Hola a todas y a todos. Esta mañana hemos desayunado exquisitamente en la ciudad más grande de los alrededores (Pordenone) , en una pastelería que se llama Peratoner. Podéis ver lo bonita que es. 
Si vais al Peratoner no olvidéis pedir estos brioches rellenos de crema. Son los mejores que he probado en mi vida ( aunque hoy sólo me he comido uno ¿eh? ) Bárbara ha desayunado el otro.

En esta ciudad se ven muchas tiendas muy coquetas y bonitas como esta bombonería, que como reclamo tiene esta bici roja en la acera.
Y esta floristería.

Se nota que Pordenone es una ciudad de provincias, pero tiene un toque coqueto y muy elegante. La gente que nos ha atendido en los negocios y en el café lo ha hecho con una amabilidad y una delicadeza exquisitas. Se respira un ambiente tranquilo, donde las bicicletas son las protagonistas . Hasta mujeres de una cierta edad van en ellas. Asombra la limpieza de las calles y la atención que dedican sus habitantes a cuidar la elegancia de los pequeños detalles.
Esta es la plaza del mercado, aunque también hay paradas en las calles adyacentes. Los mercados en esta parte de Italia no tienen nada que ver con los de España: las paradas parecen pequeñas tiendas donde te atienden con mucha delicadeza , los vendedores no gritan aquello de
No hemos encontrado ningún yanky digno de ser fotografiado ( y tampoco no digno, porque no hemos visto ninguno), pero sí hemos visto la constancia de que existen : este coche del ejército.
Por la tarde, para digerir la extraordinaria comida made in Italy, hemos dado un paseo por el bosque de Ligont, que es uno de los muchos bosques que rodean el pueblo. Se llega a él cruzando un río ahora seco que se llama Artugna.
Estas amigas nos las hemos encontrado por el camino, al igual que el perrito que las mira. Éste último nos ha visto salir de casa, ha venido detrás y no se ha separado de nosotras en todo el camino. Visto lo que le han gustado las vacas pensamos que su vocación frustrada es la de torero... o quizá en lugar de perro quiere ser toro...
Para los y las que estéis pasando calor, esta foto puede resultar refrescante. 

No se aprecia bien, pero ya había grandes nubarrones en el horizonte...



Esta es la casa donde está el departamento de informática, nosotras, mis suegros, que viven en la planta baja, mis cuñados y las niñas que viven en el primer piso y Péritas, del que os hablaré más abajo. No es bonita, es un paraíso, porque tiene, además de lo que véis, el huerto y el jardín de aquí abajo:
Por aquí doy vueltas y vueltas para intentar quemar todas esas comidas exquisitas que nos hace el papá de Baba. Al fondo del jardín-huerto hay una montaña donde una mañana de domingo, el verano pasado vi un cervatillo durante unos segundos.
Aquí es donde nos comemos esas cosas tan suculentas que nos cocina Silvestro. Pronto veréis una foto con las sillas llenas...
Éste es Péritas poniéndose guapo para la foto
Eccolo.