viernes, 6 de junio de 2014

Tienes el secreto

Imagen: Cristina Carrasco


Tienes el secreto
del dulce tintineo
de las cerezas.

(Cristina Carrasco)

jueves, 5 de junio de 2014

Un poema de Beatrice Borgia


No me vengas con cuentos
de príncipes encantados
ni reinos con sabor a chicle.

Al final del día
pedirás una cerveza fría
antes del partido de la Champions
mientras esperas que la cena
(como por arte de magia)
aparezca en tus rodillas.

No me digas que seré la reina
a lomos de tu corcel blanco.

Cenicienta trabaja en el puerto de diez a seis
Blancanieves empeñó su corona para llegar a fin de mes
a Pocahontas se le cayeron las trenzas tras el cuarto parto
y Tiana fue diagnosticada con trastorno obsesivo compulsivo
tras besar al sapo quinientos veintiuno.

Así que cierra el pico.

Sólo quiero que bloquees el ascensor
antes de llegar al quinto piso
me empales sin armadura
y me saques los colores.

(Los tres, a ser posible)

Imagen: Beatrice Borgia

lunes, 2 de junio de 2014

Te mando una foto de la playa de los acantilados



Te mando una foto de la playa de los acantilados.
Te mando un dibujo que quiere ser yo navegando
en una barca de remos hacia alguna orilla,
te mando mi botella para los mensajes de socorro.
Lo anudo todo a un globo con latido y le deseo suerte.
Envío.

 En el silencio
comienzo a bailar con mi diario.


(Cristina Carrasco)
Imagen: Fred Calleri

sábado, 31 de mayo de 2014

Un poema de Martha Rivera Garrido



No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe... No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca.
No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar ; una mujer segura de sí misma. No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne ; y mucho menos de una que ame la poesía (esas son las más peligrosas), o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música. No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y vertigue un inmenso horror por las injusticias. Una a la que le gusten los juegos de fútbol o de pelota y no le guste para nada ver televisión.
Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo. No te enamores de una mujer intensa, lúdica y lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, JAMÁS se regresa.

( Fragmento de Los amantes de Inbox).
Imagen: Alma Domínguez