lunes, 16 de febrero de 2026

Febrero en el reto Un año de película y poema de Mary Oliver

Imagen: Cris Carrasco García


 La semana pasada me despedí diciéndo que este lunes os enseñaría la fotografía que he hecho para el reto Un año de película de Objetivo Femenino , pues ¡es ésta! y la verdad, es que estoy contenta del resultado. 
La película propuesta era Amanecer ( Sunrise: a song of two humans) de 1927 perteneciente al cine mudo. 
He visto pocas película mudas en mi vida (alguna de Charles Chaplin y el cine cómico cuando era pequeña) pero este film me ha encantado y me alegro de que se haya propuesto. 
Para hacer la foto me inspiré en ese río de la película en el que pasan tantas cosas así como en el tren que trae y se lleva y vuelve a traer personajes de la ciudad al campo y viceversa. 

Este febrerillo loco está siendo muy intenso en cuanto a lecturas y películas se refiere. Estar en el Club de Lectura Gilmore me está resultando muy motivador, así como la cercanía de los Goya. La semana que viene os resumiré esta intensidad. 

   
              Imagen: Nina de San
                      
Por otra parte, como ayer fue el día de los enamorados, me encontré en la página de la escritora Irene Vallejo este precioso poema de Mary Oliver :

He estado enamorada más de una vez.
gracias a Dios. Algunas veces perduró: 
activo o no. Algunas veces lo fue todo
aunque efímero, quizá solo una tarde,
pero no por eso menos real.

Se quedan en mi mente esas hermosas personas,
o en todo caso, hermosas para mí, que son muchísimas.

Tú y tú y tú, a quienes tuve la fortuna de conocer, o tal vez
me las perdí. Amor, amor, amor, fue el centro de mi vida,
del cual viene, por supuesto, la palabra corazón.

Y he mencionado que algunos fueron hombres
algunas mujeres, y algunos -ahora guárdame el secreto-
fueron árboles. O lugares. O música sobrevolando los nombres
de sus creadores. O nubes, o el sol, que fue el primero y el mejor,
el más fiel - ciertamente, quien me miró a los ojos cada mañana
con tanta lealtad. Así me imagino tanto amor en el mundo:
su fervor, su brillo, su inocencia, su hambre de darse  a sí mismo.
Me imagino que así comenzó.


Yo también me he enamorado de árboles, de nubes, de flores, de libros, de películas, 
de estrellas, de globos aerostáticos, de ventanas, de góndolas, de poemas... 
y de la belleza. Siempre me enamoro de la belleza o, de lo que yo considero bello. 
Como Mary Oliver. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

***

Texto: Cris Carrasco García