sábado, 1 de febrero de 2014

Para Angie Simonis - In memoriam-

"... Más tarde se cansó de tanto discurso teórico y atacó la poesía de Gioconda Belli, de Alfonsina Storni, de Nancy Morejón e incluso de Gloria Fuertes. Todas ellas le ayudaron a descubrir su esencia de mujer más oculta, la sexualidad gozosa de Gioconda, la rabia desolada de Alfonsina, el orgullo de estirpe de Nancy, la capacidad de reírse de sí misma y del mundo con provecho de Gloria. No las leyó con ese temor reverencial y ese complejo de inferioridad con el que había leído a Juan Ramón Jiménez o a Rubén Darío, o a Keats, demasiado grandes, demasiado importantes, demasiado lejanos en sus torres de marfil de hombres. Las leyó como quien lee los versos de una amiga, no le estaban enseñando nada, no la abrumaban con ejercicios estilísticos y simbolismos desaforados, sólo compartían con ella su dolor, su incomprensión ante la falta de diálogo con los hombres, su volubilidad de mujeres, su dispersión y su fiera fe en el amor y en la paz..."

Angie Simonis.

Muchas gracias, Angie, por tus enseñanzas y tu ejemplo.

jueves, 30 de enero de 2014

Te doy...




"He observado una extraña idea de amor que mucha gente parece tener: ellos ven al amor como una especie de regalo que debe ser recíproco. Alguien dice "te amo", y si la otra persona no responde con "te amo también", la primera persona se siente defraudada. 
El amor no siempre debe tener reciprocidad. Podemos simplemente amar. Si el amor no vuelve a ti sigue siendo amor que has dado y que sientes. No siempre tenemos que buscar obtener algo a cambio por lo que damos.”

Su Santidad 17º Gyalwang Karmapa, Ogyen Trinley  Dorje.
Imagen: Desconozco su autor o autora.

lunes, 27 de enero de 2014

Los ángeles se enamoran

Los ángeles se enamoran
de los corazones humanos
cuando los ven latir
como amapolas tiernas,
hacia la luz.

(Cristina Carrasco)
Imagen: Desconozco su autor o autora.

domingo, 26 de enero de 2014

Hemos llorado y hemos reído



Hemos llorado y hemos reído,
hemos oído " Paraules d´amor...
no en sabíem més, teniem quinze anys",
y nos hemos enamorado por primera vez,
y la segunda, fue como la primera,
y la tercera fue como la primera,
y ahora, cuando escuchamos " Paraules d`amor"
lloramos por dentro... sonriendo.

(Cristina carrasco)
Imagen: Erika Kuhn.

martes, 21 de enero de 2014

Carta que habla de vientos


Hola:
Hoy el cielo está repleto de nubes rojizas, sobretodo por el este, donde está el mar. Se mezclan con el sol saliente y forman una combinación  de terciopelos que al contacto del rojo con el amarillo se vuelven rosados.. El cielo tiene estos colores porque hace viento ( lo llaman Cierzo o Tramontana a este viento del norte, muy frío - no te rías- hace frío de verdad).
¿Qué quieres que te cuente? Te puedo hablar del mar, del sol, de la luz, del viento, de las hojas de los árboles...Porque hoy es un día que "se deja ver", un día para detenerlo todo, asomarse al ritmo de la ventana y dar las gracias por los colores y la vida. 
Sé que más allá de todo ésto el mundo se desangra. Ayer repartí cuatro naranjas: dos al chico que pide limosna en la puerta del supermercado y otras dos a la chica que se pone a su lado. Sin orgullo, como debemos hacerlo. Dando las gracias y dedicando el mérito. Pero cuatro naranjas son muy poco. Más bien nada. También di un euro al hombre que alegra la avenida tocando el saxofón. Como un flautista de Hamelin en versión saxofón. Siempre le echo las monedas en la funda abierta del instrumento, que así, de par en par, parece un cuerpo abierto en canal, una mujer desnuda mostrando toda su intimidad.
Pero cuatro naranjas y una moneda es muy poco.... más bien nada. 
 Aún así, el cielo me manda sus colores y las gaviotas siguen pasando por mi ventana. Me los manda a mí y al mundo entero. A todos los seres.
Disculpa esta carta tan larga y tal vez, extraña... como las novelas de Murakami que me recomendaste: " Es un escritor extraño este Murakami, te gustará", me dijiste. Y sí, me gusta mucho: surrealista y onírico, poético, triste, solitario, bello". ¡ Cuantos adjetivos! ahora no están de moda ¿sabes?
Debo irme.  El cielo está volviendo a ser azul al tiempo que el rosa se diluye. Tres gaviotas vuelan en dirección al mar y el viento está amainando. Los árboles bailan una danza mucho más tranquila que aquella que bailaban cuando comencé a escribirte.
Siento a lo lejos un leve rumor de saxofón y me imagino su funda abierta en canal y  salpicada de monedas.
Ha sido grato dejarlo todo para contarte el cielo y mirarnos en el espejo de las letras. 

(Cristina Carrasco)
Imagen: Anka Zuravleva