A veces hablo de:
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poemas sin pintalabios
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Caminando la plenipausia
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Tanka o como quieras llamarlo
Soy neurodivergente
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Haijines Japonesas ( mujeres japonesas que escriben haiku)
Un año de película OF
lunes, 4 de julio de 2011
LADY POLOLOS VIOLETA
Desde hace unos días pertenezco a un club muy especial: EL CLUB DE LOS POLOLOS. Y soy Lady Pololos Violeta. La idea fue de Wendy, que habita en el blog lunaticaluz.blogspot.com.
Como miembra del club, tengo mi carné de baile, en el cual estoy dispuesta a escribir el nombre de tod@s aquell@s que deseen bailar conmigo un vals, una mazurca, una polca y ¿ por qué no? un tango. El rock and roll creo que es demasiado moderno y se me enredarían las enaguas, claro que con el tango también se me pueden enredar, pero ya me apañaré. Por ahora mi carné está vacío pero espero llenarlo muy pronto porque no me gustaría ser la típica lady destinada a quedarse en un rincón hasta que ya casi acabado el baile alguien se apiada de ella y la saca a bailar el último vals, uf, qué rollo ésto de esperar a que alguien te pida un baile. En ese aspecto los tiempos modernos están mejor porque no tienes que pasarte la vida esperando a que llegue tu caballero ( o caballera). Aunque no tienen el romanticismo de los pololos y las enaguas.
La mías son preciosas ( las enaguas, me refiero) con muchas lorzas, algunos encajes de Bruselas y unos lazos de color azul que a veces se desatan y asoman indiscretamente por el borde de la falda.
En los ratos libres me dedico a tomar el té con las amigas, bordar, escribir y leer a Jane Austen, una chica con un poco de sentido y bastante sensibilidad. ¡ Ah! a veces también paseo por la playa y entonces me quito los pololos y las enaguas, que hace demasiado calor , y luzco un precioso bikini de color blanco, pero éste es nuestro secreto. Por favor, no se lo digáis a nadie. Bueno, creo que con estos pequeños actos subversivos en lugar de parecer una lady parezco más una Scarlet O´hara ... A Dios pongo por testigo...Que Reth Butler no copará todo mi carné de baile porque acabo de reservarme para mí misma tres valses y dos polcas. Los tiempos cambian.
miércoles, 29 de junio de 2011
VAMOS DE BODA
Quise reducirte y esconder tu sombra en el doblez de una orilla,
olvidarte atolondrando nidos de golondrinas infantiles,
atar tu tiempo al pasado finito,
pero todos los caminos se nutrían de tu árbol
descubriendo que mis huellas se escriben con tu nombre.
Autora : Cristina Carrasco.
Para Rosa y Silvia, por los abrazos.
miércoles, 15 de junio de 2011
RECORDANDO. HACIENDO PRESENTE
“ … De una tiernísima tristeza,
tan desvalido, tan dulce…
él era el único que no se quería”
Joaquín Sabina
Para Enrique Urquijo
Si aquella madrugada yo hubiera sido viento
te habría arrullado con algodón, te habría dicho bajito:
“ Déjame… estar contigo,
perseguir sueños rotos
y coserlos con el hilo de tus ojos.
Déjame…acompañarte al lugar donde tus letras
crecían en mi pupitre”.
Y sabiéndote seguro
habría vuelto al portal extraviado
de aquel barrio de Madrid
inventando remolinos con pétalos de flores.
Pero aquella madrugada no fui viento
y hoy me queda la añoranza de su suerte:
Sólo él escuchó la última palabra de un poeta.
Autora: Cristina Carrasco
Este poema se publicará en el poemario " Recetario para una laminera" y como ya habéis visto, está dedicado a él, que seguro habita los sueños del Parnaso, que me cubrió de poesía en la adolescencia y me acercó a la música en medio de una movida que revolucionaba Madrid, en una época que invitaba a abrir los ojos a nuevas experiencias. Siempre contigo, Enrique. Siempre aquí. Donde tú estés.
domingo, 12 de junio de 2011
UTILIZADA
Seguro que no ha sido su intención. Quizá el fin, que era llenar el local, les cegó y no percibieron que quizá alquien podría sentirse dolido. En este caso, dolida.
Me presenté a un concurso literario aquí en mi pueblo y ayer era el fallo del jurado. Anunciado a bombo y platillo por todas partes porque era el XX aniversario de la asociación que lo convocaba, los organizadores dejaron bien claro en distintos medios de comunicación que para celebrarlo querían llenar el Auditori.
He de decir que cuando me presento a un concurso acato cualquier decisión del jurado. Cualquiera. Porque mi sentimiento de hoy no viene dado por no haber sido la vencedora. Mi sentimiento viene dado porque durante toda la semana pasada estuve recibiendo correos electrónicos, correos ordinarios y llamadas telefónicas pidiéndo que confirmara mi asistencia y el número de personas que me acompañarían. En el reverso de la carta que me mandaron ponía : " Sólo puedes recoger tu premio si asistes a la gala".
Asi que asistí.
Y percibí que tanto acordarse de mí la semana pasada escondía la única intención de llenar el Auditori.
Si en lugar de todos estos rodeos me hubieran llamado y me hubieran dicho : " No estás premiada pero nos gustaría que acudieras a la gala porque queremos llenar el Auditori ya que toda la recaudación es para el banco de alimentos municipal", yo hubiera ido encantada e incluso hubiera asistido con algunas personas más.
Pero siento que jugaron al despiste para conseguir su objetivo. Me siento dolida. Me siento utilizada.
Me presenté a un concurso literario aquí en mi pueblo y ayer era el fallo del jurado. Anunciado a bombo y platillo por todas partes porque era el XX aniversario de la asociación que lo convocaba, los organizadores dejaron bien claro en distintos medios de comunicación que para celebrarlo querían llenar el Auditori.
He de decir que cuando me presento a un concurso acato cualquier decisión del jurado. Cualquiera. Porque mi sentimiento de hoy no viene dado por no haber sido la vencedora. Mi sentimiento viene dado porque durante toda la semana pasada estuve recibiendo correos electrónicos, correos ordinarios y llamadas telefónicas pidiéndo que confirmara mi asistencia y el número de personas que me acompañarían. En el reverso de la carta que me mandaron ponía : " Sólo puedes recoger tu premio si asistes a la gala".
Asi que asistí.
Y percibí que tanto acordarse de mí la semana pasada escondía la única intención de llenar el Auditori.
Si en lugar de todos estos rodeos me hubieran llamado y me hubieran dicho : " No estás premiada pero nos gustaría que acudieras a la gala porque queremos llenar el Auditori ya que toda la recaudación es para el banco de alimentos municipal", yo hubiera ido encantada e incluso hubiera asistido con algunas personas más.
Pero siento que jugaron al despiste para conseguir su objetivo. Me siento dolida. Me siento utilizada.
martes, 7 de junio de 2011
LA CESTA DE MIMBRE
Érase una vez una cesta de mimbre. Le gustaba ser cesta, aunque su dueña , sobre todo cuando iba a la frutería, la llenaba demasiado y ella, en señal de protesta, le hacía una marca roja en el brazo. Pero le gustaba ser cesta y que su dueña la paseara de aquí para allá cargada con muchos objetos variados. Cuando más le gustaba ejercer de cesta era cuando en su interior ponían un platito con una porción de tarta que su jefa solía hacer. Entonces iban a casa de la familia, donde había niñ@s y Sofía a veces, la cogía y jugaba con ella.
Pero había algo que no le gustaba y no entendía: cuando salía a trabajar TODO EL MUNDO LA MIRABA. Y ella, una cesta tímida por naturaleza, se moría de vergüenza. ¿ Por qué la miraba la gente?. Y encima, tenía que soportar algunos comentarios dirigidos a su dueña un tanto... burlescos: " Mira, esta señora hace como las antiguas, se trae la cesta de casa", "" Si no dejas de llorar te meto dentro de la cesta que lleva esa señora" , y el comentario más simplón y menos imaginativo de todos: " Pareces Caperucita Roja"...
Al principio, la cesta de mimbre tuvo miedo que su dueña la arrinconara y comenzara a utilizar esas bolsas insulsas que venden en Mercadona y que lleva todo el mundo como si fuera un uniforme, pero pronto se dio cuenta que su jefa es una persona tímida, pero también decidida y cabezota, y por lo tanto no iba a claudicar tan fácilmente.
Cuando se dio cuenta de esta verdad, la cesta se sintió feliz y orgullosa de su dueña y todavía se sintió más INDIGNADA con esa panda de provincian@s con l@s que tenía que lidiar cada vez que hacía su trabajo.
Así que la cesta de mimbre ha decidido, como buena indignada, acampar en el comedor de la casa de su dueña con dos pancartas muy grandes en las que se puede leer : LA CESTA DE CAPERUCITA ERA MI PRIMA, NO YO" , y "¿ POR QUÉ OS ESTORBA MI ROMANTICISMO? "
Pero había algo que no le gustaba y no entendía: cuando salía a trabajar TODO EL MUNDO LA MIRABA. Y ella, una cesta tímida por naturaleza, se moría de vergüenza. ¿ Por qué la miraba la gente?. Y encima, tenía que soportar algunos comentarios dirigidos a su dueña un tanto... burlescos: " Mira, esta señora hace como las antiguas, se trae la cesta de casa", "" Si no dejas de llorar te meto dentro de la cesta que lleva esa señora" , y el comentario más simplón y menos imaginativo de todos: " Pareces Caperucita Roja"...
Al principio, la cesta de mimbre tuvo miedo que su dueña la arrinconara y comenzara a utilizar esas bolsas insulsas que venden en Mercadona y que lleva todo el mundo como si fuera un uniforme, pero pronto se dio cuenta que su jefa es una persona tímida, pero también decidida y cabezota, y por lo tanto no iba a claudicar tan fácilmente.
Cuando se dio cuenta de esta verdad, la cesta se sintió feliz y orgullosa de su dueña y todavía se sintió más INDIGNADA con esa panda de provincian@s con l@s que tenía que lidiar cada vez que hacía su trabajo.
Así que la cesta de mimbre ha decidido, como buena indignada, acampar en el comedor de la casa de su dueña con dos pancartas muy grandes en las que se puede leer : LA CESTA DE CAPERUCITA ERA MI PRIMA, NO YO" , y "¿ POR QUÉ OS ESTORBA MI ROMANTICISMO? "
domingo, 29 de mayo de 2011
CARACOLES.... UNA HISTORIA REAL
Y me sucede a mí. Por alguna razón a mi barrio lo llaman "de los caracoles" , porque cuando llueve las aceras rebosan de estos nómadas animalitos. Al lado de mi casa hay un descampado donde todas las primaveras, sobreviviendo a la basura y el desperdicio, nacen amapolas, margaritas y por lo visto también es un paraíso para los caracoles, que cuando llueve no sólo sacan sus cuernos al sol, sino que salen a pasear pensando que todo el monte es orégano, o que el mundo es un descampado alfombrado de hierba, que al fin y al cabo viene a ser lo mismo, al menos para ell@s.
