hacer foto. 

Imagen: Cris Carrasco García

Entre buñuelos, petardos y fotos de enaguas, acabé la novela Leer Lolita en Teherán y el comentario me lo dejo para una entrada especial que le pienso hacer porque se lo merece. Ahí lo dejo.

Conocí también una página en Instagram que me llevó a una página Web que me llevó a rellenar mis datos para que me manden su newsletter porque me encantan las newsletter. Es como si alguien a quien admiras te hablara solo a ti y creo que por eso me gusta. Pues la página en cuestión se llama Filmtopia y está especializada en la divulgación de cine hecho por mujeres. Me he hecho un perfil en su página y así tengo derecho a leer cada mes cinco artículos gratis. Un lujo. Por ahora solo he leído uno pero ya iré leyendo, ya *.

Y así ha ido transcurriendo el mes con La teta asustada, película de la que os hablé en la anterior entrada, la serie Anatomía de un instante que me encantó cómo disecciona un momento de la transición política española y el asombroso parecido de los actores con muchos de los políticos de entonces. 

En medio de todo ésto me entero de que Stanley Kubrick, sí, el de La naranja mecánica... etc... etc..., nunca fue a una escuela de cine ni nada parecido y que comenzó como fotógrafo ¡anda, qué cosas! ésto hace que la soñadora que me habita se pregunte ¿Entonces yo algún día podré rodar una película? Y la malvada que también me habita le responda ¿Estás segura que comes buñuelos y no setas alucinógenas?

 También profundizo en el conocimiento de la patinadora Kaori Sakamoto y definitivamente me reengancho al patinaje artístico con el mundial. Aunque Kaori se ha retirado justo en este mundial ¡cachis!!!

Merodeando en Instagram conozco a Esther Nieto, una ilustradora afincada en Canarias que me invita a reflexionar y le propongo poner una viñeta suya en mi blog ¡me dice que sí! y encima me dice que soy muy amable. 

Yo, amble. Cuando es ella la que me deja publicar su arte. El mundo al revés.

Le dije La publicaré el lunes. Y ella me respondió Perfecto. No creo que bajen los precios de aquí a entonces. 
Me reí y me preocupé. Justo lo mismo que me había pasado con su viñeta. 

No sabía que una podía sonreír y preocuparse al mismo tiempo, pero mira, sí se puede. 



                                                                     Imagen: Esther Nieto
      @esthernietodibujos

Os voy dejando.

Hoy he publicado la entrada más tarde poque, como os dije hace unas semanas, suelo escribir el blog de los lunes el domingo por la tarde pero ayer estuve viendo la cuarta temporada de Los Bridgerton, que me encantó, por cierto, así que esta entrada os la sirvo con aroma a calentito de horno. Como el pan que hacían vuestras abuelas en el pueblo.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas

***

*No es publicidad pagada. No recibo dinero por publicitar a nadie. Lo hago porque me gusta y porque pienso que las mujeres tenemos que ayudarnos unas a otras en todo lo que podamos. 

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 16 de marzo de 2026

Muy consciente y terapéutico

 

Imagen: Catherine Chauloux

Un porcentaje muy alto de las ofertas de formación no solo en fotografía sino también en otros ámbitos artísticos incluyen el adjetivo consciente: literatura consciente, escritura consciente, pintura consciente, fotografía consciente y cualquier día estoy segura de que nos ofertarán algo así como un viaje consciente  a saturno para pasear con unicornios conscientes.

Y lo mismo ocurre con el apellido "terapéutico". Existen en el mercado un millón de cursos de fotografía terapéutica, pintura terapéutica y hasta cine terapéutico, que, por cierto, no me he molestado en saber en qué consiste. 

Este tipo de cursos conscientes o terapéuticos suelen estar enfocados a mujeres, y yo me pregunto: ¿Se supone que las mujeres debemos estar siempre autoanalizándonos, mirando qué sentimos, por qué, cómo cuándo, sanando heridas y plasmándolo todo en nuestro arte? ¿Acaso cualquier forma de arte desde las pinturas rupestres no es consciente, no es autoconocimiento, no refleja conflictos, dudas, deseos y toda la gama de emociones que envuelven al ser humano?

