A veces hablo de:
jueves, 18 de septiembre de 2008
Yo y la tecnología
miércoles, 10 de septiembre de 2008
ARTICULO DE CARLOS CASTANEDA SOBRE LA VIDA LABORAL

Fuente: Dr. Alberto J. Merlano Alcocer. Bogotá - Colombia
martes, 9 de septiembre de 2008
COMENTARIO
La noticia la he encontrado en el blog Amazonia Libre, y me ha parecido fascinante ¿ qué opináis? creo que es todo un ejemplo para la humanidad. Cuando leo cosas así me parece que soy una niña ñoña que vive rodeada de comodidades y encima muchas veces se queja. Gracias a estas noticias a veces pongo los pies en la tierra.
UNA NOTICIA IMPRESIONANTE

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sábado, 6 de septiembre de 2008
DE NUEVO

jueves, 14 de agosto de 2008
DECEPCIÓN...

domingo, 6 de julio de 2008
MUCHO TRABAJO
EN EL MUNDO POSIBLE
Los relojes de arena ya no marcan el tiempo
porque el tiempo es eterno en el Mundo Posible.
Las manos de barro enseñan a mecer abanicos en el aire
y a leer los encajes que trenzaron los dedos navegantes de hilos,
los dedos marineros de la aguja.
En el Mundo Posible,
las Quimeras emergen de baúles que esconden
sombreros de ala ancha que sirven de paraguas.
La Pachamama canta nanas a los olmos
cuando llega el otoño
y la primavera enseña a volar las plumas de cigüeña,
las amigas del sueño,
las compañeras de la utopía.

