lunes, 28 de septiembre de 2015

Haiku... o como quieras llamarlo

Imagen: Barbara Zambon

Casi ciega,
la anciana ha visto
dos estrellas fugaces.

( Cristina Carrasco)

viernes, 25 de septiembre de 2015

25 de Septembre de 2015

LLega ayer por la mañana mi chica : "¡ Cari, mira qué buena la programación de tardor del Auditori, hay ballet, ópera, hacen la obra "Sofocos" y tachán tachán....¡ La Plaza del Diamante!"... creo que esto último lo recalcó para que no hiciera mucho caso del ballet, porque a mí me apasiona pero a ella le cura el insomnio. 
Corriendo busco la manera de comprar las entradas para ver a la Colometa y, claro, hay que dar el número de la tarjeta... entonces recuerdo que el año pasado, más o menos, en el banco me hicieron una tarjeta de esas prepago que hasta ahora yacía en el cajón de los olvidos. Busco el pin para ir a cargarla y me encuentro con cuatro posibles y perdidos pins... vamos a cargar la tarjeta y acaba bloqueada porque no es ninguno de esos números.

Esta mañana voy al banco y le cuento la historia al chico de la caja. Me da el pin. Por fortuna me conoce y sabe de mi torpeza con todo lo que tenga que ver con el dinero y los bancos...

Vuelvo a casa y me dispongo ¡ ahora sí! a comprar las entradas. 

Entro en la página. Me piden localizadores y cosas que no sé. Salgo de la página. Vuelvo a entrar. Lo mismo. Vuelvo a salir ya con cierto cabreíllo...mi chica me dice que le dé a un cartelito que pone "finalizar", clico y se abre un mundo donde me piden números de tarjeta, nombres, direcciones de correos, códigos postales...más que comprando unas entradas parece que estoy haciendo un informe para la NASA. Al final, le doy al botón "confirmar". Entonces me sale un cartelito: " no ha seleccionado de qué manera desea recoger sus entradas". Vuelvo a mirar la hoja del interrogatorio ( la de la NASA) y en ningún momento se me pregunta lo que el cartelito dice que no he respondido. Miro otra vez. Nada. Otra. Nada. Deletreo cada palabra. Nada. Salgo de la página ya cuestionándome si ir al teatro o no... pero cuando me pongo cabezota me pongo.
Dudo de si se han cobrado las entradas y se me ocurre ir a la página donde está el plano para elegir las butacas y las que había supuestamente reservado aparecen como "ocupadas", entonces...¿ se han cobrado las entradas? Espero el correo electrónico de confirmación. No llega.
Entre tanto, como. 
Después de comer vuelvo a entrar. Ahora en el plano sale que las butacas están disponibles. Bien, eso quiere decir que no se las han cobrado.
Vuelvo a repetir la operación y después de alguna vuelta de peonza más, ¡compro las entradas!. 
Me llega el correo con ellas en PDF... cuando las abro sale la fotografía de la obra y el número de referencia pero la hora, la fecha y el lugar no se ven...
¡Anda que como luego no me guste la obra...!

( Cristina Carrasco)
Imagen: Agustina Guerrero ( si podéis, id a buscarla, es genial en su Diario de una volátil  y en Mamma mía) .¡ Me río tanto con sus tiras cómicas! y lo mejor es que al leerlas siento que de lo que me río en realidad es de mis propias neuras. 

martes, 22 de septiembre de 2015

No me gusta que los kiwis sepan a medicina


No me gusta que los kiwis sepan a medicina.
No me gusta este dolorcito manso pero constante.
No me gusta que se critique ni se juzgue.
Pero lo que menos me gusta
es levantarme
y que el kiwi sepa a medicina,
que el dolorcito siga en su puesto
y oír a una mujer decir:
" Las mujeres occidentales que se ponen velo
son estúpidas".
Tampoco me gusta sentir que otras le aplauden.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Carol Rossetti.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Los descansos...


Imagen: Erin McGuire

Los descansos...
hacer un alto en el camino
y poner una cruz, un paño blanco,
una media luna
o un cuenco para los espíritus hambrientos
y escribir: " aquí morí por enésima vez".
Después seguir rastreando,
vagabundeando,
descubriendo,
haciendo de las huellas
golosinas de azúcar de caña. 

( Cristina Carrasco)

lunes, 14 de septiembre de 2015

Mi primera novela gráfica


He leído mi primera novela gráfica. No es que antes no hubiera leído cómics, de hecho, sigo a varias ilustradoras cuyos dibujos subo en este blog y también sigo a algunos de sus personajes femeninos creados por ellas, pero nunca había leído una novela gráfica y ME HA ENCANTADO.
La autora se llama Julie Maroh y se titula El azul es un color cálido.  Lo único que voy a contar del argumento ( por si alguien deseara leerla) es que es la historia de amor de dos mujeres jóvenes.
Basada en esta novela se realizó un tiempo después la película titulada La vida de Adèle, que en 2013 llegó a obtener la palma de oro en Cannes.  Cuando vi la película me gustó bastante pero como suele suceder, me ha gustado mucho más la novela, ya que en determinados momentos una historia y otra no tienen nada que ver. 
Si algun@ de vosotr@s la lee le deseo que disfrute tanto como yo. 

