A veces hablo de:
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poemas sin pintalabios
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Haiku... o como quieras llamarlo
Poetisas
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Fotografía
Caminando la plenipausia
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Tanka o como quieras llamarlo
Soy neurodivergente
Música
Haijines Japonesas ( mujeres japonesas que escriben haiku)
Un año de película OF
martes, 14 de febrero de 2012
FRASES. FRASES. Y SÓLO FRASES
Cada día, mi correo electrónico sufre la invasión de un puñado de amigas que, generosas hasta límites insospechados, me dejan frases y vídeos diciendo cómo debo afrontar la vida, los sentimientos y todo lo que ocurre a mi alrededor. "Porque soy mujer", " Porque soy maestra", " porque estoy en paro", "porque..." " porque..." .
Y ellas no lo saben, pero se van a enterar ahora mismo: ni siquiera leo esos correos y los mando directamente a la papelera. Aunque siendo sincera, he de decir que hubo un tiempo en que sí los leía y por eso sé de qué tratan. Me mandan esos correos " porque soy maravillosa", " porque una amiga como yo no tiene parangón" y como soy tan maravillosa, me piden, siempre al final, que "remande" ese correo a otras personas tan geniales como yo. ¿ Habrase visto chantaje emocional parecido? Y lo peor no acaba aquí, no, lo peor de todo es que muchos de esos textos vienen con la supuesta firma de Einstein, Neruda o García Márquez, como si Einstein, Neruda o García Márquez no hubieran tenido otros menesteres a lo largo de su vida que decirles a los demás lo que tenían que hacer con o en sus vidas.
Ahora esa moda se ha trasladado al Facebook y ya estoy pensando en relegar a unos cuantos a la categoría de "ocultos" porque me tienen aburrida con sus consejos y frases. Y ya ni te cuento cuando te sacan la imagen de un niño o niña con cáncer y te dicen : " Pega esto en tu muro si te solidarizas con los enfermos de cáncer", que yo pienso qué tendrá que ver mi solidaridad con una foto pegada en un muro.
Triste. Veo muy triste que algunas personas deban aferrarse a un mundo de frases hechas y Nueva Era ( que es mezcla de religiones orientales ancestrales repartidas en Cd´s y música relajante, es decir, que de nuevo nada) y su solidaridad se limite a una foto pegada en un muro. Pero si ellos lo desean, allá ellos.
Lo que no veo de recibo es que nos invadan a los demás con su filosofía de textos baratos y frasecitas.
jueves, 26 de enero de 2012
DE CAJAS Y RATONES.
Quisiera huir
donde mis pies pequeños
no sientan esta Atlántida
sumergida en el ensueño
y la codicia.
Quisiera huir, sí,
olvidar las bulerías
y el corazón ardiente.
Pero estoy aquí
y no hay escapatoria.
Soy el ratón
que busca inutilmente
una salida en la caja.
Pero no hay salida.
Se la llevaron, alegres,
la cambiaron por trajes
con los bolsillos llenos
y muchos aplaudieron.
Prefieren ser ratones
circulando en una caja.
donde mis pies pequeños
no sientan esta Atlántida
sumergida en el ensueño
y la codicia.
Quisiera huir, sí,
olvidar las bulerías
y el corazón ardiente.
Pero estoy aquí
y no hay escapatoria.
Soy el ratón
que busca inutilmente
una salida en la caja.
Pero no hay salida.
Se la llevaron, alegres,
la cambiaron por trajes
con los bolsillos llenos
y muchos aplaudieron.
Prefieren ser ratones
circulando en una caja.
martes, 24 de enero de 2012
La palabra más hermosa
Este es el título de la novela que estoy leyendo y he de decir que me he enamorado de la forma en que está escrito. Tanto, que en Italia he comprado todos los libros que he encontrado de Margaret Mazzantini, su autora. ( Aquí también podéis encontrarlos, pero yo prefiero leerlos en la lengua original si la entiendo, como es este caso).
No tengo muy claro si su prosa es poesía o simplemente estoy leyendo una novela escrita en verso.
Una sensibilidad extrema y una dulce forma de contar los hechos más duros hacen de esta mujer una maestra de la palabra.
Pero no penséis que estamos ante novelas de mucho estilo pero poco argumento, en absoluto. Los argumentos son fuertes, sólidos, bien estructurados y duros, muy duros. No dan tregua.