Así que cuando salgo de casa no puedo evitar encontrarme una manada de caracoles que han perdido el GPS y caminan sin rumbo por el borde de la acera e incluso algunos, los más osados o despistados, vete tú a saber, hasta se arrastran por el centro de la calle con el consiguiente peligro que ello conlleva para sus vidas. ¿ Y qué hago yo? Pues intentar recogerlos uno a uno y devolverlos a su paradisíaco descampado porque no puedo soportar la idea de verlos aplastados y estrujados en plena calle. No señor.
Pero ésto comienza a ser un problema porque ¡son tantos! que cada día, cuando salgo de casa empleo al menos un cuarto de hora si no más en devolver los caracoles a su lugar seguro, de tal manera que yo, casi siempre puntual como un reloj suizo, he comenzado a llegar tarde a los sitios. Y algo peor, mientras los recojo y les voy riñendo uno a uno ¡ mira que eres tonto! ¿ pero tú qué te piensas que hay fuera del descampado? ... tengo que estar pensando en la escusa que pondré para justificar mi retraso, porque claro, una ya tiene cierta fama de excéntrica, pero ir diciendo que estabas ejerciendo de salvavidas caracolil ... todavía no estoy preparada para ver la cara que puede poner la gente.
El otro día fue peor porque salí de casa dispuesta a mi caminata diaria con mi atuendo de caminata diaria, esto es, con una minifalda bastante minifalda de color naranja ¡ y los caracoles invadiendo la acera y la calzada! así que me puse a recogerlos uno a uno cuando a mis espaldas oigo a mi vecina llamar a su hijo y a los pocos segundos decir: " Cristina, que le estás enseñando las braguitas al niño"...
Así que cuando salgo de casa no puedo evitar encontrarme una manada de caracoles que han perdido el GPS y caminan sin rumbo por el borde de la acera e incluso algunos, los más osados o despistados, vete tú a saber, hasta se arrastran por el centro de la calle con el consiguiente peligro que ello conlleva para sus vidas. ¿ Y qué hago yo? Pues intentar recogerlos uno a uno y devolverlos a su paradisíaco descampado porque no puedo soportar la idea de verlos aplastados y estrujados en plena calle. No señor.
Pero ésto comienza a ser un problema porque ¡son tantos! que cada día, cuando salgo de casa empleo al menos un cuarto de hora si no más en devolver los caracoles a su lugar seguro, de tal manera que yo, casi siempre puntual como un reloj suizo, he comenzado a llegar tarde a los sitios. Y algo peor, mientras los recojo y les voy riñendo uno a uno ¡ mira que eres tonto! ¿ pero tú qué te piensas que hay fuera del descampado? ... tengo que estar pensando en la escusa que pondré para justificar mi retraso, porque claro, una ya tiene cierta fama de excéntrica, pero ir diciendo que estabas ejerciendo de salvavidas caracolil ... todavía no estoy preparada para ver la cara que puede poner la gente.
El otro día fue peor porque salí de casa dispuesta a mi caminata diaria con mi atuendo de caminata diaria, esto es, con una minifalda bastante minifalda de color naranja ¡ y los caracoles invadiendo la acera y la calzada! así que me puse a recogerlos uno a uno cuando a mis espaldas oigo a mi vecina llamar a su hijo y a los pocos segundos decir: " Cristina, que le estás enseñando las braguitas al niño"...
martes, 17 de mayo de 2011
PROTESTA, GRITA, DENUNCIA, PERO NO PIERDAS LA ELEGANCIA
Esta manñana, nada más abrir el correo he recibido una emoción. Mi amiga Carmen me mandaba este vídeo que me gustaría compartir con vosotr@s. En él, el extraordinario director italiano Riccardo Muti, después de dirigir el coro de los esclavos en la ópera "Nabuco", se dirige al público ( en Roma) , habla sobre la situación política y culturalde Italia y da su opinión al respecto. Después propone un reto a l@s asistentes: cantar todos juntos " Va ´pensiero" como protesta ante la situación italiana y con Berlusconi en uno de los palcos.
El coro se levanta, el público también y bajo la dirección de Riccardo Muti todos cantan al unísono el que es un himno a la libertad y que para l@s italian@s es también el símbolo de su unidad.
Emocionante, bello y ¡como no! viniendo de Italia y de Muti, elegante.
Espero que lo disfrutéis tanto como yo.
El coro se levanta, el público también y bajo la dirección de Riccardo Muti todos cantan al unísono el que es un himno a la libertad y que para l@s italian@s es también el símbolo de su unidad.
Emocionante, bello y ¡como no! viniendo de Italia y de Muti, elegante.
Espero que lo disfrutéis tanto como yo.
sábado, 14 de mayo de 2011
LA TIERRA TIEMBLA
El Principito siempre deshollinaba sus volcanes y cuidaba la única flor de su planeta, por eso Su Tierra lo amaba. Pero nosotr@s hemos olvidado deshollinar nuestros volcanes y cuidar nuestras flores, por eso Nuestra Tierra tiembla de frío. Sufre de falta de amor y se mueve de acá para allá buscando caricias . Está tan triste que no puede evitar estremecerse.
El otro día hablé con ella y me dijo que está pensando en hacer las maletas, aprovechar un vuelo de pájaros y dejarnos aquí, sin suelo, sin mar, sin árboles y sin volcanes que deshollinar.
Un beso para Lorca.
Una caricia para la Madre Tierra.
martes, 3 de mayo de 2011
PARA EL PUEBLO JAPONÉS: ITSUMO NANDO DEMO ( Siempre conmigo)
Esta canción la oí ayer en la gala de clausura y exhibición del mundial de danza y patinaje artístico y me encogió el corazón. Os la dejo aquí con subtítulos en castellano y espero que también os erice la piel porque eso querría decir que os gusta tanto como a mí y por ello compartimos algo hermoso.
jueves, 28 de abril de 2011
ENHORABUENA, ANA MARÍA
Se lo han dado, por fin. Menos mal que no han esperado, como tantas otras veces, a ver pasar su cadáver por la puerta. Ayer la vi en su silla de ruedas recogiendo el Cervantes y me emocioné. Realmente la tenemos mayor pero ahí está ella, achacosa pero lúcida, con su sonrisa perenne.
Al Cervantes se le pueden poner muchos calificativos y uno de ellos es el de MACHISTA. ¿ Cómo se explica si no que desde que se reinstauró en 1975 sólo se lo hayan dado a tres mujeres: María Zambrano, Dulce María Loynaz y ahora a Ana María Matute?.
Vergüenza les tenía que dar a ese grupo de intelectualotes no tener más en cuenta a las mujeres. Bueno, y no sigo echándoles la bronca que se me acumula el karma negativo y luego tengo que hacer méritos por culpa de eso señores que son más tiesos que el cierzo.
Os dejo con un cuento muy breve que le oí contar hace algunos años en la 2, porque a Ana María Matute le encantan los cuentos y hasta cree en las hadas.
******************
Érase una vez un niño que vivía con su abuelo en un pueblecito muy pequeño entre las montañas. El abuelo quería que el nieto aprendiera un oficio y un día lo acompañó a la ciudad para que trabajara de aprendiz en el restaurante de un hombre que le habían recomendado.
Cuando llegaron a la puerta del local, el abuelo miró al nieto y le dijo:
- Si algo no va bien no dudes en escribirme y yo vendré corriendo a por ti.
El abuelo dejó al niño en el restaurante y se marchó.
El jefe del niño lo trataba muy muy mal. Le pegaba y le daba muy poco de comer, así que el niño escribió a su abuelo pero en el destinatario puso: " A mi abuelo, que vive en las montañas".
ENHORABUENA, ANA MARÍA.
Al Cervantes se le pueden poner muchos calificativos y uno de ellos es el de MACHISTA. ¿ Cómo se explica si no que desde que se reinstauró en 1975 sólo se lo hayan dado a tres mujeres: María Zambrano, Dulce María Loynaz y ahora a Ana María Matute?.
Vergüenza les tenía que dar a ese grupo de intelectualotes no tener más en cuenta a las mujeres. Bueno, y no sigo echándoles la bronca que se me acumula el karma negativo y luego tengo que hacer méritos por culpa de eso señores que son más tiesos que el cierzo.
Os dejo con un cuento muy breve que le oí contar hace algunos años en la 2, porque a Ana María Matute le encantan los cuentos y hasta cree en las hadas.
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Érase una vez un niño que vivía con su abuelo en un pueblecito muy pequeño entre las montañas. El abuelo quería que el nieto aprendiera un oficio y un día lo acompañó a la ciudad para que trabajara de aprendiz en el restaurante de un hombre que le habían recomendado.
Cuando llegaron a la puerta del local, el abuelo miró al nieto y le dijo:
- Si algo no va bien no dudes en escribirme y yo vendré corriendo a por ti.
El abuelo dejó al niño en el restaurante y se marchó.
El jefe del niño lo trataba muy muy mal. Le pegaba y le daba muy poco de comer, así que el niño escribió a su abuelo pero en el destinatario puso: " A mi abuelo, que vive en las montañas".
ENHORABUENA, ANA MARÍA.
jueves, 14 de abril de 2011
PARA SOFÍA
Las Diosas te crearon con pies de agua
siempre buscando grietas
por donde escapar.
Tierra adentro te hicieron morena
con la sabiduría deslizándose
entre las aceras de la maravilla.
Con humedad de aire. Con aliento de oxígeno,
un día nadarás entre los fangos
y aprenderás que el mar siempre espera
para cantar los versos
de una sirena en el desierto.
Con tus pies de agua, resurgirás.
Autora: Cristina Carrasco
Este poema está dedicado a una personita para quien hoy es un día muy especial y está dentro del poemario " Peregrina de agua y Diosas".
miércoles, 6 de abril de 2011
UNA BUENA NOTICIA
Qué extraño me resulta hacer tantas entradas en tan poco tiempo, pero a veces la realidad se impone y me gustaría haceros partícipes de una noticia muy feliz que he recibido hoy: Me han concedido el premio de poesía MARC GRANELL- VILA D´ALMUSSAFES por el poemario titulado " Peregrina de agua y Diosas".
Me gustaría dar las gracias desde aquí a todas las personas que , consciente o inconscientemente me habéis ayudado a conseguirlo. A aquellas que me habéis alentado a escribir, que me habéis nutrido con vuestros comentarios y habéis dejado pedacitos de vuestro tiempo en este pequeño cajón de sastre que es mi blog. Vosotr@s también sois parte de este premio.
Muchas gracias a Berna Blanch, mi amigo y mi maestro en muchas ocasiones.
