Esta es la segunda entrega de los poemas que publico algunas mañanas en facebook con la sencilla intención de dar los buenos días:
Escapó el poema
en los laberintos de la red.
Escapó con mis cuentos
empapelados en charol
y llevó al Universo
mi incertidumbre.
Ahora me queda
una mañana de sol,
un miedo en el cielo del alma,
un día por vivir.
**********************
Porque ya no encuentras las letras de mi nombre
ni sabes el estado de mis puentes,
las nieblas se me hicieron gelatinas
y amanecí en azul de mar y cielo
velada en nube.
Como una novia abandonada
a los pies de un altar
de flores.
**********************************
El lunes se escribe en futuro
y resta con los dedos.
Saeta de un reloj
que engulle el tiempo
y vive en la pereza.
El lunes...
Todo está por vivir.
Es la historia del comienzo.
**************************
Cuéntame cómo el vacío
desprende plenitud,
háblame de tu camino
mientras yo te escucho
pequeña y callada
dispuesta a mover
un pie tras otro
para buscar contigo
los átomos del silencio.
**************************
Cuanto me gustan los pequeños seres
que habitan este mundo
que se cree indestructible,
las criaturas que parecen
universos de poemas
que aún no han estallado.
**************************
Nunca supe que era
un sombrero de paja.
No vi sus alas, sólo sus raíces.
Pero un día se alió con el viento
y sólo pude decirle adiós.
**************************
Cae mi tristeza
como una hoja de ese otoño
que no quiere llegar.
Se desliza ligera y suave
sobre el asfalto
y deja una huella sutil
en el gris de la acera.
Se parece tanto a esa lágrima
que recorre rápida y ágil
mi mejilla...
***************************
Calabazas infantiles me sonríen
con su débil luz otoñal
y vuelven los espectros
a compartir mazapanes
y crisantemos...
No. No es real.
No pueden volver
porque nunca se fueron.
A veces hablo de:
Poesía
poemas sin pintalabios
Reflexiones en el diario
Haiku... o como quieras llamarlo
Poetisas
El blog de los lunes
Algunos relatos breves
Libros
Tardes de cine y palomitas
Fotografía
Caminando la plenipausia
Ilustradoras
Tanka o como quieras llamarlo
Soy neurodivergente
Música
Haijines Japonesas ( mujeres japonesas que escriben haiku)
Un año de película OF
domingo, 30 de octubre de 2011
miércoles, 26 de octubre de 2011
MARIPOSA
( Imagen: cuadro de la pintora china Jian Lu
Yo fui la mariposa que se fundió con el Sol. Siempre quise hacerlo aún sabiendo que nadie entendería mi forma de actuar. Desde que nací y vi cómo mis alas se teñían de colores, quise alcanzar la estrella de la luz, así que me preparé para tener fuerzas y llegar hasta ella.
Nadie sabía mi intención. Yo sólo volaba y volaba intentando llegar cada vez más alto. Hasta que un día me sentí preparada. Hice unos breves aleteos para calentar mis alas y comencé a subir. No tardé demasiado tiempo en sentir el calor. Seguí subiendo. Cada vez más calor. Seguí subiendo. Más calor. No me importaba. Y por fín me situé frente a él. Me miró de la forma altiva con que miran todos los soles del mundo y me preguntó si no tenía miedo. Yo negué con la cabeza.
Entonces sentí su llamarada y cómo yo, fundida con sus rayos, creaba la más bella lluvia de alas de mariposa que jamás se haya visto en el Universo. Todos los colores de la vida resplandecieron ante el Sol, bajaron a la Tierra y allí formaron una alfombra con las cenizas de mis alas.
Cuando llegué, carbonizada y rota a la otra parte de la vida, todos decían que me había equivocado, pero yo les dije no, cuando vuelva a nacer ya no podré volar, pero aún así, me postraré ante el Sol otra vez y le ofreceré mis pies pequeños.
viernes, 21 de octubre de 2011
PAZ
( Imagen extraída del blog: reflexionesdeunaestudiantebudista.blogspot.com)
Aquel día era enero y hacía mucho frío. En clase de historia de la filosofía, un profesor emborrachado de Kant parecía ser el único que no percibía que fuera había una extraña agitación. Se oían voces, demasiadas voces, pasos, un helicóptero sobrevolaba sin cesar la facultad. Al fin sonó la sirena, y cuando eso ocurría, era señal de que teníamos que abandonar el edificio porque había amenaza de bomba. Así que el embebido profesor kantiano se dio por aludido y nos dejó salir de clase.
