lunes, 2 de septiembre de 2024

Año nuevo

 




Ayer fue el día de año nuevo porque para mí y sé que para otras muchas personas, el año comienza en septiembre. Y como cada septiembre, tengo una sensación de deseo de comienzo y a la vez de nostalgia por el verano que comienza a evaporarse. 

 ¿Cómo ha ido este tiempo sin pasar por aquí? Pues muy bien, pero me despedí en la última entrada diciendo que volvería con un libro del verano y no es así. Porque no he leído ningún libro. Podría decir que me lo impidieron el Tour de Francia, los juegos olímpicos o la ola de calor de dieciocho días que sufrimos mientras estábamos en Italia. Y sería parte de verdad. Pero la verdad completa es que ningún libro que ha caído en mis manos me ha resultado tan interesante como para llegar hasta el final. Y no hay otra excusa.

Por otra parte, en Instagram he participado en dos retos fotográficos que me han encantado. En julio comencé el primero y me entusiasmé y como sabéis que una es intensa, pues me entusiasmé tanto que en agosto me apunté al segundo. Cada día una foto sobre un tema que sólo sabes a a partir de las doce de la noche... Cuando lo empecé no tenía ni idea de lo que me iba a enseñar ese desafío que en apariencia es tan trivial, pero a medida que iban pasando los días iba descubriendo cosas en mí y en la fotografía a la vez que conocía a mujeres encantadoras. Ha sido, sin duda, mi mayor goce de este verano. Sobre todo, me ha permitido darme cuenta de que todavía soy capaz de terminar proyectos que comienzo, algo en lo que últimamente había fallado.

Y por primera vez en unos años, me he sentido libre porque la ocupación que tantas horas me abarcaba en otro tiempo ya no está y me he podido dedicar a este hiperfoco en el que se está convirtiendo la fotografía. 

Todo ello sin olvidar que tengo muchas ganas de volver a pintar mandalas y de ver qué hago con todos los poemas que tengo escritos por ahí ¿haré una autopublicación o varias? No lo sé y tampoco me presiono. No va conmigo eso de estar siempre en movimiento, de hacer cosas, de no parar, de tener muchos proyectos, de salir de la zona de confort (¡ qué poco me gusta esa frasecita que a fuerza de repetirla todo el mundo se ha vaciado de significado!). La madeja se irá desenredando poco a poco y a su tiempo. 

Mi patria en mis zapatos,

aunque llevo una bota

y me queda grande

porque no es mía.

Pero tu bota en mi pie

es la razón perfecta

para mi risa. 

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Cris Carrasco García

Primer verso del poema tomado de la canción:

Mi patria en mis zapatos de El último de la fila


viernes, 28 de junio de 2024

Feliz verano ,Los Bridgerton y ¿libro para las vacaciones?


Bueno,  pues ya está aquí y con él el agua, la arena, el calor, el Tour de Francia que empieza mañana, la ligereza, la liviandad... No sé a vosotr@s pero en verano todo me parece más llevadero, menos denso, aunque ya no es mi estación favorita, todavía tiene en mí reminiscencias del aroma a libertad que me inspiraba cuando era niña. 

Por eso, he decidido que esta entrada esté acompañada de un clásico en este blog: una ilustración de Fred Calleri, que, como sabéis las personas que me seguís, es uno de mis ilustradores favoritos. 
Su eterno personaje, esa señorita que siempre, esté donde esté, tiene aire de haber acabado de aterrizar en el lugar y no tener ni idea de para dónde tirar; jeje, no es por nada, pero me recuerda a mí. 

En esta ilustración lleva un típico gorro de baño de los años cincuenta. Me hacen mucha gracia esos gorros. Cerca de donde vivo hay una sombrerería de mucha solera que algunos veranos muestra en sus escaparates gorros de este estilo y a veces me han dado ganas de comprarme uno. 
¡Síííí! me ha detenido los ojos de espanto de mi pareja. Sólo eso. 

Pero quizá, como ya he tocado el cinco en edad y parece que cuanto más mayores somos más se nos permite cometer ciertas ligerezas o quizá seamos nosotras las que nos permitamos ser más libres, pues a lo mejor me pongo el mundo por montera y me decido a comprarme (y ponerme en la playa) un gorrito de esos tan graciosos. Sería un veraniego canto a la libertad de expresión y seguro que mi pelo me lo agradecería. 

No sé si este verano volveré a publicar otra entrada. No sé si me acompañará el tiempo libre o me someterá el calor al estado vegetivo habitual con peligro de metamorfosis a sepia. No lo sé y por ello y por si acaso, me gustaría desear a las personas que me leen en el hemisferio norte, un feliz verano y a las del hemisferio sur, un feliz invierno. 

Y antes de marcharme, una recomendación: la tercera temporada de Los Bridgerton es fabulosa. Adoro a Penélope y los guionistas han sido muy generosos con ella. La música, como cada temporada, es maravillosa, el vestuario con pelucas de la reina incluidas, sobrecogedores y la ambientación increíble. 