Y sobre todo, gracias a Barbara, mi compañera, mi apoyo y también mi crítica más feroz porque sin sus cuidados, su ocuparse del mundo terrenal para que yo escriba y su infinita paciencia con esta criatura que conoce mucho más el mundo de la nubes que el real este premio no hubiera sido posible .
El poemario se editará en breve y os mantendré informad@s sobre él.
Muchas gracias a tod@s
viernes, 1 de abril de 2011
MANOS AZULES
Había estado en aquel lugar muchas veces. Había estado tantas veces que conocía, o creía conocer todos sus rincones, sus árboles, sus jardines y ese aroma que es mezcla de sal y luz y enigma. Conocía sus sonidos, los estruendos de ese turismo patoso que la nutre y a la vez la infecta, la voz de sus hombres de rayas.
Pero esta vez había algo diferente: mis manos estaban azules y mis huesos quebrados porque el agua se se me calaba. Pero aún así era el mismo lugar de laberintos y mar envolvente.
Anocheció. Algo también nuevo para mí en aquel lugar, y las nubes se volvieron rosas mientras los barcos seguían abriendo sus aguas en canal.
Y aún con la novedad de las manos azules, con la aventura de la noche, estaba allí otra vez. En la Ciudad de Agua.
Autora: Cristina Carrasco
lunes, 28 de marzo de 2011
El DISCURSO DEL REY
Es sábado por la tarde y no tengo demasiado que hacer. Esta mañana ya me he dado mi paseo bajo el sol y para esta tarde ... ¿ por qué no voy al cine?. Miro la cartelera y dudo entre dos películas pero al final me decanto por la que tiene más premios porque la otra es italiana pero doblada, así que prefiero esperar y verla en su idioma original.
Cuando llego a la taquilla ¡oh, inconveniente! resulta que los horarios en internet estaban equivocados y la película no empieza hasta dentro de dos horas y es en versión original subtitulada. Vaya, si hubiera sido la italiana no hubiera tenido nigún problema pero con el inglés no me apetece estar leyendo continuamente. Así que me voy a otro cine cercano y ¡ vaya, qué suerte! aquí sólo hay que esperar una hora y la película es doblada.
Cuando entro en la sala resulta que no tiene nada que envidiar en tamaño al salón de mi casa, además, mis compañer@s de visión son en más del noventa por ciento clientes del Inserso, lo que me alegra considerablemente, porque así no tendré que aguantar a adolescentes engullendo palomitas cual monstruos de las galletas, perdón, de las palomitas. Hasta ese momento no sabía yo que mis dos compañeras de visión que estaban sentadas en la fila de atrás se iban a pasar hablando toda la película porque una de ellas era un poco sorda y la otra le "traducía" lo que no oía.
Comenzamos.Comienza el sueño. Con las películas me pasa lo mismo que con los libros, que si las tres primeras palabras me cautivan, puedo aguantar toda la película sin parpadear, pero si las tres primeras palabras me dejan fría, ya no hay nada que hacer.
Y me paso toda la película sin parpadear.
Y degustando los diálogos, la soberbia de la pareja de aristócratas ( el futuro rey Jorque VI y Elizabeth), que son, a la postre, los padres de la actual queen Elizabeth, y su madre, la esposa del rey, es aquella que vivió hasta los 102 años porque vivía conservada en ginebra. Bueno, degustando como digo, los diálogos, las excentricidad del logopeda, que no tiene desperdicio, los sentimientos contradictorios que me produce el futuro rey Jorge (o George, que cada vez que oigo ese nombre me acuerdo de aquella serie tan maravillosa: Los Roper), el gran parecido de Elizabeth con la verdadera, el presentimiento de una guerra inminente...
La película en sí no tiene desperdicio. El actor principal hace una papel soberbio, así que no es de extrañar que le hayan dado un óscar, el logopeda es descarado, tierno y acertado, las niñas son eso, niñas, los decorados son adecuados, la niebla de Londres es tan densa que se puede cortar, Churchill está perfecto y el discurso del rey es como debe ser.
Así que salgodel cine como a mí me gusta salir del cine: flotando.
Cuando llego a la taquilla ¡oh, inconveniente! resulta que los horarios en internet estaban equivocados y la película no empieza hasta dentro de dos horas y es en versión original subtitulada. Vaya, si hubiera sido la italiana no hubiera tenido nigún problema pero con el inglés no me apetece estar leyendo continuamente. Así que me voy a otro cine cercano y ¡ vaya, qué suerte! aquí sólo hay que esperar una hora y la película es doblada.
Cuando entro en la sala resulta que no tiene nada que envidiar en tamaño al salón de mi casa, además, mis compañer@s de visión son en más del noventa por ciento clientes del Inserso, lo que me alegra considerablemente, porque así no tendré que aguantar a adolescentes engullendo palomitas cual monstruos de las galletas, perdón, de las palomitas. Hasta ese momento no sabía yo que mis dos compañeras de visión que estaban sentadas en la fila de atrás se iban a pasar hablando toda la película porque una de ellas era un poco sorda y la otra le "traducía" lo que no oía.
Comenzamos.Comienza el sueño. Con las películas me pasa lo mismo que con los libros, que si las tres primeras palabras me cautivan, puedo aguantar toda la película sin parpadear, pero si las tres primeras palabras me dejan fría, ya no hay nada que hacer.
Y me paso toda la película sin parpadear.
Y degustando los diálogos, la soberbia de la pareja de aristócratas ( el futuro rey Jorque VI y Elizabeth), que son, a la postre, los padres de la actual queen Elizabeth, y su madre, la esposa del rey, es aquella que vivió hasta los 102 años porque vivía conservada en ginebra. Bueno, degustando como digo, los diálogos, las excentricidad del logopeda, que no tiene desperdicio, los sentimientos contradictorios que me produce el futuro rey Jorge (o George, que cada vez que oigo ese nombre me acuerdo de aquella serie tan maravillosa: Los Roper), el gran parecido de Elizabeth con la verdadera, el presentimiento de una guerra inminente...
La película en sí no tiene desperdicio. El actor principal hace una papel soberbio, así que no es de extrañar que le hayan dado un óscar, el logopeda es descarado, tierno y acertado, las niñas son eso, niñas, los decorados son adecuados, la niebla de Londres es tan densa que se puede cortar, Churchill está perfecto y el discurso del rey es como debe ser.
Así que salgodel cine como a mí me gusta salir del cine: flotando.
domingo, 20 de marzo de 2011
UN DESCUBRIMIENTO: ISABEL GUERRA
Abro el ordenador y tengo un mensaje en el correo. Es mi cuñado que quiere compartir conmigo un descubrimiento musical que ha hecho: Cristina Rosenvinge, y me pregunta si yo la conozco. Entonces me vienen a la memoria aquellos años de adolescencia cantando en el instituto " Cuando crees que me ves cruzo la pared, hago ¡chas! y aparezco a tu lado...". Sonrío.
Pero él la ha descubierto ahora y tiene el entusiasmo del enamoramiento. Parece que la primavera ha llegado con fuerza porque yo también ando en un estado parecido estos días con una pintora que es monja de clausura: Isabel Guerra.
Y como el enamoramiento se parece bastante al sarampión, es muy indiscreto y difícil de disimular, os hago partícipes de mi estado.
Qué bello es conocer seres que te sorprendan y hagan con tu boca una "o" de admiración. Ahora comprendo a es@s abuelit@s que les gusta contar sus aventuras..." ¿ Cristina Rosenvinge?, ¡uf! pero si yo cantaba sus canciones en el insti, en la época de La Movida...
Os dejo con Isabel Guerra y sus cuadros ..." Hago ¡chas! ya aparezco a tu ladooooo"
Pero él la ha descubierto ahora y tiene el entusiasmo del enamoramiento. Parece que la primavera ha llegado con fuerza porque yo también ando en un estado parecido estos días con una pintora que es monja de clausura: Isabel Guerra.
Y como el enamoramiento se parece bastante al sarampión, es muy indiscreto y difícil de disimular, os hago partícipes de mi estado.
Qué bello es conocer seres que te sorprendan y hagan con tu boca una "o" de admiración. Ahora comprendo a es@s abuelit@s que les gusta contar sus aventuras..." ¿ Cristina Rosenvinge?, ¡uf! pero si yo cantaba sus canciones en el insti, en la época de La Movida...
Os dejo con Isabel Guerra y sus cuadros ..." Hago ¡chas! ya aparezco a tu ladooooo"
lunes, 14 de marzo de 2011
EN LA RUTINA DEL AÑO
Otra vez la rueda está girando. El tiempo pasa. Inexorable. Implacable. Y cada año, el mismo ritual de fuego, el mismo ruido insoportable.
Pongo la radio, ¿ cómo andará Japón?. Japón.... a veces lo más lejano se convierte en lo más cercano.
Pero ellas vuelven y volverán aún después de que el mundo se haya hundido. Con su eterno inmovilismo en la mochila, con sus frases repetidas : " Si no te gusta, te vas". ¿ Y dónde voy ?. Quizá a algún lugar donde ya sea primavera, donde el tiempo evolucione y no me devuelva mochilas de quietud.
Nada cambia. La ofrenda. El fuego. La prepotencia de algun@s, de much@s, desgraciadamente.
Y yo sentada contemplando el vuelo de mirlos que descansan en las antenas. Que se asustan con la pólvora.
Es fiesta, dicen.
Y ahuman las calles, y ensordecen la vida.
¿ Cómo andará Japón?. Con el miedo escondido en el bolsillo. Con la serenidad forzada de una sociedad donde está mal visto expresar los sentimientos.
Son valientes l@s japones@s. Necesitarán serlo. Samuráis del siglo veintiuno.
Pero ellas llegan aunque el mundo explote. Aunque el sol no brille.
Con sus trajes de seda . Su superficialidad. Sus chiquillas llorando ante los ninots quemados. Su dispendio. Su maredeueta. Su rutina.
" Pues si no te gusta, te vas". Sí, mejor me voy. Mejor vuelo hacia aquel lugar donde ya es primavera y espero que suene el teléfono.
Ójala fueras tú.
martes, 8 de marzo de 2011
UNA CAMELIA PARA TI
No quiero ser como él. No quiero calzarme pantalones sino disfrutar de mis vestidos. Yo quiero mis valores de mujer, mi maternidad feliz y elegida, mi solidaridad, mis ganas de cuidar, mis manos nunca quietas. Quiero mi cerebro de mujer.
Mi corazón de mujer.
Igual. ¿ Igual a quién?. No quiero ser igual que él.
¿ Por qué tengo que ser igual que tú, hombre? . No soy igual, soy equivalente a ti. No valgo menos.
No quiero que te rías de mi mundo. De mis ganas de volar. De mis sueños extrafalarios.
De mi amor al hilo y las agujas.
