sábado, 21 de abril de 2018

En el tiempo de las mariposas

En el tiempo de las mariposas,
cuando sentía un aleteo en la nariz
huía a la guarida de las osas solitarias
y allí lloraba
hasta que las lágrimas reparaban
la coraza de hierro.
Pero eso fue en el tiempo de las mariposas...
Ahora,
encuentro en mis lágrimas las tuyas
y te reconozco en la tristeza
de la lluvia y los eucaliptos.
Ya no reparo el hierro con agua salada
y cuando llegan las nubes
me fundo con la tierra
y mis brazos doloridos acogen
los ríos silenciosos de todos los seres
y el retorno de las golondrinas.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Rebecca Green

lunes, 16 de abril de 2018

Haiku o como quieras llamarlo

Duermo
donde otros creen
que están despiertos.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Johanna Harmon


domingo, 1 de abril de 2018

La calle huele a azahar

La calle huele a azahar
y aspiro profundo
anhelando que por un instante
permanezca en mí
sabiendo de lo efímero del aroma.
¡Qué generosas son las flores!
¡Qué avaros mis sentidos!

(Cris Carrasco García)


Imagen: Corinne Dmynck

viernes, 30 de marzo de 2018

Haiku o como quieras llamarlo

Los tambores
me llevan a la tierra
y a la sílaba OM. 

( Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

jueves, 29 de marzo de 2018

Vendrán pronto

Vendrán pronto
las golondrinas.
Otra vez la primavera,
los pájaros y el azahar.
Llega a su fin
la espera de los nidos.

(Cris Carrasco García)


Imagen: Abigail Halpin



martes, 27 de marzo de 2018

Un poema del maestro Seon Weongam


En este mundo la gente tiene brazos muy, muy largos.
Con ellos empujan hacia el este, empujan hacia el oeste; sin descansar.
Los brazos del monje de la montaña son cortos, muy cortos.
En toda su vida jamás aprendió a empujar a los demás.
Los de brazos largos, desde la juventud hasta la edad del cabello blanco,
creen que los de brazos cortos son extraños.
Al más extraño de todos lo he conocido hoy.
Él vive dentro del bosque y es muy pobre.
Debido a que mis brazos son cortos, no empujo a los demás.
Y no hay razón para que otros me empujen.
¡Ah! Mis brazos deberían medir mil o diez mil pies de largo.
Así todos los seres en los cuatro mares podrían ser mis amigos.
—Maestro Seon Weongam, Corea (1205–1248)
Imagen: Tomada de Internet

sábado, 24 de marzo de 2018

Todo es de espuma y etéreo

Todo es de espuma y etéreo.
Los pececitos se hacen aire
y debemos dejarlos marchar
como los recuerdos,
como los inviernos,
como las primaveras.
Los coyotes también se van
si les ponemos alas
y abrimos la ventana.
"Los coyotes no vuelan"
(me informa alguien que cree
en la fuerza de las montañas).
El mío sí
porque ya sólo creo en los volátiles
mundos de las nubes.

(Cris Carrasco García)


Imagen: Corinne Dmuynck

martes, 13 de marzo de 2018

Haiku o como quieras llamarlo

Van llegando los días
pese a todo,
poquito a poco. 

(Cris Carrasco García) 

Imagen: Cris Carrasco García