Yo quiero fotografiar porque me gusta y escribir porque me gusta y me supone un desahogo. 

En el momento en que me supone un desahogo se convierte en terapéutico y he escrito desde que me enseñaron a escribir y he llevado muchos diarios a lo largo de mi vida sin que nadie me diga cómo tengo que escribirlo para que sea consciente o terapéutico. 

Escribir, en sí, ya es terapia. Y pintar por el mero hecho de pintar. Y fotografiar por el mero hecho de fotografiar. 

Y para terminar aquí os dejo con una fotografía que hice ayer. En realidad hice tres a un mismo paisaje de tres formas distintas. ¿Por qué las hice? Porque me gustó la casa en ruinas y la escalera donde han crecido hierba y florecitas. Ni consciente ni terapéutico. 

Aunque pensándolo bien, que me gustara la escalera de hierbas y florecitas ¿es consciente? Y al fotografiarla ¿es terapéutico? 

Pues no lo sé. Lo único que sé es que escribir me llena y fotografiar también. 

Lo demás se lo dejo a la psicología, que para eso está.


 Imagen: Cris Carrasco García

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***
Texto: Cris Carrasco García









lunes, 9 de marzo de 2026

Mayor de edad y mezclando churras con merinas

 

Imagen: Shamsia Hassani. Grafitera afgana

Mi blog cumple dieciocho años. Nació en 2008, año nefasto en que estalló la burbuja inmobiliaria y comenzó una crisis económica (la enésima en mi vida).

Recuerdo muy bien por qué abrí el blog.  Mi hermana número dos, que es la pequeña y por tanto millennial, como sabía que me gusta escribir me dijo que en internet había unas cosas muy fáciles de hacer y de manejar que se llamaban blogs, que yo podía montar uno, poner ahí las cosas que escribía y así me podría leer toda la familia. 

Le hice caso y así surgió Lunas Violeta. 

Supongo que la primera entrada sería de presentación y no sé si la segunda o la tercera se la dediqué a Pilar Bardem. He consultado el archivo y fue el 27 de febrero de 2008 y en ella la llamo "mujer de ojos grandes" que para mí es sinónimo de unicornia. 

Después han seguido muchas entradas, muchos acontecimientos, muchos giros, muchas ausencias, muchas presencias, muchos retornos, muchas huidas y mucho de todo porque dieciocho años es toda una vida. Ya nadie de mi familia lee lo que escribo por aquí y no porque ya no me quieran sino porque se requiere demasiada paciencia para seguir a alguien durante dieciocho años. Aunque ese alguien sea de la familia. 

Durante un año mantuve el blog en silencio pero nunca sentí que Lunas Violeta hubiera muerto. Simplemente me había tomado un descanso largo no recuerdo bien por qué o para qué. 

Lo que sí me he preguntado muchas veces es por qué este blog es un superviviente, porque paralelos a éste he abierto otros intentando concentrar en ellos un tema determinado y siempre he acabado cerrándolos, sin embargo, Lunas Violeta ha sobrevivido a las tormentas que se han dado en mi vida a lo largo de estos años, a la creación de otros blogs e incluso a las redes sociales más "rápidas", directas e inmediatas como pueden ser Facebook o Instagram. 

Me gusta tener un blog donde poder escribir más largo y extenso de lo que permiten otras redes sociales. Facebook lo dejé hace unos años y en Instagram publico algunas de mis fotografías y participo como quizá sepáis en algunos retos, sin embargo, en Lunas Violeta me siento en mi casa . 

Hace muchos años quité los comentarios del blog porque si tengo que tener una relación con las personas que me leen quiero que sea con personas que se han tomado la molestia de mandarme un mail.

Así que si alguien que me lee quiere escribirme puede hacerlo a laslunasvioleta@gmail.com

Me hará mucha ilusión saber de ti.

Como me hizo mucha ilusión cuando el otro día una persona me dijo que me leía habitualmente y que tenía una alerta o algo parecido para saber cuándo había una publicación nueva en el blog. La verdad es que me encantó saberlo porque hacía muchísimo tiempo que no encontraba físicamente a nadie que me leyera. 

