lunes, 7 de septiembre de 2026

Quiero salir y Calle Málaga

 

Imagen: Cris Carrasco García


Me prometí a mí misma no hablar más del calor ni quejarme, porque, entre otras cosas, cuando llega el frío me quejo del frío, pero después de tanto tiempo metida en casa por los cerca de carenta grados a la sombra, siento la necesidad de decir que ¡quiero salir!. Pasear (aunque camino casi todos los días para hacer ejercicio, siempre a la misma hora de la mañana porque más tarde hay peligro de achicharramiento), me refiero a pasear a mitad de mañana, ir a cualquier sitio sin pensar por qué parte de la calle da la sombra, ir a algún curso en la universidad y poder olvidarme del sombrero. Os explico: desde hace unos años la piel de mi cara, si le da el sol se pone enfermita y por ello tengo una app con los grados centígrados y el índice UV (rayos ultravioleta) por horas del día. Si este índice es cuatro o más, cosa que suele ocurrir a partir de las diez de la mañana, además de protector solar cincuenta y gafas de sol, debo llevar sombrero, así que cuando estoy al aire libre soy una mujer pegada a un sombrero a la que no se le ve la cara.

Imagen: Cris Carrasco García


Esta app también me dice qué tiempo hará cada día de la semana, la humedad del aire, el grado de contaminación y si es bueno salir a correr con el tiempo que hace (como si yo corriera maratones, jijiji). En ella puedo añadir hasta diez ciudades del mundo y saber exactamente los mismos factores de los que me informa sobre mi ciudad y como sé que algunas de vosotras sois de lugares lejanos y fresquitos, he puesto ciudades como Ottawa, Montreal, Glasgow o Edimburgo, para, en primer lugar, saber la situación climatológica en la que vivís y en segundo lugar porque saber el tiempo que hace allí es como si pudiera teletransportarme y sentir el aroma de esas ciudades que me gustaría conocer.

 Por cierto,  a mí siempre me dice que en mi pueblo es muy mala idea salir a correr, pero en vuestras ciudades fresquitas, siempre dice que es muy buena idea, así que ya sabéis. Yo tengo la excusa perfecta para no hacerlo.

Paso a contaros otra cosa.

El otro día vi la película Calle Málaga, de la directora Maryam Touzani y protagonizada por Carmen Maura. 

Me ha gustado mucho el argumento, la interpretación  de Carmen Maura, la mezcla de humor futbolero y drama profundo además de la gran delicadez con la que trata el enamoramiento y el amor en la tercera edad. 

También el film me hizo reflexionar sobre cómo tratamos muchas veces a nuestros ancianos, cómo creemos que sus vidas valen menos porque están llegando al final, lo poco que valoramos e incluso infravaloramos lo que fue su vida, sus esfuerzos, sus trabajos. A veces somos demasiado egoístas y la película trata de eso, del egoísmo de una hija y la resistencia de una madre, del amor romántico cuando ya no se espera y de que la vida siempre nos depara sorpresas agradables y desagradables por muchos años que tengamos. La vida siempre está ahí para sorprendernos.

Al final de la película estaba triste por lo que ocurre entre esa madre y esa hija, pero también contenta de haberla visto. 

Imagen: Publicidad de la película

Me despido de vosotras disfrutando de un cucurucho de caramelo salado.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas

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Texto: Cris Carrasco García