jueves, 22 de mayo de 2008
EL HORIZONTE VIOLETA

Que lo que nunca he tenido.
J. M. Serrat.
Cierra los ojos y respira hondo. El aire está impregnado de salitre y por unos momentos, mientras está dentro de sus pulmones es el prisionero de su guerra. Abre los ojos. En la fina línea violeta que separa el cielo del mar aparece ella con su pelo rizado y negro. Con sus ojos de niña traviesa y al mismo tiempo serena. Con su vestido transparente dejando ver sus pechos grandes, su vientre plano, su pubis oscuro y sensual y el bajo de la falda difuminado en violeta. Mariela pasea sin mirarlo por la línea que separa el cielo del mar. Por la línea que él no se atreve a cruzar.
Cuando cierra los ojos otra vez los pechos de ella se le aparecen descarados y atrevidos. Lame los pezones y acaricia la curva sinuosa de su cintura mientras se introduce en ella. De repente, ella comienza a evaporarse y la línea violeta se vuelve casi de un rojo sangre cuando el sol se funde por fin en el mar.
Se levanta de la arena y camina con paso cansado hacia el BMV. Pisando el acelerador busca adentrarse cuanto antes en la ciudad, en el asfalto y en lo cotidiano. Porque Francisco Beltrán es un cardiólogo que cree en Dios, en las procesiones de Semana Santa y en el cariño que le tiene a su mujer. Dentro de tres meses será padre. Y ser padre no permite perder el tiempo buscando el refugio de un horizonte violeta.
Pero a veces, cuando se le cansan los ojos de mirar de cerca la muerte y la enfermedad, un eco en su mente murmura en un susurro qué hará ahora Mariela. Cuando alguien le pide un poco de esperanza, cuando ve la desesperación tan cerca, cuando ya no hay nada que hacer, los rizos de Mariela se le enredan en la mente. Y entonces va a ver el mar y piensa que al día siguiente irá al estudio de arte. Pero al día siguiente siempre surgen deberes más urgentes que visitar el estudio de arte.
Cuando llega a casa mira hacia el horizonte y lanza un leve suspiro de alivio al comprobar que ya no hay ninguna franja violeta en el cielo. Mientras la lluvia golpea el cristal de la ventana se sienta en su mecedora y oyendo la música monótona del agua intenta recordar un poema que Mariela recitó en el colegio:
La lluvia nos viene a ver
para que todo vuelva crecer
nos mojará la cabeza
y un constipado
podremos coger...
Era una niña guapa, vital, charlatana, alegre, un poco escandalosa y risueña. Dibujaba como los ángeles creando de la nada cualquier cosa que se le pidiera. Y él nunca se cansaba de mirar cómo sus rizos negros ondulaban en el viento y cómo subían y bajaban siguiendo el compás de su paso como pequeños muelles de alambre. Pensando en ella se masturbó la primera vez. Y la segunda . y la tercera. Y cuando se le apareció en el horizonte violeta. A veces ella se enreda sin que pueda remediarlo entre el cuerpo suyo y el de su mujer y los besos y las caricias son para ella aunque siempre se escape, etérea y frágil, delicada y sutil como una nube de vapor.
Pero lo que él no sabe es que Mariela los días de lluvia, como hoy, también se sienta en una mecedora y ve la lluvia caer a través del cristal de la ventana. Su gata ronronea en su regazo mientras ella le acaricia la cabeza. Es domingo y posiblemente esta sea la última lluvia del invierno. Pronto llegará la primavera y en Semana Santa siempre ve a Paco porque va al barrio a hacer la procesión de nazarenos. Todos llevan la cara tapada con el capuchón pero sabe quién es él. Los tambores le ensordecen los oídos y el duelo permanente, inútil y tonto de la Semana Santa la ponen de mal humor, pero siempre va a ver la procesión.
Un jueves santo, ella sintió la misma sensación en los rizos que cuando era pequeña, se giró y se encontró con los ojos de Paco. El tiempo se detuvo y la vida dio otra oportunidad. La misma oportunidad que se escondía tras el balón de fútbol y el bocadillo de Nocilla. La misma oportunidad de un sobresaliente en dibujo. La misma oportunidad del patio del colegio. Pero los humanos pocas veces atrapan los segundos y mientras ella se alejó para no oír el lamento monótono de los tambores él buscó refugio en el capuchón de penitente
