miércoles, 25 de marzo de 2015

Cuatro pájaros atraviesan el cuarto creciente

Cuatro pájaros atraviesan el cuarto creciente
y el más niño vuelve sobre su vuelo
olvidando a los demás.
Quizá ha chapoteado en los charcos de nubes
y son suyas las huellas rosa
que hay dispersas en el cielo.
( Cristina Carrasco)

Imagen: desconozco su autor o autora.

martes, 17 de marzo de 2015

La felicidad es un estado mental.



"¿ Qué hacemos cuando nuestra mente nos impide encontrar paz mental y bienestar con uno mismo? Aunque las circunstancias sean increíbles, si nuestra mente es infeliz entonces no hay diferencia. Lo mismo pasa si tenemos circunstancias horribles, pero nuestra mente es feliz, entonces todo es positivo. 
Cuanto más deseamos, menos tenemos. Cuanto más tenemos, más deseamos.
Cuanto menos deseamos más tenemos.
Cuando permitimos que el deseo se interponga en nuestro camino, olvidamos mantener la paz mental"

Osel Hita*
                                                                                                                                        

* Osel Hita es la primera persona de origen español reconocida como Lama reencarnado. Durante su infancia fue conocido como " El niño Lama español", hoy en día ya no es aquel niño pero nos regala enseñanzas tan valiosas como ésta. 

Imagen: Osel Hita. Desconozco su autor o autora. 

lunes, 16 de marzo de 2015

Haiku

Vibra
 la montaña en el lago.
Ilusión.

( Cristina Carrasco)


Imagen: Barbara Zambon

miércoles, 11 de marzo de 2015

11 de marzo de 2015


Una mujer vestida con chador pide limosna en el centro de Milán, a pocos metros del Duomo y muy cerca  del imperio de la moda.
Pasamos frente a ella y por unos segundos dejo de andar. La mujer no parece ver a nadie. Gianna y Nieve continúan caminando sin darse cuenta de nada. Algunas veces he visto a mujeres vestidas con chador, pero nunca a una de ellas pidiendo limosna. El negro sin elección de su traje o quizá su mirada perdida y resignada me mueven la compasión y pienso en darle unas monedas...Pero tal vez esté sometida a un hombre que la explota y se quede con el dinero que ella recauda... Comienzo a caminar con un pellizco en el corazón. ¿ He hecho bien? Quizá si no llega a casa con la cantidad que le dicen, le pegan...


Podía haber comprado algunas galletas y habérselas dado... Pero Gianna y Nieve han seguido caminando entre el río de gente. Nadie se detiene en el centro de la gran ciudad. La misma que me ha engullido.
La verdad es que me estoy mintiendo. Sólo yo me he dejado comer y he optado por el camino más fácil pasando de largo figiendo tener prisa.
No hay otro culpable. 

( Cristina Carrasco)
Imagen: Barbara Zambon

domingo, 1 de marzo de 2015

Haiku

Pienso en problemas.
El Buda de barro
siempre sereno.

( Cristina Carrasco)

Imagen: Barbara Zambon

jueves, 26 de febrero de 2015

26 de febrero de 2015

Imagen: Kaoru Saito


Antes que nada, quiero decir que a mí la Nueva Era me llevó al Budismo y por lo tanto he de estarle, en ese sentido, agradecida. 
Pero una vez que llegué a este refugio, miré alrededor y pude ver lo que realmente vende esta especie de nueva corriente filosófica ( la Nueva Era) mucho humo y turismo espiritual sin compromiso. Algo perfectamente compatible con los tiempos en que vivimos.

Todo es igualmente válido para la Nueva Era: los tambores de los indios azabache de Honolulú, soñar con un nativo australiano que quizá fue tu gurú en tu vida pasada, las pirámides de cristal, los cuarzos, los poderes de los minerales, la música de flautas de los gitanos de Nuevo México...Todo. Y sobretodo los cursos de meditación donde los alternativos naturistas y la mayoría de veces, snobs, como lo de flipar con LSD, anfetaminas, hierba y cosas por el estilo ya no se estila y tiene mala prensa, van a intentar flipar y a convencerse de que su gurú, aquel nativo australiano de hace diez vidas pasadas, les dirá que son seres especiales, niños índigo o cristal venidos a la Tierra a salvar este mundo y a crear la Era de Acuario ( hecho muy bien aprovechado para una publicidad de un conocido refresco producto de una más conocida todavía multinacional).

La Nueva Era ha cogido la parte más superficial del Budismo, la magia y los discursos más facilones de los chamanes, la lógica naturista de pueblos nativos, lo ha metido todo en una coctelera y cuatro supuestos seudoiluminados se han colgado el cartel de maestros y andan dando conferencias y cursos de meditación, relax, mindfuldness y cuatro cosas más por un ojo de la cara. 

Porque eso sí, para ser de la Nueva Era hay que tener al menos una flauta de palosanto, un buen cogín de meditación tapizado en seda de gusanos de la India, un cuenco que haga el sonido en do mayor, un cuenco con el sonido en sí bemol, unos calcetines de samurai japonés porque si no, no meditas como Dios manda.... señoras y señores, la sociedad de consumo llevada a los alternativos, o a la Nueva Era. 

Y después está el amor. El amor. El amor.... ¡cómo prostituye el amor esta filosofía!. 
El amor se le deshace en la boca y en el culito siente agua de limón. El amor es la moneda de cambio, el objeto, el sujeto, el predicado, el complemento del verbo y, por desgracia, la mayoría de las veces, el elemento ausente. 

Hay que amarlo todo y a todos. Eso sí, mientras tu ego maravilloso y al que la Nueva Era da tantas alas llamándolo autoestima, quererse a una misma, dejarse ser un "poquito" egoísta, que no pasa nada, diciendo refuerza tu yo, yo, yo, mi, a mí, porque a mí, porque yo.... pues eso, mientras el ego esté a salvo,  te amo porque ¿sabes? Tenemos un karma común y algún día tú y yo haremos una sesión de renacimiento ( sí, esas que cuestan todo el subsidio de este mes y la mital del siguiente...) y veremos que en otra vida fuimos hermanas. Pero... ¡ ay como me dañes el ego! como no digas en tu muro del face que este poema lo he escrito yo, como no me sienta idolatrada, como se te olvide mi fecha de cumpleaños...Entonces, se me olvida el amor, el pacifismo, el australiano aborigen, la flauta de Bartolo, los cursos de mindfulness y me lanzo a tu cuello con la navaja de Albacete del bisabuelo que sí sé seguro que tengo en mi árbol genealógico.

Y cuando se me pase el enfado volveré a ser turista espiritual y alegaré que dañaste mi autoestima, que tenía que reivindicar mi identidad, que el amor es necesario pero que a veces... Y entonces quizá  me apunte a un círculo de esos que me llaman Diosa y dicen que la sangre de mi menstruación es lo más para pintar cuadros.

Pero es que yo ni soy Diosa ni lo quiero ser. Ya tengo suficientes responsabilidades.

( Cristina Carrasco)

jueves, 19 de febrero de 2015

Todavía me aferro a algunas tormentas

Todavía me aferro a algunas tormentas
y a veces, aún pienso
que las nubes son el cielo.
Pero luego respiro
y vuelan los algodones.
Ya sé que las tormentas son efímeras
aunque me aferre.

( Cristina Carrasco)

Imagen: Barbara Zambon