martes, 9 de diciembre de 2014

Ahogados...

Imagen: No estoy segura si es de Alberto Tilopa


El mar
dejó madres huérfanas de hijos
cuando la patera no fue cuna.

LLoramos otra vez,
con lágrimas de olas
por los niños
y las manos atadas con esposas.

No nos cansemos nunca
de llorar
una vez más,
ni de escribir, ni de dar la mano
a los ángeles muertos. 

( Cristina Carrasco)

Dos poemas de Li Qingzhao ( Mujer- siglo XI)

" Recolección de moras"

En el crepúsculo
ráfagas de viento y lluvia
luz ardiente que se deshace
y se apaga
ya he dejado de tocar la flauta de bambú

y frente al espejo engastado con flores
ligeramente me maquillo

bajo el vestido de seda púrpura
mi fina piel de nieve
exhala un delicioso perfume
entonces,
sonriendo
 susurro a mi amado:

" esta noche
tras el dosel de muselina
sentiremos el frescor de nuestro lecho".


Imagen: Kaoru Saito



" Mariposa enamorada de su flor"

Lágrimas,
arrastrando los afeites de mi rostro,
humedecen y manchan mi vestido  de seda

aquella "canción del adiós"
la repito miles y miles de veces

dicen 
que las largas cadenas montañosas
tienen un final
pero yo sólo oigo la lluvia fina y delicada
golpeando interminable
el pabellón solitario

desde que nos separamos
la tristeza del adiós
me destroza poco a poco el corazón

he olvidado incluso si,
al brindar por tu partida
nuestras copas tenían
poco o mucho vino

lo mejor
es que entregue este poema
a las ocas salvajes que atraviesan el cielo

en realidad, Donglai
no está tan lejos como otros paraísos.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Haiku

Abeto y casa
soportando la nieve.
Blanca soledad.

(Cristina Carrasco)




Imagen: Nives Zambon

sábado, 29 de noviembre de 2014

Borrador de poema encontrado...

Brotaron margaritas
en medio del derrumbe y de la nada,
entre sombras y escarchas, en el lugar del olvido.
Brotaron margaritas entre piedras y arenilla,
palés olvidados y basura abandonada.


Humildes, pequeñas, majestuosas y fuertes,
las vi mirar los nubarrones del cielo de las diosas
mientras yo soñaba con prenderte
al vestido un faro de encaje
para que estés bonita. Para que no te pierdas.

(Cristina Carrasco)
Del poemario: Peregrina de agua y diosas. Editorial: Edicions 96



Imagen: Cristina Carrasco

jueves, 20 de noviembre de 2014

Haiku

Una llamada.
Alguien
que no es tú.

(Cristina Carrasco)


Imagen: Audrey Hepburn. Desconozco su autor o autora.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

19 de noviembre de 2015



Últimamente me descubro huyendo de las grandes frases, los grandes escritores y escritoras, los filósofos y filósofas de mil páginas. 
Últimamente me descubro observando  la nimiedad de abrir la ventana y encontrar en la baranda dos palomas enamoradas.
Huyo. Me escapo como el humo.....¿del cigarrillo? No. Nunca he fumado. El humo del cigarrillo me es algo bastante ajeno. Más bien me escapo como cuando haces galletas para el desayuno de mañana, quieres probar a ver si están y tienes miedo de abrir el horno para que no se esfume el calor. 

Y alguien dirá, quizá una feminista ejerciente, que ésta no es una buena comparación. Que me reafirma en mi papel de ama de casa, en el rol arcaico de mujer horneando galletitas. Pues sí. Y no me importa. O como le dijo Reth Butler a Escarlata después de cuatro horas de película: " me importa un bledo".  Una poetisa dio la merienda a sus niños y harta de todo, se horneó la cabeza.... Era contestataria, rebelde, madre.... y, por lo visto, cocinera. 