La única tregua, quizá, sea la belleza de las palabras.
Y para muestra, algunos fragmentos de lo que hasta ahora llevo leído de la novela y que me han impresionado por su fondo y por su forma.
He de decir que la novela se centra en Sarajevo en la guerra de los noventa que arrasó los Balcanes y en la vuelta de la protagonista y su hijo a esta ciudad en la actualidad. En estos dos texto, habla su amigo Gojko, que es sarajevita, reflexionando sobre lo que fue la posguerra :
" Fue más fácil correr bajo las granadas que pasear entre los escombros".
" Un día pasé por un prado rojo de amapolas y , por primera vez, no pensé en sangre, sino que me quedé encandilado por aquella belleza tan frágil. Bastaba mucho menos de un hacha, de un maljutka, bastaba un golpe de viento. Ese prado estaba ahí para nosotros, aguardándonos tras esa curva. Un inmenso campo moteado de lenguas rojas, como corazones que han caído del cielo en la hierba. Iba en coche con mi mujer. Nos detuvimos y rompimos a llorar. Primero fui yo, y al cabo de un rato también a ella se le arrasaron los ojos en lágrimas. Fue un llanto que nos vació lentamente, que nos resarció. Y a partir de esa noche empezamos a respirar con el pecho. Ya lográbamos soportarlo. Durante años, nuestra respiración se detenía en la garganta, no podía ir más allá...Al cabo de dos meses, mi mujer quedó embarazada."
En el siguiente párrafo, la autora habla sobre la lista de las personas muertas mientras hacían cola en el mercado de Sarajevo :
" Los puestos están llenos de colores, mucho más ordenados de lo que recordaba... La lista de muertos está al fondo, en un muro de piedra gris, impresiona mucho. Es la lista de los vivos arrancados de la vida, todos en el mismo instante, en el mismo batir de alas del mismo diablo. Y me pregunto dónde está ese diablo, si se ha alejado lo suficiente o aún ronda no muy lejos de aquí ".
lunes, 16 de enero de 2012
En la montaña
La gente estaba ya entrando en ese momento de la fiesta en que los efectos del alcohol propician que todos comiencen a adorarse, abrazarse y decirse lo mucho que se quieren y lo grandes amigos que son. Pero ni yo ni Carmen habíamos bebido, así que mirábamos atónitas cómo el mundo de nuestros amigos y amigas se adoraba en dimensiones jamás vistas.
Comencé a hartarme de ese clima meloso empapado en alcohol y decidí salir a tomar el aire fuera de la casa. Carmen me siguió, no sé exactamente si para cerciorarse de que yo salía con todas las chaquetas y bufandas reglamentarias para sumergirse en la intemperie una nochevieja perdida en una casa en medio de la montaña, o simplemente, me siguió porque ella también estaba harta de tantas fiestas y la tácita obligación de divertirse en nochevieja.
Nos sentamos en el porche de la casa y miramos las estrellas.
En el horizonte apareció una luz roja que parecía envuelta en fuego, y de ella salieron dos luces rojas más que se elevaron en vertical y comenzaron a aproximarse, con mucha velocidad, hacia donde estábamos nosotras.
No podía dejar de mirar las tres luces de fuego y me pregunté qué haríamos cuando esos artefactos estuvieran a nuestra altura. Carmen también los miraba, callada.
Conforme se iban acercando , mi pregunta de qué hacer se iba haciendo más acuciante, pero tal y como habían surgido, el cielo las absorbió.
Pasaron unos segundos de silencio que Carmen rompió para susurrar: “ Las ha tapado una nube”… Pero El Carro, Orión y todas las constelaciones se mostraban demasiado evidentes como para aferrarse a la fantasía de una nube. Seguimos mirando el cielo por unos segundos. Yo, preguntándome y en el fondo temiendo, volver a ver las luces de fuego, Carmen, estoy segura, intentando buscar una explicación en su mente científica.
No las volvimos a ver. Y cuando nos cansamos de mirar hacia el cielo, nuestras pupilas se cruzaron sin mediar palabra y al mismo tiempo acordando no contar nada.
Sería nuestro secreto.
A la mañana siguiente, Carmen me preguntó en voz baja y sonriendo: “ ¿ Te hubieras ido con ellos?” Y por mi mente pasaron las crisis que son estafas y saqueos, el amor de mi vida… Todavía no le he contestado.