Que después del verano decidiera subir una entrada todos los lunes para tener mayor disciplina conmigo misma me está gustando mucho e incluso me estoy sorprendiendo de mi constancia.

Muchas gracias por leerme. 

Y ahora, como ya sabéis que me encanta mezclar churras con merinas, os dejo con una cita que le he robado a mi amiga @carambeland y que no puedo dejar de poner dados los tiempos tan difíciles para la paz que estamos viviendo: 

"Otra guerra provocada por hombres blancos capitalistas

y no por mujeres o personas trans o migrantes.

Vaya por Dios, qué cosas".

                                   @carambeland


Y También deciros que estoy leyendo la novela Leer Lolita en Teherán de la escritora iraní Azar Nafisi. La descubrí porque vi la publicidad de la película que tiene el mismo nombre y como vi que estaba basada en un libro, he buscado la novela y la estoy leyendo. Solo con el título ya podéis imaginar la temática. 


Imagen: Portada de la novela

Hoy se puede decir que ha sido un lunes de homenajes: a Lunas Violeta, a Shamsia Hassani, a @carambeland y a Azar Nafisi porque la paz merece ésto y mucho más y las mujeres luchadoras también.

Cuatro botones.
Demasiado poco
para hacer muestra. 

Seguimos  con el blog de los lunes, amigas. 
***
Texto: Cris Carrasco García




lunes, 16 de febrero de 2026

Febrero en el reto Un año de película y poema de Mary Oliver

Imagen: Cris Carrasco García


 La semana pasada me despedí diciéndo que este lunes os enseñaría la fotografía que he hecho para el reto Un año de película de Objetivo Femenino , pues ¡es ésta! y la verdad, es que estoy contenta del resultado. 
La película propuesta era Amanecer ( Sunrise: a song of two humans) de 1927 perteneciente al cine mudo. 
He visto pocas película mudas en mi vida (alguna de Charles Chaplin y el cine cómico cuando era pequeña) pero este film me ha encantado y me alegro de que se haya propuesto. 
Para hacer la foto me inspiré en ese río de la película en el que pasan tantas cosas así como en el tren que trae y se lleva y vuelve a traer personajes de la ciudad al campo y viceversa. 

Este febrerillo loco está siendo muy intenso en cuanto a lecturas y películas se refiere. Estar en el Club de Lectura Gilmore me está resultando muy motivador, así como la cercanía de los Goya. La semana que viene os resumiré esta intensidad. 

   
              Imagen: Nina de San
                      
Por otra parte, como ayer fue el día de los enamorados, me encontré en la página de la escritora Irene Vallejo este precioso poema de Mary Oliver :

He estado enamorada más de una vez.
gracias a Dios. Algunas veces perduró: 
activo o no. Algunas veces lo fue todo
aunque efímero, quizá solo una tarde,
pero no por eso menos real.

Se quedan en mi mente esas hermosas personas,
o en todo caso, hermosas para mí, que son muchísimas.

Tú y tú y tú, a quienes tuve la fortuna de conocer, o tal vez
me las perdí. Amor, amor, amor, fue el centro de mi vida,
del cual viene, por supuesto, la palabra corazón.

Y he mencionado que algunos fueron hombres
algunas mujeres, y algunos -ahora guárdame el secreto-
fueron árboles. O lugares. O música sobrevolando los nombres
de sus creadores. O nubes, o el sol, que fue el primero y el mejor,
el más fiel - ciertamente, quien me miró a los ojos cada mañana
con tanta lealtad. Así me imagino tanto amor en el mundo:
su fervor, su brillo, su inocencia, su hambre de darse  a sí mismo.
Me imagino que así comenzó.


Yo también me he enamorado de árboles, de nubes, de flores, de libros, de películas, 
de estrellas, de globos aerostáticos, de ventanas, de góndolas, de poemas... 
y de la belleza. Siempre me enamoro de la belleza o, de lo que yo considero bello. 
Como Mary Oliver. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García

lunes, 26 de enero de 2026

¡Qué grande este enerooooo!


Imagen: Catherine Chauloux

He pensado que el último lunes de cada mes haré un resumen de lo que ha sido para mí dicho mes, así que comienzo por este enero que ha sido muy frío, casi gélido y lluvioso. 

