martes, 20 de septiembre de 2016

Tres poemas de Clara Janés

Imagen: Dee Nickerson



ESPERARÉ PACIENTE ...

Esperaré paciente,
acechando, como un perro, el momento.
O me iré por la selva de tus versos
abriéndome camino lentamente
por oscuros senderos,
por pequeños resquicios
que has dejado entreabiertos. 



Imagen: Clara Janés. Desconozco su autor/a.
NO SÉ...

Soy hermosa y mi piel es suave
y el viento del mar me devuelve rocío
de tiernas tersuras.
Mi cabello perfumo y adorno de áurea madreselva
y mi pecho es redondo y casi virginal.
Tuve un amante que ensalzó mis caderas
y mi forma de amar intensa y silenciosa.
Podría ser aún un río de luz en tus brazos.
No sé qué te retiene, si furtivo, he visto
un destello de ardor en tu gesto al pasar.

Can I go forward when my heart is here?

No conozco la astucia,
no soy como la hoja del chopo
que en oruga se oculta y arracima
antes de dar su tierno cuerpo al viento,
soy clara y sin pudor,
soy entera y tajante,
y no sé seducir. 

Imagen: Francine Van Hove

¿OYES ESA MÚSICA?...

¿Oyes esa música
que cruza como luz la oscuridad
mientras la oscuridad gira
y yo con ella?

¡Con qué fuerza
se abre paso
y llega incluso
a mi lugar más remoto
cercado también de sombras!
Pero el latido
que brota allí 
nadie lo oye.
Nadie, como yo, sabe
que existo
y creceré
y amaré
como aman estos brazos
que me sostienen
porque no sé andar aún...
pero escucha:
todos los árboles se mecen
en la música.
Y en mi interior,
donde un secreto sol
me hace adivinar
el sol secreto
de la oscuridad.


martes, 13 de septiembre de 2016

Haijines japonesas

Imagen: Mujer samurái. Desconozco su autor/a.
Gentileza de ShiroDani.



Deseo partir
peinada de luna
bajo el cielo errante. 

( Tagami Kikusha-Ni) ( 1753-1826)

lunes, 12 de septiembre de 2016

40 Horas

Imagen: Irina Da Tiyatro


La mujer mira hacia el lugar donde estuvo su casa y se sienta en el bordillo agrietado de la acera. No parpadea. No se mueve. Sólo mira lo que fue su casa con eso que alguien llamaría serenidad pero que en realidad sólo significa que una idea está penetrando en ella gota a gota como ácido sulfúrico.
Por unos segundos desvía los ojos y murmura algo a la cámara. El periodista, que no espera que la mujer diga nada, le pregunta qué ha dicho y ella vuelve a murmurar: " Tengo miedo de que llegue la noche".
Y se le vuelven a llenar los ojos de escombros mientras el sol se esconde por primera vez tras el terremoto. 

( Cris Carrasco García)

domingo, 11 de septiembre de 2016

Tanka

Imagen: Paul Hedley

Con tu regreso
traes caudales de luz
como un alba
tras la pesadilla.
Ya no lloro. Ya respiro. 

( Cris Carrasco García)
Del poemario Murasaki
Editorial ShiroDani, 2017

domingo, 21 de agosto de 2016

Tanka

Imagen: Kiera Malone

Por la ventana
miro la corneja,
se va volando
y me siento sola
frente al árbol vacío.

( Cris Carrasco García)
Del poemario Murasaki
Editorial ShiroDani, 2017

sábado, 9 de julio de 2016

Lectura estival

Imagen: Sally Rosembaum

Este verano se está convirtiendo para mí , en lo que a lectura se refiere,  en el verano de Doris Lessing.
Hace muchos años intenté leer una novela de esta premio Nobel y con mucho esfuerzo conseguí llegar a la página cincuenta. Está claro que no era el momento.
Porque su momento era éste: el verano de 2016.
No es una escritora fácil ni mucho menos y no es recomendable si la queremos leer al borde de la piscina o al compás de las olas veraniegas aunque ésta es una de las razones de que me guste; últimamente valoro mucho mi tiempo y tengo la impresión de que las lecturillas fáciles me hacen perderlo.
¡Qué profundidad la de esta mujer y qué claridad mental!
Por ahora he leído : Martha Quest y El cuaderno dorado, pero ésto es sólo el comienzo. 

( Cris Carrasco García)


viernes, 10 de junio de 2016

Haiku... o como quieras llamarlo

Imagen: Vladimir Volegov

Ola de calor,
el pelo suelto quema
sobre los hombros.

( Cris Carrasco García

miércoles, 1 de junio de 2016

Anoche vino a visitarme el coyote

Imagen: Akzahana Abdalieva

Anoche vino a visitarme el coyote
que vive dentro de mí.
Tuve algo de miedo
pero luego nos sentamos
a arrullar el cansancio
al candor de la paciencia.
Después hablamos
y, poco a poco, nos fuimos durmiendo.

( Cris Carrasco García)