(Cristina Carrasco)
lunes, 19 de diciembre de 2011
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Fuera de juego
Es el minuto ciento quince del partido y falta demasiado poco para el cara o cruz de los penaltys. Todo el mundo se muerde las uñas pero cuando la pelota llega a los pies de un tal Iniesta, una nación levanta los brazos y toca el cielo.
Muy lejos de allí, un niño se duerme con el proyecto de un balón entre las manos y alguien lo empuja. El niño entreabre los ojos, mira sus manitas de siete años y sigue cosiendo.
Nunca sabrá que él tejió el balón que ha atravesado aquella portería. Y los que sí lo saben, miran para otro lado.
(Cristina Carrasco)
Muy lejos de allí, un niño se duerme con el proyecto de un balón entre las manos y alguien lo empuja. El niño entreabre los ojos, mira sus manitas de siete años y sigue cosiendo.
Nunca sabrá que él tejió el balón que ha atravesado aquella portería. Y los que sí lo saben, miran para otro lado.
(Cristina Carrasco)
lunes, 12 de diciembre de 2011
POETISA
(Cuadro de Isabel Guerra)
Siempre lo he tenido claro: soy poetisa. Nada de poeta. Desde que se inventó el castellano el femenino del que hace versos es poetisa, pero en los últimos tiempos, algunas mujeres han optado por el término en masculino para lograr la anhelada "igualdad". ¿ Igualdad? Igualdad significa "ser igual a alguien ¿no?" Y entonces la igualdad que persiguen estas muchachas me temo que será ser igual a los hombres ¿verdad? Pues yo me niego. En redondo y con todo mi ser. Yo soy mujer. Y como diría Gloria Fuertes "Mujer de pechos en pecho" y no quiero se igual a nadie de mi sexo y mucho menos del sexo contrario.
Quizá a alguien le pueda parecer mi opinión reaccionaria, pero yo no lo veo así y mi ejemplo no es el de esas pseudofeministas con cuerpos de mujer pero cerebros de hombre que aspiran a ser las próximas Margaret Thatcher exhibiendo la bandera de la igualdad en términos de " Mirad, hemos dejado nuestros valores femeninos en casa y pensamos y hacemos como vosotros, así que somos iguales". No.
Mi ejemplo, entre otros, son las mujeres de la Segunda República que no hablaban en términos de igualdad sino de EQUIVALENCIA. " No somos iguales, pero sí somos equivalentes" y así me gusta moverme.
Valgo lo mismo y para lo mismo que cualquier hombre, pero soy mujer, con los valores propios y nada vergonzantes de la feminidad. Con mis diosas interiores. Con mi yo sensible y delicado. Con mi forma de ver el mundo desde un punto de vista de mujer para nada excluyente ni enemigo de los valores típicamente masculinos. Somos COMPLEMENTARIOS.
Porque en la vida se han empeñado en enseñarnos que la noche es contraria al día, que lo bueno es contrario a lo malo... Pero en realidad, en la vida casi nada es contrario y casi todo es complementario.
Admiro profundamente a los poetas hombres y no tengo nada que reprochar a las mujeres que se llaman así mismas poetas, pero yo me siento y soy POETISA.
Siempre lo he tenido claro: soy poetisa. Nada de poeta. Desde que se inventó el castellano el femenino del que hace versos es poetisa, pero en los últimos tiempos, algunas mujeres han optado por el término en masculino para lograr la anhelada "igualdad". ¿ Igualdad? Igualdad significa "ser igual a alguien ¿no?" Y entonces la igualdad que persiguen estas muchachas me temo que será ser igual a los hombres ¿verdad? Pues yo me niego. En redondo y con todo mi ser. Yo soy mujer. Y como diría Gloria Fuertes "Mujer de pechos en pecho" y no quiero se igual a nadie de mi sexo y mucho menos del sexo contrario.
Quizá a alguien le pueda parecer mi opinión reaccionaria, pero yo no lo veo así y mi ejemplo no es el de esas pseudofeministas con cuerpos de mujer pero cerebros de hombre que aspiran a ser las próximas Margaret Thatcher exhibiendo la bandera de la igualdad en términos de " Mirad, hemos dejado nuestros valores femeninos en casa y pensamos y hacemos como vosotros, así que somos iguales". No.