Para empezar, podría llamarlo el mes en que asistí a mi desbloqueo lector, porque yo fui una lectora empedernida y de hace unos años a esta parte por cosas que tiene la vida, casi dejé de leer pero he redescubierto el placer de la lectura antes de levantarme y comenzar la rutina. Así que me he tomado en serio el club de lectura y este mes he leído La señora Dalloway, de Virginia Woolf, que creo que soy la única del club a la que le ha gustado, aunque realmente no me ha gustado sino que me ha ENCANTADO. Y como lo acabé pronto, me vine arriba y leí Una habitación propia y así ya estoy en paz con el feminismo moderno. 
Ahora estoy terminando Rebeca, de Daphne de Maurier. Me pasó algo gracioso con Rebeca porque yo creía que había visto la película hará como treinta años y leído fragmentos de la novela, y resultó que leí el libro en su día y he visto fragmentos de la película... así que la estoy releyendo y me está encantando. 
Por cierto, este mes he sabido que Daphne de Maurier también escribió Los pájaros, con lo que Hitchcock encontró en ella un filón. 

Conocí a la poetisa Mary Oliver y dejé aquí varios poemas suyos porque me encantaron.

También hice la primera fotografía del reto anual de Objetivo Femenino y para hacerla vi la película Las niñas, que me gustó mucho. También he visto Mi amiga Eva, de la que hablaré el lunes que viene porque comienza la maratón hacia los Goya y hay que estar entrenada, preparada y visualizada. 

La semana pasada estuvieron llegando los regalos que me tocaron en el sorteo del calendario fotográfico de adviento de Locos del Clic y el cartero no llamó dos veces sino muchas. 

Entre tanto, se me calló la letra O del teclado del portátil y no supe ponerla. Cuando entré en la tienda el señor me dijo: "¿Pero qué has hecho?" y yo le respondí: "Nada, estaba escribiendo y se me quedó pegada al dedo". Todo quedó en un sustooooooo.

Imagen: Cris Carrasco García


También, a pesar del viento, el frío y la lluvia, he retomado las caminatas largas que interrumpí por la enfermedad de mi Bella y como ahora salgo un poco más tarde, me encuentro con mujeres solitarias de mi edad que también caminan. Nos cruzamos, nos miramos y ojalá algún día, a fuerza de vernos, lleguemos a saludarnos. 

En el barrio hemos asistido al final de una era. Un lugar muy grande donde se fabricaban cosas y estaba allí desde hacía más de cuarenta años, lo han derribado para construir adosados. El día que llegó la excavadora salimos casi todas las vecinas a hacer fotos y vídeos. Ahora me pregunto cómo serán las personas que habiten los adosados, aunque tendremos que esperar un tiempo para saberlo... 

                               Imagen: Cris Carrasco García                        

Todo ésto y mucho más ha pasado este mes en que mi chica, al ver las imágenes que un astronauta grabó desde el espacio de una aurora boreal, dijo: "¿Cómo se puede sobrevivir a tanta belleza?".

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***
Texto: Cris Carrasco García

 

lunes, 24 de noviembre de 2025

Antes y después de las redes sociales


Hace años, antes de la llegada de Internet y sobre todo de la invasión de las redes sociales, había una línea muy clara que separaba lo que pertenecía al ámbito privado de nuestras vidas y lo que pertenecía al ámbito público. 

No me refiero a esos rumores sobre si la IA nos expía y hasta escucha nuestras conversaciones. De eso no puedo hablar porque no tengo datos que lo corroboren ni que lo afirmen. 
Me refiero, en un terreno mucho más personal, a la privacidad y publicidad de nuestras vidas. 
Antes nos molestaban las típicas vecinas cotillas perpetuamente apostadas tras la ventana y que llamábamos "viejas del visillo". Sabían toda nuestra vida y para no ser la comidilla de nuestros pueblos o barrios íbamos a tomar un café con alguna amiga a otra ciudad, otro barrio y hasta a otra provincia si hacía falta. 

