viernes, 25 de septiembre de 2015

25 de Septembre de 2015

LLega ayer por la mañana mi chica : "¡ Cari, mira qué buena la programación de tardor del Auditori, hay ballet, ópera, hacen la obra "Sofocos" y tachán tachán....¡ La Plaza del Diamante!"... creo que esto último lo recalcó para que no hiciera mucho caso del ballet, porque a mí me apasiona pero a ella le cura el insomnio. 
Corriendo busco la manera de comprar las entradas para ver a la Colometa y, claro, hay que dar el número de la tarjeta... entonces recuerdo que el año pasado, más o menos, en el banco me hicieron una tarjeta de esas prepago que hasta ahora yacía en el cajón de los olvidos. Busco el pin para ir a cargarla y me encuentro con cuatro posibles y perdidos pins... vamos a cargar la tarjeta y acaba bloqueada porque no es ninguno de esos números.

Esta mañana voy al banco y le cuento la historia al chico de la caja. Me da el pin. Por fortuna me conoce y sabe de mi torpeza con todo lo que tenga que ver con el dinero y los bancos...

Vuelvo a casa y me dispongo ¡ ahora sí! a comprar las entradas. 

Entro en la página. Me piden localizadores y cosas que no sé. Salgo de la página. Vuelvo a entrar. Lo mismo. Vuelvo a salir ya con cierto cabreíllo...mi chica me dice que le dé a un cartelito que pone "finalizar", clico y se abre un mundo donde me piden números de tarjeta, nombres, direcciones de correos, códigos postales...más que comprando unas entradas parece que estoy haciendo un informe para la NASA. Al final, le doy al botón "confirmar". Entonces me sale un cartelito: " no ha seleccionado de qué manera desea recoger sus entradas". Vuelvo a mirar la hoja del interrogatorio ( la de la NASA) y en ningún momento se me pregunta lo que el cartelito dice que no he respondido. Miro otra vez. Nada. Otra. Nada. Deletreo cada palabra. Nada. Salgo de la página ya cuestionándome si ir al teatro o no... pero cuando me pongo cabezota me pongo.
Dudo de si se han cobrado las entradas y se me ocurre ir a la página donde está el plano para elegir las butacas y las que había supuestamente reservado aparecen como "ocupadas", entonces...¿ se han cobrado las entradas? Espero el correo electrónico de confirmación. No llega.
Entre tanto, como. 
Después de comer vuelvo a entrar. Ahora en el plano sale que las butacas están disponibles. Bien, eso quiere decir que no se las han cobrado.
Vuelvo a repetir la operación y después de alguna vuelta de peonza más, ¡compro las entradas!. 
Me llega el correo con ellas en PDF... cuando las abro sale la fotografía de la obra y el número de referencia pero la hora, la fecha y el lugar no se ven...
¡Anda que como luego no me guste la obra...!

( Cristina Carrasco)
Imagen: Agustina Guerrero ( si podéis, id a buscarla, es genial en su Diario de una volátil  y en Mamma mía) .¡ Me río tanto con sus tiras cómicas! y lo mejor es que al leerlas siento que de lo que me río en realidad es de mis propias neuras. 

martes, 22 de septiembre de 2015

No me gusta que los kiwis sepan a medicina


No me gusta que los kiwis sepan a medicina.
No me gusta este dolorcito manso pero constante.
No me gusta que se critique ni se juzgue.
Pero lo que menos me gusta
es levantarme
y que el kiwi sepa a medicina,
que el dolorcito siga en su puesto
y oír a una mujer decir:
" Las mujeres occidentales que se ponen velo
son estúpidas".
Tampoco me gusta sentir que otras le aplauden.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Carol Rossetti.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Los descansos...


Imagen: Erin McGuire

Los descansos...
hacer un alto en el camino
y poner una cruz, un paño blanco,
una media luna
o un cuenco para los espíritus hambrientos
y escribir: " aquí morí por enésima vez".
Después seguir rastreando,
vagabundeando,
descubriendo,
haciendo de las huellas
golosinas de azúcar de caña. 

( Cristina Carrasco)

lunes, 14 de septiembre de 2015

Mi primera novela gráfica


He leído mi primera novela gráfica. No es que antes no hubiera leído cómics, de hecho, sigo a varias ilustradoras cuyos dibujos subo en este blog y también sigo a algunos de sus personajes femeninos creados por ellas, pero nunca había leído una novela gráfica y ME HA ENCANTADO.
La autora se llama Julie Maroh y se titula El azul es un color cálido.  Lo único que voy a contar del argumento ( por si alguien deseara leerla) es que es la historia de amor de dos mujeres jóvenes.
Basada en esta novela se realizó un tiempo después la película titulada La vida de Adèle, que en 2013 llegó a obtener la palma de oro en Cannes.  Cuando vi la película me gustó bastante pero como suele suceder, me ha gustado mucho más la novela, ya que en determinados momentos una historia y otra no tienen nada que ver. 
Si algun@ de vosotr@s la lee le deseo que disfrute tanto como yo. 

( Cristina Carrasco)
Imagen: portada del libro

domingo, 13 de septiembre de 2015

Haiku... o como quieras llamarlo


Tu perfume
se diluye en el aire
con tu recuerdo.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Katia Gridneva

sábado, 5 de septiembre de 2015

LLovía a mares



Llovía a mares,
a ríos,
a cántaros.
LLovía como si no fuera a llover
nunca más
y llorando por dentro
le pregunté al magnolio:
¿Cómo puedes ahogarte
tan sereno?
Me contestó el agua
cayendo en sus ramas
y llovimos juntas.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Daria Petrilli

Haiku... o como quieras llamarlo


Entre el acortar de los días
espero, junto a hojas marchitas,
la luna nueva.

( Cristina Carrasco)
Imagen: Katia Gridneva