viernes, 6 de septiembre de 2019

Blanca de nieve

Querida otra hermana:


En mi ignorancia, nunca sentí que nos unieran demasiadas cosas. Tú eras deportista. Para mí hacer deporte consiste en caminar algún rato deteniéndome a cada instante para contemplar una flor, sentir un aroma o poner en orden mis alocados pensamientos.  Te gustaba la nieve. A mí sólo me atrae tras el calor de una ventana. Te colgaste una medalla olímpica. De mí alguien dijo alguna vez que escribía un poco bien. Fuiste una parte del show que debe continuar. Yo, en mi guarida de ermitaña espiritual,  sólo percibía tu vacío. 
Pero un día de verano, subiste una montaña y junto a un pino milenario, abandonaste tu cuerpo. 
Y entonces salieron a buscarte.Y entonces te supe frágil. Vulnerable. Sensible. Humana. Bella.


Te daba miedo el vacío. A mí también, hasta que comprendí que en el vacío cabe todo. 
Lo que me abruma, ¿sabes?,  Es cuando allá en lo alto, la montaña me muestra lo pequeña que soy. Tan pequeña como tú. Como cualquier ser humano. 
No importa que ahora hablen de tu cuerpo y las huellas que el tiempo dejó en él. Lo abandonaste donde querías, junto a los árboles y la tierra, junto al viento y bajo la lluvia. Eso ya es felicidad.
Quizá cuando trascendemos la crisálida de nuestra piel y podemos volar no nos sentimos pequeñas.

Que por sus cálidos senderos, la nieve conduzca hasta ti mi abrazo. 
*****

Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Fred Calleri

sábado, 24 de agosto de 2019

Haiku o como quieras llamarlo


En el solar
donde hay tantas ruinas,
tres mariposas.



(Cris Carrasco García)

Imagen: Ottokim

sábado, 17 de agosto de 2019

Un ave recorre el jardín



Un ave recorre el jardín
y remueve con su pico el vello de la tierra
que es la hierba. 
No sé el nombre de este pajarito extraño
que busca su sustento ignorándome
y extiende las alas para volar hasta el nogal,
se esconde en una rama y ya no puedo verlo
porque es verano. 
En invierno los nogales se desnudan 
y a través de sus brazos se puede ver la luna
como una piedra preciosa
y el vuelo libre de los seres alados.

 Mi mente hoy 
es una manada de elefantes distraídos.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Michelle Murray