

Esta es la plaza de Dardago. Mañana intentaremos hacer una foto a la salida de la iglesia para que veáis la diferencia.
Así que siguiendo la tradición: ¡ Buon Ferragosto a tutti!


Esta es la plaza de Dardago. Mañana intentaremos hacer una foto a la salida de la iglesia para que veáis la diferencia.




Creo que aquí utilizan mucho el correo electrónico, porque el buzón... hace tiempo que no se ha cambiado, limpiado, arreglado, pintado...
Los dardagueses tienen un gran sentido del humor.
".



"UN PRISIONERO EN EL LAGER"
O
"MADRE, VOLVERÉ"
Un prisionero en el lager sueña
con su madre, un tesoro,
mientras la esposa, lejana,
reza para que vuelva, todavía.
Cuando la noche oscurece
cansado del trabajo vuelve,
come lo poco que le dan
y entonces, con nostalgia canta.
Madre, volveré,
esta es mi esperanza,
lejos de ti sufro una nostalgia infinita,
reza por mí, o madre,
seré feliz si vuelvo contigo.
El trabajo cotidiano nubla el pensamiento
más fuerte,
pero la moral del prisionero italiano
no se hunde,
soporto la ira alemana que me amenaza
cada día.
Todos parecemos hermanos
y todos cantamos así:
Madre, volveré, madre volveremos,
entonces reconoceremos nuestra patria.
Pero si alguno no vuelve más,
la suerte habrá sido adversa,
y en el corazón de todos
permanecerá.
Hola a todas y a todos. Esta mañana hemos desayunado exquisitamente en la ciudad más grande de los alrededores (Pordenone) , en una pastelería que se llama Peratoner. Podéis ver lo bonita que es. 

En esta ciudad se ven muchas tiendas muy coquetas y bonitas como esta bombonería, que como reclamo tiene esta bici roja en la acera.
Y esta floristería.

Se nota que Pordenone es una ciudad de provincias, pero tiene un toque coqueto y muy elegante. La gente que nos ha atendido en los negocios y en el café lo ha hecho con una amabilidad y una delicadeza exquisitas. Se respira un ambiente tranquilo, donde las bicicletas son las protagonistas . Hasta mujeres de una cierta edad van en ellas. Asombra la limpieza de las calles y la atención que dedican sus habitantes a cuidar la elegancia de los pequeños detalles.