( Cristina Carrasco)
Imagen: portada del libro

domingo, 13 de septiembre de 2015

Haiku... o como quieras llamarlo


Tu perfume
se diluye en el aire
con tu recuerdo.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Katia Gridneva

sábado, 5 de septiembre de 2015

LLovía a mares



Llovía a mares,
a ríos,
a cántaros.
LLovía como si no fuera a llover
nunca más
y llorando por dentro
le pregunté al magnolio:
¿Cómo puedes ahogarte
tan sereno?
Me contestó el agua
cayendo en sus ramas
y llovimos juntas.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Daria Petrilli

Haiku... o como quieras llamarlo


Entre el acortar de los días
espero, junto a hojas marchitas,
la luna nueva.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Katia Gridneva

lunes, 31 de agosto de 2015

Haiku... o como quieras llamarlo



¿Me recordarán
estos abetos
cuando no esté mañana?

( Cristina Carrasco)
Imagen: Cristina Carrasco

martes, 25 de agosto de 2015

El viento y la lluvia han tirado las hojas

Imagen: Cristina Carrasco

El viento y la lluvia han tirado las hojas
que la ola de calor volvió amarillas
y camino, cada mañana,
sobre una alfombra de otoño prematuro.
Después, desayunando,
miro el bosque y me asombro de su quietud.
A veces chirría una urraca. A veces grazna una corneja. 
A veces vuela un halcón.
La quietud es mentira. Todo se mueve. 
Hasta el silencio
cuando habla el anciano
y alguien vuela sobre el nido del cuco.
Recuerdo la película
mientras él olvida mi nombre
cada mañana.
(Cristina Carrasco)

miércoles, 19 de agosto de 2015

Dos poemas de Warsan Shire ( poetisa somalí)

No es mi responsabilidad ser hermosa.
No estoy viva para ese propósito.
Mi existencia no gira alrededor de cuán deseable me encuentres.
Me pertenezco profundamente a Mí Misma.
Me siento tan bien a solas que sólo estaré contigo
si eres más dulce que mi soledad.

Imagen: Maud Wagner (1907) , la primera mujer tatuadora. Desconozco
el autor o autora de la fotografía.



PARA LAS MUJERES DIFÍCILES DE AMAR

eres un caballo corriendo en solitario

y él intenta adiestrarte
te compara con una montaña imposible
con una casa en llamas
dice que lo estás cegando
que nunca podría dejarte ir
olvidarte
que no quiere nada salvo a ti
lo mareas, eres inaguantable
cada mujer anterior o posterior a ti
es rociada con tu nombre
tú llenas su boca
sus dientes padecen con el sabor de la memoria
su cuerpo es solo una alargada sombra que busca la tuya
pero tú eres siempre demasiado intensa
aterradora en tu modo de quererlo
desvergonzada y sacrificada
él le dice que ningún hombre puede vivir de acuerdo con el que
vive en tu cabeza
y tú trataste de cambiar, ¿me equivoco?
cerraste tu boca
intentaste ser más suave
más bonita
menos volátil, menos despierta
pero incluso mientras duermes puedes sentirlo
viajando lejos de ti en sus sueños
entonces ¿por qué querías dividir el amor en su cabeza abierta?
una persona no puede ser tu hogar
alguien debería haberte dicho eso
y si él quiere irse
déjalo ir
tú eres estremecedora
extraña y hermosa

algo que no todo el mundo sabe amar


martes, 11 de agosto de 2015

Haiku... o como quieras llamarlo

Me despierto.
Ya graznan las cornejas,
se oye el eco en el bosque.

(Cristina Carrasco)

Imagen : Barbara Jaskiewicz


sábado, 8 de agosto de 2015

Ha llegado la lluvia a la hora de la siesta

Imagen: Iris Scott

Ha llegado la lluvia a la hora de la siesta
cuando tod@s duermen el calor de agosto.
Esa lluvia que pasa un paño húmedo 
por la cara del aire,
la misma que baña la baranda del balcón
donde escribo estas gotas,
la que moja los bichitos hacendosos
que construyen su casa con cañas diminutas,
la que riega las hortensias
que florecerán en primavera. 

( Cristina Carrasco)

miércoles, 5 de agosto de 2015

Sueño

Imagen: Helga Mcleod

Sueño
mientras paso un dedo
por los carámbanos de la tetera
y cuando vuelvo al ahora
encuentro esferitas rojas en el té helado.
Mujer de calor sin lluvia,
hoy, con cuarenta grados,
aprendes el daño
que puede hacer el hielo. 