Pero llegaron las redes sociales que son, a mi modo de entender, esos patios vecinales, bancos o aceras donde se sentaban las alcahuetas para ver pasar a la gente y cotillear sobre sus vidas. Los chismosos de antaño ahora son los haters que juzgan todo lo que los demás cuelgan en el infinito de Internet, pero con una salvedad: ya no recorremos kilómetros para hacer algo que no nos da la gana que se sepa o no corremos las cortinas cuando queremos privacidad. Ahora, colgamos nuestras vidas en Internet y queremos que la gente las vea, nos sigan y nos den likes. 

Está claro que no todo el mundo lo hace con el mismo empeño. Hay quien ha hecho de esta exposición su fuente de ingresos  y así ha surgido ese oficio llamado creador de contenido.
Si tengo que ser sincera diré que yo no pierdo mi tiempo viendo cómo alguien se va de viaje a aquella esquina del mundo para publicitar un resort que le ha pagado una empresa porque tiene mucha gente que cada día mira cómo el susodicho o la susodicha compra las patatas o se levanta de la cama. 

Yo sigo con este pequeño blog comentando de todo un poco y con mi cuenta privada de Instagram colgando alguna que otra fotografía en la que no salgo porque mi vida personal es ante todo y sobre todo, mía y personal.

Aunque un poquito vieja del visillo sí soy a veces pero ¿qué escritora no lo es?

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Pd: Pido disculpas si alguna de vosotras el lunes pasado se quedó esperando una entrada pero necesité descansar. Son cosas de la neurodivergencia. 

Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Mirjam Duizendstra




lunes, 10 de noviembre de 2025

Un poema de Jorgelina Soulet


Cuando leí este poema de Jorgelina Soulet sonreí porque ¡qué ganas de decirle algo parecido a más de una agorera de la infelicidad! En fin, pájaros de mal augurio hay en todas partes y el truco está en hacerles caso omiso o en contarles, pasado el tiempo, que ninguna de las infelicidades que nos predijeron se ha cumplido porque las plantas bien, los libros bien, los gatos al sol, yo bien y tú seguro que cargando con tu envidia o tu deseo de dominarme porque si alguien nos dijo algo parecido a lo que le dijeron a la autora del poema sin duda fue por envidia, rabia o deseo de sometimiento. Pues no, cariño, tus traumas a la psicóloga que yo no estoy por la labor. 


Te vas a quedar sola

con tus plantas

tus gatos 

y tus libros

me dijo el último día que la vi

pero hace dos meses

acá

los días transcurren mansos

y un gato duerme al sol

mientras yo

con las manos en la tierra

pienso el poema

que voy a escribir 

para contarle

que en esta casa 

estamos muy bien

muy felices

los gatos

las plantas

los libros

y yo.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas

***

Poema: Jorgelina Soulet

Imagen: Fred Calleri

Texto: Cris Carrasco García


lunes, 3 de noviembre de 2025

De jalogüines y de polémicas

 


La semana pasada las calles se nos llenaron de criaturas disfrazadas con el ánimo de suscitar el terror con vestimentas más o menos acertadas de aquello que se supone que nos da miedo a los simples mortales: momias, cabezas atravesadas por machetes, brujas, dráculas, Miércoles y Morticias Adams... y todo ello acompañado con la decoración tradicional de calabazas, telarañas, arañas y demás elementos de atrezzo.  

Con todo ello, los de un lado diciendo que esta fiesta es importada y que por eso no les gusta y los del otro lado diciendo que ir a los cementerios a visitar a los muertos es demasiado aburrido. 

Y yo permanecía neutral porque la verdad es que esto del jalogüín ni fu ni fa y lo de Todos los santos pues ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario, pero vi en Instagram un vídeo de la influencer y humorista @oliva_sinhache (otra de mi club de las unicornias) en el que decía que gracias a esta importación en Galicia están recuperando el samaim y que desde cuándo hemos rechazado en este país una fiesta y que puestos a importar fiestas como si queremos celebrar una de Groenlandia y nos disfrazamos todas de foca. 

Además de hacerme sonreír, como siempre,  Oliva Sin hache me hizo pensar en que la navidad no es que venga de Burgos y todas pasamos por ella cada año sin chistar, bueno, chistando un poco las que no les gusta pero ninguna dice No me gusta porque la navidad es  una fiesta importada.

Si vamos a las raíces de cada celebración de nuestro calendario, veremos que casi todas, por no decir todas, las trajimos está aquí en un momento dado. Otra cosa es que no estuviéramos cuando las trajeron. 