Mi ejemplo, entre otros, son las mujeres de la Segunda República que no hablaban en términos de igualdad sino de EQUIVALENCIA. " No somos iguales, pero sí somos equivalentes" y así me gusta moverme.
Valgo lo mismo y para lo mismo que cualquier hombre, pero soy mujer, con los valores propios y nada vergonzantes de la feminidad. Con mis diosas interiores. Con mi yo sensible y delicado. Con mi forma de ver el mundo desde un punto de vista de mujer para nada excluyente ni enemigo de los valores típicamente masculinos. Somos COMPLEMENTARIOS.
Porque en la vida se han empeñado en enseñarnos que la noche es contraria al día, que lo bueno es contrario a lo malo... Pero en realidad, en la vida casi nada es contrario y casi todo es complementario.
Admiro profundamente a los poetas hombres y no tengo nada que reprochar a las mujeres que se llaman así mismas poetas, pero yo me siento y soy POETISA.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
UN POEMA CON SIGNIFICADO ESPECIAL
Hacía mucho tiempo que no publicaba poemas de alguien que no fuera yo, y no me mueve ninguna razón especial, pero el otro día me encontré con uno que... me movió cosas. Porque no hay mejores poemas que los que te traen recuerdos del pasado y comprensión del presente. Todo unido a un poeta que descubrí no hace demasiado tiempo y que me tiene enganchada: David González.
El poema que os transcribo a continuación da una explicación larga y tendida de por qué lleva el pelo largo. Y esa es una explicación que yo, en mis épocas de pelo largo siempre he tenido que dar. Porque de jovencita me gustaba llevar el pelo por la cintura, y siempre estaba aquel o aquella que me recordaba mi 1`51(el uno del cincuenta viene para intentar olvidar el escueto metro y medio) así como el parecido de mi pelo con el de una folklórica viuda hace muchos años, o la no modernidad de esa melena renacentista. Después pasé por épocas de pelo corto, muy corto, cortísimo, prácticamente rapado ( y a ésto también se le unieron opiniones y críticas por un pelo tan corto formando parte del sexo femenino, porque ya sabemos tod@s que criticar es gratis). Ahora vuelvo al deseo de melena renacentista. Y vuelven las críticas, pero esta vez, a la de mi escasa estatura, se le ha unido mi edad...
Así que el otro día, cuando oí recitar este poema en la preciosa voz de Beatriz Borgia, llegué a casa y se lo leí a los más allegad@s, para que se vayan entrenando.
Que tod@s sepan ahora por qué llevo el pelo largo y voy a dejar crecer todavía más.
LA AUTOPISTA
Ya que tanto insistes
en que me lo corte
voy a explicarte
y será la primera
y última vez que lo haga
por qué llevo el pelo largo.
Llevo el pelo largo
porque el ejército estadounidense
ofrecía una recompensa
de dos dólares
por cada cabellera de indio
que se le entregara
y los que la cobraron
así como los soldados
y mandos superiores
del ejército estadounidense
llevaban el pelo corto
o muy corto.
Llevo el pelo largo
porque el ejército franquista
en la corrada de la casa en la que nací
le rapó la cabeza
a una de las mujeres de mi familia
cuyo hombre
acababa de ser fusilado
por negarse a defenestrar
niños de pecho republicanos
y los soldados que le raparon la cabeza
así como el resto de las tropas
y mandos superiores
del ejército franquista
incluido el puto Francisco Franco
llevaban el pelo corto
o muy corto.
Llevo el pelo largo
porque en el campo de concentración de mauthausen
a los deportados españoles
como Ramiro Santisteban
el superviviente octogenario que me lo contó
a los deportados españoles
una vez a la semana
los sábados
les hacían lo que entre ellos se conocía
como La Autopista
esto es
les rapaban el pelo al cero
desde la frente hacia atrás.
La autopista.
Y más adelante
cuando Hitler estaba perdiendo la guerra
se forraban las botas de los soldados alemanes
con ese pelo
y todos esos soldados alemanes
como también los que los sábados colaboraban
en el mantenimiento de la autopista
junto con sus respectivos mandos superiores
e hijo de la gran puta del fuhrer a la cabeza
y junto con el resto del pueblo alemán
llevaban el pelo corto
o muy corto.