Nunca he sido una mujer fatal. Una poetisa que escribe con negro sobre blanco palabras atrevidas y valientes. 
En el salón de casa me he autoproclamado bruja porque me gustan las hierbas y, a veces, volar con escoba ( aunque este instrumento no me es imprescindible)


Imagen: Robert Doisneau


Pero a lo que iba. Huyo de las letras rimbombantes y de los poemas filosóficos.
Mi realidad es una ventana, una calle de plantas bajas, una cachorra que me tiene atrapado el nervio y un poco el alma, un haiku que me baja el corazón al estómago. La esencia de una palabra. Una mujer que está conmigo en todos los caminos. Y un mundo a veces tan cruel que debo refugiarme en el Dharma para no maldecirlo y tan bello a veces que la palabra gracias se me queda corta. 
Podría terminar diciendo que lo siento. Pero no sería verdad.
No lo siento. 
Comprendo al filósofo poeta, al que llena tu blog y tu biografía con poemas suyos para que le leas, al que desesperadamente te invita una y otra vez a sus eventos. Al que quisiera ser omnipresente y estar en todas las antologías y cada año editar un poemario que gane el Adonais o el Loewe y que su nombre figure aunque sea en el último renglón de la última página de un periódico local. Lo comprendo porque yo también quise ser así. 
Y un día
decidí ser feliz
y sacudirme el sufrimiento
de buscar el amor
a través de la fama.

Gracias si me leéis y si no, gracias también por confundirme con la niebla.
Ahora, la cachorra me pide un paseo y el día lo merece.

(Cristina Carrasco)

domingo, 16 de noviembre de 2014

Thay, te mando luz para tu pronta recuperación.






LLÁMAME POR MIS VERDADEROS NOMBRES 

No digas que partiré mañana
porque todavía estoy llegando.
Mira profundamente: llego a cada instante
para ser el brote de una rama de primavera,
para ser un pequeño pájaro de alas aún frágiles
que aprende a cantar en su nuevo nido,
para ser oruga en el corazón de una flor,
para ser una piedra preciosa escondida en una roca.


Todavía estoy llegando para reír y llorar,
para temer y esperar,
pues el ritmo de mi corazón es el nacimiento y la muerte
de todo lo que vive.


Soy el efímero insecto en metamorfosis
sobre la superficie del río,
y soy el pájaro que cuando llega la primavera
llega a tiempo para devorar este insecto.
Soy una rana que nada feliz
en el agua clara de un estanque,
y soy la culebra que se acerca
sigilosa para alimentarse de la rana.


Soy el niño de Uganda, todo piel y huesos,
con piernas delgadas como cañas de bambú,
y soy el comerciante de armas
que vende armas mortales a Uganda.
Soy la niña de 12 años
refugiada en un pequeño bote,
que se arroja al mar
tras haber sido violada por un pirata,
y soy el pirata
cuyo corazón es incapaz de amar.


Soy el miembro del Politburó
con todo el poder en mis manos,
y soy el hombre que ha de pagar su deuda de sangre
a mi pueblo, muriendo lentamente
en un campo de concentración.


Mi alegría es como la primavera, tan cálida
que abre las flores de toda la Tierra.
mi dolor es como un río de lágrimas,
tan desbordante que llena todos los Océanos.


Llámame por mis verdaderos nombres
para poder oír al mismo tiempo mis llantos y mis risas,
para poder ver que mi dolor y mi alegría son la misma cosa.
Por favor, llámame por mis verdaderos nombres
para que pueda despertar
y quede abierta la puerta de mi corazón,
la puerta de la compasión.



Thich Nhat Hahn
Monje budista, escritor, poeta y activista por la paz.

Imagen: Desconozco su autor o autora. 

lunes, 10 de noviembre de 2014

La mariposa se esconde

La mariposa se esconde
en la corola abierta
de una flor
y espero
mientras dos alas ondean
en el recuerdo.
Tres segundos después
emerge
ahíta de polen y alegría.

Se va...

Las mariposas nunca dicen adiós
porque saben
que volamos con ellas.

(Cristina Carrasco)

Imagen: Desconozco su autor o autora.

jueves, 30 de octubre de 2014

Haiku

Gotas de mar
en el diario de versos,
llanto de tinta.

(Cristina Carrasco)



Imagen: Cristina Carrasco


domingo, 26 de octubre de 2014

Dos haikus de Sute-Jo ( Den Jo) ( 1633)- Mujer

Acostumbrándome a las dificultades.
Un crisantemo silvestre
en la nieve.

( Den  Jo)


 
Imagen: Kaoru Saito



La piel de la mujer
la piel que oculta
¡qué cálida es!

( Den Jo)


domingo, 19 de octubre de 2014

Haiku

Nace el geranio
y el balcón se ilumina
con luz de otoño.

(Cristina Carrasco)


Imagen: Barbara Zambon




lunes, 13 de octubre de 2014

Haikus

Flor de jazmín
perdida en el asfalto
como mi sombra.