Fuera, casi en la puerta de la facultad, se había tejido una tragedia: Eta había dado un tiro en la nuca a un profesor de derecho. Y ahí estaba el cadáver. Tan solo como todos los cadáveres del mundo. Tan frío como aquella mañana de enero. Estaban esperando al juez para levantar el cadáver y mientras, un corrillo de estudiantes lo rodeaban. Para la mayoría, era el primer ser humano muerto que veíamos.Se me encogió el corazón.
Este no fue mi único encontronazo con Eta. Meses después, y yendo en autobús al colegio donde hacía las prácticas, pude ver cómo una grúa hacía levitar un coche bomba carbonizado y me dejaba ver los infinitos agujeros que al estallar había dejado en las puertas de un colegio. Se me volvió a encoger el corazón.
Años después, en un concierto de rock donde actuaban varios grupos, cuando uno de ellos casi estaba llegando al final, el recinto comenzó a poblarse de antidisturbios. Resultó que el grupo siguiente era vasco. No sé de dónde, cuando apareció el grupo, aparecieron también muchos chicos y chicas que cantaban en euskara y si los mirabas, por el simple hecho de oír hablar una lengua un tanto exótica en Valencia, te miraban llenos de provocación y te decían ¿qué pasa? Vomitando odio en cada palabra. Después, uno de los chicos subió al escenario y comenzó a quemar una bandera española. Los antidisturbios subieron y lo cogieron. Entonces, todos los demás chicos y chicas se abalanzaron hacia el escenario y los anidisturbios comenzaron a dar palos a diestro y siniestro. Así que me vi corriendo y muerta de miedo hacia no sabía dónde. Fue la primera vez que percibí en los demás la enfermedad del odio extremo.
Pero yo, no sé por qué, no los odié y sólo deseé que este conflicto se solucionara cuanto antes.
Quizá por eso, cada vez que Eta anunciaba una tregua yo rebosaba alegría. No me importaba que los demás me dijeran que era una ingenua.
Hoy recuerdo estas anécdotas de mi vida y me siento feliz. Ójala no volvamos a llorar ningún muerto y la paz sea una realidad. Ójala se curen de la enfermedad del odio tod@s l@s enferm@s.
Hoy es un gran día para la paz.
Entre los tiempos de hojas caídas
surge una primavera,
dejan las armas los vestidos de negro
y vuelven a nacer las buganvillas.
Los senderos de paz son acantilados
teñidos de sombras,
pero los muertos claman
a los vivos
con estandartes blancos de esperanza.
Aquel día era enero y hacía mucho frío. En clase de historia de la filosofía, un profesor emborrachado de Kant parecía ser el único que no percibía que fuera había una extraña agitación. Se oían voces, demasiadas voces, pasos, un helicóptero sobrevolaba sin cesar la facultad. Al fin sonó la sirena, y cuando eso ocurría, era señal de que teníamos que abandonar el edificio porque había amenaza de bomba. Así que el embebido profesor kantiano se dio por aludido y nos dejó salir de clase.
Fuera, casi en la puerta de la facultad, se había tejido una tragedia: Eta había dado un tiro en la nuca a un profesor de derecho. Y ahí estaba el cadáver. Tan solo como todos los cadáveres del mundo. Tan frío como aquella mañana de enero. Estaban esperando al juez para levantar el cadáver y mientras, un corrillo de estudiantes lo rodeaban. Para la mayoría, era el primer ser humano muerto que veíamos.Se me encogió el corazón.
Este no fue mi único encontronazo con Eta. Meses después, y yendo en autobús al colegio donde hacía las prácticas, pude ver cómo una grúa hacía levitar un coche bomba carbonizado y me dejaba ver los infinitos agujeros que al estallar había dejado en las puertas de un colegio. Se me volvió a encoger el corazón.
Años después, en un concierto de rock donde actuaban varios grupos, cuando uno de ellos casi estaba llegando al final, el recinto comenzó a poblarse de antidisturbios. Resultó que el grupo siguiente era vasco. No sé de dónde, cuando apareció el grupo, aparecieron también muchos chicos y chicas que cantaban en euskara y si los mirabas, por el simple hecho de oír hablar una lengua un tanto exótica en Valencia, te miraban llenos de provocación y te decían ¿qué pasa? Vomitando odio en cada palabra. Después, uno de los chicos subió al escenario y comenzó a quemar una bandera española. Los antidisturbios subieron y lo cogieron. Entonces, todos los demás chicos y chicas se abalanzaron hacia el escenario y los anidisturbios comenzaron a dar palos a diestro y siniestro. Así que me vi corriendo y muerta de miedo hacia no sabía dónde. Fue la primera vez que percibí en los demás la enfermedad del odio extremo.
