lunes, 27 de enero de 2014

Los ángeles se enamoran

Los ángeles se enamoran
de los corazones humanos
cuando los ven latir
como amapolas tiernas,
hacia la luz.

(Cristina Carrasco)
Imagen: Desconozco su autor o autora.

domingo, 26 de enero de 2014

Hemos llorado y hemos reído



Hemos llorado y hemos reído,
hemos oído " Paraules d´amor...
no en sabíem més, teniem quinze anys",
y nos hemos enamorado por primera vez,
y la segunda, fue como la primera,
y la tercera fue como la primera,
y ahora, cuando escuchamos " Paraules d`amor"
lloramos por dentro... sonriendo.

(Cristina carrasco)
Imagen: Erika Kuhn.

martes, 21 de enero de 2014

Carta que habla de vientos


Hola:
Hoy el cielo está repleto de nubes rojizas, sobretodo por el este, donde está el mar. Se mezclan con el sol saliente y forman una combinación  de terciopelos que al contacto del rojo con el amarillo se vuelven rosados.. El cielo tiene estos colores porque hace viento ( lo llaman Cierzo o Tramontana a este viento del norte, muy frío - no te rías- hace frío de verdad).
¿Qué quieres que te cuente? Te puedo hablar del mar, del sol, de la luz, del viento, de las hojas de los árboles...Porque hoy es un día que "se deja ver", un día para detenerlo todo, asomarse al ritmo de la ventana y dar las gracias por los colores y la vida. 
Sé que más allá de todo ésto el mundo se desangra. Ayer repartí cuatro naranjas: dos al chico que pide limosna en la puerta del supermercado y otras dos a la chica que se pone a su lado. Sin orgullo, como debemos hacerlo. Dando las gracias y dedicando el mérito. Pero cuatro naranjas son muy poco. Más bien nada. También di un euro al hombre que alegra la avenida tocando el saxofón. Como un flautista de Hamelin en versión saxofón. Siempre le echo las monedas en la funda abierta del instrumento, que así, de par en par, parece un cuerpo abierto en canal, una mujer desnuda mostrando toda su intimidad.
Pero cuatro naranjas y una moneda es muy poco.... más bien nada. 
 Aún así, el cielo me manda sus colores y las gaviotas siguen pasando por mi ventana. Me los manda a mí y al mundo entero. A todos los seres.
Disculpa esta carta tan larga y tal vez, extraña... como las novelas de Murakami que me recomendaste: " Es un escritor extraño este Murakami, te gustará", me dijiste. Y sí, me gusta mucho: surrealista y onírico, poético, triste, solitario, bello". ¡ Cuantos adjetivos! ahora no están de moda ¿sabes?
Debo irme.  El cielo está volviendo a ser azul al tiempo que el rosa se diluye. Tres gaviotas vuelan en dirección al mar y el viento está amainando. Los árboles bailan una danza mucho más tranquila que aquella que bailaban cuando comencé a escribirte.
Siento a lo lejos un leve rumor de saxofón y me imagino su funda abierta en canal y  salpicada de monedas.
Ha sido grato dejarlo todo para contarte el cielo y mirarnos en el espejo de las letras. 

(Cristina Carrasco)
Imagen: Anka Zuravleva

martes, 14 de enero de 2014

Tantas veces me sorprendo



 Tantas veces me sorprendo
 esperando de ti  una palabra...
Y entonces recuerdo que te fuiste
 a descansar batallas y agujas,
a gozar lo aprendido en esta vida,
 y que volverás
en el tiempo de tu nieve cálida,
con la sonrisa mudada,
con la piel suave de los niños.

Cristina Carrasco
Fotografía: Natalia Deprina