lunes, 2 de noviembre de 2020

Vestida de otoño

 



Querida hermana:

Ha llegado el otoño con su ceremonial de hojas secas aunque aquí, a orillas de un Mediterráneo que sigue engullendo seres desesperados, la temperatura es un poco de inicio del verano. 

Aún así, siento la sutil y efímera luz de noviembre. La que tanto me gusta. La que me lleva a cubrirme de otoño con la hojarasca como vestido y las castañas como alimento. 

¿Sabes? Si siempre fui un ser solitario con tendencia al aislamiento, ahora lo soy más y ¿sabes? Cada vez encuentro más fascinante sumergirme en la soledad y el silencio. 

Será esta estación que invita al adentro y serán estos tiempos de reuniones prohibidas. Ahora, con algunas amigas ya no vamos a ningún bar ni lugar cerrado. Nos calzamos zapatillas y salimos a pasear. Arriba, arriba, llegamos a lo alto de la avenida y allí nos sentamos dos enfrente de otras dos y hablamos un poco. Después bajamos y con abrazos virtuales volvemos a casa. Me parece romántico y me recuerda a cuando tenía once años y comenzaba a salir sola con amigas. 

Hay una crisis profunda en mi lugar de voluntariado y algunas personas abandonarán el barco. Otras intentaremos resistir y tirar para adelante. Quizá cuando demos el primer paso, aparezca la roca que nos ayude a cruzar el abismo... ¡tenemos tanto que aprender en tan poco tiempo!

Las últimas mañanas de caminata con Bella están siendo preciosas. Un día de la semana pasada vimos una libélula con las alas transparentes muy grandes. Era preciosa. Otro día vimos  una de las ardillas que viven en el Auditori. Estaba sentadita en el césped como esperando algo y después salió corriendo y se subió a un olivo. Pocos días después vimos una abubilla muy majestuosa con la pequeña cresta levantada como en alerta. ¡Hacía más de un año que no veíamos una! y me quedé petrificada, observándola muy quieta para no asustarla y que saliera volando. Pero de eso se encargó Bella y la abubilla salió volando mientras yo pensaba si tendré que esperar otro año largo para volver a verla. ¡Es tan curioso y tan bello el mundo de los seres alados!.

También, con el otoño, han vuelto los tés calentitos y las infusiones mientras escribo o reflexiono mirando por la ventana. Como ves, este mal de tod@s se ha llevado muchas cosas pero sigue dejando otras intactas.

Y ya me voy con mi  vestido de otoño. 

Te mando un abrazo desde casa. El mejor lugar del mundo.

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Cris Carrasco García


jueves, 24 de septiembre de 2020

El mundo se me detiene porque pasa ella

 


El mundo se me detiene porque pasa ella

y sobre la hierba, mis zapatos húmedos

cubren unos pies maravillados.

Lejana, sutil, etérea,

acaricia la acera 

y la brisa de otoño la devuelve al aire.


Vuela una flor de buganvilla

y la confundo con una mariposa.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco autora/or

             Extraída de Pinterest

 

Septiembre enmascarado


 

Querida hermana:

Ha cambiado el viento para anunciar el otoño. Si pienso en cómo era mi vida el año pasado por esta época, me parece que fue hace más de un eón y sin embargo, sólo fue hace doce meses.

Como sabes, seguimos con las mascarillas, con las distancias, sin abrazos, sin besos, sonriendo con tristeza en los labios y aún así la vida sigue. 

Y tod@s con ella aunque no nos demos cuenta, aunque caminemos como autómatas, aunque prefiramos no pensar en lo que fue el confinamiento ni en la incertidumbre del futuro; aún así la vida sigue y nosotr@s con ella. 

Septiembre también es tiempo de reencuentros y vueltas. Anteayer vinieron las gemelas y mañana veremos a las amigas del círculo. Todo al aire libre, quizá sentadas en las piedras bajo las encinas, nos contaremos el mirlo blanco que ha sido el verano. 

La vida sigue y l@s niñ@s han vuelto a la escuela. ¿Se suspenderá también Halloween como en América? ¿Llegará un poco de oxígeno para nuestra economía? ¡Sueño con beber un buen té azul o negro!

Caminamos y no sabemos hacia dónde. Pero caminamos y eso es lo importante. 