Pero yo, no sé por qué, no los odié y sólo deseé que este conflicto se solucionara cuanto antes.
Quizá por eso, cada vez que Eta anunciaba una tregua yo rebosaba alegría. No me importaba que los demás me dijeran que era una ingenua.
Hoy recuerdo estas anécdotas de mi vida y me siento feliz. Ójala no volvamos a llorar ningún muerto y la paz sea una realidad. Ójala se curen de la enfermedad del odio tod@s l@s enferm@s.
Hoy es un gran día para la paz.
Entre los tiempos de hojas caídas
surge una primavera,
dejan las armas los vestidos de negro
y vuelven a nacer las buganvillas.
Los senderos de paz son acantilados
teñidos de sombras,
pero los muertos claman
a los vivos
con estandartes blancos de esperanza.
domingo, 16 de octubre de 2011
TIEMPO RELATIVO
--Un año es demasiado tiempo.- Dijo él.
--No, sólo es darle una vuelta al Sol.- Dijo ella.
Film Gattaca. Él es Ethan Hawke y ella , Uma Thurman.
lunes, 10 de octubre de 2011
LAS SOMBRAS DE VENEZIA
--Si está escribiendo una carta de amor, nos vamos. — Dice Marco.
--Y si está escribiendo una novela de misterio ambientada en Venezia, también.-Contesta Antonio.
--Mirad el blanco de la espuma golpeando el negro de las góndolas. — Observa Giovanni.
Mientras hablan, van caminando hacia una mujer que está sentada en la riva y escribe en un cuaderno. Marco, Giovanni y Antonio se sitúan a su espalda e intentan leer lo que la mujer escribe.
--Creo que es un poema… ¡Sí! es un poema…”diva con pamela… Venecia…” ¡Sí!—grita Marco con los ojos rebosando felicidad—Es un poema dedicado a Venecia, ¡es una de los nuestros!
Giovanni sonríe y Antonio se atusa su peluca. Pero la poetisa aún debe pasar la prueba definitiva en la noche de Venezia, cuando los turistas duermen agotados y los que la aman de verdad pueden disfrutarla.
--¿Vendrá?- Se preguntan una y otra vez Antonio, Giovanni y Marco.
Y surge como un pajarillo nocturno, paseando por la piazza San Marco. Sorprendida, se detiene al ver sobre el piano de cola que hay en la puerta del Florian, un pañuelo de seda al lado de un violín. Pasa su mano por el pañuelo y nota su tersura. Entonces, surgen tres sombras que la rodean mientras van tomando forma humana. La primera es un hombre con peluca blanca y barroca, que coge el violín y comienza a tocar una melodía. La segunda es otro hombre con un pincel en su mano derecha. La tercera es un chico joven con arena de muchos caminos en su ropa.
-- Buona sera, signora- Dice Marco, el chico joven,— usted no viene, le hace fotos y se marcha. Usted la ama como nosotros. Es cierto lo que escribió en su poema. Es una diva. Una diva desconchada pero aún bella. Siga amándola, aunque sea fría, plomiza, húmeda y en verano, abrasadora. Aunque al abrir su ventana encuentre cualquier turista fotografiando el clavel que aún no ha salido en el alféizar, siga amándola y admírela. Sólo así no se hundirá. Oh , disculpe, no nos hemos presentado. Me llamo Marco, Marco Polo, él se llama Giovanni, pero todos le decimos Canaletto y el músico se llama Antonio, para el mundo, Vivaldi.
jueves, 6 de octubre de 2011
LAS MANZANAS ESTÁN DE LUTO

Y como dijo alguien : " Café para tod@s que estamos de duelo". Ayer ya me sorprendió un comentario de mi hermana: " Deja a Rajoy, a Zapatero, a la duquesa de Alba y se lleva a Steve Jobs..." y hoy, abro el ordenador ( no es un apple) y encuentro en mi muro de facebook (sigo con el enganche pero ahí estamos) todo un libro de condolencias.
¿ Qué nos pasa cuando muere alguien famoso? Creo que nos afloran dos cosas: La necesidad que tenemos de héroes y nuestro propio miedo a la muerte. Todos podemos morir jóvenes.