Amo las agujas. Admiro a las que tejen. No discrimines mi creatividad. Mi forma de estar en el mundo.
Si planto macetas de geranios en el balcón , no me llames maruja. Contribuyo a la belleza en este mundo. Dejo mi huella en la murciana derramada que se abre paso plantando cara en una ciudad de aire contaminado.
Tengo mi mundo y mis valores. Que a veces son como los tuyos. Que a veces no se parecen en nada.
No soy igual que tú. Déjame expresarme con mi mundo y mis sueños.
Y para tí, mujer, tan diferente a mi pero mujer de pechos en pecho, déjame que te regale hoy, por ser nuestro día, y mañana, por ser la amiga que tuve, la amiga que tengo y la amiga que tendré, esta camelia que ees mi flor favorita porque nace en invierno. Porque es así de valiente.
Mi corazón de mujer.
Igual. ¿ Igual a quién?. No quiero ser igual que él.
¿ Por qué tengo que ser igual que tú, hombre? . No soy igual, soy equivalente a ti. No valgo menos.
No quiero que te rías de mi mundo. De mis ganas de volar. De mis sueños extrafalarios.
De mi amor al hilo y las agujas.
Amo las agujas. Admiro a las que tejen. No discrimines mi creatividad. Mi forma de estar en el mundo.
Si planto macetas de geranios en el balcón , no me llames maruja. Contribuyo a la belleza en este mundo. Dejo mi huella en la murciana derramada que se abre paso plantando cara en una ciudad de aire contaminado.
Tengo mi mundo y mis valores. Que a veces son como los tuyos. Que a veces no se parecen en nada.
No soy igual que tú. Déjame expresarme con mi mundo y mis sueños.
Y para tí, mujer, tan diferente a mi pero mujer de pechos en pecho, déjame que te regale hoy, por ser nuestro día, y mañana, por ser la amiga que tuve, la amiga que tengo y la amiga que tendré, esta camelia que ees mi flor favorita porque nace en invierno. Porque es así de valiente.
domingo, 27 de febrero de 2011
CONDENAR LO QUE NO SE CONDENÓ
Están cayendo dictadores al ritmo de piezas de dominó y occidente mira con recelo y preocupación porque el oro negro subirá, o mejor dicho, ya está subiendo.
En un tiempo en que ya casi nadie creía en revoluciones, el mundo árabe comienza a exigir la libertad que a muchos de sus pueblos se les negó hace tanto tiempo.
Y ahora, sólo ahora que llegan vientos de cambio, la comunidad internacional declara a Gadafi "persona non grata" pensando quizá en que debe llevarse bien con aquellos que vayan a ser sus sucesores. Esta condena llega tarde. Llega mal. Nadie llamaba a Gadafi carnicero o torturador cuando en cumbres internacionales había que reservarle un lugar para que instalara su haima , en cambio, todos se afanaban en encontrarle el mejor lugar.
Afortunadamente para el pueblo libio, su tierra tiene petróleo y eso no dejará que sean abandonados a su suerte, como ha ocurrido tantas otras veces con tantos otros pueblos mucho más "pobres".
Os dejo con un poema de Antonio Gala que habla sobre el embrujo y exotismo que tiene Bagdad, pero que podemos aplicar también a cualquier ciudad árabe:
En un tiempo en que ya casi nadie creía en revoluciones, el mundo árabe comienza a exigir la libertad que a muchos de sus pueblos se les negó hace tanto tiempo.
Y ahora, sólo ahora que llegan vientos de cambio, la comunidad internacional declara a Gadafi "persona non grata" pensando quizá en que debe llevarse bien con aquellos que vayan a ser sus sucesores. Esta condena llega tarde. Llega mal. Nadie llamaba a Gadafi carnicero o torturador cuando en cumbres internacionales había que reservarle un lugar para que instalara su haima , en cambio, todos se afanaban en encontrarle el mejor lugar.
Afortunadamente para el pueblo libio, su tierra tiene petróleo y eso no dejará que sean abandonados a su suerte, como ha ocurrido tantas otras veces con tantos otros pueblos mucho más "pobres".
Os dejo con un poema de Antonio Gala que habla sobre el embrujo y exotismo que tiene Bagdad, pero que podemos aplicar también a cualquier ciudad árabe:
BAGDAD
Tenía tanta necesidad de que me amaras,
que nada más llegar te declaré mi amor.
Te quité luces, puentes y autopistas,
ropas artificiales.
Y te dejé desnuda, inexistente casi,
bajo la luna y mía.
A las princesas sumerias,
cuando fueron quemadas con joyas rutilantes,
les brillaban aún sus dientes jóvenes;
se quebraron sus cráneos antes que sus collares;
se fundieron sus ojos antes que sus preseas....
Bajo la luna aún brillaban sus dientes,
mientras te poseí desnuda y mía.
.
jueves, 24 de febrero de 2011
ES@S LECTOR@S ANÓNIM@S
Sé que estás ahí. Agazapad@ detrás de la pantalla del ordenador o de esos móvíles tan avanzados que te envían una señal cada vez que escribo. Sé que me lees y aún no estando en mi lista de "seguidores" e incluso aunque no dejes ningún comentario, quizá sin tú mism@ saberlo, dejas tu huella en cada una de las letras que yo escribo.
Sé muy poco de ti. Tan sólo que me lees desde lugares lejanos como pueden ser México, Argentina, Colombia, Venezuela, Alemania, los Países Bajos, Chile, Ecuador o Estados Unidos. Y me surgen tantas preguntas sobre ti que no sabría por dónde comenzar. ¿ Qué tal va el verano en Argentina? aquí ya casi es primavera. ¿ cómo llegaste hasta mí desde Alemania?? ¿ sabes castellano o eres un mag@ capaz de desentrañar los extraños jeroglíficos del traductor? . ¿ De qué parte de Estados Unidos me lees?...
Y tantas y tantas cosas. Aunque respeto tu elección de ser un lector anónim@. Quizá así sea más romántico. Yo escribo y tú me lees creyendo quizá que nunca sabré que pasaste por aquí. Y yo te sigo y sonrío. Y cuando desapareces por un tiempo me pregunto dónde estarás, por qué no has entrado, si estarás enferm@ o si tienes mucho trabajo. Y cuando apareces de nuevo es como volver a ver el sol después de muchos dias de lluvia.
Aunque nunca te haya visto. Aunque sí lo haya hecho y no recuerde que eres tú. Aunque nunca me dejes ningún comentario:
Muchas gracias por dejar aquí un pedacito de tu tiempo. Muchas gracias por leerme.
lunes, 14 de febrero de 2011
"INTERNET NO ES EL FUTURO. ES EL PRESENTE"
Me gustaron Los Goya.
Cada año, la noche de Los Goya, mientras veo a esas actrices nuestras que de tanto frecuentarlas en la pequeña y en la gran pantalla son ya como de la familia, mientras las veo, digo, pasearse vestidas de domingo por encima de una alfombra roja soñando quizá con la meta final de los oscars, no puedo dejar de recordar aquella gala legendaria en que actores, director@s, guionistas , maquillador@s, y tod@s aquell@s que forman la industria de los sueños, subieron con una pegatina en el pecho diciendo NO a la guera. Fue la primera vez. El primer grito ante una guerra injusta ¿ y cuál no lo es? en la que el PP nos había metido. Ell@s fueron los primer@s, y a partir de ahí, la gran mayoría reaccionamos y salimos a cubrir las calles. Eran otros tiempos y otras circunstancias.
Dicen que ayer la tensión se palpaba en el ambiente. La ministra entró en el Palacio Real con una sonrisa forzada... Y Buenafuente se encargó de aliviar los nervios verbalizando los problemas con un monólogo ejemplar. A veces, hablar de las tensiones es el primer paso para solucionarlas.
Alex de la Iglesia puso a más de un@ en su lugar y pronunció una frase que para mí fue la mejor de esta gala: "Internet no es el futuro. Internet ya es el presente". Como decía aquel anuncio: " Para l@s que quieran entender, para l@s que no quieran entender, para l@s que se den por aludid@s, para que l@s que miran para otro lado, para l@s que no miran...".
Alex de la Iglesia dijo una gran verdad . Quizá la industria del cine y de la música sólo ha visto los aspectos negativos de la existencia de Internet y no han pensado en renovar los esquemas, en modernizarse. Quizá Internet no sea una amenza sino un aliado.
Por lo demás, la gala tuvo ternura, con Pascual Maragall aprendiendo a desaprender con lo que ello conlleva. Con unos niñ@s premiad@s como actores revelación y una "Pa negre" que nos recuerda que no hace mucho tiempo eso era lo único que tenían para comer nuestros padres o nuestros abuelos.
" También la lluvia" nos habla de problemas actuales, de multinacionales que quieren controlar hasta el agua... hasta la lluvia .Y los combina con problemas pasados que se arrastran en la memoria colectiva.
Fue una ceremonia ágil que afortunadamente va dejando atrás el encorsetamiento del formato americano y que nos demuestra que aunque la mayoría no consuma cine patrio, aquí se hace un cine de calidad donde se habla de circunstancias y de problemas, donde el dinero gastado vale la pena.
P.D: En este cine, por supuesto, no meto a "Torrente", aunque el hecho de que esté a punto de comenzar a rodarse la cuarta parte deberia hacernos pensar sobre nuestros gustos cinéfilos...
Cada año, la noche de Los Goya, mientras veo a esas actrices nuestras que de tanto frecuentarlas en la pequeña y en la gran pantalla son ya como de la familia, mientras las veo, digo, pasearse vestidas de domingo por encima de una alfombra roja soñando quizá con la meta final de los oscars, no puedo dejar de recordar aquella gala legendaria en que actores, director@s, guionistas , maquillador@s, y tod@s aquell@s que forman la industria de los sueños, subieron con una pegatina en el pecho diciendo NO a la guera. Fue la primera vez. El primer grito ante una guerra injusta ¿ y cuál no lo es? en la que el PP nos había metido. Ell@s fueron los primer@s, y a partir de ahí, la gran mayoría reaccionamos y salimos a cubrir las calles. Eran otros tiempos y otras circunstancias.
Dicen que ayer la tensión se palpaba en el ambiente. La ministra entró en el Palacio Real con una sonrisa forzada... Y Buenafuente se encargó de aliviar los nervios verbalizando los problemas con un monólogo ejemplar. A veces, hablar de las tensiones es el primer paso para solucionarlas.
Alex de la Iglesia puso a más de un@ en su lugar y pronunció una frase que para mí fue la mejor de esta gala: "Internet no es el futuro. Internet ya es el presente". Como decía aquel anuncio: " Para l@s que quieran entender, para l@s que no quieran entender, para l@s que se den por aludid@s, para que l@s que miran para otro lado, para l@s que no miran...".