Te siento muy cerca.... quizá andes por aquí repartiendo esperanza... 

Un abrazo de esos que están prohibidos pero contigo no porque tú estás hecha de aire y de recuerdo.

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: James C. Christensen

sábado, 29 de agosto de 2020

Haiku o como quieras llamarlo

 


Desprevenido,
el gato se acurruca
bajo la lluvia.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Katya Minkina

viernes, 21 de agosto de 2020

Mis pies sobre la arena evitaban

 

Mis pies sobre la arena evitaban

borrar las huellas de las gaviotas...

Nos unía el mar y la ilusoria sensación

de que las olas se rizaban para nosotras.

El virus dormía agazapado en el futuro,

no me hablabas negando la realidad

y no nos alejaban dos ideas y una mascarilla.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Deborah Dewit



martes, 18 de agosto de 2020

Soy la vagabunda de las soledades



Soy la vagabunda de las soledades
y sola, 
pego mi nariz en el cristal de las hojas.
Si no tengo nada que decir
no entiendo por qué debo hablar.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Louise Camille Fenne

viernes, 31 de julio de 2020

Venimos de donde empieza el mar




Venimos de donde empieza el mar
y terminamos fundidas con la arena.
Venimos, vamos y en el transcurso,
nos re-conocemos.
No hay nada más que estar aquí
mirando las buganvillas florecidas
pensando que el comienzo
es final de tanto.
De tanto...

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco autor/a
              Extraída de Pinterest.

miércoles, 3 de junio de 2020

Vino a visitarme el frío


Vino a visitarme el frío
pero no lo vi llegar:
"Cuando desperté,
ya estaba allí"
y me heló los huesos 
trayendo naufragios
en mares del pasado
a pesar del abrazo.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Xue Mo

martes, 26 de mayo de 2020

Resurgiendo


Uf, qué negativa he estado en las entradas anteriores. Me leo y me autodeprimo. Tal vez porque he estado un poco "autodeprimida" no sé si por ese estrés postraumático que dice la voz de la experiencia que tod@s vamos a pasar o ya estamos pasando. O quizá estaba así simplemente porque tocaba. 
Pero ahora quiero lanzar una voz hacia la luz y la esperanza. 
Una parte de mí ha pasado del enfado a una cierta forma de tristeza pero otra parte de mí se está abriendo a la primavera. 
Para empezar, quiero hablaros de dos series que me ponen contenta: Las chicas Gilmore, de Netflix y Mrs América, de HBO.
La primera es una comedia bastante banal con argumentos sencillos pero unos diálogos enrevesados de una comicidad impresionante. 
La segunda es seria, sesuda y no está doblada al castellano, por lo que me paso el rato leyendo pero...¡vale la pena!. 
Ahí os lo dejo por si a alguien le sirve y le ayuda a levantar el ánimo. 
Como también me ayuda a levantar el ánimo mirar las ilustraciones de algunas mujeres encantadoras que sueñan con otros mundos o se autodeclaran imperfectas con orgullo de serlo (Sara Fratini, Agustina Guerrero....)
Yo también me declaro imperfecta. Increíblemente imperfecta y loca sin arrastrar ninguna culpa por ello. Ya iremos limando aristas.
¡Ah! y para terminar una buena noticia: los hibiscos están preciosos. 
Abrazos.  


(Cris Carrasco García)

Imágenes: 

Primera: Sara Fratini.
Segunda: Agustina Guerrero.

martes, 19 de mayo de 2020

Ésto no es nuevo



Querida hermana:

En este tiempo especial me he dado cuenta de una cosa: que soy muy intolerante. Y soy intolerante sobre todo con aquellos y aquellas que se quejan continuamente. 
Con la situación que vivimos se me han revelado sin disfraz y me resulta bastante difícil comprenderlos y soportarlos.
Parece que nadie, o muy pocas personas leen historia porque nos hablan del tiempo que vivimos como si nunca hubiera habido una epidemia o una pandemia. 
Como si todo ésto fuera nuevo. Como si la enfermedad se hubiera inventado con el covid-19 y el sufrimiento se hubiera hecho patente con el coronavirus. 
Y se quejan del gobierno, de los planes clausurados o torcidos o aplazados, del trabajo, del teletrabajo, del no trabajo, de las mascarillas, de los hospitales, de los científicos, de este tiempo "que nos ha tocado vivir" lamentándose de dónde estaríamos ahora si no.. soñando con lo que podríamos estar haciendo si... Y ahí están, instalados en lo negativo, en la queja, en el no hacer nada salvo romperle la cabeza a la que los lee, les escucha o los sufre.
Y yo me pregunto si estas personas no habrán tenido abuelos y abuelas que les habrán hablado de la guerra, del tifus, de la mal llamada gripe española... también me pregunto si en su vida habrán visto o leído alguna película o novela histórica donde siempre aparecen historias directas o colaterales derivadas de epidemias. 
Creo que el problema no es el tiempo en que vivimos. El problema es el egocentrismo y el ensimismamiento. 
Cuando el sufrimiento nos llega parece que es el fin del mundo pero ¿pensamos alguna vez en el sufrimiento de los que estuvieron o de los que están lejos?
Y después, para consolarse, para evadirse de este tiempo que ellos juzgan injusto y cruel porque no alcanzan a ver que es un tiempo más, una etapa más, un puerto de montaña donde hay que levantarse del sillín para pedalear aunque te duelan las piernas . Como todos los puertos de montaña que nos da la vida. Como todas las olas que tenemos que surfear. Pues como te decía, para evadirse, llenan las terrazas en manadas sin distancia de seguridad y caminan por la vida sin mascarilla y salen fuera de su franja horaria y llenan el asfalto con guantes y mascarillas usados y... llena tú los puntos suspensivos.
Pero eso sí, quejándose. Siempre quejándose.

Que los mirlos que ahora oigo cantar lleven hasta ti mi abrazo.

********

Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Desconozco autor/a.
              Gentileza de ShiroDani.

domingo, 17 de mayo de 2020

Mañana, cuando vuelva al lugar esperado


Mañana, cuando vuelva al lugar esperado
los árboles me preguntarán ¿quién eres?
Porque no soy la misma que un día se fue
sin saber que no volvería
en tanto tiempo.
¿Seguirá trepando la ardilla por sus ramas?
¿Me recordarán las rocas bajo las encinas?
¿Sabrán que soy la soñadora de los círculos mágicos?
¿Me dejará la hierba caminar sobre ella?
Cuando me fui, el frío azulaba las manos
y ahora
el sol extiende su manto de primavera.
Pero ¿qué es el tiempo?
Quizá, todavía en el espacio esté la huella de mis pasos
y los árboles, las rocas y la hierba
me reciban con sonrisas que llenen el aire
de minúsculas gotas de alegría.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Sandra Pelser





sábado, 9 de mayo de 2020

Enfadada



Querida hermana:

Estoy contenta de que no estés aquí para vivirlo y en la tierra pura donde seguro estás, puedas vagar en libertad volando con el viento. 
El confinamiento lo llevé muy bien. Para mí fue un retiro espiritual donde me creé un refugio; pero la desescalada... se me ha presentado con toda su crudeza en forma de furia. 
No estoy enfadad con la vida. Ni con el virus. Ni con el samsara, que, a fin de cuentas, es samsara. 
Estoy enfadada con la ignorancia. Con la irresponsabilidad. Con el egocentrismo. 
El mundo se ha vuelto una senda angosta repleta de mascarillas y guantes tirados por el suelo. 
Estoy furiosa como no recordaba estarlo desde hace mucho tiempo. 
Quizá sean las hormonas o el futuro incierto, o el confrontamiento cara a cara con la necedad.
Soy presa de una llama que me arde y me invita al grito y a las lágrimas. 
Necesito retirarme entre un paréntesis donde un mundo bello y delicado me susurre que no todo está perdido. 
No vivo ni he vivido en la ilusión de creer que esta pandemia dará lugar a un mundo mejor. Cuando todo ésto acabe, habrá quien será mejor, quien no habrá aprendido nada o quien será más miedoso, egoísta o avaricioso porque no partimos todos de una igualdad en el nivel espiritual, así que cada uno, cada una, sacará de este túnel lo que esté preparado o preparada para aprender. 
A lo largo de la historia ha habido innumerables epidemias, pandemias y catástrofes y ninguna de ellas transformó el mundo en un paraíso . 
Por cierto, el otro día supe que Mary Shelley escribió Frankestein cuando estaba confinada. Para que veas que ésto no es nada nuevo. 
Y ya me voy con mi mal humor, reflexiones y cuestiones. Me he dado permiso para vagabundear y pensar que quiero relajarme y tomarme un respiro en algunas cosas. 
Necesito la libertad de no tener que mirar cara a cara a la idiotez.
Se despide alguien a quien todavía le falta mucho camino para la iluminación.