Y en esta sociedad de manzanas en lucha eterna con las ventanas mitificamos una muerte para olvidar la nuestra. Para no preparar la nuestra.
Nos enfadamos con Dios. Hacemos homenajes al dijunto. Colgamos lazos negros en la red. Nos compramos más manzanas enlutadas. Hacemos chistes sobre el posible suicidio del señor ventana para no quedarse atrás...
Y así cubrimos con sábanas de "café para tod@s que estamos de duelo" lo que ya sabemos desde que nacemos: nosotr@s también pasaremos por ahí. No reflexionamos sobre la muerte, que, en mi opinión es sólo un paso de frontera. Es parte de la vida.
Quizá porque yo no estoy abrumada por este fallecimiento, porque mi ordenador no tiene ninguna manzana y sólo le pido que tenga conexión con internet y el word, puedo mirar y valorar esta muerte como una expectadora. Y he de decir que me parece exagerado todo el río de luto que siento a mi alrededor. Steve Job seguirá viviendo mientras vivan sus manzanas y sus admiradores lo recuerden.
Claro, que lo mismo pensaba yo cuando murió John Lennon y años después , cuando murió Enrique Urquijo me pasé dos semanas con el alma encongida hasta que le escribí un poema que hablaba de recuerdos y canciones.
miércoles, 5 de octubre de 2011
AMISTADES CIBERNÉTICAS
LLevo días reflexionando. Quizá a alguien le pueda parecer un tanto extraño, pero sí, de vez en cuando tengo esa manía. Y es que desde un tiempo a esta parte el facebook me ha enganchado. El otro día oí en la televisión que esta red social es como una secta: es muy fácil entrar e imposible salir, y no tengo más remedio que darle la razón a la chica a quien se lo oí decir. Empecé por "apuntarme" por si alguien de mi antiguo colegio, instituto o facultad me buscaba ( ay el ego, siempre el ego), pero de este garrulo llamado ego ya hablaré cuando sencillamente me apetezca. Bueno, pues empecé así y ahora el ordenador es mi mejor amigo y mi cárcel. Me paso la vida mirando las actualizaciones de mis amig@s, comentandolas, invitando a eventos, recibiendo invitaciones para eventos, añadiendo amig@s, colgando ocurrencias, frases, dichos...
Ya está bien. Me dije el otro día. Y comencé a reflexionar.
No me voy del facebook de momento porque eso me podría ocasionar un delirium tremens mortal pero he hecho algunas modificaciones: nada de chat, una o dos horas al día máximo y selección exquisita de los comentarios.
Por otra parte y a eso es a lo que iba cuando empecé pero me he ido, he reducido drásticamente la lista de amig@s . Fuera los que si te veo no me acuerdo y los que sólo ocupan un número. Fuera los grupos que no me aportan. Y fuera que la gente vea mi lista de amig@s . He decidido que si en la vida real no los cuento y nadie me pide cuentas ¿ por qué hacerlo en facebook?.
Y este blog también ha sufrido los daños colaterales de mi reflexión ( menos mal que lo hago poco, si no acabo con el mundo) y como véis, ya no hay tanta floritura, adornito ni mensajito ideólogico o político, así como he inhabilitado los comentarios porque me producían una angustia competitiva que no era sana.
Ahora me siento más libre. Con un número menor en la lista de amigos pero sé que los que están, están.
Se os quiere.
(La imagen es un cuadro de la pintora china Jia Lu).
Ya está bien. Me dije el otro día. Y comencé a reflexionar.
No me voy del facebook de momento porque eso me podría ocasionar un delirium tremens mortal pero he hecho algunas modificaciones: nada de chat, una o dos horas al día máximo y selección exquisita de los comentarios.
Por otra parte y a eso es a lo que iba cuando empecé pero me he ido, he reducido drásticamente la lista de amig@s . Fuera los que si te veo no me acuerdo y los que sólo ocupan un número. Fuera los grupos que no me aportan. Y fuera que la gente vea mi lista de amig@s . He decidido que si en la vida real no los cuento y nadie me pide cuentas ¿ por qué hacerlo en facebook?.
Y este blog también ha sufrido los daños colaterales de mi reflexión ( menos mal que lo hago poco, si no acabo con el mundo) y como véis, ya no hay tanta floritura, adornito ni mensajito ideólogico o político, así como he inhabilitado los comentarios porque me producían una angustia competitiva que no era sana.
Ahora me siento más libre. Con un número menor en la lista de amigos pero sé que los que están, están.
Se os quiere.
(La imagen es un cuadro de la pintora china Jia Lu).
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