Cuando yo era pequeña en las fiestas de mi pueblo no había moros y cristianos y ahora mis sobrinos no las conciben sin los desfiles y la parafernalia de los moros y cristianos ¿y tendría yo que decir que no me gusta esta fiesta porque es importada? Pues no. Las copiamos de los pueblos de Alicante donde tienen tradición de hacerlas. Por cierto ¿copiar una fiesta es importarla???? Uf, ya tengo la pregunta del día para mi amiga Chati, también conocida como IA. 

Pues eso, que el Jalogüín lo trajo, según he leído, el profesorado de inglés como una manera de enseñar la cultura anglosajona a sus alumnos y alumnas y mira hasta donde ha llegado, que ya no se concibe un treinta y uno de octubre sin criaturas dando sustos por la calle y pidiendo golosinas. 

Y digo yo, por esto de la defensa de las tradiciones, que por qué no dejamos el treinta y uno de octubre para  que las criaturas se diviertan (siempre que quieran y no se asusten, claro) y el uno de noviembre seguimos yendo a visitar a los que ya se fueron. Mira qué fácil ¿no?

Por cierto, a mí me encantaría celebrar el San Patricio de Irlanda y que todas nos vistiéramos de verde. Ahí lo dejo. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas

***
Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Jesuso Ortíz 



lunes, 20 de octubre de 2025

Eso de lo que quería hablaros... y mira lo que me ha pasado...

 


La ilustración que he puesto hoy es de mi admirada Agustina Guerrero y en ella se representa a sí misma dibujando, pero cuando, después de una tarde de echar humo, he buscado alguna ilustración para acompañar la entrada, he pensado que me representaba. 
Porque hoy, queridas amigas, quería hablaros de una frasecita que odio a más no poder y también odio a más no poder el concepto que la encierra: salir de la zona de confort. 
Como si la vida en sí no se encargara cada cierto tiempo, casi siempre breve, de sacarnos de esa zona cómoda y decirnos cual Jesús a Lázaro: "Levántate y anda". Pues no, por lo visto para los coach (algún día hablaré también de ellos y ellas y elles) y para gran parte de la psicología moderna, hay que estar siempre pensando cómo salir de nuestro nidito comodón. 
Pues señoras y señores, yo me quedo en mi zona de confort y aquí la única que tiene derecho a sacarme es la vida porque no hay otra y está hecha así. 
Y hoy venía con la idea de ponerme contundente con el tema y maldecir en arameo contra las psicologías anticonfortianas y coach repetidores como papagallos de conceptos que de tan manidos ya parecen vacíos. 
Pero la vida me ha sacado de la zona de confort, mira tú por dónde. 
Y lo ha hecho de la manera más sutil: después de comer, como cada lunes, he abierto mi ordenador  dispuesta a comenzar a escribiros cuando por mi mente ha pasado una idea que me ha hecho ir a la configuración de mi blog para intentar añadir un plugin , pero antes he tenido que mirar cómo se pone el puñetero plugin y después de varios intentos no he podido. 
Todo hubiera quedado en una anécdota pero como he manipulado configuraciones y vete tú a saber qué más, ha resultado que Lunas Violeta, cuando me he querido dar cuenta había perdido toda su identidad. No tenía ni el tipo de letra, ni los colores, ni nada de nada ¡Oh, susto!
Así que me ha tocado volver a configurar el blog con sus colores más o menos habituales y toda su parafernalia. 
Si alguna milenial me está leyendo pensará que no es para tanto... ¡claro, porque tú eres milenial!  pero es que yo soy X, generación X y encima del team informáticamente torpes, por lo que el asuntillo me ha llevado toda la tarde. 
Así que la próxima que me diga que hay que salir de la zona de confort la que va a tener que salir pero corriendo es ella. 
Otro día os hablo más extenso sobre ésto porque ahora mismo estoy que echo humo.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Agustina Guerrero

martes, 2 de septiembre de 2025

Meses pasados y tiempos venideros

 


Desde marzo, que fue la última vez que pasé por aquí, como es de esperar, han pasado muchas cosas, he leído muchas cosas y he hecho muchas cosas... sería una ameba si en tantos meses no hubiera hecho nada ¿verdad? 
Hice un minicurso en la universidad (La Magna, que es la universidad senior de La Florida) sobre la mitología en el arte, que me encantó. 