Que la fase cero del desconfinamiento (porque no hemos pasado a la uno) lleve hasta ti este abrazo que sólo contagia amor.

**********

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Francine Van Hove


sábado, 2 de mayo de 2020

Miro al cielo y pasa, fugaz.


Miro al cielo y pasa, fugaz.
En este tiempo del no-tiempo
nunca pensé que volverían
las golondrinas.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Mónica Fernández

jueves, 23 de abril de 2020

Tendida y sola, vienen a rescatarme tus ojos.



Tendida y sola, vienen a rescatarme tus ojos.
A veces son azules,
a veces me recuerdan al color de la tierra
y otras son un mar de hierba
donde crecen, libres, las margaritas.
Pequeños o grandes,
tus ojos son, desde esta cama,
manos que me cuidan,
brazos que me abrazan,
palabras silentes que impregnan el aire
como caricias que no rozan la piel
pero me dicen que sigo viva.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autor/a. 
              Extraída de Pinterest.

miércoles, 15 de abril de 2020

La gaviota atraviesa el umbral de la lluvia



La gaviota atraviesa el umbral de la lluvia
y las calas se abren, golosas,
ante el sonido del agua...
Soy la espectadora de la vida tras el cristal
y siento sus huellas en mi arena.

(Cris Carrasco García)

Imagen:Desconozco su autor o autora

lunes, 13 de abril de 2020

No conocía tantos sonidos



No conocía tantos sonidos
y tanta calma acompasados...
Quizá seamos amaneceres
o pequeños atardeceres
con destellos de luz
fundiéndose en el mar
y no lo sabemos
hasta que estamos entre paredes
por mucho tiempo
y miramos la vida 
como la primera vez.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

jueves, 9 de abril de 2020

Haiku... o como quieras llamarlo



Jazmín florecido.
Me impide olerlo
la mascarilla.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

domingo, 5 de abril de 2020

Domingo de Ramos y no se oyen tambores // Cuando abran las compuertas



Domingo de Ramos y no se oyen tambores,
sólo verderones, mirlos, tórtolas
y un vecino que martillea algo metálico
mientras te abrazo.
Entre el aroma a azahar de los naranjos,
mi mente pasa los brazos por encima de tus hombros
y te estrecho sintiendo un corazón donde no tengo el mío.
Aprendo con paciencia a manejar la distancia.
La lejanía no es frontera ni horizonte.

******
Cuando abran las compuertas
y salgamos como agua desbordada
de manantial que surge de la tierra
y ya no tenga miedo de dañarte 
con un posible ser dañino,
iré a visitar a las encinas,
me sentaré en una roca y pensaré en la libertad.


Ambos poemas: Cris Carrasco García
Imagen: Cris Carrasco García

jueves, 2 de abril de 2020

Hace ochenta y un años



Hace ochenta y un años
tal día como ayer
terminó la guerra.
Hoy, inmersa en esta marejada,
me vienen a la mente relatos del abuelo.
Todas las guerras son maremotos, 
todos los mares vuelven a la calma.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autora/or
              Gentileza de Shiro Dani

martes, 31 de marzo de 2020

Haiku... o como quieras llamarlo


Confinada,
aunque parezca absurdo,
ningún día es igual.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autora/or. 
              Gentileza de ShiroDani.

viernes, 27 de marzo de 2020

Uf, la peste...



Querida hermana:

Creíamos que estábamos a salvo porque nos creíamos ricos y teníamos antibióticos. Creíamos que esas cosas eran de tiempos pasados o de países pobres. 

Y de repente, llega. 

Y aquellas epidemias de peste que leíamos en las novelas de la edad media o epidemias de tifus y gripes españolas que nos contaban nuestros abuelos y abuelas... uf, la peste eso tan antiguo... va y nos llega.