Cuando lo recuerda ve un niño moreno, guapo, callado, introvertido, sereno, demasiado serio para ser un niño. Y ella siempre sentía la mirada de él en sus rizos. En el colegio todos decían que iba para médico y por lo que tiene entendido, hoy no es Paco, sino el cardiólogo Francisco Beltrán. Del sobresaliente nunca bajó salvo en las asignaturas marías, justo las únicas en que Mariela destacaba: dibujo, manuales y gimnasia. Entonces ella pensaba que era muy aburrido, ahora piensa que era un niño interesante.
Acabaron la escuela y él fue a otro instituto. Mariela siguió destacando sólo en dibujo y estudió bellas artes. Sabían poco el uno del otro y ella sustituyó su admiración hacia Paco por el amor hacia el barro y su versatilidad. Por el placer de introducir las manos en él sintiendo cómo la sola mezcla de tierra y agua pude masajear las palmas y las yemas de los dedos. Moldear. Crear. Construir. Jugar a ser Dios y formar seres a imagen y semejanza de todos o de nadie. Seres risueños, animales deformes, gorditas satisfechas, hermosas y maternales, hombres esbeltos, Adonis de barro. Soñar con el proyecto que toma forma con el movimiento de las manos y los dedos, como en un baile en el que el compañero se va haciendo grande con cada movimiento. Los lienzos en blanco eran la aventura. La oportunidad de adentrarse en un mundo de sueños y plasmarlos luego en la blancura infinita. Y a veces, entre las esculturas de barro, entre los hombres pintados en el lienzo, a veces, creía que alguno de esos personajes se parecía a Paco.
Cuando acabó bellas artes decidió montarse un estudio donde enseñaba a pintar y a modelar a mujeres maduras con hijos mayores y sin ninguna pasión por el marido que buscaban evasión y un medio de expresión.
Normalmente no se acuerda de él . Sólo cuando oye redobles de tambores o cuando como hoy, una tarde lluviosa de domingo la soledad le habla al oído y le deja en la boca sabor a naranja podrida. Entonces aparece Paco como una página de su vida con signo de interrogación.
Y transcurren tres meses. La tarde lluviosa de domingo pasa la página y surge una primavera con la rutina cíclica de redobles de tambores, horizontes violetas y páginas de vida con signos de interrogación. Nadie espera que cambie nada. Pero en un hospital un llanto de niña se abre paso a la vida y Francisco Beltrán vuelve a llorar lágrimas de emoción mientras unos rizos de niña traviesa le enturbian la mente y arrima aquel pequeño ser a sus labios . Que seas tan libre como Mariela, le susurra a su hija con sonrisa feliz y nostálgica. Después devuelve la niña a su cuna y decide que ha llegado el momento de cruzar el horizonte violeta.
*****************
Unas campanillas avisan a Mariela de que alguien llegó. Huele a incienso y a pintura, a arcilla y a artesanía. Espera nervioso en la entrada y da una vista rápida a los cuadros. En uno de los lienzos se puede ver un mar tranquilo con un horizonte violeta y de este horizonte sale una mujer morena con rizos indomables que anda por el agua con un vestido transparente. Le da un vuelco el corazón.
Mariela sale de la trastienda y no puede disimular su asombro cuando lo ve. El tiempo lo ha engordado y le ha quitado pelo, aunque quizá, el tiempo no tenga tanta culpa y el gran responsable de ese desastre sea el sofá. Aún así, se da cuenta de que por primera vez su mirada es alegre.
Hola, ¿ te acuerdas de mí?. Sí, sí, claro. Mi mujer ha dado a luz una niña y quiero ese cuadro para regalárselo. Enhorabuena, ¿no me preguntas el precio?. No, lo quiero, me gusta mucho porque casualmente fue un sueño muy raro que tuve y mira por dónde me lo encuentro pintado aquí, en tu tienda. Yo tuve también un sueño parecido y por eso pinté el cuadro, aunque no creo que fuera casualmente como tú dices, las casualidades no existen
Sus rizos están recogidos en un moño grande, pero algunos son rebeldes y escapan a la dictadura del pasador. Ella sonríe de la misma manera que hace veinte años. O quizá no. Quizá su sonrisa sea aún más bonita porque ahora está envuelta en la serenidad de la madurez. ¡Cuantas veces la ha abrazado, le ha susurrado palabras que nadie ha escuchado nunca! ¡ cuantas veces ha besado el aire queriendo besarla a ella!
¿ Cómo se va a llamar tu niña?. Mariela.
Y le da un vuelco el corazón.
miércoles, 14 de mayo de 2008
¿DÓNDE VAN?