Ahora, para terminar los preparativos de las vacaciones, estoy buscando un libro para el verano. En esta época del año me gusta leer cosas livianas pero que aun siendo ligeras no caigan en la tontería y todavía no he encontrado ese libro suave pero a la vez interesante . Espero encontrarlo pronto. 
Ya me voy. 
Como he dicho, no sé si volverè en poco tiempo o pasado el calor pero de todas formas, abrazos refrescantes con sabor a helado de limón con hierbabuena. 
****
Texto: Cris Carrasco
Imagen: Fred Calleri


martes, 18 de junio de 2024

Recalculando...

 


Te sacudió un terremoto de risa
cuando me viste ordenarlos
primero por tamaño
y después por colores
con desespero febril
¿Pero qué haces?
Callé.
No te dije
que las fotografías muestran seres
durmiendo en las ruinas
de la historia
muertos
de hambre y de tristeza.
No te dije

que alineo tarros de mermelada

cuando tengo miedo. 


Este poema lo escribí hace once años y fue muy intuitivo lo de alinear tarros de mermelada. Con el tiempo he sabido por qué alineo, por qué me encanta ordenar los objetos por colores o tamaños poniendo en ello toda mi atención, por qué al ir por la calle voy sumando las matrículas de los coches hasta reducirlas a un solo dígito, por qué me gusta que en los platos haya poca comida o por qué me encantan los guisos que solo tienen dos ingredientes. Todo ello entre otras muchas "rarezas". 

La vida me ha dado respuestas y yo he abierto los brazos para acogerlas. En un principio con algo de miedo e incredulidad y después con aceptación y hasta con orgullo. 

Lo que antes eran enigmas indescifrables de mi estrafalaria personalidad se fueron volviendo piedras rosetta que conformaron una identidad y un nombre . 

Cuando tengo miedo ordeno, clasifico, me balanceo y disocio. El mundo para mí es incómodo, demasiado ruidoso y con demasiados desafíos. El mundo me ansia y me angustia, me siento torpe ante él y me invita constantemente a la evasión. 

Pero en el mundo, en este mundo, también viven la poesía, la música, seres a los que amo, el terciopelo, el té, las palabras que ordenadas forman libros, las amigas con las que me río tanto, los sombreros, el cine, Sheldon Cooper, los vestidos nuevos con la etiqueta cortada

y los zapatos viejos que no rozan.

Los zapatos viejos, siempre.

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Cris Carrasco García

domingo, 19 de mayo de 2024

El repostero de Berlín

 




Y hoy vamos de cine.
Vi esta película hace unos días y me encantó su delicadeza y su sutileza. 
A través de la historia de amor de dos hombres, el film transmite todo un universo de sensaciones, silencios, sabores, miedos, tradiciones y temores que no dejan indiferente. 
Un viaje silencioso a Berlín y al Jerusalén más tradicional. 

***
Texto: Cris Carrasco García
Imagen: tomada de Internet. 

miércoles, 8 de mayo de 2024

Escribo transitando el azul turquesa

 

                                                                   


 ¡Cuánto tiempo sin escribir un poema! y de repente, surge. 
Con el tiempo he aprendido que la poesía no se va de mí ni yo de ella sino que a veces nos dormimos una en el regazo de la otra por un tiempo. 
Sólo por un tiempo. 


Escribo transitando el azul turquesa.

Otra vez buscando la tribu y el aroma

de sus abrazos. 

Soy Mujer rastreando lugares

para habitar la medianera de la vida

más allá de los frágiles encajes

de las telarañas.

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(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García







martes, 30 de abril de 2024

Haiku o como quieras llamarlo

 


Caen las orquídeas

y en la rama, 

gemas nuevas.


(Cris Carrasco García )

Imagen: Cris Carrasco García

miércoles, 28 de febrero de 2024

Libro Lecciones de química

 


Acabo de terminar esta novela: Lecciones de química, de Bonnie Garmus y me ha encantado. 

Dentro de su frescura y sentido del humor, no deja de ser una novela reivindicativa y en algunos momentos dura con la evidencia de lo que ha sido la vida de muchas mujeres científicas.

El libro está ambientado a finales de la década de los cincuenta y principios de los 60 en Estados Unidos, pero cuando lo terminas, te preguntas ¿realmente ha avanzado tanto como creemos la situación de las mujeres en la ciencia y en la sociedad? 

Desgraciadamente, creo que no. 

Recomiendo esta lectura por su originalidad, su, como he dicho antes, sentido del humor, sus lecciones de cocina de la mano de la química y su confrontación cargada de sabiduría entre la ciencia y la religión. 

Hacedme caso, si yo que soy de letras purísimas, he disfrutado de las lecciones de química ¿no lo vais a hacer vosotr@s?

***

Texto: Cris Carrasco

Imagen: Portada del libro.