Y en un principio nos negamos ¿cómo va a ser eso? Noooo, aquí no va a llegar... Pero ha llegado. Y nos ha pillado desprevenidos porque nos creíamos ricos y teníamos vacunas y antibióticos...  Y no nos valen las vacunas y los antibióticos. No nos valen.

Así que todos en casa viendo desde las ventanas el vuelo de las gaviotas, la llegada de los jabalíes a las ciudades y los cisnes a los canales de Venezia.

Tenemos miedo. Lo que decíamos que era una simple gripe ahora nos da miedo. Y nos da miedo el desfile de coches fúnebres porque vivimos de espaldas a la muerte. Porque vivimos de espaldas a la enfermedad. Porque nos hemos creído ricos y a salvo. Porque hemos creído desde hace demasiado tiempo que dominábamos la vida.

Y ahora la vida sale a nuestro encuentro y demuestra quién es la dueña y señora. 

Y en la vida hay enfermedad y muerte. Dolor y miedo. 
Y cantos de pájaros que vuelan libres. Y niños que pintan arco iris donde escriben : "Todo va a salir bien" y los cuelgan en las ventanas. Y vecinos que por primer vez en su vida se saludan y se preguntan ¿cómo estás?

La vida no nos pertenece. Nosotros y nosotras pertenecemos a la vida. 

Que los gorriones libres lleven hasta ti mi abrazo.

***
Texto: Cris Carrasco
Imagen: Cris Carrasco


viernes, 20 de marzo de 2020

Haiku o como quieras llamarlo



Banderas rotas,
recuerdo de una fiesta
que no fue.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Cris Carrasco García

viernes, 28 de febrero de 2020

Se ha ido

Querida hermana:

¿Está ya nuestra pequeña contigo? ¿Has venido para guiarla? Por favor, envíame una señal para que me quede tranquila. 
Sí, se fue ayer nuestra niña. 
¡Cuánto puede llenar un ser de tan sólo dos kilos! dos kilos pueden llenar millones de corazones.
Sólo dos kilos...
Sabemos que está serena y aunque estamos tristes, agradecemos haberla podido tener con nosotros estos once años. Ojalá hubieran sido más porque en el mundo del amor cuando debemos despedirnos el tiempo siempre se nos hace corto pero el amor llega más allá de la muerte. El amor permea todos los mundos y va siempre más allá de todo. Por eso la seguiremos queriendo mucho.

Echamos de menos sus andares pizpiretos por el pasillo cuando venía a recibirnos, su insistencia en que le tiráramos su juguete para ella ir corriendo a recogerlo. Ahora tenemos un hueco donde antes estaban su pelo rubio y sus ojitos redondos.
El lunes, ya tan malita, ya muy débil, estuvimos acariciándola y demostrándole nuestro amor y ella, tan malita, tan débil, aún hizo un esfuerzo para darme "besitos" en los dedos. 
Mientras te escribo, un río de lágrimas baña mis mejillas pero estoy bien. Estamos bien, no te preocupes. Sabes lo que es llorar por la muerte y que después del llanto llegan la esperanza y el recuerdo. 
Dicen que cuando pasamos al bardo vienen para guiarnos aquellos seres queridos que nos precedieron, incluso nuestra familia peluda de cuatro patas. Si ésto es verdad, ella seguro que vendrá a recogernos con su alegría y un juguete en la boca. 
Hasta entonces, cuídala tú de cerca, que nosotros la cuidaremos desde aquí. 

Que mis lágrimas lleven hasta ti y hasta ella, un gran abrazo. 

***
Texto: Cris Carrasco
Imagen: Barbara Zambon


martes, 25 de febrero de 2020

Las 'Cadiwoman': chirigotas feministas contra el machismo



En pleno carnaval aquí están ellas, desde Cádiz, plantándole cara al patriarcado con humor. 
¡Gracias, chicas!


martes, 18 de febrero de 2020

Haiku o como quieras llamarlo



Llévame
donde tú quieras.
Continuamos.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Barbara Zambon

domingo, 16 de febrero de 2020

El mirlo que canta sin verse



El mirlo que canta sin verse,
la silueta de una flor que se adivina,
la puerta de tu casa que no encuentro...
Que no se levante la tenue sábana
que abriga tantas vidas y también el misterio
diluyendo la luz para que duermas.
Es el velo de la niebla
el que nos lleva hasta las hadas

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

viernes, 7 de febrero de 2020

Otra vez




Querida hermana:


Casi siempre te escribo contándote el pasado pero hoy te voy a escribir sobre un futuro no muy lejano. 