Alex de la Iglesia dijo una gran verdad . Quizá la industria del cine y de la música sólo ha visto los aspectos negativos de la existencia de Internet y no han pensado en renovar los esquemas, en modernizarse. Quizá Internet no sea una amenza sino un aliado.
Por lo demás, la gala tuvo ternura, con Pascual Maragall aprendiendo a desaprender con lo que ello conlleva. Con unos niñ@s premiad@s como actores revelación y una "Pa negre" que nos recuerda que no hace mucho tiempo eso era lo único que tenían para comer nuestros padres o nuestros abuelos.
" También la lluvia" nos habla de problemas actuales, de multinacionales que quieren controlar hasta el agua... hasta la lluvia .Y los combina con problemas pasados que se arrastran en la memoria colectiva.
Fue una ceremonia ágil que afortunadamente va dejando atrás el encorsetamiento del formato americano y que nos demuestra que aunque la mayoría no consuma cine patrio, aquí se hace un cine de calidad donde se habla de circunstancias y de problemas, donde el dinero gastado vale la pena.
P.D: En este cine, por supuesto, no meto a "Torrente", aunque el hecho de que esté a punto de comenzar a rodarse la cuarta parte deberia hacernos pensar sobre nuestros gustos cinéfilos...
sábado, 5 de febrero de 2011
QUEDA LA NIEVE. FINAL
Mi abuela siempre contaba que ella fue la primera persona que me vio en este mundo. La primera que me cogió en brazos y la primera que me dijo palabras hermosas. Tal vez por ello, entre nosotras siempre hubo un amor que va más allá de lo terrenal, sabemos en todo momento lo que cada una siente y no necesitamos las palabras para comunicarnos. ¿ os dais cuenta de que ahora hablo en presente? Sí, porque ella siempre está aquí, donde yo, aunque no la veamos, siempre siento a mi alrededor su aroma de trópico mezclado con azahar y siempre oigo sus cancioncillas mezcladas de son y pasodoble, de danzas y polkas y salsas.
Quizá porque estamos tan unidas, fue a mí a la única que le confió su miedo cuando vio que se acercaba el fin de su viaje en la Tierra. Una tarde, cuando yo ya tenía dieciocho años fui a verla y vi cómo su mirada se perdía melancólica en el infinito. Estaba nevando y me pidió que abriera la ventana y le pusiera en las manos un poco de nieve. Lo hice y noté cómo sus manos iban poco a poco enfriándose. Me dijo que tenía ganas de irse de viaje. A ese lugar lejano donde estaba García Lorca para bailar con él un pasodoble y enseñarle a bailar tangos. Sonreímos las dos y me dijo que cuando se fuera, no podía llevarse su cuerpo, porque era muy pesado, como el cuerpo de El Principito ¿sabes? así que mejor enterráis mis cenizas bajo la nieve. Y dejáis la lista de cosas que tengo que preguntarle a Dios también enterradas en la nieve porque no quiero que ninguna se me olvide. ¿ Sabes? yo iré y le preguntaré y después de saberlo todo, volveré contigo y me quedaré a tu lado para siempre. La novela, ya sabes, Queda la Nieve, te la quedas a ver si de una puta vez alguien la quiere publicar. Dame la mano que tengo un poco de miedo. Nos cogimos las dos y noté el frío y la humedad de la nieve enfriando mi mano. Después dio un largo suspiro, apoyó la cabeza en el respaldo de la mecedora y el alma se le escapó del cuerpo.
Enterramos sus cenizas bajo la nieve y también la lista de cosas que debía preguntarle a Dios . Cuando vi esa lista , la tristeza que sentía se convirtió en ternura hacia Gabriela. En ella, le planteaba a Dios dudas existenciales sobre el por qué de la vida, el por qué de las injusticias, el por qué del hambre, el por qué de las guerras... pero entre estas dudas estaban otras que para ella habían tenido la misma importancia que las anteriores . Mi abuela le preguntaba a Dios por qué las naranjas nacen en invierno, cuando nadie tiene sed, por qué todo el mundo se empeña en ver feo a Mike Jagger, uno de los hombres más atractivos del mundo, por qué la Ingrid no se quedó con el Humphry...
Cuando volvíamos de dejar las cenizas bajo la nieve, se desató una tormenta que de no haber sido en Ginebra, todo el mundo hubiera calificado de tropical. En un momento y sin previo aviso, rayos, truenos y centellas cayeron entre un mar de aguas que pasaron como una exhalación y dejaron atrás un río de desperfectos y siniestros. El informativo achacó este extraño suceso al cambio climático, pero toda la familia y sobre todo yo, supimos que por esta vez no tuvo la culpa que el tiempo haya decidido volverse loco, sino que la causante no era otra que Gabriela pidiéndole cuentas a Dios.
Quizá porque estamos tan unidas, fue a mí a la única que le confió su miedo cuando vio que se acercaba el fin de su viaje en la Tierra. Una tarde, cuando yo ya tenía dieciocho años fui a verla y vi cómo su mirada se perdía melancólica en el infinito. Estaba nevando y me pidió que abriera la ventana y le pusiera en las manos un poco de nieve. Lo hice y noté cómo sus manos iban poco a poco enfriándose. Me dijo que tenía ganas de irse de viaje. A ese lugar lejano donde estaba García Lorca para bailar con él un pasodoble y enseñarle a bailar tangos. Sonreímos las dos y me dijo que cuando se fuera, no podía llevarse su cuerpo, porque era muy pesado, como el cuerpo de El Principito ¿sabes? así que mejor enterráis mis cenizas bajo la nieve. Y dejáis la lista de cosas que tengo que preguntarle a Dios también enterradas en la nieve porque no quiero que ninguna se me olvide. ¿ Sabes? yo iré y le preguntaré y después de saberlo todo, volveré contigo y me quedaré a tu lado para siempre. La novela, ya sabes, Queda la Nieve, te la quedas a ver si de una puta vez alguien la quiere publicar. Dame la mano que tengo un poco de miedo. Nos cogimos las dos y noté el frío y la humedad de la nieve enfriando mi mano. Después dio un largo suspiro, apoyó la cabeza en el respaldo de la mecedora y el alma se le escapó del cuerpo.
Enterramos sus cenizas bajo la nieve y también la lista de cosas que debía preguntarle a Dios . Cuando vi esa lista , la tristeza que sentía se convirtió en ternura hacia Gabriela. En ella, le planteaba a Dios dudas existenciales sobre el por qué de la vida, el por qué de las injusticias, el por qué del hambre, el por qué de las guerras... pero entre estas dudas estaban otras que para ella habían tenido la misma importancia que las anteriores . Mi abuela le preguntaba a Dios por qué las naranjas nacen en invierno, cuando nadie tiene sed, por qué todo el mundo se empeña en ver feo a Mike Jagger, uno de los hombres más atractivos del mundo, por qué la Ingrid no se quedó con el Humphry...
Cuando volvíamos de dejar las cenizas bajo la nieve, se desató una tormenta que de no haber sido en Ginebra, todo el mundo hubiera calificado de tropical. En un momento y sin previo aviso, rayos, truenos y centellas cayeron entre un mar de aguas que pasaron como una exhalación y dejaron atrás un río de desperfectos y siniestros. El informativo achacó este extraño suceso al cambio climático, pero toda la familia y sobre todo yo, supimos que por esta vez no tuvo la culpa que el tiempo haya decidido volverse loco, sino que la causante no era otra que Gabriela pidiéndole cuentas a Dios.
viernes, 4 de febrero de 2011
QUEDA LA NIEVE. PARTE III
Todo se enredó sin que nadie, y mucho menos Gabriela supiera cómo había sido. Todo el mundo tomó partido, unos por convicción y otros a la fuerza. Al principio, las nanas fueron sustituidas por canciones que decían algo así como A las barricadas o Ay Carmela, pero poco tiempo después, la guerra fue haciendo de las almas pasas arrugadas envueltas en corcho empeñado en no sentir. Las nanas se ahogaron en las gargantas, y el Ay Carmela, y las barricadas cayeron a fuerza de cañonazos. Y cuando los que no iban a pasar pasaron y se quedaron, Gabriela, Vicente y su hija compraron pasaportes falsos y se subieron a un coche negro como una película de misterio. Antes, Gabriela y Adela habían llorado abrazadas, habían jurado escribirse y habían jurado mandarse libros y felicitarse los cumpleaños y cerrar los ojos cada noche antes de dormirse y cantar una nana en susurros que el aire llevaría hasta donde estuviera la otra. Todo eso juraron y todo eso cumplieron hasta que muchos años después pudieron verse.
Vicente tenía amigos en Ginebra que le prometieron trabajo, casa y ayuda y allí se detuvo el coche negro como una película de misterio. De allí bajaron con olor de exiliados Gabriela, Vicente y mi madre, que entonces , como todos ya sabréis, no era mi madre sino una niña asustada y constipada. Nada más instalarse, Gabriela se enfrascó en la ardua tarea de aprender francés y lo consiguió. Para practicar el francés escrito, decidió hacer una reflexión de todas las cosas que había vivido y una lista con las dudas y reproches que debía hacerle a Dios cuando se fuera al cielo. Estaba enfrascada en ello cuando una mañana de noviembre el cielo se puso de un color gris blanquecino . Y de repente, en medio del silencio más absoluto comenzaron a caer copos de nieve. Gabriela no había visto la nieve en su vida. Sólo había conocido el sol caribeño y el sol mediterráneo, el calor del trópico y la luz de Valencia, por eso, corrió hasta la calle y cogió algunos copos de nieve que se le deshicieron en las manos y se las congelaron y decidió dar carpetazo a su tristeza de exiliada. Decidió que ya estaba bueno de tanta lágrima nostálgica de sol. Esto era lo que era y esto era lo que había. Y la podían privar del sol y la podía privar del olor de azahar porque ahora había descubierto la belleza oculta de la gélida Ginebra. Y cantando un son cubano mezclado a ratos con pasodoble fue a comprarse una máquina de escribir. Cuando llegó a casa le puso un papel como buenamente supo y pinchando las teclas como el que pincha aceitunas marcó en el papel : Queda la nieve.
Mi abuela había decidido escribir una novela. Pero como sabía que de novelistas viven muy pocos, decidió que ella también quería ser independiente como esas mujeres que contaba Adela, y le dijo a mi abuelo de montar en un cuadrado muy pequeño que un amigo le había propuesto alquilar, una librería. Así, entre olor a papel y sonido monótono de máquina de escribir, mi abuela se adaptó a Ginebra, a su frío, a su lago y a la seriedad de sus gentes . Pero no olvidó ni por un momento todo lo que traía de Cuba y todo lo que había aprendido y visto en Valencia. Así que muchas veces, cuando entraba en la tienda el posible cliente se encontraba con una mujer de piel de chocolate que siempre sonreía con ojos pícaros y boca sensual, que desprendía calidez de trópico y olor a cacao mezclado con azahar. Como un tucán que trae olores de la selva y colores del paraíso.
