sábado, 29 de agosto de 2020

Haiku o como quieras llamarlo

 


Desprevenido,
el gato se acurruca
bajo la lluvia.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Katya Minkina

viernes, 21 de agosto de 2020

Mis pies sobre la arena evitaban

 

Mis pies sobre la arena evitaban

borrar las huellas de las gaviotas...

Nos unía el mar y la ilusoria sensación

de que las olas se rizaban para nosotras.

El virus dormía agazapado en el futuro,

no me hablabas negando la realidad

y no nos alejaban dos ideas y una mascarilla.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Deborah Dewit



martes, 18 de agosto de 2020

Soy la vagabunda de las soledades



Soy la vagabunda de las soledades
y sola, 
pego mi nariz en el cristal de las hojas.
Si no tengo nada que decir
no entiendo por qué debo hablar.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Louise Camille Fenne

viernes, 31 de julio de 2020

Venimos de donde empieza el mar




Venimos de donde empieza el mar
y terminamos fundidas con la arena.
Venimos, vamos y en el transcurso,
nos re-conocemos.
No hay nada más que estar aquí
mirando las buganvillas florecidas
pensando que el comienzo
es final de tanto.
De tanto...

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco autor/a
              Extraída de Pinterest.

miércoles, 3 de junio de 2020

Vino a visitarme el frío


Vino a visitarme el frío
pero no lo vi llegar:
"Cuando desperté,
ya estaba allí"
y me heló los huesos 
trayendo naufragios
en mares del pasado
a pesar del abrazo.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Xue Mo

martes, 26 de mayo de 2020

Resurgiendo


Uf, qué negativa he estado en las entradas anteriores. Me leo y me autodeprimo. Tal vez porque he estado un poco "autodeprimida" no sé si por ese estrés postraumático que dice la voz de la experiencia que tod@s vamos a pasar o ya estamos pasando. O quizá estaba así simplemente porque tocaba. 
Pero ahora quiero lanzar una voz hacia la luz y la esperanza. 
Una parte de mí ha pasado del enfado a una cierta forma de tristeza pero otra parte de mí se está abriendo a la primavera. 
Para empezar, quiero hablaros de dos series que me ponen contenta: Las chicas Gilmore, de Netflix y Mrs América, de HBO.
La primera es una comedia bastante banal con argumentos sencillos pero unos diálogos enrevesados de una comicidad impresionante. 
La segunda es seria, sesuda y no está doblada al castellano, por lo que me paso el rato leyendo pero...¡vale la pena!. 
Ahí os lo dejo por si a alguien le sirve y le ayuda a levantar el ánimo. 
Como también me ayuda a levantar el ánimo mirar las ilustraciones de algunas mujeres encantadoras que sueñan con otros mundos o se autodeclaran imperfectas con orgullo de serlo (Sara Fratini, Agustina Guerrero....)
Yo también me declaro imperfecta. Increíblemente imperfecta y loca sin arrastrar ninguna culpa por ello. Ya iremos limando aristas.
¡Ah! y para terminar una buena noticia: los hibiscos están preciosos. 
Abrazos.  


(Cris Carrasco García)

Imágenes: 

Primera: Sara Fratini.
Segunda: Agustina Guerrero.

martes, 19 de mayo de 2020

Ésto no es nuevo



Querida hermana:

En este tiempo especial me he dado cuenta de una cosa: que soy muy intolerante. Y soy intolerante sobre todo con aquellos y aquellas que se quejan continuamente. 
Con la situación que vivimos se me han revelado sin disfraz y me resulta bastante difícil comprenderlos y soportarlos.
Parece que nadie, o muy pocas personas leen historia porque nos hablan del tiempo que vivimos como si nunca hubiera habido una epidemia o una pandemia. 
Como si todo ésto fuera nuevo. Como si la enfermedad se hubiera inventado con el covid-19 y el sufrimiento se hubiera hecho patente con el coronavirus. 
Y se quejan del gobierno, de los planes clausurados o torcidos o aplazados, del trabajo, del teletrabajo, del no trabajo, de las mascarillas, de los hospitales, de los científicos, de este tiempo "que nos ha tocado vivir" lamentándose de dónde estaríamos ahora si no.. soñando con lo que podríamos estar haciendo si... Y ahí están, instalados en lo negativo, en la queja, en el no hacer nada salvo romperle la cabeza a la que los lee, les escucha o los sufre.
Y yo me pregunto si estas personas no habrán tenido abuelos y abuelas que les habrán hablado de la guerra, del tifus, de la mal llamada gripe española... también me pregunto si en su vida habrán visto o leído alguna película o novela histórica donde siempre aparecen historias directas o colaterales derivadas de epidemias. 
Creo que el problema no es el tiempo en que vivimos. El problema es el egocentrismo y el ensimismamiento. 
Cuando el sufrimiento nos llega parece que es el fin del mundo pero ¿pensamos alguna vez en el sufrimiento de los que estuvieron o de los que están lejos?
Y después, para consolarse, para evadirse de este tiempo que ellos juzgan injusto y cruel porque no alcanzan a ver que es un tiempo más, una etapa más, un puerto de montaña donde hay que levantarse del sillín para pedalear aunque te duelan las piernas . Como todos los puertos de montaña que nos da la vida. Como todas las olas que tenemos que surfear. Pues como te decía, para evadirse, llenan las terrazas en manadas sin distancia de seguridad y caminan por la vida sin mascarilla y salen fuera de su franja horaria y llenan el asfalto con guantes y mascarillas usados y... llena tú los puntos suspensivos.
Pero eso sí, quejándose. Siempre quejándose.

Que los mirlos que ahora oigo cantar lleven hasta ti mi abrazo.

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Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Desconozco autor/a.
              Gentileza de ShiroDani.