Aunque dicen que debemos vivir el presente, en esta tarde de viernes que he reservado para mí tomándome un descanso de tantas pequeñas tareas cotidianas, quiero contarte que el lunes nos vamos a reunir otra vez las chicas del Círculo de Mujeres.... ¡Síííííííí! No es que no nos hayamos reunido desde hace mucho tiempo, aunque no te lo haya contado, sabes que no nos dejamos de ver al menos una tarde al mes. 

Siempre, días antes de encontrarnos, me siento emocionada y deseando que llegue el momento. ¡Es tan bello estar con mujeres que comprenden, que sienten, que abren su corazón, que lloran, que ríen, que miran, que reflexionan, que se preguntan, que no entienden tantas cosas del mundo y lo expresan! ¡Es tan bello compartir, hablar, sentir!

Podías formar tú un círculo allá donde estés... o quizá ya lo has formado y no me lo cuentas porque tienes miedo de que me quiera ir contigo... No sería nada extraño. 
Cuando estoy con ellas me doy cuenta de lo poco que sé y de todo lo que me queda por aprender, de lo cargada que llevo la mochila o de cuánto la he aligerado, de lo serena que me siento o de que todavía sigue viva en mí la antisistema (¡con la mala prensa que tiene esta palabra y lo que me gusta!) que una vez elegí ser y que después ahogué para  más tarde rescatarla y llevarla dentro caminando conmigo de una forma tan sutil que muchas veces creo que no está pero en los momentos más insólitos aparece. La mujer estudiosa e investigadora se manifiesta también y con estas mujeres he aprendido que convive conmigo de la misma manera que la otra. ¿Cómo se puede ser antisistema y estudiosa al mismo tiempo?¡Ah, querida hermana! es un bello misterio que no tiene por qué ser contradictorio.

Sobre todo he aprendido a aceptar los puntos opuestos que me forman, conforman y, ¿por qué no? Embellecen. 

Ahora debo irme. 

No tengo mucho que hacer porque ya te he dicho que esta tarde me pertenece pero sé que debo irme para seguir explorando otros pequeños mundos que a veces, sin quererlo, dejo abandonados por los rincones.

Que la fuerza de nuestro Círculo de Mujeres lleve hasta ti mi abrazo y el abrazo de todas. 

******
Texto: Cris Carrasco García

Imágenes: May




miércoles, 29 de enero de 2020

Haiku... o como quieras llamarlo


Podan los olivos
dejando esqueletos
en pleno invierno.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

viernes, 17 de enero de 2020

Dos poemas de Blanca Varela

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo...

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo
       tierra rumbo al infierno o la estrella de chatarra que te
       lleva frente a otro muro lleno de espejos y de gestos,
       endiablados gestos sin dueño y tú tras ellos, solo, feliz
       propietario de una boca escarlata que muge.
Pega el oído a la tierra que insiste en levantarse y respirar.
Acaríciala como si fuera carne, piel humana capaz de
       conmoverte, capaz de rechazarte.
Acepta la espera que no siempre hay lugar en el caos.
Acepta la puerta cerrada, el muro cada vez más alto, el
       saltito, la imagen que te saca la lengua.
No te trepes sobre los hombros de los fantasmas que es
       ridículo caerse de trasero with music in your soul.



Imagen: Ariana Richards




A media voz

La lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
está el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada

Sola casi
 en la muerte
casi en el fuego.

martes, 7 de enero de 2020

Haiku... o como quieras llamarlo


Huellas de gato
en la claraboya
a contraluz.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

viernes, 27 de diciembre de 2019

Hoy me he levantado sensitiva


Hoy me he levantado sensitiva
y los nogales me susurran
cantos de otras épocas.
Predigo las palabras de los otros
y percibo en el aire 
seres de luz que nos cuidan.
Hoy, es un día como tantos
donde cabe lo extraordinario
en lo ordinario.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

sábado, 21 de diciembre de 2019

Naturaleza mágica



Querida hermana:

Este es mi árbol favorito en invierno. Es un tiglio (no sé su traducción en castellano) y cuando llueve, las gotitas de agua que se quedan en las ramas forman esferitas de luz. Es precioso. Parece un árbol adornado para la navidad pero de forma natural. 

