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lunes, 9 de septiembre de 2013
Un libro con una visión diferente
¿ Qué pensamos de las monjas católicas? Cuando nos encontramos con una monja católica, ¿ qué ideas nos vienen a la cabeza? .... Pues con todos estos tópicos y muchos más rompe el libro titulado " Monjas" cuya autora es Laia de Ahumada (descendiente de santa Teresa de Jesús). Cada capítulo es una entrevista en la que se aprecia la cosmovisión, la vida y rutina de una monja diferente, la más conocida y joven de todas ellas es Teresa Forcades. Monjas pertenecientes a diferentes órdenes pero que están unidas sobre todo por dos factores importantes: son mujeres y son valientes. La mayoría se enfrentaron a la oposición de sus familias e incluso, a las normas de sus diferentes congregaciones para llevar a cabo su visión y práctica de la vida religiosa y espiritual.
Algunas se dedican a la vida contemplativa, otras trabajan en escuelas o con personas marginadas, sin techo y con problemas de adicciones. Algunas de ellas han sido misioneras. Y otras han optado por la vida de ermitañas. Muchas de ellas abogan por un diálogo interreligioso, por ejemplo, la primera entrevistada, Berta Meneses, además de monja es maestra zen.
Pero, repito, todas ellas tienen los puntos en común de ser mujeres, de ser valientes y de tener el convencimiento de vivir una existencia plena porque sienten que están en el lugar que les corresponde.
A continuación, os dejo un pequeño fragmento de la entrevista realizada a una de ellas, Montserrat Domingo, que es ermitaña:
" ... De las plantas sacas muchas cosas: las semillas se diseminan y crecen en otro lugar, y son bien aceptadas. Un día vi la transformación de una libélula... y ahora me pongo las gafas para poder ver a los pájaros: el petirrojo, el abejaruco, la abubilla. Los niños vienen aquí y me dicen: " ¿ No tienes tele?". No me hace falta:¡ esta ventana es mi tele!
- ¿ Piensas en lo que harás cuando seas mayor?
- No lo pienso. Vivo al día. El futuro ya llegará, no anticipo nada. El lugar donde estás es importante, pero yo no he venido aquí para encontrar mejor a Dios, no he venido porque esté más cerca de Él; lo puedo encontrar en cualquier lugar, entre las personas... la ermita eres tú y, allí donde estás tú, está la ermita".
Título del libro: "Monjas".
Autora: Laia de Ahumada.
Editorial: Fragmenta.
Imagen: Isabel Guerra ( también es monja)
Autora de esta reseña: Cristina Carrasco.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Nos gritamos, nos criticamos
Nos gritamos, nos criticamos,
nos miramos de reojo,
nos insultamos.
Construimos fronteras
con bloques de hielo
y nos convertimos en sin papeles
exiliados de nuestra violencia.
Después llenamos las calles
pidiendo paz
para una guerra lejana.
Rechazamos la guerra,
lo escribimos en pancartas
insultando a los señores de la guerra,
criticando al vecino que no sale,
retirando la palabra al que no nos sigue,
sintiéndonos libres de culpa,
pacifistas.
Como si no hubiera barro
en nuestros zapatos.
(Cristina Carrasco)
Imagen: Desconozco al autor o autora de la fotografía.
nos miramos de reojo,
nos insultamos.
Construimos fronteras
con bloques de hielo
y nos convertimos en sin papeles
exiliados de nuestra violencia.
Después llenamos las calles
pidiendo paz
para una guerra lejana.
Rechazamos la guerra,
lo escribimos en pancartas
insultando a los señores de la guerra,
criticando al vecino que no sale,
retirando la palabra al que no nos sigue,
sintiéndonos libres de culpa,
pacifistas.
Como si no hubiera barro
en nuestros zapatos.
(Cristina Carrasco)
Imagen: Desconozco al autor o autora de la fotografía.
Un poema de Pessoa
18 - Fernando Pessoa
Si yo muriera joven
sin poder publicar libro alguno,
sin ver la cara que tienen mis versos en letra impresa,
pido que, si se quieren molestar por mi causa,
que no se aflijan.
Si así ocurrió, así está bien.
Aunque mis versos no se impriman nunca,
tendrán su propia belleza, si son bellos.
Pero no pueden ser bellos y quedarse sin imprimir,
porque las raíces pueden estar bajo la tierra
pero las flores florecen al aire libre y a la vista.
Tiene que ser así a la fuerza. Nada puede impedirlo.
Si yo muriera muy joven, oigan esto:
nunca fui sino un niño que jugaba.
Fui pagano como el sol y el agua,
de una religión universal que sólo los hombres no poseen.
Fui feliz porque no pedí nada
ni procuré hallar nada,
ni creí que hubiera más explicación
que la de que la palabra explicación no tenga sentido alguno.
No deseé sino estar al sol o bajo la lluvia,
al sol cuando había sol
y bajo la lluvia cuando estaba lloviendo
(y nunca al contrario)
Sentir calor y frío y viento,
y no ir más lejos.
Una vez amé, pensé que me amarían,
No fui amado por la única gran razón:
porque debía serlo.
Me consolé volviendo al sol y a la lluvia,
y sentándome otra vez a la puerta de casa.
Los campos, al fin, no son tan verdes para los que son amados
como para los que no lo son.
Sentir es estar distraído.
Si yo muriera joven
sin poder publicar libro alguno,
sin ver la cara que tienen mis versos en letra impresa,
pido que, si se quieren molestar por mi causa,
que no se aflijan.
Si así ocurrió, así está bien.
Aunque mis versos no se impriman nunca,
tendrán su propia belleza, si son bellos.
Pero no pueden ser bellos y quedarse sin imprimir,
porque las raíces pueden estar bajo la tierra
pero las flores florecen al aire libre y a la vista.
Tiene que ser así a la fuerza. Nada puede impedirlo.
Si yo muriera muy joven, oigan esto:
nunca fui sino un niño que jugaba.
Fui pagano como el sol y el agua,
de una religión universal que sólo los hombres no poseen.
Fui feliz porque no pedí nada
ni procuré hallar nada,
ni creí que hubiera más explicación
que la de que la palabra explicación no tenga sentido alguno.
No deseé sino estar al sol o bajo la lluvia,
al sol cuando había sol
y bajo la lluvia cuando estaba lloviendo
(y nunca al contrario)
Sentir calor y frío y viento,
y no ir más lejos.
Una vez amé, pensé que me amarían,
No fui amado por la única gran razón:
porque debía serlo.
Me consolé volviendo al sol y a la lluvia,
y sentándome otra vez a la puerta de casa.
Los campos, al fin, no son tan verdes para los que son amados
como para los que no lo son.
Sentir es estar distraído.
lunes, 2 de septiembre de 2013
¿Cuándo vuelves?
¿Cuándo vuelves?
Te espero...
Cuando vuelvas...
Me acuerdo de ti...
Tengo que contarte...
Hablaremos
cuando vuelvas...
Dejar un corazón
esperando
y marchar con el otro
hacia tu encuentro
sabiéndome con la fortuna
de tener dos latidos:
el mío en el lado izquierdo,
el tuyo cuando te abrazo.
(Cristina Carrasco)
Imagen : Mercedes García Bravo
Te espero...
Cuando vuelvas...
Me acuerdo de ti...
Tengo que contarte...
Hablaremos
cuando vuelvas...
Dejar un corazón
esperando
y marchar con el otro
hacia tu encuentro
sabiéndome con la fortuna
de tener dos latidos:
el mío en el lado izquierdo,
el tuyo cuando te abrazo.
(Cristina Carrasco)
Imagen : Mercedes García Bravo
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