"Están en algún sitio
Mario Benedetti
jueves, 8 de mayo de 2008
Hola a tod@s

domingo, 20 de abril de 2008
LO QUE HAY QUE OÍR....Y VER
Cuando yo era una universitaria, allá por la década de los noventa creía que eso del machismo era una cosa desfasada y las feministas unas tipas ancladas en el pasado . ¡ Las vueltas que da la vida! hay cosas tan metidas en la cultura que ni siquiera nos damos cuenta que tienen un ramalazo machista, por ejemplo, yo me enteré unos años después de ser niversitaria , que yo estaba muy próxima a ser una mujer maltratada, porque la persona que entonces era mi pareja tenía comportamientos que podían ser considerados incluso aceptables dentro de nuestra sociedad. Y a partir de entonces me convertí en feminista, y lo vuelvo a decir ¡ las vueltas que da la vida!.Así que estas dos últimas semanas no me han sido nada fáciles porque, como todos y todas las demás he tenido que oír y ver por distintos medios de comunicación todo el aluvión de críticas al nuevo gobierno de Zapatero por el simple hecho de que en él hay muchas mujeres. ¿ Por qué nadie ha dicho nunca nada cuando en el gobierno sólo figuraban hombres? Hasta Berlusconi se ha permitido el lujo de criticar .
¿ Por qué una ministra no puede estar embarazada ? ¿por qué esa avalancha de bromas hacia su barriga y su decisión de no disfrutar de la baja maternal y dejar que ésta la disfrute su marido?.
Este país me ha decepcionado enormemente estas últimas semanas unos haciendo críticas retrógradas y otros consintiéndolas.
Cuando la mujer sale a la calle a pedir derechos o condenar los malos tratos es vista con una aparente solidaridad que se esfuma cuando sus reivindicaciones llegan a materializarse , cuando va alcanzando cuotas de poder o va dejando atrás clichés, entonces vuelven a salir a la luz pensamientos anquilosados en la cultura más primitiva y retrógrada.
Muchos de los que hoy critican el gobierno de Zapatero se permiten el lujo de condenar los malos tratos porque quizá este hecho oculta esa "solidaridad" con la pobrecita desgraciada que ha soportado en silencio las palizas y las degradaciones, pero cuando las mujeres dejan de ser pobrecitas desgraciadas y llegan a puestos de responsabilidad u oficios desempeñados tradicionalmente por hombres, vuelven las críticas y el sarcasmo disfrazado de humor machista .... ¡ cuánto camino nos queda por andar!
viernes, 11 de abril de 2008
EN LA VIDA NO SE LLEGA A NADA, SE CAMINA NOMÁS

