jueves, 31 de octubre de 2019

Haiku... o como quieras llamarlo


Todos tienen prisa,
sólo me cede el paso
el coche fúnebre. 

(Cris Carrasco García)

Imagen: desconozco su autor/a.
              Tomada de Pinterest.

lunes, 28 de octubre de 2019

La lluvia detiene la velocidad



La lluvia detiene la velocidad
rutinaria de los días
y cuando es dulce,
obra al ritmo de las personas lentas.
Entonces puedo seguir los pasos del mundo,
y aunque no sea verdad
es un bello espejismo. 

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autor/a. 
              Extraída de Pinterest.

jueves, 24 de octubre de 2019

Dos poemas de Murasaki Shikibu (S. X-XI)

Soy como la luna que cruza el cielo
ignorando la amenaza  de las crueles colinas.
Navega a gran altura
pero de pronto
puede eclipsarse su luz. 


Imagen: desconozco autor/a.
Extraída de Pinterest


Envíame palabras
a través de las ocas salvajes
que vuelan al norte,
tan seguido como ellas, 

volando pasan las nubes.
Escríbeme constante

viernes, 18 de octubre de 2019

Son jóvenes y les hierve la sangre


Son jóvenes y les hierve la sangre
atrincherados tras los maceteros de la calle.
Es fácil hacerles creer que hay enemigos,
es fácil hacerles adorar banderas y colores.
Yo también dancé al son de tambores de guerra
y el humo de las barricadas me provocó lágrimas.
Fue cuando en mi mundo todo era blanco o negro
y creía que los buenos estábamos aquí 
porque allá sólo había malos.
Hoy todo se entrecruza como los mechones de una trenza
mientras los veo en esa lucha que otros idearon
arrancando adoquines que no esconden la arena
de ninguna playa.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Huixuan Zhao

miércoles, 16 de octubre de 2019

Luces y sombras



Querida hermana:

Espero que estés bien, feliz y en paz.

Este, como sucede en los últimos tiempos, es un otoño que se empeña en ser verano. Pero un día, no dentro de mucho, dejará a un lado su disfraz de sol perpetuo y nos mostrará su cara de hojas color ocre. Sólo tenemos que esperar un poco. 
Quiero estar un poquito más contigo y con todos los seres imaginarios o no que pueblan mi mundo de letras y escritos y por ello he solicitado un respiro en una parte del voluntariado. 
Os echo de menos. A ti y a la poesía. A la prosa. Al vuelo libre de la imaginación y a los sueños. Os debo fracciones de mi tiempo y deseo pagaros mi deuda. 
Sé que sonríes mientras lees ésto y me alegro de que te sientas feliz. 

Ayer vino Queralt ¿La recuerdas? La que cuando íbamos al campo recogía hierbas para, según ella, hacer pócimas... está creciendo deprisa y ya no sé si sigue recogiendo hierbas para sus pócimas pero sigue siendo un ser muy sensible que desprende una luz luminosa. 

Fue bonito que viniera ayer porque alegró la tristeza que siento por lo que está ocurriendo en lugares donde se han tomado las calles y las carreteras y todo se está tiñendo con el humo negro de las cargas y de las barricadas. 

En una misma tarde, tuve la alegría de la luz y la tristeza que produce contemplar los desastres del odio. ¿Por qué odiamos con tanta facilidad? ¿Por qué no miramos lo que nos une y olvidamos lo que nos diferencia?
Pienso que antes o después tendrán todos que sentarse a hablar y espero que para entonces el odio no haya cometido daños que ya nunca se puedan reparar.

Con este deseo me despido de ti hasta muy pronto.

Que el humo blanco de mi esperanza lleve hasta ti mi abrazo. 

******
Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Mary Jane Ansell

viernes, 11 de octubre de 2019

Dos urracas beben agua



Dos urracas beben agua del cuenco de la terraza
y tienen las plumas del color del mar.
En sus alas esconden un poquito de brisa
con olas pequeñas y recuerdos que vuelan.


(Cris Carrasco García)
Imagen: Deborah Dewit


miércoles, 25 de septiembre de 2019

Un poema de Rossana Ombres



No me pareces nacido en esta tierra cálida, 
porque miras con la plata
de los ojos de los montañeros.

No has sido mi maestro de escuela
en uno de esos pueblos míos
donde el frío tiene un alegre perfume:
no me has enseñado los mares y las tierras,
no me has enseñado límites
ni el nombre de los colores.

No te he traído nunca, en tu fiesta
-como hacen donde nací-
una pareja de palomas 
o un ramillete de dalias:
ni te he pedido nunca las notas
con la cabeza baja
temblando como los tilos del verano.

Y sin embargo, cuanto te veo en la mesa
y dejas el bolígrafo
y quieres escuchar,
me siento ávida
del titilar de la tinta
sobre una tierra sin fronteras.

Tú me llevas al viaje desconocido
de la primera palabra negra
sobre el cuaderno nuevo.


Rossana Ombres

Imagen: Jessie Wilcox Smith