El tiglio está enfrente de la ventana de la cocina y muchas tardes, como la de ayer y la de hoy, me siento y observo cómo la lluvia deja sus gotitas en las ramas del árbol y cómo la luz las hace brillar. 
A veces, cuando no llueve mucho, salgo por la puerta de la cocina y pongo mi mano debajo del tiglio. Entonces las gotas caen sobre ella y aspiro la belleza de la lluvia y el aroma de la naturaleza. 

Que las esferitas de agua y luz lleven hasta ti mi abrazo. 
******

Texto: Cris Carrasco García
Imágenes: Barbara Zambon

sábado, 30 de noviembre de 2019

Marcharte

Querida hermana:

Creo que ya lo sabes ¿verdad? Lo tengo decidido: de momento, y puede que en mucho tiempo, no volveré a publicar nada en esa red social ni en ninguna otra (aunque sólo publicaba en ésa).

Marcharse de los sitios... de los grupos que estrangulan, de las redes que que te atrapan como a un pez en medio del mar y sin darte cuenta, van succionando el oxígeno que respiras a fuerza de palabras duras e incomprensión. En el fondo es normal porque no nos conocemos. Pero ¿por qué vemos normal ser crueles con alguien con quien podemos hablar pero no conocemos? Al fin y al cabo, todos somos seres humanos.

Marcharte... y al cerrar la puerta tras tu espalda, sentir alivio, libertad, sosiego, serenidad, descanso. 

Estos días me han acusado de cobarde, de autocondenarme al silencio por las palabras hirientes de algún ser víctima de su propia ignorancia, de dejar que "ganen ellos". Pero esos discursos no van conmigo. No me siento cobarde porque a veces es mejor retirarse a tiempo para estar en paz. Tampoco siento que me autocondene al silencio porque el silencio para mí es un compañero y no un castigo y porque sé que puedo alzar mi voz donde y cuando lo desee. Tampoco sé quiénes son "ellos" porque no me siento de ningún bando. 

Adiós.

Y ahora a caminar con la mochila más ligera. Que me busquen, si es que así lo desean, en este lugar que es mi remanso y mi casa pero eso sí, que dejen la espada en la puerta. 

Que mi luz de libertad lleve hasta ti mi abrazo.  Que un viento de este otoño desprenda todas tus hojas secas para que puedas descansar durante un tiempo y luego, dejes brotar las hojas nuevas. 

*****
Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Barbara Zambon

sábado, 23 de noviembre de 2019

Haiku... o como quieras llamarlo



El fuerte viento
agita la madreselva
con hojas de otoño.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

Tres poemas de Rupi Kaur

Imagen: Dee Nickerson


Que veas belleza aquí
no quiere decir
que haya belleza en mí
quiere decir que hay belleza arraigada
tan dentro de ti
que no puedes evitar 
verla por todas partes. 



El nombre Kaur
me convierte en una mujer libre
elimina las cadenas que
intentan atarme
me eleva
para recordarme que soy igual
que cualquier hombre aunque el estado
de este mundo me grite que no lo soy
que soy mi propia mujer y
que pertenezco por completo a mí misma
y al universo
me pone en mi lugar
me grita y dice que tengo
un deber universal que compartir
con la humanidad para alimentar
y servir a mis hermanas
para levantar a aquellas que necesitan que las levanten
el nombre Kaur corre por mi sangre
estaba en mí antes de que el mundo existiera
es mi identidad y mi liberación.



Mi corazón se acelera
al pensar en el nacimiento de los poemas
por eso nunca dejaré
de abrirme para concebirlos
hacer el amor
con las palabras
es tan erótico
estoy enamorada
o adicta
a la escritura
o ambas cosas.




sábado, 16 de noviembre de 2019

Venezia



Venezia, 
dulce criatura que se ahoga, 
siento tu dolor en mis pulmones
y a duras penas puedo respirar. 
Que la mar y la luna se alíen,
que te ayuden, pequeña, 
y  no te hundas,
que el sol haga fuertes tus pies de barro
y enjugue la tristeza 
de los que siempre sucumbimos
a tu belleza aterradora.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Barbara Zambon