Y volvieron otra vez los días del ensueño. La tranquilidad se reinstaló en las vidas de Vicente y Gabriela mientras mi madre, que por cierto, no sé si he dicho que se llamaba Adela como la tía de valencia, crecía entre sones cubanos, rumbas, tangos, nanas, polkas, pasodobles, entre libros de poemas y novelas policíacas, románticas, de misterio, de crecimiento interior , entre humeantes chocolate suizos y cálidas manzanillas invernales. Pero nada de todo esto llegó a rozar ni el más pequeño poro de su piel. Se convirtió en una adolescente seria, fría y distante con el único objetivo en la vida de llegar a ser funcionaria. Gabriela hubiera querido que se hiciera hippie, que corriera el mundo con una mochila en la espalda y levantara los adoquines para encontrar arena de playa , que persiguiera a los Rollings stones y se enamorara de un rubio hoy y de un moreno mañana, pero no. Mi madre, Adela, que de española sólo tenía el nombre y de suiza todo lo demás, sólo se enamoró de mi padre, se casó después de un noviazgo largo en medio del cual aprobó las oposiciones que la convertían en funcionaria y me tuvo a mí una tarde de agosto .
( fotografías extraídas de Internet)
miércoles, 2 de febrero de 2011
QUEDA LA NIEVE.PARTE II
( Imagen extraída del blog eljardindemiduende.blogspot.com)
Y así , Gabriela bajó del barco aquel día de abril con el corazón encogido y tarareando un tango triste que hablaba de corazones desgarrados. Pero no se consintió mucho más tiempo de dolor. Había salido de Cuba. Había desembarcado en una tierra de sol ¿ qué más quería?. Y cuando al andar por la calle moviendo sus caderas con su piel de chocolate la gente se giraba a mirarla, se negó a pensar que era por racismo y se convenció de que la miraban porque era el ser más bello y más exótico que habían visto aquellas gentes. Como un tucán que trae olores de la selva y colores del paraíso.
Mi abuelo y mi abuela nunca fueron realmente un matrimonio, pero donde no nació el amor nació una amistad inquebrantable , un lazo de apoyo mutuo y cariño que se han llevado los dos allá donde nos vamos cuando acabamos nuestro viaje en la Tierra. Quizá por eso, Gabriela se empapó hasta el tuétano de lo huesos de las ideas republicanas de Vicente y corrió con él arriba y abajo por los agitados años de la Segunda República. Allí, en aquel tiempo, en aquellas reuniones, entre aquella agitación, mi abuela encontró a la maestra que sería su pigmalión y que le trazaría , sin ella saberlo, las líneas de su destino. Se llamaba Adela y era, como he dicho, o si se me ha olvidado lo diré ahora, maestra de escuela. Adela enseñó a mi abuela a leer y a escribir, a descubrir el apasionante mundo de las letras y a leer también entre las líneas . Juntas buscaron cachitos de Cuba en la brisa de Valencia y juntas se aliaron en el pensamiento de un feminismo que si ya no andaba en pañales todavía comía papilla. Así, cuando una noche de luna llena nació mi madre, Adela le susurró bajito a la bebé que algún día, ella iría a la universidad y se haría médico, o arquitecto, y no andaría por ahí buscando partidos para casarse y que la mantuvieran. Le dijo que ella sería fuerte como los robles y no florecilla ni bella durmiente y le dijo que si no hacía todo eso y se quedaba en la tontuna de casarse y tener niños y ser ángel del hogar, allí estaban su madre y ella, la tía Adela, para darle un buen azote en las costillas y enderezarle el camino y los pensamientos.Y por un tiempo, la banda sonora de mi abuela fueron las nanas. Canciones que ella se inventaba con ritmo de son cubano. Pero el tiempo de los sueños y de los ideales acabó pronto y con una fecha concreta. El 18 de julio de 1936.
En el fondo, nadie en la familia nos creíamos esta historia. Pero como Gabriela la contaba una y otra vez añadiendo olores, sabores, sentimientos, vivencias y siempre la terminaba cantando con toda su fuerza, que no era poca, ese tango que según ella bailó con mi abuelo y que marcó un antes y un después en su vida, terminamos todos por querer creer qu había sido verdad. Lo único cierto de todo esto fue que Vicente y Gabriela desembarcaron una mañana de abril en el puerto de Valencia y ella buscó desesperadamente un rayito de sol, un azul de mar transparente, un algo a lo que agarrarse y en lo que consolarse. Pero tan grande era la pena que no fue capaz de ver una sola palmera ni notar en el aire el suave y dulce olor a azahar. Gabriela no estaba triste por haber dejado La Habana, porque ella quería dejar Cuba desde bien pequeña. Mi abuela sentía un peso que le atravesaba de parte a parte y casi la doblaba porque en cuanto el barco soltó amarras , mi abuelo le habló claro : “ Mira Gabriela, mejor que sepas la verdad por mi parte que te enteres por otros. Yo no estoy enamorado de ti. Mis padres son los dueños de muchos arrozales y campos de naranjos de Valencia y querían casarme con la hija de otros dueños de arrozales y campos de naranjos y a mí no me daba la gana de casarme con ésa. Tú me dijiste que querías salir de La Habana, que Cuba te asfixiaba, que cada mañana lanzabas una botella al mar y dentro un mensaje que ponía socorro. Pues ya estás fuera de La Habana. Los dos hemos conseguido lo que queríamos. El nuestro es un matrimonio de conveniencia.”Y así , Gabriela bajó del barco aquel día de abril con el corazón encogido y tarareando un tango triste que hablaba de corazones desgarrados. Pero no se consintió mucho más tiempo de dolor. Había salido de Cuba. Había desembarcado en una tierra de sol ¿ qué más quería?. Y cuando al andar por la calle moviendo sus caderas con su piel de chocolate la gente se giraba a mirarla, se negó a pensar que era por racismo y se convenció de que la miraban porque era el ser más bello y más exótico que habían visto aquellas gentes. Como un tucán que trae olores de la selva y colores del paraíso.
Mi abuelo y mi abuela nunca fueron realmente un matrimonio, pero donde no nació el amor nació una amistad inquebrantable , un lazo de apoyo mutuo y cariño que se han llevado los dos allá donde nos vamos cuando acabamos nuestro viaje en la Tierra. Quizá por eso, Gabriela se empapó hasta el tuétano de lo huesos de las ideas republicanas de Vicente y corrió con él arriba y abajo por los agitados años de la Segunda República. Allí, en aquel tiempo, en aquellas reuniones, entre aquella agitación, mi abuela encontró a la maestra que sería su pigmalión y que le trazaría , sin ella saberlo, las líneas de su destino. Se llamaba Adela y era, como he dicho, o si se me ha olvidado lo diré ahora, maestra de escuela. Adela enseñó a mi abuela a leer y a escribir, a descubrir el apasionante mundo de las letras y a leer también entre las líneas . Juntas buscaron cachitos de Cuba en la brisa de Valencia y juntas se aliaron en el pensamiento de un feminismo que si ya no andaba en pañales todavía comía papilla. Así, cuando una noche de luna llena nació mi madre, Adela le susurró bajito a la bebé que algún día, ella iría a la universidad y se haría médico, o arquitecto, y no andaría por ahí buscando partidos para casarse y que la mantuvieran. Le dijo que ella sería fuerte como los robles y no florecilla ni bella durmiente y le dijo que si no hacía todo eso y se quedaba en la tontuna de casarse y tener niños y ser ángel del hogar, allí estaban su madre y ella, la tía Adela, para darle un buen azote en las costillas y enderezarle el camino y los pensamientos.Y por un tiempo, la banda sonora de mi abuela fueron las nanas. Canciones que ella se inventaba con ritmo de son cubano. Pero el tiempo de los sueños y de los ideales acabó pronto y con una fecha concreta. El 18 de julio de 1936.
martes, 1 de febrero de 2011
QUEDA LA NIEVE. PARTE I
Espero que os guste este relato "corto" que escribí hace algún tiempo. Considero que es un poco largo para publicarlo todo entero en una entrada, así que lo he dividido en dos o quizá tres partes.
Antes que nada quiero hacer alguna aclaración porque muchas personas que lo leen me hacen las mismas preguntas: aunque el relato está narrado en primera persona NO es autobiográfico, y ninguna de mis dos abuelas verdaderas fue cubana.
Dicho lo cual espero y deseo haceros disfrutar mínimamente con este relato.
Cómo llegaron a conocerse mi abuelo y mi abuela fue uno de los secretos mejor guardados por ella durante toda su vida. Cuando yo le preguntaba cómo había sido ese encuentro me decía que ella, un día, caminando por La Habana, había sentido una necesidad increíble de gritar, de gritar y de gritar. Pero no gritar cualquier cosa, no, sino de decir muy muy alto ¡Vicente!, que así se llamaba mi abuelo. Y contaba que gritó tanto que Vicente, desde Valencia, la oyó y fue incapaz de esperar un poco para comprar un billete y coger un barco que lo acercaran a Cuba. No. El abuelo, siempre según la abuela, se fue nadando hasta La Habana . Y cuando llegó allí, encontró a Gabriela esperándolo con una falda larga y abierta que le dejaba ver las piernas, un biquini escueto que le tapaba lo esencial de las domingas y una cesta de frutas tropicales en la cabeza. Vicente estaba empapado hasta los huesos de tan húmeda travesía, pero conservaba intacto en su cabeza un sombrero panamá blanco que le hacía juego con su traje también blanco de señorito español. Se miraron. Se gustaron. Y sellaron su unión bailando un tango de Carlos Gardel, que por aquel entonces estaba muy de moda, quizá porque todavía no había cometido el disparate de estrellarse con un avión.
Antes que nada quiero hacer alguna aclaración porque muchas personas que lo leen me hacen las mismas preguntas: aunque el relato está narrado en primera persona NO es autobiográfico, y ninguna de mis dos abuelas verdaderas fue cubana.
Dicho lo cual espero y deseo haceros disfrutar mínimamente con este relato.
QUEDA LA NIEVE
Mi abuela se llamaba Gabriela y tenía la piel achocolatada. ¿ Que cómo es la piel achocolatada? Pues del color del chocolate, pero del chocolate mezclado con leche y alguna que otra almendra. Era cubana y tenía en sus caderas toda la exuberancia del Caribe y en sus labios todo el descaro del sol tropical. Todo lo hacía cantando porque decía que la vida tenía banda sonora y que uno de los deberes de los humanos era intentar descubrir qué música era la apropiada para cada momento. Así que ella cantaba cuando mareaba el chocolate humeante y caliente del invierno. Cantaba cuando hacía el allioli que le enseñó a hacer mi abuelo. Cantaba cuando salió de Cuba y cantaba cuando llegó como exiliada a la gélida Ginebra. Pero me estoy adelantando a los hechos y eso no es bueno en los cuentos.
