domingo, 6 de septiembre de 2009

Un libro interesante

Hola a todas y a todos. He estado unos días desaparecida porque he tenido un problema con la configuración del ordenador, ahora estoy de nuevo aquí, un poco precariamente conectada ( lo cual quiere decir que en cualquier momento puedo volver a desaparecer).
Me gustaría hablaros de un libro que me han regalado: "Mal de piedras" de Milena Agus, una escritora italiana.
Es una novela de un pasado no tan remoto, en la que una nieta cuenta la sencilla vida de su abuela , una mujer a la que todos los que le rodeaban trataban de loca y ella misma también creía que lo estaba porque le gustaba escribir poemas y era muy sensible y delicada. Esa sensibilidad se somatizaba en forma de cálculos en el riñón, de ahí ese mal de piedras, pero que en un balneario donde va a curarse encuentra un pequeño consuelo en forma de veterano de la segunda guerra mundial.
Es una novela poética y sensible, que recuerda en gran medida a la narración de Mercé Rodoreda, y donde ese mal de piedras acaba siendo el mal de piedras que todos y todas, de una manera u otra llevamos dentro...

" Uno día, mi bisabuela la esperó en el patio con "la zironia", que era un nervio de buey , y comenzó a golpearla hasta llenarle la cabeza de llagas y subirle la fiebre. Había descubierto entre los cotilleos del pueblo que los pretendientes huían porque la abuela les escribía poemas de amor
que hablaban también de cosas sucias y que su hija no sólo se estaba enfangando ella misma, sino a la familia entera. Y continuó golpeándola y golpeándola gritándole: "¡ Demonia!¡ demonia!" y maldiciendo el día en que la habían mandado a la escuela y había aprendido a escribir."
Milena Agus

sábado, 29 de agosto de 2009

TODO ACABA. TODO PASA


Mañana por la mañana partimos para Valencia. Agosto termina y tenemos que volver. Han sido unas bellas vacaciones donde hemos tenido un poco de todo: salidas, diversión, accidentes, calor, lluvia, montaña, familia...he conocido gente encantadora y he reencontrado personas queridas.
Ahora volvemos a casa y allí nos esperan también amigas, amigos , actividades agradables, el proyecto Ventanas, problemillas que resolver y retos que afrontar.
Desde Valencia seguiremos en contacto y os seguiré hablando de mis cosas.
Hasta pronto. Volveremos a encontrarnos en el mismo lugar pero en otra perspectiva y con otro paisaje. Hoy , como todos los días en que acaban las vacaciones, siento un sabor agridulce: aún no me he ido de aquí y ya siento nostalgia de este lugar pero al mismo tiempo tengo ganas de reencontrarme con la gente de Valencia. Mi corazón siempre está dividido.