lunes, 21 de septiembre de 2026

Mis imprescindibles diez clásicos del cine

 

Imagen: Cris Carrasco García

Si la semana pasada os conté mis diez películas imprescindibles del cine, hoy os dejo la lista de mis diez imprescindibles clásicos del cine (que no del cine clásico), ¡madre mía qué lío! os explico, yo había titulado esta entrada haciendo referencia al cine clásico, pero, escribiendo, escribiendo, me ha surgido la duda: ¿de qué a qué fecha una película se considera perteneciente al cine clásico? Y como suelo hacer últimamente, se lo he preguntado a la IA , que mira que es lista esta chiquilla, y me ha resuelto la duda en un pis-pas:

Se considera cine clásico al que se realizó entre 1915 y 1960 más o menos y en él había una narrativa clara, lineal, con una presentación, un nudo y un desenlace, un protagonista (o una pareja) indiscutible que avanza hacia una meta y un final donde la trama planteada queda resuelta. 

Algunas de las películas que os voy a nombrar no forman parte de este período pero sí son clásicos del cine. 

Aclarado este matiz, paso con la lista:

* Lo que el viento se llevó: La he visto como unas quince veces, doblada, remasterizada, en versión original subtitulada, unas veces saltándome la parte de la guerra que en ocasiones se me hace larga, otras veces recordando pasajes que había olvidado porque como es tan larga, algo siempre se te olvida por mucho que la veas. Escarlata y esos ojos verdes que no hablan pero lo dicen todo... Ya lo pensaré mañana... Porque mañana será otro día. 

El libro también lo he leído. Sin desperdicio.

*Esplendor en la hierba: Qué intensidad de película, qué tristeza y a la vez qué madurez en el desarrollo de la trama. Película psicológica y social donde las haya. Natalie Wood... en la película está a punto de morir ahogada y ella, la actriz, murió ahogada, aunque de forma misteriosa y por causas que a día de hoy no se han esclarecido. 

*Historia de una monja: Era adolescente la primera vez que la vi y me fascinó la espiritualidad del convento. Era una mujer recién divorciada cuando la vi la segunda vez y me fascinó que al final (spoiler) tuviera la valentía de dejar el convento. Era una mujer que había comenzado una nueva vida cuando la vi por tercera vez y me fascinó la psicología de la Hermana Lucas, la protagonista (Audrey Hepburn) y cuando la vi la cuarta vez me fascinó toda la película en sí. Por cierto, me da mucha rabia cuando al comentarla dicen que ella se enamora del doctor que hay en la misión. Ella no se enamora de nadie en la película. Reivindiquemos el hecho de que no es imprescindible una historia de amor en cada película que vemos. 

*Sabrina: También protagonizada por Audrey, mi Audrey. Elegancia hasta decir basta. Preciosa. 

*Tal como éramos: Robert Redford y Barbra Streisand que quieren amarse pero son demasiado diferentes mientras suena de fondo The way we were. Solo con pensarlo se me humedecen los ojos. 

*La gata sobre el tejado de zinc: Diálogo y más diálogo y Liz Taylor llamando a los insoportables sobrinos de su marido (Paul Newman) "Pequeños cuellicortos". Me he apropiado más de una vez de este apelativo para llamar así a más de una criatura malcriada (y a su madre). Y también busqué en el diccionario la palabra "mendacidad". Está. Con el tiempo, me enteré de que en la película se censuró la homosexualidad de Brick (Paul Newman) y me pregunto si con esta ola de conservadurismo y más allá que sufrimos, ¿hoy en día también se hubiese censurado? 

*Un tranvía llamado deseo: No os levantéis, solo voy a pasar ... Otra vez la enfermedad mental y su vertiente social y familiar . Blanche Dubois... y qué desgarro el final. El único consuelo que nos queda es que a Vivien Leigh le dieron el óscar. 

*Casablanca: Siempre nos quedarán París, Ingrid, Humphrey, ese avión despegando y esa gran amistad que comienza y el blanco y negro que por momentos se vuelve muy gris. 

*Rebeca: ¡Lo que pueden hacer un ama de llaves bordecilla y un mago del suspense!

*La heredera: Olivia de Havilland madurando a lo largo de la película hasta que, literalmente, le da con la puerta en las narices al cazafortunas ¿quién lo iba a decir de la dulce Melania.. ¡ay no, que Melania era en Lo que el viento se llevó!

Pues estas son las que están pero NO están todas las que son. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García