Llevo el pelo largo
porque en la tercera galería
de la cárcel provincial de oviedo
la galería de los menores
los que mandaban en ella los kíes
en cierta ocasión me dijeron:
o te cortas el pelo tú
o te lo cortamos nosotros
y encendieron sus mecheros
y anto ellos
como los funcionarios de prisiones
cuyo trabajo consistía precisamente
en evitar que se produjeran hechos como ese
llevaban el pelo corto
o muy corto.
Llevo el pelo largo por otra razón también:
muchas de las mujeres que conozco
me aseguran que con él así de largo
estoy mucho más guapo
y aparento muchos menos años de los que tengo.
Así que en vez de estar dándome la brasa a todas horas
con que a ver cuando voy a que me corten el pelo
mejor te callabas la puta boca
y te dejabas
crecer el tuyo.
David González.
El poema que os transcribo a continuación da una explicación larga y tendida de por qué lleva el pelo largo. Y esa es una explicación que yo, en mis épocas de pelo largo siempre he tenido que dar. Porque de jovencita me gustaba llevar el pelo por la cintura, y siempre estaba aquel o aquella que me recordaba mi 1`51(el uno del cincuenta viene para intentar olvidar el escueto metro y medio) así como el parecido de mi pelo con el de una folklórica viuda hace muchos años, o la no modernidad de esa melena renacentista. Después pasé por épocas de pelo corto, muy corto, cortísimo, prácticamente rapado ( y a ésto también se le unieron opiniones y críticas por un pelo tan corto formando parte del sexo femenino, porque ya sabemos tod@s que criticar es gratis). Ahora vuelvo al deseo de melena renacentista. Y vuelven las críticas, pero esta vez, a la de mi escasa estatura, se le ha unido mi edad...
Así que el otro día, cuando oí recitar este poema en la preciosa voz de Beatriz Borgia, llegué a casa y se lo leí a los más allegad@s, para que se vayan entrenando.
Que tod@s sepan ahora por qué llevo el pelo largo y voy a dejar crecer todavía más.
LA AUTOPISTA
Ya que tanto insistes
en que me lo corte
voy a explicarte
y será la primera
y última vez que lo haga
por qué llevo el pelo largo.
Llevo el pelo largo
porque el ejército estadounidense
ofrecía una recompensa
de dos dólares
por cada cabellera de indio
que se le entregara
y los que la cobraron
así como los soldados
y mandos superiores
del ejército estadounidense
llevaban el pelo corto
o muy corto.
Llevo el pelo largo
porque el ejército franquista
en la corrada de la casa en la que nací
le rapó la cabeza
a una de las mujeres de mi familia
cuyo hombre
acababa de ser fusilado
por negarse a defenestrar
niños de pecho republicanos
y los soldados que le raparon la cabeza
así como el resto de las tropas
y mandos superiores
del ejército franquista
incluido el puto Francisco Franco
llevaban el pelo corto
o muy corto.
Llevo el pelo largo
porque en el campo de concentración de mauthausen
a los deportados españoles
como Ramiro Santisteban
el superviviente octogenario que me lo contó
a los deportados españoles
una vez a la semana
los sábados
les hacían lo que entre ellos se conocía
como La Autopista
esto es
les rapaban el pelo al cero
desde la frente hacia atrás.
La autopista.
Y más adelante
cuando Hitler estaba perdiendo la guerra
se forraban las botas de los soldados alemanes
con ese pelo
y todos esos soldados alemanes
como también los que los sábados colaboraban
en el mantenimiento de la autopista
junto con sus respectivos mandos superiores
e hijo de la gran puta del fuhrer a la cabeza
y junto con el resto del pueblo alemán
llevaban el pelo corto
o muy corto.
Llevo el pelo largo
porque en la tercera galería
de la cárcel provincial de oviedo
la galería de los menores
los que mandaban en ella los kíes
en cierta ocasión me dijeron:
o te cortas el pelo tú
o te lo cortamos nosotros
y encendieron sus mecheros
y anto ellos
como los funcionarios de prisiones
cuyo trabajo consistía precisamente
en evitar que se produjeran hechos como ese
llevaban el pelo corto
o muy corto.
Llevo el pelo largo por otra razón también:
muchas de las mujeres que conozco
me aseguran que con él así de largo
estoy mucho más guapo
y aparento muchos menos años de los que tengo.
Así que en vez de estar dándome la brasa a todas horas
con que a ver cuando voy a que me corten el pelo
mejor te callabas la puta boca
y te dejabas
crecer el tuyo.
David González.
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