viernes, 12 de marzo de 2021

Al día siguiente de la lluvia


 


Querida hermana:

La primavera se adentra en nuestras vidas y nos dice que todo sigue a pesar de todo. ¿Recuerdas que te hablé de las mimosas florecidas? Pues durante unos días las veía de un color marrón que nada tiene que ver con el amarillo precioso que acostumbran cuando florecen y creí que era porque ya estaban dando paso a las hojas verdes pero.... llovió y al día siguiente de la lluvia ¡estaban de su color amarillo precioso habitual!.

Sólo necesitaban agua. ¡Tan poco y a la vez tanto!

Si todo rodara con normalidad ahora estaríamos sumidas en las vísperas de las fiestas pero la vida de momento tiene otros planes y pienso que quizá el año que viene. El año que viene quién sabe. El año que viene suena demasiado lejos. Aunque pensándolo bien, un año es sólo darle una vuelta al sol, como decían en una película cuyo título no recuerdo. Sólo una vuelta al sol...

Y mientras tanto, sigo mirando por la ventana, paseo con Bella y contemplo cómo nace la vida aunque sea con vuelta de cordón alrededor del cuello. 

Algún día miraremos atrás y contemplaremos este tiempo como un momento histórico que vivimos para contarlo, para crecer y para aprender, aunque si lo pensamos bien ¿Qué tiempo no es histórico?¿Qué tiempo no deja huella? ¿Qué tiempo no cuenta? 

Ninguna época es una criatura muerta.

Y tú lo sabes muy bien porque estás en ese lugar donde todo se conoce y donde nos miras con ojos de maestra que sonríe al ver jugar a sus niñ@s en el patio del colegio. Tú también sabes lo difícil que resulta  ser aprendiz de nenúfar. Por eso eres paciente conmigo y te doy las gracias por ello. 

Gracias. 

Con las manos unidas a la altura del pecho, gracias.

Por leerme.

Por sonreír. 

Que la lluvia que resucitó a las mimosas lleve hasta ti mi abrazo. 

***

Autora: Cris Carrasco García

Imagen: Ninguyen Thanh Binh







sábado, 6 de marzo de 2021

En mis versos pequeños siempre hay silencio

 



En mis versos pequeños siempre hay silencio.

Quizá por eso sé que crezco

y porque hay arrugas donde hace un tiempo

todo era terso. 

No me da miedo el azul de la noche

y espero el renacer del que hablan mis amigas

cuando llega la tarde de la vida. 

Aprendo tanto, tanto, tanto...

de ti y de los pájaros, de las flores 

y del sereno baile de las luciérnagas

que me he vuelto tú, pájaro, flor 

y ser alado que busca la luz

pero ya no se engaña con resplandores vanos.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Catrin Welz-Stein



 


viernes, 26 de febrero de 2021

Haiku o como quieras llamarlo

 



Silencio.

Dentro de mí un parloteo

muy caótico.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Ellen Brenneman

miércoles, 17 de febrero de 2021

Me sumerjo sola en la penumbra elegida

 



Me sumerjo sola en la penumbra elegida

arropada con el silencio

casi vacío de pensamientos...

lo más parecido a la nada

es este no habitar lo habitable.

Escojo la noche sin oscuridad de alma

para salir de esta rueda de molino 

que olvidó el aroma de las que viajan

escasas de palabras y de vientos.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Ottokim



miércoles, 10 de febrero de 2021

Aunque sea así siempre

 



Querida hermana:

La última vez que te escribí te imaginé paseando por la nieve que lo cubría todo ¿recuerdas? Pues ahora el sol ya brilla con alegría de primavera.

Las mimosas y los almendros tienen flor y a muchos árboles se les adivinan las gemas que dentro de muy poco tiempo se convertirán en flores. 

La vida vuelve a renacer como cada año y aunque sea así siempre, parece un milagro. El milagro de cada año.

Quizá por todo ello estos días me siento cubierta por una sábana de somnolencia y cansancio. 

Cansancio... en estos tiempos, tod@s caminamos con fatiga en la mirada. Es difícil no salir de casa, es duro no poder ver a la familia ni a l@s amig@s. Cuando me visitan estas emociones intento animarme pensando en los sufrimientos que ha tenido que soportar la humanidad a lo largo de la historia: guerras, hambrunas, epidemias... La segunda guerra mundial duró seis años y los supervivientes tuvieron que vivir esos seis años con las bombas, los nazis, el hambre, la lejanía de los seres queridos... aun así  sobrevivieron y cuando acabó todo, muchos volvieron a organizar sus vidas y siguieron viviendo. Pensar en todo esto me da fuerzas y ánimo. El ser humano tiene una fuerza interior conmovedora. 

Los sonidos que se oyen desde casa son siempre los mismos. Los árboles que veo desde la ventana son siempre los mismos. Los paseos con Bella son siempre al mismo lugar. Los días se han vestido de una monotonía parecida al día de la marmota y sin embargo, no me siento infeliz ni desgraciada ni triste. Las cosas son así y en medio de esta música rutinaria siempre encuentro historias y detalles que me alientan. 

Y tú ¿estás bien? ¡Cuánto valor ha tomado esta pregunta desde hace un tiempo! antes eran palabras vanas, cortesía, y ahora sustentan la fina línea entre la salud y la enfermedad, entre la vida y la muerte, entre el vamos tirando o el nos ha pillado el virus...

Yo sé que tú estás bien. Quizá algo triste por ver lo que está ocurriendo pero sabes que saldemos de ésta.

Y ahora me voy con mi rutina a tomar una taza de leche de avena y un trocito de torta. 

A veces la monotonía esconde tesoros. 

Que las mimosas florecidas lleven hasta ti mi abrazo.

***

Autora: Cris Carrasco García.

Imagen: Desconozco su autor/a

              Extraída de Pinterest.




sábado, 30 de enero de 2021

Haiku o como quieras llamarlo

 




Las flores de plástico
recuerdan que ahí
perdió la vida.

(Cris Carrasco Gacía)
Imagen: Cris Carrasco García


miércoles, 27 de enero de 2021

Una sirena me abre los ojos

 


Una sirena me abre los ojos

al sufrimiento del otro...

Me concentro en el mío

pero...

No es diferente al que suena

 lejos, como un eco.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autor/a.

             Extraída de Pinterest