¡Qué fácil parece todo en la orilla de la mar! es como si se llevara los problemas y los cambiara por libertad.... me llevo tus ínfimas historias mundanas y te doy libertad. Puedes cogerla toda porque a mí me sobra, Te la regalo.
Remover la casa casi entera buscando un poemario escrito en la prehistoria y nunca publicado para salvar un poema que quizá estaría bien en el nuevo poemario... revolver cajones, ficheros, y en el camino toparme con recuerdos y personas, con tiempos pasados metidos en fundas de plástico como cadáveres esperando ser reconocidos.
Encontrar el poemario después de mucho tiempo. Arrugado y quizá triste. Encontrar el poema y leerlo una, dos, tres veces... decidir después de todo, que no sirve.
Si me despiertas con un poema
te donaré mi risa
todo el día y parte de la noche.
Pero si decides hacer poesía
con la soledad
también tendrás mi risa
para que despiertes.