Cómo llegaron a conocerse mi abuelo y mi abuela fue uno de los secretos mejor guardados por ella durante toda su vida. Cuando yo le preguntaba cómo había sido ese encuentro me decía que ella, un día, caminando por La Habana, había sentido una necesidad increíble de gritar, de gritar y de gritar. Pero no gritar cualquier cosa, no, sino de decir muy muy alto ¡Vicente!, que así se llamaba mi abuelo. Y contaba que gritó tanto que Vicente, desde Valencia, la oyó y fue incapaz de esperar un poco para comprar un billete y coger un barco que lo acercaran a Cuba. No. El abuelo, siempre según la abuela, se fue nadando hasta La Habana . Y cuando llegó allí, encontró a Gabriela esperándolo con una falda larga y abierta que le dejaba ver las piernas, un biquini escueto que le tapaba lo esencial de las domingas y una cesta de frutas tropicales en la cabeza. Vicente estaba empapado hasta los huesos de tan húmeda travesía, pero conservaba intacto en su cabeza un sombrero panamá blanco que le hacía juego con su traje también blanco de señorito español. Se miraron. Se gustaron. Y sellaron su unión bailando un tango de Carlos Gardel, que por aquel entonces estaba muy de moda, quizá porque todavía no había cometido el disparate de estrellarse con un avión.
( fotografía extraída de Internet)
martes, 11 de enero de 2011
OTRA VEZ DE VUELTA OTRA VEZ
Volví atravesando los Alpes blancos
que se confundían con el blanco de las nubes.
Un mar de luz . El infinito existe
y está ahí... tan cerca...
Pero antes, los árboles habían tejido su alfombra de hojas alrededor
y dormían. Serenos y pacientes, aceptando el ciclo de la vida.
Hicimos grandes amigos que nos cobijaron y nos dieron calor.
También encontramos frágiles florecillas empeñadas en sobrevivir.
Nos visitó la nieve. Tan silenciosa y enigmática como siempre.
LLegó, dejó su manto, y lentamente se evaporó.
Y mi pequeña Venezia nos estaba esperando. Gris, fría,
bella, melancólica y como siempre, romántica.
Una diva que siempre dejará a sus aguas
subir para acariciarla.
La niebla también vino a saludarnos y extendió su tenue velo
de novia.
Esta es la estación en que nacen las camelias
Aunque siempre hay alguien a quien no le gusta
la Navidad.
Muchas gracias por haberme esperado. Ya estoy aquí
y prometo leeros, contestaros, emocionaros, haceros sonreír
y tenderos una mano .
Gracias por estar ahí.
domingo, 19 de diciembre de 2010
Monet. (Imagen recogida del blog eljardindemiduende.blogspot.com)
Hoy llueve y a través de mi ventana el paisaje se ve como el tren de este cuadro de Monet. Todo se desdibuja quizá para que todo siga creciendo y yo... me voy.
Esta entrada es una pequeña despedida hasta al menos el día 8 de enero, porque vuelvo a Italia a pasar las navidades, el año nuevo y los reyes ( que allí se convierten en La Befana, una bruja buena que reparte regalos y caramelos a l@s niñ@s.)
Así que lo más probable es que hasta al menos el día nueve de enero no tengáis noticia de mí, aunque también lo podéis ver por el lado bueno: no me leeréis quejarme, no tendréis que leer ninguno de mis poemas , no os contestaré tres o cuatro días después que vosotr@s tengáis la amabilidad de colgar algún comentario...
Pero por favor, a parte de todo eso, me gustaría que me echárais un poquito de menos. Sólo un poquito. Yo a cambio prometo acordarme de tod@s vosotr@s con mucho cariño.
Así que desde aquí os deseo :
FELIZ NAVIDAD.
FELIZ AÑO NUEVO
FELICES REYES MAGOS.
Y por favor, a pesar de la crisis, de las noticias catastróficas, de los malos humos y de tantas otras cosas más, procurad sonreir siempre porque no sabéis quién se puede enamorar de vuestra sonrisa.
Os dejo con mi segundo villancico favorito:
ADESTE FIDELES
Venid, venid fieles
ha nacido el Niño
Jesús, nuestro Salvador,
venid a Belén.
El Rey del Cielo
ha venido al mundo.
Venid a contemplarle
venid y adoradle,
venid y adoradle
es nuestro Señor.
Venid a contemplarle
venid y adoradle,
venid y adoradle
es nuestro Señor.
Imagináos un coro, imagináos la música, un órgano inmenso de iglesia....
Hasta pronto.
sábado, 4 de diciembre de 2010
LA FIESTA DE LA LUZ
La navidad. Recuerdo que cuando era niña me encantaba porque comía pastel de boniato y los Reyes siempre me traían regalos. Cuando me convertí en adolescente se puso de moda que a nadie le gustara la navidad y yo me afilié a esa moda, y le puse tanto empeño que cuando dejé de ser adolescente siguió sin gustarme. Y después entró en mi vida la espiritualidad y algunas leyendas que hablaban de tradiciones paganas y de la luz.
Pienso que con estas fiestas podemos hacer principalmente dos cosas: o vestirlas de consumo y de vacío, o consumir lo justo y abrirnos a la espiritualidad bien siguiendo una religión particular o bien metiéndonos hacia adentro y buscando en nosotr@s mism@s aquello que la mayoría de veces buscamos fuera y que por no tenerlo dentro no lo encontramos.
Me reconcilié con la navidad poco a poco pero ahora me alegro de haberlo hecho. Me gustan las calles iluminadas y los escaparates de las tiendas decorados de forma diferente a como lo están el resto del año. Me gusta ira a cenar con la familia que normalmente no veo demasiado el resto del año y me gustan esos tres magos excéntricos y ese abuelito vestido de rojo.
Y ¿sabéis una de las cosas que más me gusta? los villancicos. Porque son la expresión popular de la espiritualidad a través de la tradición oral. Y por ello os quiero dejar a modo de primer regalo de navidad, la letra de uno de mis villancicos favoritos:
LOS CAMPANILLEROS
En los campos de mi Andalucía
los campanilleros en la madrugá
me despiertan con sus campanillas
y con sus guitarras me hacen llorar
me hacen llorar
me despiertan con sus campanillas
y con sus guitarras me hacen llorar.
Los gitanos que van por el monte
cantando y bailando al amanecer
van tocando tambores, panderos,
cantándole coplas al niño de Dios
el niño de Dios
van tocando tambores, panderos,
cantándole coplas al niño de Dios
En la noche de la nochebuena
bajo las estrellas de la madrugá
los pastores con sus campanillas
adoran al niño que ha nacido ya
que ha nacido ya
los pastores con sus campanillas
adoran al niño que ha nacido ya
En los campos de mi Andalucía
los campanilleros en la madrugá
me despiertan con sus campanillas
adoran al niño que ha nacido ya
que ha nacido ya
me despiertan con sus campanillas
adoran al niño que ha nacido ya
que ha nacido ya
que ha nacido ya...
Hace muchos, muchos siglos, cuando el cristianismo ni siquiera había nacido, algunas tribus creían que los árboles se quedaban sin hojas porque su alma estaba muy triste. Ell@s sabían que la tristeza puede llegar a matar a cualquier ser vivo, así que para que se alegraran los decoraban con velas y objetos brillantes. De este modo, su alma no moriría y volverían a tener hojas.
jueves, 25 de noviembre de 2010
NO LAS OLVIDEMOS. NI HOY NI NUNCA.
SÁBADO 24 DE OCTUBRE
Querido tú:
Era sábado 24 de octubre y yo cumplí veintisiete años. Estaba sola en casa. Tú te habías ido, enfadado, despidiéndote sólo con tu gélida mirada. Esa mirada tuya que me hacía sentir prisionera, culpable, estremecida, mala y sobre todo, pequeña, increíblemente pequeña, increíblemente frágil.
Nunca me pegaste. No fui de esas mujeres hermanas mías que llevan un ojo morado, una pierna rota y cuantas cosas más. Pero sí me hiciste dos brechas, una en el cerebro y otra en el alma. Sí me llamaste imbécil. Sí me humillaste delante de todos. Sí me criticaste. Sí dijiste que no servía para nada… y yo, a fuerza de oírlo, me lo creí. Y también creí que no merecía nada porque nada era capaz de satisfacerte. Yo hice la comida dos horas antes para tener la seguridad de que estaría hecha cuando tú llegaras. Yo fui a ducharme a otra casa cuando en una rabieta tuya me cortaste el agua. Yo subí el volumen de la música para no oír tus gritos.
Removí cielo y tierra intentando comprenderte. Te expliqué cien veces cómo me hacías sentir. Pero estabas sordo. Te dije que buscáramos ayuda, pero no quisiste oír. Siempre decías que no necesitabas a nadie.
Y yo te quería, pero aquel 24 de octubre, el día que cumplí veintisiete años, comprendí que si yo me quería tenía que escapar. Con mis brechas en el cerebro y en el alma. Con mi vida rota. Con el miedo en el bolsillo… pero con esperanza.
Ya hace tres años. Sólo hace tres años. Ahora eres para mí un recuerdo, un velo sutil y delicado que a veces se descorre y me hace llorar.
No te odio. Cuando te veo siento una punzada de pena en el corazón por ti. Por todo lo que no ves por ser así. Por tu vida de puntillas con orejeras de burro mirando sólo hacia un lado.
Y he de decirte algo: ayer la vi. A esa mujer que ahora comparte tu vida, que ya no sonríe como antes, que era parlanchina y alegre y ahora sólo baja la cabeza y escucha. Le di mi teléfono y le dije: si me necesitas estoy aquí.
Atentamente
YO
Esta carta la escribí en un taller de escritura hace ya algún tiempo. Ahora ya sabéis por qué el día 24 de octubre es tan importante para mí: porque volví a nacer.
Por favor, no olvidemos nunca a esas mujeres torturadas día tras día .
Querido tú:
Era sábado 24 de octubre y yo cumplí veintisiete años. Estaba sola en casa. Tú te habías ido, enfadado, despidiéndote sólo con tu gélida mirada. Esa mirada tuya que me hacía sentir prisionera, culpable, estremecida, mala y sobre todo, pequeña, increíblemente pequeña, increíblemente frágil.
Nunca me pegaste. No fui de esas mujeres hermanas mías que llevan un ojo morado, una pierna rota y cuantas cosas más. Pero sí me hiciste dos brechas, una en el cerebro y otra en el alma. Sí me llamaste imbécil. Sí me humillaste delante de todos. Sí me criticaste. Sí dijiste que no servía para nada… y yo, a fuerza de oírlo, me lo creí. Y también creí que no merecía nada porque nada era capaz de satisfacerte. Yo hice la comida dos horas antes para tener la seguridad de que estaría hecha cuando tú llegaras. Yo fui a ducharme a otra casa cuando en una rabieta tuya me cortaste el agua. Yo subí el volumen de la música para no oír tus gritos.
