viernes, 10 de noviembre de 2017

A veces me convierto



A veces me convierto
en hoja de otoño que cae del árbol
sólo para estar segura
de que sé cambiar.
Pero cuando llegue el invierno
por favor, que no me transforme en hielo
sino en rayo de sol.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Sibel Cerbiz

Cuando comencé a surcar este mar

Imagen: Danielle Richard

Cuando comencé a surcar este mar
me temblaban las rodillas,
en su mitad, hubo maremotos
y ahora que se divisa la costa
las aguas saladas de mis ojos
se funden con las olas.
He aprendido a ser espuma y barco
a la vez
y a encender pequeños candiles
pero todavía no soy faro
que sepa guiar en las tormentas.
Callarán las gargantas marineras
y las madrugadas nos esperarán
con otros cantos.
Ya queda menos para llegar al puerto
y me vuelven a temblar las rodillas.
Cuando baje a tierra
el samsara habrá cambiado tanto como yo
pero nos reconoceremos.
Veré más claro el sueño turbio
que lo envuelve
y quizá él vea en mí
a la guardiana de los seres
que cruzan el puente
entre dos vidas. 

( Cris Carrasco García)

jueves, 19 de octubre de 2017

Aquel tiempo

Aquel tiempo
en que andábamos medio escondidas
y con pelucas
para que nadie viera
los efectos del veneno...
Aquel tiempo
en que oía decir a mi madre y abuelas:
" le han cortado un pecho"
en un susurro, como una vergüenza,
como mirando a una muerta en vida,
a alguien que ha perdido la batalla...

Pero salimos a la calle
y gritamos: " no somos perdedoras,
ya no tengo pecho
pero mi cuerpo todavía baila
la danza de la vida"
y cambiamos la peluca por pañuelos
o dejamos al aire la cabeza de bebé
que está naciendo otra vez.

No.
No somos perdedoras. Tampoco ganadoras.
Porque ésto no es una guerra.
Es un momento.
Una enseñanza en el camino.
Podemos dejarnos la vida en ello. Sí.
Y deja que te cuente este miedo
a lo que pueda ocurrir.
Deja, por una vez, que pronuncie palabras
como enfermedad, cáncer,
miedo, incertidumbre o muerte
y deja que llore
porque la fuerza surge
cuando fluyen las lágrimas estancadas.

Y si después de todo seguimos adelante
y volvemos a ver la luz
sabremos mejor que nadie
el valor de contemplar el amanecer.

( Cris Carrasco García)
Imagen: Cinzia Bolognesi




lunes, 16 de octubre de 2017

Aspiro tu aroma de ceniza

Imagen: desconozco autor/a


Aspiro tu aroma de ceniza
y te devuelvo alivio.
Tomo tus lágrimas
y con mi aliento las transformo
en agua que evapora el dolor.
Quisiera tenerte entre mis brazos
y ser ya maestra de bálsamos
sobre nenúfares
para acertar con sabiduría
en el remedio a tu amargura. 

( Cris Carrasco García)

martes, 10 de octubre de 2017

Anoche soñé con sombreros


Anoche soñé con sombreros
que volaban
y paraban a descansar
en campos de amapolas
alfombrados con hojas de otoño.
Yo, descalza, los iba recogiendo
empañados de rocío
y cuando los ayudaba
a recomenzar el vuelo
me mojaban con una fina lluvia.
¡Qué sueño tan tonto! he pensado
al abrir los ojos.
Pero al mirar por la ventana,
en la acera había un sombrero abandonado
que me ha dicho: " ayúdame a volar".

( Cris Carrasco García)

Imagen: Marie Patriaux

viernes, 29 de septiembre de 2017

Haiku o como quieras llamarlo

Imagen: Dee Nickerson

Me ha traído 
frío en los pies
este atardecer. 

( Cris Carrasco García)

jueves, 21 de septiembre de 2017

Hoy no puedo escribir poesía

Imagen: Amelia Jane Murray



Hoy no puedo escribir poesía
porque me pesan el mundo
y la existencia.
Aunque quizá,
porque me pesan el mundo
y la existencia
debería dejar mi rastro de letras
en un papel
para hacer liviana la carga
o simplemente
para decir que mi sobrino
hoy me ha preguntado:
"Tía, ¿ si Catalunya se va de España
Zaragoza tendrá playa?"
Y que he reído un poquito. Sólo un poquito.
Y después seguía preguntando: " Tía, y si Catalunya
se va de España, ¿Con quién va a jugar
la liga el Barça, y por qué están deteniendo a la gente
y por qué no quieren que voten...?

Decir también que se ha asombrado
de lo poco que duran los terremotos:
" Un minuto, tía, eso no es nada"
Y le he dicho: "Cuenta hasta sesenta
e imagina que el suelo no para de moverse
y que te caes y no puedes levantarte
pero tú quieres salir a la calle
porque todo se te puede caer encima.
Todo eso mientras cuentas hasta sesenta
y no te puedes saltar un número
ni hacer trampa y contar de diez en diez".
Gracias a él y a su edad pequeña
me he dado cuenta de que estoy aquí
a pesar de todo.

¡ Qué poema tan extraño!
es demasiado banal, demasiado prosaico,
es ante todo un vómito de plomo.
Ahora peso menos
sin ser todavía libélula.

( Cris Carrasco García)