(Cristina Carrasco)

martes, 21 de julio de 2015

21 de julio de 2015

Como todos los finales de julio, los preparativos del viaje...

Hasta hace diez años  mi vida había girado en torno a Valencia: viví mi  infancia en el mismo barrio, fui a un instituto que estaba a veinte minutos andando de ese mismo barrio, la facultad me alejó de casa todo lo que puede alejar un autobús de ida y vuelta en un mismo día.
 Y mi madre encantada con la cercanía porque siempre hemos sido una familia para la que vivir en el pueblo de al lado es estar demasiado lejos unos de otros.
Pero conocí a mi pareja actual y todo cambió porque es italiana.
Cada año, en navidad y verano vamos a ver a la familia de allí.
Para mí ha supuesto un gran aprendizaje.  Estoy aprendiendo a tener lejos a seres queridos y vivir con la nostalgia de la lejanía. El teléfono, las redes sociales, Skype, todo ello lo suaviza un poco, pero siempre hay alguien lejos. 
Si estoy aquí añoro a los de allí y cuando estoy allí me pregunto qué estará pasando allá.


Entre tanto, estoy aprendiendo un país: Italia.
Con sus complejidades y contradicciones, con su sentido del humor diferente, con su música, sus ritos, sus playas pijas de tumbonas y sombrillas iguales y alineadas que cuestan un potosí según te acercas a la orilla, su topless no prohibido pero no admitido, su italiano, que a veces se me tropieza y ni yo sé lo que estoy diciendo, su moderno clasicismo, su puritanismo sin anuncios de preservativos en la televisión, sus dilemas sobre la letra del himno (cuando le dije a una italiana que el nuestro sólo tiene música y que para compensar, cuando suena, todos decimos nana, nana, nananana..., se echó las manos a la cabeza) sobre quitar o no los crucifijos de las escuelas públicas (hasta gente de izquierdas es contraria a quitarlos alegando que es la tradición). Sus helados deliciosos, su fina pastelería...

En Italia aprendo a ser extranjera, es decir,  a no creer que mi cultura es el centro del mundo.  A tener que explicar quién es Joaquín Sabina, Chavela Vargas, Isabel Pantoja o qué es el gazpacho o las fallas. Me dicen que tengo el acento de Antonio Banderas (aunque él sea de Málaga y yo de Valencia, porque a los italianos, mi italiano y el de él , que sale en la tele de allí anunciando una marca de bollería industrial, les suena igual). Allí tengo que pensar cada palabra que digo, construir cada frase en mi mente para después decirla y, muchas veces, una vez dicha, darme cuenta de  que no he hecho una correcta concordancia del sujeto con el verbo, o que una palabra no se dice como la he pensado. Aquí la mente, para hacerme entender, tiene que trabajar el doble. Y a veces, cuando estoy en grupo y quiero decir algo, después de formar la frase en mi cabeza veo que he tardado tanto que ya han cambiado de conversación. 
Algunos de ellos me pregunta por el flamenco... no saben lo lejana que me siento de este tipo de música. Los toreros... yo soy antitaurina y tengo que explicarlo. Recuerdo un año que nada más bajar del avión mi cuñada me dijo que un torero guapísimo era modelo de Armani... Yo ni me había enterado. Me hablan de Calatrava.... Y pongo una cara fea que muchos no entienden. 

Pero me gusta el contraste.  El ir y venir. La añoranza.  La lejanía y la cercanía. Sumergirme en los vericuetos de un idioma y a través de él descubrir una cultura y encontrar personas que quiero en dos lenguas aunque ello suponga vivir en un continuo encuentro y despedida.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Kostantin Razumov




lunes, 20 de julio de 2015

Haiku... o como quieras llamarlo

Dos ardillas
juegan
esta mañana nublada.

( Cristina Carrasco)



Imagen : Barbara Jaskiewicz 

jueves, 16 de julio de 2015

Tras la puerta de la alacena

Imagen: Natalia Goncharova

Tras la puerta de la alacena
tres hormigas han encontrado
el sustento  de un grano de azúcar.
Podría eliminarlas:
esas invasoras...
Podría justificar su sentencia de muerte:
esas ladronas...
Y hasta podría dar una razón poderosa:
esas reproductoras insaciables...
Pero lo único que hago 
es mirar el encanto de tres seres diminutos
cargados de azúcar.
¿ Quién soy yo para no dejar libre
su camino?
Las ayudo a salir por la ventana
con su dulce regalo. 

( Cristina Carrasco) 

lunes, 13 de julio de 2015

Algunas enseñanzas

Algunas enseñanzas
se toman suspirando
y el aire no alivia
el peso en el pecho.

(Cristina Carrasco)

Imagen: Der Jen