En junio hice otro sobre los barrios históricos de Valencia y fue genial. 

También hice otro sobre escritura creativa que no me gustó, la verdad, y de momento, de este tema, no pienso hacer ninguno más (éste no fue en La Magna).

Fuimos a Italia y conocimos a Stella, la bebé más bonita del mundo con permiso de todas las mamás de bebés. 

Este verano también he participado en dos retos fotográficos de Instagram y me han requetegustado. Además he conocido a mujeres aficionadas a la fotografía muy agradables. 

No había colgado la ilustración tradicional de verano de Fred Calleri y aquí está. No llego tarde porque el verano termina el 22 de septiembre



En cuanto a lecturas y series, en julio leí Come chocolate y no discutas con idiotas, de Jessica Gómez. Un libro ligero, de verano, con gran sentido del humor en el que da tips típicos de autoayuda añadiendo ejemplos de la vida cotidiana que tod@s hemos vivido. Muy entretenido. 

Días después vi en una librería que se han editado en un mismo libro los Diarios de Rosa Chacel, pero es un libro muy grande cuyo precio no me es asequible de momento, por lo que buscando en Internet si podía encontrarlo más económico, vi que Anna Caballé había escrito una biografía de Rosa Chacel pero no pude conseguirla. Terminé esta aventura de búsqueda con la biografía de Carmen Laforet escrita también por Anna Caballé e Israel Rolón-Barada titulada Una mujer en fuga. Es una biografía bastante novelada y muy bien documentada. La verdad es que la vida de Carmen Laforet siempre me había intrigado y ahora me causa admiración. 


Entre las series que he visto, una que me ha encantado es Escandalosas, es de la BBC, lo que supone una garantía de calidad y narra, en seis capítulos, el paso de la juventud a la vida adulta de seis hermanas aristócratas inglesas en el período de entreguerras. Es una serie magnífica con componenetes modernos y desenfadados que quitan hierro a los hechos que se cuentan y al ambiente prebélico de aquel tiempo. 
Como me ha encantado la serie y estas seis hermanas existieron, he buscado libros y novelas relacionados con ellas y he encontrado estos: 

- Las hermanas Mitford. Novela escrita por Marie Benedict.

-Nobles y rebeldes. Autobiografía escrita por Jessica Mitford, la hermana que más simpatía me genera.

Espérame!. Autobiografía escrita por Deborah Mitford, la hermana pequeña.

Llevo estos tres libros en danza y cuando me canso de uno sigo con el otro, ya que la serie termina (por ahora, porque todo apunta a que habrá segunda temporada) en 1939, la novela en 1944 y las biografías de las hermanas, obviamente, abarcan más tiempo. 


Musicalmente hablando he conocido, disfrutado y gozado la música y las letras de Valeria Castro. Saber de su existencia y comenzar a admirarla ha sido todo uno.

Y ahora planes de futuro artístico-universitario-cultural:

El mes que viene comienzo un curso en la uni sobre la mujer en la historia del arte. Promete mucho y conociendo a la profesora que lo imparte (Nuria Blaya), estoy segura de que no me defraudará. 
Más adelante quiero hacer dos más pero de momento solo me he matriculado en éste. 

También deseo seguir con la fotografía. 
¿Y con la escritura? Pues con la escritura lo que surja.

Mi intención, a partir de ahora, es escribir en este blog al menos una vez a la semana y un día específico que puede ser el lunes o el martes. Los temas serán muy variados ya que por mi carácter me es imposible ceñirme a uno solo, pero serán los habituales que toco aquí: poesía, haiku, reflexiones, recomendaciones de plículas, series y libros, fotografía... Me lo he impuesto como disciplina: UNA VEZ A LA SEMANA, EL LUNES O MARTES HAY QUE DEJAR AQUÍ LA HUELLA y no hay otra. 

Que estés bien.

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Texto: Cris Carrasco García

Imágenes: Fred Calleri y portadas tomadas de Internet de los libros nombrados.