miércoles, 1 de mayo de 2013

MENOS ES MÁS



Escribió un poema de los suyos. Y un poema "de los suyos" era un escrito con cientos, miles de letras y millones de versos que ocupaban cientos de folios.
Una tarde húmeda, a la intemperie y con el frío quebrando los huesos, lo leyó a sus amigos. Demostraron ser sus amigos porque resistieron callados, disimulando los bostezos y los movimientos seguidos y rápidos para resistir el frío. Aguantaron también las redundancias, el lenguaje que pasaba del barroco al rococó para desembocar en un bombardeo de palabras tan difíciles como ininteligibles. Cuando terminó aplaudieron y en silencio, los creyentes, dieron gracias a Dios.
Otro de sus amigos, la noche anterior había escrito sólo un verso de niño de colegio, de principiante. La inspiración lo había abandonado en ese momento. O eso creía él, porque cuando lo leyó, a todos, sin excepción, la piel se les erizó.

(Cristina Carrasco)
Imagen: Barbara Zambon

miércoles, 24 de abril de 2013

MI SECRETO


Te sacudió un terremoto de risa
cuando me viste ordenarlos
primero por tamaño
y después por colores
con desespero febril
¿Pero qué haces?
Callé.
No te dije
que las fotografías muestran seres
durmiendo en las ruinas
de la historia
muertos
de hambre y de tristeza.
No te dije que alineo tarros
de mermelada
cuando tengo miedo.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Desconozco su aut@r. Extraída de Internet.

lunes, 22 de abril de 2013

ASALTO DE SOTANA


Preparando la pintura para encalar una pared, mi hermana, mi madre y yo hablamos de las noticias sobre los bebés robados.
Mi hermana dice que ella recuerda cómo en los ochenta había mucha obsesión con no dejar a los bebés solos en el hospital, con no perderlos de vista, con tener mucho cuidado, y mi madre, mientras remueve la pintura nos dice en voz muy baja:
- ¿ Os acordáis de Ramón, el de Áurea, la vecina de la abuela?
- Sí, uno que cuando yo era pequeña decíais que era un gamberro porque pegaba carteles, llevaba el pelo largo y a veces lo detenían los grises...
- Sí. Pues ese chico no era hijo de ella, una noche apareció un cura con él recién nacido...
- ¿ Y nadie preguntó nada?
- No.
- Cruzamos las miradas y no hablamos. Nos ha asaltado el país de las sotanas, el silencio y el secreto.
Entonces Esther comienza a pintar con brochazos rápidos. Hay toda una pared que blanquear.

(Cristina Carrasco)
Imagen: Lita Cabellut

miércoles, 17 de abril de 2013

NOMBRES


Hoy el reloj me dice de andar despacio,
y en el silencio
siento que soy una olla a presión
a punto de estallar
en llanto.
Intento cambiar su pitido
por el sonido de un tren
pero sólo veo un velero
lento y callado
navegando en el mar.
Hay quien le llama hormonas.
Yo hablo de lágrimas.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Anna Silivonchick

lunes, 15 de abril de 2013

Mensaje


- Tengo que estar toda la semana en el hospital. Una prueba más. Estoy aislada porque me han inyectado una sustancia radiactiva... esta noche brillaré como una estrella.
-Perfecto. Cuando mire el cielo sabré que la estrella más brillante que vea, eres tú.

Cuando la poesía y el cáncer se dieron la mano.

(Cristina Carrasco)
Imagen: Catrin Weilz Stein


viernes, 12 de abril de 2013

IMPOTENCIA


Cuando escribo en mayúscula
el mundo entero sabe
que un grito me desgarra
pero yo quiero hablarte
en pequeño
y nadie ha inventado letras
para el susurro.

(Cristina Carrasco)
Imagen: Página de Facebook Thuk Je Che Tibet.

miércoles, 10 de abril de 2013

Misceláneas


Cuando viajo no me gusta llevarme nada "natural" del lugar que visito porque no quiero dejar ninguna huella de mi paso, y si me llevo una piedra, una hoja, una piña, pienso que siempre quedará en ese lugar el rastro de su ausencia.
Tampoco me gusta comprar cosas típicas, pero a veces siento la necesidad de un recuerdo palpable, así que un compañero de Dharma me contó lo que él hace cuando viaja: abre un bote de cristal, levanta el brazo y cierra el bote.
Me parece una gran idea. Así sólo me llevaré un poco de aire. Después, ya en casa, apuntaré fuera del tarro el nombre del lugar. Además, mi compañero me ha dicho que cuando tiene varios tarros de diversos sitios, los abre y une todos los aires. Entonces, a su alrededor se produce una extraña solidaridad y todo el mundo parece entenderse. Él lo llama: " La globalización buena".

(Cristina Carrasco)
Imagen: Muñeca diseñada por Marina Bychkova