(Cristina Carrasco)

Imagen: Cristina Carrasco




No trae lluvia
este viento de otoño,
sólo jazmín.

(Cristina Carrasco)



Imagen: Cristina Carrasco





viernes, 10 de octubre de 2014

10 de octubre de 2014

Nos ha llegado
la enfermedad del Sur...
sólo ahora duele. 
( Cristina Carrasco)


Imagen: Debora Morelli




Y es cierto que duele.
Y duele comprobar cómo se despersonaliza a una persona que voluntariamente quiso atender a los dos religiosos traídos de África con ébola, ( que su bardo sea sereno y tengan un pronto y feliz renacimiento).

Duele comprobar cómo pueden hacer que alguien se entere de que tiene una enfermedad grave a través de los medios de comunicación, que le maten a su perro sin pruebas de tener ningún contagio, simplemente porque en su ignorancia y miedo creen que muerto el perro se acabó la rabia.

Duele saberse en manos de instituciones que en un momento dado pueden apoderarse de tu vida, tu salud y tu cuerpo sin ni siquiera pedirte por favor si pueden hacerlo.

Duelen los medios de comunicación. Alarmistas en búsqueda de audiencia.

Duele que ahora. AHORA, que la enfermedad ha llegado al hombre blanco, los países "desarrollados" tomen medidas... Medidas que si el  tema no fuera tan serio, harían reír, como por ejemplo mandar a África al ejército... ¿ El ejército? ¿ Acaso van a matar el virus con metralletas? ¿ Dónde están los médicos y las enfermeras? ¿ Dónde los medicamentos? ¿ Dónde la investigación de esta enfermedad que comenzó hace dos décadas pero como sólo estaba en África nadie se molestaba en estudiar?

Y duele que estos días se me descarne la sociedad y me aparezca un hueso sin poesía.

Pero creo que me olvido de algo. Un pequeño detalle: alguien siguió cuidando de esta persona enferma aunque el traje protector le venía pequeño...

( Cristina Carrasco)

jueves, 9 de octubre de 2014

Haiku

Duerme el cachorro
en su cesta de mimbre
lleno de juego. 

( Cristina Carrasco) 

Imagen: Cristina Carrasco

jueves, 2 de octubre de 2014

Haiku



Tiendo las sábanas
y despliego una vela
en cada alambre.

(Cristina Carrasco)



martes, 9 de septiembre de 2014

Haikus


En el atelier
se vende primavera
todos los días.

( Cristina Carrasco)

Tienda de flores,
entre el aire y la tierra
brota un poema.

( Cristina Carrasco)

Imágenes: Una querida amiga que en Chambery se acordó de mí (gracias).

martes, 19 de agosto de 2014

19 de agosto de 2014

Escribiendo en el balcón rodeada de lluvia.
La montaña vuelve a ser una sombra, un esbozo. Los árboles de verde rabioso, borrachos de agua, claman al cielo y las flores asisten resignadas al espectáculo cotidiano del verano que se marchó de vacaciones.

(Cristina Carrasco)
Imagen: Barbara Zambon

viernes, 15 de agosto de 2014

Poemas de Yosano Akiko ( 1878-1942)

-El día que las montañas se mueven-

El día que las montañas se mueven ha llegado.
Aunque lo diga, nadie me cree.
Las montañas, que en otro tiempo fueron activas
entre llamas, sólo duermen un rato.
Mas, aunque lo hayáis olvidado,
creedme amigos, que todas las mujeres que
dormían
ya se despiertan y se mueven.

-Viniste al fin-

Viniste al fin, y por eso
dejé ir a las libélulas
que conservaba cautivas
entre mis cinco dedos
este atardecer de otoño.



- De los innumerables escalones-

De los innumerables escalones
que conducen a mi corazón
él subió tan sólo
quizá dos o tres.

- Una noche-

En cada cuarto,
en cada jarrón,
enciende una brillante luz,
arregla amapolas y rosas.
Esto no es consolar
sino castigar, 
porque aquí, una mujer
-olvidada de alabar
y de responder-,
de pronto deseó llorar
por una nimiedad.


- Mis canciones-

Porque mis canciones son breves
la gente cree que atesoré palabras.
Nada he borrado en mis canciones.
No hay nada que pueda agregar.
Distinta de un pez, mi alma se desliza sin agallas.
Yo canto sobre un suspiro.



Imagen: Yosano Akiko ( desconozco su autor o autora)
Traducción: A. Girri.