lunes, 11 de agosto de 2014

La lluvia se llevó


La lluvia se llevó
la tristeza de las fotografías.
Después
me di una ducha,
que también es agua.

Y mueve molinos
con el viento.

(Cristina Carrasco)
Imagen: Lisete Alcalde


martes, 22 de julio de 2014

Haikus por Palestina

En Palestina
el blanco de los pañuelos
ahora es rojo.

Los niños chicos
en la escuela del odio
quieren ser bomba.

Hoy las cometas
por encima del muro
no ven tu casa. (*)

Miro a Israel:
veo una víctima
de la ignorancia.



Mis labios hacen
plegarias para ti.
¡Tan poca cosa!



(*) Este haiku me lo ha inspirado una anécdota que le oí contar a Ismaes Serrano:
él estaba en Gaza y veía que un hombre se ponía muchas veces a volar su cometa
muy cerca del muro. Él le preguntó por qué siempre la volaba en el mismo lugar
y el hombre le respondió:
- Porque un poco más allá del muro está mi casa. Y cuando elevo la cometa, pienso que ella está viendo mi hogar. 

Haikai compuestos por Cristina Carrasco.
Imagen: Desconozco su autor o autora. 


lunes, 21 de julio de 2014

Haikus

I
Son tus labios
alas de mariposa
en mi mejilla.

(Cristina Carrasco)



II
Entre los pinos
canta una cigarra,
tardes de julio.

(Cristina Carrasco)
Imagen y traducción al japonés: ShiroDani.



viernes, 18 de julio de 2014

Un poema de Thich Nhat Hanh



Un poema de Thich Nhat Hanh. Él lo escribió durante la guerra de Vietnam, pero, por desgracia, podemos aplicarlo a todas las guerras actuales entre países y a todas las guerras entre familias.... 


Cuando ocurren cosas como la de los Palestinos y los israelíes, como las de Siria, la de Tíbet, como.... tantos otros conflictos menos mediáticos, intento sentir compasión hacia la ignorancia espiritual que produce tanto sufrimiento hacia nosotr@s y hacia l@s demás. Entonces, Thich Nhat Hanh y otros maestros y maestras espirituales acuden en mi ayuda.

No sentir odio, sólo compasión.

RECOMENDACIÓN

Prométeme,
prométeme hoy mismo,
prométeme ahora,
cuando el sol está sobre nuestras cabezas
exactamente en el cénit,
prométeme:

Aun cuando te golpeen
con una montaña de odio y violencia,
aun cuando te pisoteen y te aplasten
como a un gusano,
aun cuando te desmiembren y destripen,
recuerda, hermano,
recuerda: el ser humano no es nuestro enemigo.

Lo único digno de ti es la compasión,
invencible, ilimitada, incondicional.
El odio nunca te dejará enfrentar
al animal salvaje que hay en el hombre.

Un día, cuando te enfrentes solo a este animal salvaje,
con tu valor intacto, tus ojos llenos de bondad,
tranquilos,
(aun cuando nadie pueda verlos),
de tu sonrisa
se abrirá una flor.
Y aquellos que te aman
te verán
atravesar diez mil mundos de nacimientos y muertes.

Solo de nuevo,
caminaré con la cabeza inclinada,
sabiendo que el amor se ha hecho eterno.
Sobre el camino largo y rudo,
continuarán brillando
el sol y la luna.


Thich Nhat Hanh

Imagen: desconozco  su autor o autora.