Removí cielo y tierra intentando comprenderte. Te expliqué cien veces cómo me hacías sentir. Pero estabas sordo. Te dije que buscáramos ayuda, pero no quisiste oír. Siempre decías que no necesitabas a nadie.
Y yo te quería, pero aquel 24 de octubre, el día que cumplí veintisiete años, comprendí que si yo me quería tenía que escapar. Con mis brechas en el cerebro y en el alma. Con mi vida rota. Con el miedo en el bolsillo… pero con esperanza.
Ya hace tres años. Sólo hace tres años. Ahora eres para mí un recuerdo, un velo sutil y delicado que a veces se descorre y me hace llorar.
No te odio. Cuando te veo siento una punzada de pena en el corazón por ti. Por todo lo que no ves por ser así. Por tu vida de puntillas con orejeras de burro mirando sólo hacia un lado.
Y he de decirte algo: ayer la vi. A esa mujer que ahora comparte tu vida, que ya no sonríe como antes, que era parlanchina y alegre y ahora sólo baja la cabeza y escucha. Le di mi teléfono y le dije: si me necesitas estoy aquí.
Atentamente
YO
Esta carta la escribí en un taller de escritura hace ya algún tiempo. Ahora ya sabéis por qué el día 24 de octubre es tan importante para mí: porque volví a nacer.
Por favor, no olvidemos nunca a esas mujeres torturadas día tras día .
lunes, 15 de noviembre de 2010
AUNG SAN SUU KYI O EL TRIUNFO DE LA PACIENCIA. LA MAGIA DE UN JUEVES ENTRE REJAS.
A veces pasan los días sin que a simple vista ocurra nada importante. Pasan las mismas horas, los mismos minutos que el día o el año anterior, y de repente, como si salieran de la chistera de un prestidigitador, los acontecimientos comienzan a sucederse.
Hoy siento un sabor agridulce, pues por un lado una mujer incansable, budista, pacifista y líder de un partido democrático en un lugar donde no es fácil ser democrátic@ ha sido puesta en libertad por el gobierno militar y dictatorial de su país: la antigua Birmania. Estoy contenta por Aung San Suu Kyi y porque demuestra, una vez más, que la resistencia pacífica y la paciencia muchas veces llegan más lejos que las armas de fuego.
Pero por otro lado llegan noticias muy tristes de El Airun y yo, como tod@s l@s español@s con un poco de memoria histórica me siento en parte culpable de que todo esto esté ocurriendo. Demasiados años mirando para otro lado. Demasiados años lleva el pueblo saharawi pidiendo la independencia : " La arena de los relojes hizo crecer el desierto. (Ismael Serrano)".
Y dentro de mi día a día, he de deciros que el jueves viví una experiencia de una belleza fuera de lo común: M. Carmen Ribelles ( ya sabéis, la que " reparte conmigo, o yo con ella, la poesía) fuimos invitadas a dar un pequeño taller de poesía en la cárcel de Picassent. Al principio estábamos un poco a la expectativa porque nos imaginábamos el auditorio y pensábamos cómo podríamos hacer que la poesía fuera interesante para un grupo de mujeres que en la mayoría de los casos ha visto una o varias de las caras más amargas de la vida, pero decidimos ir.
Y fue mágico.
Parecía que las musas y las diosas esa mañana habían decido acompañarnos y hablar ellas a través de nosotras de poesía. Recitamos nosotras. Recitaron muchas de nuestras alumnas. Hablamos. Sugerimos. Escucharon. Hablaron. Escuchamos y reímos. Sobre todo, reímos.
Una de las chicas me prometió escribir un poema y dárselo a la persona que nos había invitado para que nos lo diera. Una mujer de mediana edad, cuando ya acabamos se dirigió a nosotras y nos dijo : " Yo no sé leer ni escribir pero m´ha gustao mucho lo que habís hablao" y nos dió un abrazo y un beso a cada una.
Cuando nos fuimos todas se acercaron a nosotras, nos saludaron y dijeron una y otra vez " gracias por haber venido... gracias por haber venido... gracias por haber venido..."
Y mi corazón les decía gracias a vosotras por habernos escuchado y por habernos abierto las puertas de vuestra alma.
Para ellas y para tod@s aquell@s que lo queráis leer he escrito este poema:
Hoy siento un sabor agridulce, pues por un lado una mujer incansable, budista, pacifista y líder de un partido democrático en un lugar donde no es fácil ser democrátic@ ha sido puesta en libertad por el gobierno militar y dictatorial de su país: la antigua Birmania. Estoy contenta por Aung San Suu Kyi y porque demuestra, una vez más, que la resistencia pacífica y la paciencia muchas veces llegan más lejos que las armas de fuego.
Pero por otro lado llegan noticias muy tristes de El Airun y yo, como tod@s l@s español@s con un poco de memoria histórica me siento en parte culpable de que todo esto esté ocurriendo. Demasiados años mirando para otro lado. Demasiados años lleva el pueblo saharawi pidiendo la independencia : " La arena de los relojes hizo crecer el desierto. (Ismael Serrano)".
Y dentro de mi día a día, he de deciros que el jueves viví una experiencia de una belleza fuera de lo común: M. Carmen Ribelles ( ya sabéis, la que " reparte conmigo, o yo con ella, la poesía) fuimos invitadas a dar un pequeño taller de poesía en la cárcel de Picassent. Al principio estábamos un poco a la expectativa porque nos imaginábamos el auditorio y pensábamos cómo podríamos hacer que la poesía fuera interesante para un grupo de mujeres que en la mayoría de los casos ha visto una o varias de las caras más amargas de la vida, pero decidimos ir.
Y fue mágico.
Parecía que las musas y las diosas esa mañana habían decido acompañarnos y hablar ellas a través de nosotras de poesía. Recitamos nosotras. Recitaron muchas de nuestras alumnas. Hablamos. Sugerimos. Escucharon. Hablaron. Escuchamos y reímos. Sobre todo, reímos.
Una de las chicas me prometió escribir un poema y dárselo a la persona que nos había invitado para que nos lo diera. Una mujer de mediana edad, cuando ya acabamos se dirigió a nosotras y nos dijo : " Yo no sé leer ni escribir pero m´ha gustao mucho lo que habís hablao" y nos dió un abrazo y un beso a cada una.
Cuando nos fuimos todas se acercaron a nosotras, nos saludaron y dijeron una y otra vez " gracias por haber venido... gracias por haber venido... gracias por haber venido..."
Y mi corazón les decía gracias a vosotras por habernos escuchado y por habernos abierto las puertas de vuestra alma.
En el lugar de las puertas cerradas,
a diez minutos de donde sale el sol,
llegan diligencias blindadas
que transportan escombros de sueños
escoltados por guardianes verdes
y familias que esperan
el eco lejano de una voz.
En el lugar de las puertas cerradas,
no se miran las pupilas,
no se pregunta por qué,
y la rutina no habla en tic-tac
solo grita en altavoz,
marca el ritmo de los pasillos largos,
dice dónde, dice cuándo, dice ahora.
En el lugar de las puertas cerradas
se cabalga a veces sobre el caballo blanco
que se lleva los dientes y construye palacios
más allá del muro.
Porque en el lugar de las puertas cerradas,
lejos es al otro lado del muro,
la luz está al otro lado del muro,
la libertad está al otro lado del muro
y el escalofrío congela las lágrimas
en este lado del muro.
En el lugar de las puertas cerradas
a veces se evaporan las fronteras
y princesas libres se encuentran con ninfas
que dejaron sus alas en aguas estancadas.
Las palabras son puentes y las risas descongelan
el frío del escalofrío.
En el lugar de las puertas cerradas,
a diez minutos de donde sale el sol,
a veces, solo a veces,
las princesas libres y las ninfas
que dejaron sus alas en aguas estancadas
olvidan por una hora
que en el país del "Aquí"
sobrevivir siempre es presente
y vivir siempre será futuro.
martes, 2 de noviembre de 2010
SI TIENES FRÍO Y TIEMPO ME LLAMAS.
MENSAJE EN EL CONTESTADOR
Hola. Soy yo. Sólo llamaba
porque estos lunes siempre me matan.
Ha amanecido tarde este día;
mi almohada llena de tus cenizas.
Pasé ¿ recuerdas?, por nuestros bares
donde arañábamos a la nostalgia su sucio esmalte.
Cogí al futuro por la cintura.
Donde hubo vuelo sólo ha quedado escombro de plumas.
Qué cosas pasan, días bulliciosos,
tan cerca estamos pero tan solos.
Sólo era eso. Bueno, pues, nada,
si tienes frío y tiempo me llamas.
Ismael Serrano ( Acuérdate de vivir)
viernes, 29 de octubre de 2010
MANOS DE SEDA
Noviembre los rescata de las sombras.
De los descansos del espíritu.
De las palabras no dichas.
De las miradas volátiles.
Noviembre los trae con sus vestidos de vapor.
Con sus plumas de agua.
Despiertan del letargo alimentando la nostalgia
en lágrimas que colman dedales de recuerdos.
Son el dolor mudando hacia la vida
en el abrazo alado de un ángel,
en la caricia sutil de unas manos de seda.
Autora: Cris
lunes, 25 de octubre de 2010
FUE BONITO
Estuve en Cuenca durante dos días esta semana, lo cual ya considero un regalo, el sábado pasamos la tarde Barbara y yo haciendo una suculenta tarta de chocolate cuya receta podéis encontrar en el otro blog y fue muy divertido. El domingo amaneció un día espléndido, luminoso y soleado y desayuné crêpes con mermelada de higos ( la mermelada recuerdo de la familia italiana), mi hermana, junto con l@s niñ@s me sorprendió con ¡otra tarta! que habían confeccionado entre l@s tres
( bueno, Sofía, como sólo tiene año y medio, prefirió en lugar de mojar cada galleta y ponerla junto con la otra, comérsela, pero no se lo tendremos en cuenta) y vino a comer toda la familia sin contar con los innumerables mensajes que recibí vía móbil y facebook, así que ¿ quién quiere una fiesta sorpresa habiendo tenido este día tan maravilloso?
Muchas gracias a los que lo hicisteis posible.
( bueno, Sofía, como sólo tiene año y medio, prefirió en lugar de mojar cada galleta y ponerla junto con la otra, comérsela, pero no se lo tendremos en cuenta) y vino a comer toda la familia sin contar con los innumerables mensajes que recibí vía móbil y facebook, así que ¿ quién quiere una fiesta sorpresa habiendo tenido este día tan maravilloso?
Muchas gracias a los que lo hicisteis posible.
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