Esta frase me la repito una y otra vez cuando pienso en Jose Luis, ¿ que quién es Jose Luis? alguien entrañable y sensible que después de tenerlo todo tiene que volver a comenzar.
Jose Luis es un poeta, un gran poeta al que el año pasado , después de perseguirlo durante varios años, le dieron el premio de poesía Cáceres patrimonio de la humanidad y ello significaba que su poemario sería publicado por la editorial Visor. Para los profanos y profanas en la materia os diré que publicar en Visor es... como para un corredor de fondo ganar la maratón de NY, o para un político llegar a presidente del gobierno. Pues eso consiguió Jose Luis. Pero además, era un hombre de cuarenta y pocos años, con una pareja estable y un trabajo de profesor de instituto que le gustaba. Pero en mayo Jose Luis tuvo un accidente cerebral.
sobrevivió pero se le ha quedado paralizada la parte derecha de su cuerpo y tiene muy afectada el habla, aunque evoluciona a pasos agigantados.
Antesdeayer se presentó en la Fnac su poemario publicado por Visor y allí nos dimos cita unos cuantos poetas y poetisas urbanos. Nos emocionamos al verlo y lloramos al oír algunos de sus poemas, que, paradojas de la vida, parecen en muchos casos una premonición, empezando por el título del libro, que es también el título de uno de los poemas : Florecimiento del daño.
Y es cierto. Ese daño que le ha marcado su vida, tiene un florecimiento en su libro, sus poemas , sus amigos, que le aprecian y le valoran más que nunca.
Y yo vuelvo a repetir la frase que leí en una novela de Isabel Allende : en esta vida no se llega a nada, se camina nomás.
Siempre estamos empezando de nuevo. y creo que es bueno empezar. Es la rueda de la vida.
FLORECIMIENTO DEL DAÑO
martes, 8 de abril de 2008
HISTORIAS DE LAVADORAS
Se me ha estropeado mi vieja lavadora. Y ala, a Carrefour a comprar otra, porque eso de lavar la ropa en el río ya no se estila. Me dicen que me la llevarán dos días después, y yo tan contenta. Pusimos en la casa hasta pancartas de Welcome lavadora y estuvimos esos dos días despidiéndonos de la lavadora vieja, que este adjetivo le va como anillo al dedo, porque a la pobre la hemos jubilado a los 17 años... bien buena era , la pobre. A lo que voy. Pasan esos dos días y llega la recién nacida. Pero ¡ oh desgracia! llega tarada perdida y el balsero cubano que la traía me anuncia tremendo golpe tiene, mi reina, así no te la puedo dejar ( como si él, en su Cuba de Fidel no hubiera visto nunca una lavadora tarada...). Veo con lágrimas en los ojos alejarse el camión de reparto con la lavadora recién nacida dentro... pasan otros dos días y no hay señales de vida. LLamo a Carrefour. Una melodiosa voz me dice que menos mal que he llamado, no teníamos constancia que esa lavadora no había sido entregada... empiezo a pensar en las enseñanzas del Buda... la melodiosa voz ( que empieza a no serlo tanto) me dice que el sábado por la mañana la tengo en casa. Empiezo a aplaudir con las orejas. Se lo digo a mi compañera. ¡ Olvidé que yo el sábado trabajo y ella tiene que dar masajes....! Vuelvo a llamar a Carrefour. ¿ No pueden traer la lavadora el lunes? me dicen que sí, que hacia las 11.30 del lunes la tendríamos con nosotras.
El sábado después del trabajo, cuando abro el móvil, dos mensajes de.... ¿ a que no sabéis quién? claro...Carrefour... el primero me dice que la lavadora llegará el lunes de 15.30 a 18.30 y el otro me dice que en el camión de reparto faltaban tres pedidos, entre ellos ¡ mi lavadora! que si tengo algún problema llame a un 900 que es gratis... yo ya pensaba si detrás de ese 900 no se escondería algún psiquiatra...
Pero es que yo no sabía si la lavadora me la darían el lunes a esa hora o no estaba la lavadora en el camión... ante la duda, me vuelven a llamar... vendrá el lunes por la tarde.
El lunes a las 18.37 llaman y es .... venga, venga, estoy dando pistas...¡ Carrefour! que la lavadora no llega. Que el martes sin falta. ( Yo ya pensando en lavar en el río...)
Martes ( ni te cases ni te embarques pero que yo sepa, nadie dice nada de lavadoras) a las ocho de la mañana, tras una noche reglótica, suena el móvil... empieza por c.... que la lavadora llega de 11.30 a 13.30... Bien, empizo a filosofar... vivimos en la época de la globlización, no hay fronteras, a lo mejor la lavadora viene de Japón y por eso tarda tanto, porque si además la pobre no sabe castellano y aquí nadie sabe inglés, no se entera de dónde tiene que ir ¿no?. El martes a las 13.45 mi compañera , haciendo respiraciones profundas, llama a carre... ¿ cómo era? y le dicen que no se preocupe , que están al llegar... y yo me pregunto al llegar de ¿ dónde? ¿ de la luna? ¿ de Japón? A las 14.30 llaman los repartidores ¡ señora, ¿ tenemos que llevarle una lavadora?! sí, desde hace una semana.Es que hemos tenio una vería en el camió, le viene bien que se la traiga en una hora o mañana?! AHORA, AHORA, POR FAVOR, AHORA. Ok vamos payá...
Diez minutos después llega la lavadora. Nueva. Sin tara. Blanca. Creo que hasta con ojos japoneses. Pero... ¿NO OS LLEVÁIS LA VIEJA? esto no era lo pactado... un momento, dice mi compañera, si os doy algo de dinero os bajáis aunque sea al contenedor la vieja? ¿ DE CUANTO DINERO ESTAMOS HABLANDO? Yo ya pensaba que esto empezaba a tomar visos de mafia rusa. Después de unas miradas entre los repartidores-al capone, acceden al soborno y mi compañera me dice que saque cinco euros. Empiezo a tener ganas de llorar.
Se van y nos quedamos con la lavadora nueva sin tara. Blanca y con ojos japoneses sin conectar a la tubería y en medio de nuestra diminuta cocina. Se bajan la vieja y la dejan al lado del contenedor. Empiezo a cabrearme. Llamo a ese sitio que empieza a ser innombrable... ¡ CON ELECTRODOMÉSTICOS POR FAVOR QUIERO PROTESTAR! y cuanto mi historia como si estuviera en un programa cutre de la tele. El empleado de C.... se queda a cuadros y dice que averiguará y me llamará. Toda la tarde estuve en contacto con él. Al final supe que se llamaba Carmelo, se tomó muchas molestias, Carmelo. Mandó a dos técnicos que por lo menos no parecían rusos ni aceptaban sobornos a comprobar que dos mujeres son capaces de instalar solas una lavadora... parecían sorprendidos. También se llevaron la que yacía al lado del contenedor a un lugar más apropiado para el descanso eterno de una lavadora. Carmelo me llamó varias veces queriendo devolver los cinco euros. Le dije que los rusos se tomaran un café a mi salud... y a la salud de la piedra que se empezaba a formar en mi riñón.
Hay algo bueno en todo ésto: nos hemos reído mucho condandooslo y tenemos lavadora nueva por fin.

viernes, 4 de abril de 2008
SEGUNDO GALARDÓN ÁNGELA-LUNA

Ahora que Katrina ahogó el blues en la garganta
negra de Nueva Orleáns,
ahora que el gospel huele a lodo, a fango
y a piel negra que resiste
sudando lágrimas de pobreza de campo de algodón,
ahora que la desgracia habla en black english con acento de Luisiana,
ahora, yo te digo que te quiero.
A ti, superviviente de tantas guerras,
te quiero.
No es muy original…
podría decirte que tus ojos verdes
son como esa copla que habla de mancebías
y ojos verdes como la albahaca.
Podría decirte que contigo me rescaté
del río helado de la tristeza,
podría decirte que eres mi Katrina,
mi huracán bueno,
el viento que ha barrido el conjuro
de los años-siglo.
Pero no te diría que te quiero…
Así de llano, así de sencillo,
justo como la Bergman le dijo al Rosellini
en aquel papel blanco:
“…ti amo…”
Ti amo aunque ahora no pueda gritarlo,
ti amo como Nueva Orleáns ama el blues
aunque ahora no pueda cantarlo.



