lunes, 31 de agosto de 2015

Haiku... o como quieras llamarlo



¿Me recordarán
estos abetos
cuando no esté mañana?

( Cristina Carrasco)
Imagen: Cristina Carrasco

martes, 25 de agosto de 2015

El viento y la lluvia han tirado las hojas

Imagen: Cristina Carrasco

El viento y la lluvia han tirado las hojas
que la ola de calor volvió amarillas
y camino, cada mañana,
sobre una alfombra de otoño prematuro.
Después, desayunando,
miro el bosque y me asombro de su quietud.
A veces chirría una urraca. A veces grazna una corneja. 
A veces vuela un halcón.
La quietud es mentira. Todo se mueve. 
Hasta el silencio
cuando habla el anciano
y alguien vuela sobre el nido del cuco.
Recuerdo la película
mientras él olvida mi nombre
cada mañana.
(Cristina Carrasco)

miércoles, 19 de agosto de 2015

Dos poemas de Warsan Shire ( poetisa somalí)

No es mi responsabilidad ser hermosa.
No estoy viva para ese propósito.
Mi existencia no gira alrededor de cuán deseable me encuentres.
Me pertenezco profundamente a Mí Misma.
Me siento tan bien a solas que sólo estaré contigo
si eres más dulce que mi soledad.

Imagen: Maud Wagner (1907) , la primera mujer tatuadora. Desconozco
el autor o autora de la fotografía.



PARA LAS MUJERES DIFÍCILES DE AMAR

eres un caballo corriendo en solitario

y él intenta adiestrarte
te compara con una montaña imposible
con una casa en llamas
dice que lo estás cegando
que nunca podría dejarte ir
olvidarte
que no quiere nada salvo a ti
lo mareas, eres inaguantable
cada mujer anterior o posterior a ti
es rociada con tu nombre
tú llenas su boca
sus dientes padecen con el sabor de la memoria
su cuerpo es solo una alargada sombra que busca la tuya
pero tú eres siempre demasiado intensa
aterradora en tu modo de quererlo
desvergonzada y sacrificada
él le dice que ningún hombre puede vivir de acuerdo con el que
vive en tu cabeza
y tú trataste de cambiar, ¿me equivoco?
cerraste tu boca
intentaste ser más suave
más bonita
menos volátil, menos despierta
pero incluso mientras duermes puedes sentirlo
viajando lejos de ti en sus sueños
entonces ¿por qué querías dividir el amor en su cabeza abierta?
una persona no puede ser tu hogar
alguien debería haberte dicho eso
y si él quiere irse
déjalo ir
tú eres estremecedora
extraña y hermosa

algo que no todo el mundo sabe amar


martes, 11 de agosto de 2015

Haiku... o como quieras llamarlo

Me despierto.
Ya graznan las cornejas,
se oye el eco en el bosque.

(Cristina Carrasco)

Imagen : Barbara Jaskiewicz


sábado, 8 de agosto de 2015

Ha llegado la lluvia a la hora de la siesta

Imagen: Iris Scott

Ha llegado la lluvia a la hora de la siesta
cuando tod@s duermen el calor de agosto.
Esa lluvia que pasa un paño húmedo 
por la cara del aire,
la misma que baña la baranda del balcón
donde escribo estas gotas,
la que moja los bichitos hacendosos
que construyen su casa con cañas diminutas,
la que riega las hortensias
que florecerán en primavera. 

( Cristina Carrasco)

miércoles, 5 de agosto de 2015

Sueño

Imagen: Helga Mcleod

Sueño
mientras paso un dedo
por los carámbanos de la tetera
y cuando vuelvo al ahora
encuentro esferitas rojas en el té helado.
Mujer de calor sin lluvia,
hoy, con cuarenta grados,
aprendes el daño
que puede hacer el hielo. 

(Cristina Carrasco)

martes, 21 de julio de 2015

21 de julio de 2015

Como todos los finales de julio, los preparativos del viaje...

Hasta hace diez años  mi vida había girado en torno a Valencia: viví mi  infancia en el mismo barrio, fui a un instituto que estaba a veinte minutos andando de ese mismo barrio, la facultad me alejó de casa todo lo que puede alejar un autobús de ida y vuelta en un mismo día.
 Y mi madre encantada con la cercanía porque siempre hemos sido una familia para la que vivir en el pueblo de al lado es estar demasiado lejos unos de otros.
Pero conocí a mi pareja actual y todo cambió porque es italiana.
Cada año, en navidad y verano vamos a ver a la familia de allí.
Para mí ha supuesto un gran aprendizaje.  Estoy aprendiendo a tener lejos a seres queridos y vivir con la nostalgia de la lejanía. El teléfono, las redes sociales, Skype, todo ello lo suaviza un poco, pero siempre hay alguien lejos. 
Si estoy aquí añoro a los de allí y cuando estoy allí me pregunto qué estará pasando allá.


Entre tanto, estoy aprendiendo un país: Italia.
Con sus complejidades y contradicciones, con su sentido del humor diferente, con su música, sus ritos, sus playas pijas de tumbonas y sombrillas iguales y alineadas que cuestan un potosí según te acercas a la orilla, su topless no prohibido pero no admitido, su italiano, que a veces se me tropieza y ni yo sé lo que estoy diciendo, su moderno clasicismo, su puritanismo sin anuncios de preservativos en la televisión, sus dilemas sobre la letra del himno (cuando le dije a una italiana que el nuestro sólo tiene música y que para compensar, cuando suena, todos decimos nana, nana, nananana..., se echó las manos a la cabeza) sobre quitar o no los crucifijos de las escuelas públicas (hasta gente de izquierdas es contraria a quitarlos alegando que es la tradición). Sus helados deliciosos, su fina pastelería...

En Italia aprendo a ser extranjera, es decir,  a no creer que mi cultura es el centro del mundo.  A tener que explicar quién es Joaquín Sabina, Chavela Vargas, Isabel Pantoja o qué es el gazpacho o las fallas. Me dicen que tengo el acento de Antonio Banderas (aunque él sea de Málaga y yo de Valencia, porque a los italianos, mi italiano y el de él , que sale en la tele de allí anunciando una marca de bollería industrial, les suena igual). Allí tengo que pensar cada palabra que digo, construir cada frase en mi mente para después decirla y, muchas veces, una vez dicha, darme cuenta de  que no he hecho una correcta concordancia del sujeto con el verbo, o que una palabra no se dice como la he pensado. Aquí la mente, para hacerme entender, tiene que trabajar el doble. Y a veces, cuando estoy en grupo y quiero decir algo, después de formar la frase en mi cabeza veo que he tardado tanto que ya han cambiado de conversación. 
Algunos de ellos me pregunta por el flamenco... no saben lo lejana que me siento de este tipo de música. Los toreros... yo soy antitaurina y tengo que explicarlo. Recuerdo un año que nada más bajar del avión mi cuñada me dijo que un torero guapísimo era modelo de Armani... Yo ni me había enterado. Me hablan de Calatrava.... Y pongo una cara fea que muchos no entienden. 

Pero me gusta el contraste.  El ir y venir. La añoranza.  La lejanía y la cercanía. Sumergirme en los vericuetos de un idioma y a través de él descubrir una cultura y encontrar personas que quiero en dos lenguas aunque ello suponga vivir en un continuo encuentro y despedida.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Kostantin Razumov