miércoles, 25 de septiembre de 2019

Un poema de Rossana Ombres



No me pareces nacido en esta tierra cálida, 
porque miras con la plata
de los ojos de los montañeros.

No has sido mi maestro de escuela
en uno de esos pueblos míos
donde el frío tiene un alegre perfume:
no me has enseñado los mares y las tierras,
no me has enseñado límites
ni el nombre de los colores.

No te he traído nunca, en tu fiesta
-como hacen donde nací-
una pareja de palomas 
o un ramillete de dalias:
ni te he pedido nunca las notas
con la cabeza baja
temblando como los tilos del verano.

Y sin embargo, cuanto te veo en la mesa
y dejas el bolígrafo
y quieres escuchar,
me siento ávida
del titilar de la tinta
sobre una tierra sin fronteras.

Tú me llevas al viaje desconocido
de la primera palabra negra
sobre el cuaderno nuevo.


Rossana Ombres

Imagen: Jessie Wilcox Smith

viernes, 6 de septiembre de 2019

Blanca de nieve

Querida otra hermana:


En mi ignorancia, nunca sentí que nos unieran demasiadas cosas. Tú eras deportista. Para mí hacer deporte consiste en caminar algún rato deteniéndome a cada instante para contemplar una flor, sentir un aroma o poner en orden mis alocados pensamientos.  Te gustaba la nieve. A mí sólo me atrae tras el calor de una ventana. Te colgaste una medalla olímpica. De mí alguien dijo alguna vez que escribía un poco bien. Fuiste una parte del show que debe continuar. Yo, en mi guarida de ermitaña espiritual,  sólo percibía tu vacío. 
Pero un día de verano, subiste una montaña y junto a un pino milenario, abandonaste tu cuerpo. 
Y entonces salieron a buscarte.Y entonces te supe frágil. Vulnerable. Sensible. Humana. Bella.


Te daba miedo el vacío. A mí también, hasta que comprendí que en el vacío cabe todo. 
Lo que me abruma, ¿sabes?,  Es cuando allá en lo alto, la montaña me muestra lo pequeña que soy. Tan pequeña como tú. Como cualquier ser humano. 
No importa que ahora hablen de tu cuerpo y las huellas que el tiempo dejó en él. Lo abandonaste donde querías, junto a los árboles y la tierra, junto al viento y bajo la lluvia. Eso ya es felicidad.
Quizá cuando trascendemos la crisálida de nuestra piel y podemos volar no nos sentimos pequeñas.

Que por sus cálidos senderos, la nieve conduzca hasta ti mi abrazo. 
*****

Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Fred Calleri

sábado, 24 de agosto de 2019

Haiku o como quieras llamarlo


En el solar
donde hay tantas ruinas,
tres mariposas.



(Cris Carrasco García)

Imagen: Ottokim

sábado, 17 de agosto de 2019

Un ave recorre el jardín



Un ave recorre el jardín
y remueve con su pico el vello de la tierra
que es la hierba. 
No sé el nombre de este pajarito extraño
que busca su sustento ignorándome
y extiende las alas para volar hasta el nogal,
se esconde en una rama y ya no puedo verlo
porque es verano. 
En invierno los nogales se desnudan 
y a través de sus brazos se puede ver la luna
como una piedra preciosa
y el vuelo libre de los seres alados.

 Mi mente hoy 
es una manada de elefantes distraídos.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Michelle Murray

sábado, 10 de agosto de 2019

Huracanes. Vendavales. Tifones.

Querida hermana:

Deseo que estés bien, feliz y en paz. 

Esta semana he sufrido un  huracán que comenzó amenazando gran destrucción pero parece que se ha transformado en una suave tormenta.
Esta transformación creo que no es por lo que ha ocurrido allá afuera sino por cómo he cambiado la visión de este huracán dentro de mí.

 Al principio no sabía cómo manejar la situación y pedí ayuda. Fue un acto de humildad. Recibí las manos amigas y me senté bajo un árbol.
Pensé.Recapacité. Analicé. Observé. Medité. 
Me convertí en la anciana que a fuerza de mecer una vieja idea la vuelve nueva.*

 Y cuando me levanté de debajo del árbol había comprendido y había dejado espacio para la compasión y el agradecimiento.
 He calzado los zapatos de otro ser agradeciéndole que me haya mostrado en qué punto del camino estoy.

Siento mucha gratitud hacia todas las manos amigas que me han enseñado a agarrarme fuerte para controlar el huracán y  hacia el mismo vendaval que ha volado mi sombrero pero no me ha tirado al suelo. 

¡Cuántas cosas, pueden suceder en una semana, ¿verdad?! 

¿Por qué no te preguntas tú en qué punto del camino estás? 
No te preocupes por la respuesta. Recuerda que la sabiduría es parte de ti.
Aunque quizá sea mejor que esperes a que un terremoto mueva la tierra que creíste firme. Ello te demostrará dónde te encuentras. 

Tú ya sabes todo ésto ¿verdad? Quizá te lo digo para decírmelo a mí misma. 
Como también te digo (para decírmelo a mí misma) que siempre debes abrazarte y comprenderte porque siempre mereces ser amada.No importa si te dejas llevar por los tifones o dejas que te engullan las olas del temporal . Siempre mereces ser amada.

Que esta tempestad transmutada en tormenta lleve hasta ti mi abrazo. 

******
*" La anciana que mece una vieja idea hasta volverla nueva", es una metáfora que aparece en el libro de Klarissa Pinkola Estés , Mujeres que corren con lobos. 

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Francine Van Hove


viernes, 2 de agosto de 2019

Instantes



Querida hermana:

En este lugar llueve y llueve y llueve desde hace una semana. Llegamos con un espectáculo de granizo y relámpagos y así seguimos, sin granizo pero con agua y relámpagos.
 Las gotas parecen un ejército de hormigas cuando caen sobre las hojas de los árboles y amo su sonido. 
Estoy rodeada de calma quizá porque mi mente está serena.
No pido nada. Deseo muy poco. 
Oigo enseñanzas y asiento con la cabeza. 
 Quizá estoy siendo una diosa que olvida sus días contados porque lo poco que necesito lo tengo al alcance de la mano. Es fácil confundirse en estos casos pero ahora mismo sólo necesito gotitas susurrantes de lluvia. 

Que las nubes lleven hasta ti mi abrazo. 

*********

Texto: Cris Carrasco García



Imagen: Mary Jane Ansell

martes, 30 de julio de 2019

Yama, el señor de la muerte


Yama, el señor de la muerte,
me muestra el espejo del samsara
pero mi ignorancia es el eslabón de una cadena
que me ata a él. 
Doy vueltas en esta rueda como en una noria 
y a veces pienso que todo está bien
y a veces pienso que no puedo más. 
Pero todo es confusión.
Miro la luna y el dedo que muestra su camino.
Ella es el alivio tras un día abrasador,
ella es la luz que no ciega
pero la intuyo demasiado alta...
Aunque otros llegaron
siguiendo la guía de los sabios y las sabias.
Yo también lo haré
y seré luna llena no eclipsada por el sol,
dadora de luz.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Cassandra Barney









Haiku o como quieras llamarlo


Nadan los nenúfares
en el agua quieta.
Calor de verano. 

(Cris Carrasco García)
Imagen: Barbara Zambon