martes, 6 de julio de 2021

Me dijo que el otoño crepita como la porcelana



Me dijo que el otoño crepita como la porcelana

y que el verano sabe a melocotón y agua.

El silencio también me contó

que una abubilla no inunda el arrozal,

que el té sueña con ser río de montaña

y si al eco le dices hola

nunca te responde adiós. 



(Cris Carrasco García)

Imagen: Fred Calleri



lunes, 21 de junio de 2021

Volviendo

 


Querida Hermana:

Estos tiempos me han llevado lejos de ti, de la literatura, de Jane Austen, de mi diario... 

Tiempos convulsos, un tanto ácidos y grandes maestros de paciencia. 

Pero estoy volviendo. Sé que no estabas preocupada porque sabes que siempre vuelvo a ti, a la escritura, al jazmín, al té, a las buganvillas, al bosque y a tantos rincones solitarios que compartimos.

Ahora que vamos volviendo a la "normalidad" he descubierto algo: durante el confinamiento he perdido habilidades sociales que no tengo interés en recuperar. 

Y mientras tanto, ha llegado el verano y con toda su luz y sus días largos. También sus ventanas abiertas y los ruidos que entran sin piedad y cada vez me molestan más. 

Un gran hallazgo de estos tiempos fue este haiku de Issa: 

Donde hay personas, 

siempre hay moscas

y Budas también. 

Se ha convertido en mi haiku favorito, el que me equilibra y me trae a casa. 

Y ya me voy pero sabes que esta vez volveré pronto. 

Tan pronto como pueda. 

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Desconozco su autor/a

              Extraída de Pinterest

sábado, 24 de abril de 2021

La amiga ebria de adolescencia

 


La amiga ebria de adolescencia. La maestra humana que me duele. El deseo de cueva y que me ignoren. El tiempo que pasa rápido pero no pasa. Lo que quiero escribir y no escribo. Lo que digo y queda en el aire. Las palabras que coso al papel para no olvidar y olvido. El vacío. El hueco. El bache. La nada espiritual. La búsqueda. El hallazgo. El no saber. La ignorancia. La luz. La montaña que no sé subir. La maestra que no anduvo el camino pero está... ¿Está? Mis lágrimas que no hacen lluvia. La lluvia que inunda la mar. La profundidad. La anestesia del té. Las minas de sal dentro de mí. Los que hablan mi lengua pero no entiendo. Los que no hablan mi lengua pero entiendo. La falta de amor y el amor desbordado. La soledad escribiendo poemas. No quiero que nadie los lea pero los digo en voz alta. 

(Cris Carrasco García)

Imagen: Amy Judd

sábado, 10 de abril de 2021

Creceremos como la hierba



Querida hermana:

Hoy tocaba enviarte un poema que quizá hablara de días grises y lluvia. Los días grises y lluviosos que estamos teniendo, pero el poema se ha marchado de vacaciones y te escribo con la prosa de unos dedos helados embutidos en mitones rojos. 

Conviven dentro de mí un carrusel de emociones que a veces me dejan tan agotada que debo detenerme, tomar un té y mirar las nubes que me sonríen a través de la ventana. 

El otro día alguien me contagió su enfado y como no sabía qué hacer con él, llamé a un amigo que me dijo algo muy valioso: " No dejes que tu tendencia natural a la empatía te lleve a infectarte de las emociones perturbadoras de l@s otr@s. Cuídate". 

Y tenía razón. Pero no he sido consciente hasta ahora de que me ocurría eso. 

Ya ves, querida hermana,  vamos lidiando también con la lluvia interior que, seguro, nos hará crecer como a la hierba. 

Como regalo, las calas del patio de abajo están abiertas, blancas, frondosas, bellísimas. 

Y como regalo, te dejo este poema de San Juan de la Cruz hecho canción: La noche oscura del alma: The dark night of the soul,  cantado por Loreena Mckennitt

Para ti y para todas las noches oscuras del alma que caminan hacia el amanecer. 

¿Ves? Al final te he enviado un poema... 

Que su dulzura lleve hasta ti mi abrazo


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Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Johnny Palacios Hidalgo