viernes, 8 de noviembre de 2019

Haiku... o como quieras llamarlo


Ya hace más frío,
podemos asar castañas
en la estufa.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autora/or.
              Gentileza de ShiroDani


sábado, 2 de noviembre de 2019

Sin dar explicaciones

Querida hermana:

Sopla viento de poniente como si fuera junio y alborota el cabello y quizá también las ideas. 
Anteayer me fui de un lugar virtual. Era un grupo donde personas con alta sensibilidad se supone que hablan y comparten pero... me di cuenta, por una conversación anodina, que allí también florece el patriarcado. 
Un chica preguntó si le ocurría a personas del grupo que a veces al ir por la calle y mirar a alguien o cuando alguien les miraba, sentían una conexión repentina con esa persona con la que se cruzaban, y un hombre respondió que a ella la miraban porque estaba de muy buen ver... y admitió que su comentario era machista pero aún así siguió ahondando en ello y diciendo que sabía apreciar el atractivo de la chica aunque no fuera su tipo. Mientras decía ésto, otro hombre hacía  chistes al respecto y lo que es peor, nadie, ni siquiera las administradoras, tomaron cartas en el asunto. 

¡Me sentí tan mal como mujer...!
Hace unas semanas, en ese mismo grupo, alguien puso un comentario muy dulce y respetuoso sobre la muerte y las administradoras lo censuraron alegando que algunas personas se habían sentido heridas en su sensibilidad por hablar de la muerte, ¿y por qué al parecer sólo yo me sentí herida con los comentarios machistas de ese hombre? ¿Duele la muerte y no duele la falocracia?
¡Sentí que estaba en un grupo disfrazado  de personas delicadas que no advierten las  manifestaciones soeces y burdas de machismo que otros miembros del grupo hacen!
Busqué si había alguna forma de hablar con las administradoras en privado pero no la encontré, así que me fui de allí sin dar explicaciones. A la francesa.
Sentí mucho alivio. ¡volvía a ser sensiblemente libre!


Que este viento de  poniente y libertad lleve hasta ti mi abrazo.

***
Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Françoise de Felice

jueves, 31 de octubre de 2019

Haiku... o como quieras llamarlo


Todos tienen prisa,
sólo me cede el paso
el coche fúnebre. 

(Cris Carrasco García)

Imagen: desconozco su autor/a.
              Tomada de Pinterest.

lunes, 28 de octubre de 2019

La lluvia detiene la velocidad



La lluvia detiene la velocidad
rutinaria de los días
y cuando es dulce,
obra al ritmo de las personas lentas.
Entonces puedo seguir los pasos del mundo,
y aunque no sea verdad
es un bello espejismo. 

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autor/a. 
              Extraída de Pinterest.

jueves, 24 de octubre de 2019

Dos poemas de Murasaki Shikibu (S. X-XI)

Soy como la luna que cruza el cielo
ignorando la amenaza  de las crueles colinas.
Navega a gran altura
pero de pronto
puede eclipsarse su luz. 


Imagen: desconozco autor/a.
Extraída de Pinterest


Envíame palabras
a través de las ocas salvajes
que vuelan al norte,
tan seguido como ellas, 

volando pasan las nubes.
Escríbeme constante

viernes, 18 de octubre de 2019

Son jóvenes y les hierve la sangre


Son jóvenes y les hierve la sangre
atrincherados tras los maceteros de la calle.
Es fácil hacerles creer que hay enemigos,
es fácil hacerles adorar banderas y colores.
Yo también dancé al son de tambores de guerra
y el humo de las barricadas me provocó lágrimas.
Fue cuando en mi mundo todo era blanco o negro
y creía que los buenos estábamos aquí 
porque allá sólo había malos.
Hoy todo se entrecruza como los mechones de una trenza
mientras los veo en esa lucha que otros idearon
arrancando adoquines que no esconden la arena
de ninguna playa.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Huixuan Zhao

miércoles, 16 de octubre de 2019

Luces y sombras



Querida hermana:

Espero que estés bien, feliz y en paz.

Este, como sucede en los últimos tiempos, es un otoño que se empeña en ser verano. Pero un día, no dentro de mucho, dejará a un lado su disfraz de sol perpetuo y nos mostrará su cara de hojas color ocre. Sólo tenemos que esperar un poco. 
Quiero estar un poquito más contigo y con todos los seres imaginarios o no que pueblan mi mundo de letras y escritos y por ello he solicitado un respiro en una parte del voluntariado. 
Os echo de menos. A ti y a la poesía. A la prosa. Al vuelo libre de la imaginación y a los sueños. Os debo fracciones de mi tiempo y deseo pagaros mi deuda. 
Sé que sonríes mientras lees ésto y me alegro de que te sientas feliz. 

Ayer vino Queralt ¿La recuerdas? La que cuando íbamos al campo recogía hierbas para, según ella, hacer pócimas... está creciendo deprisa y ya no sé si sigue recogiendo hierbas para sus pócimas pero sigue siendo un ser muy sensible que desprende una luz luminosa. 

Fue bonito que viniera ayer porque alegró la tristeza que siento por lo que está ocurriendo en lugares donde se han tomado las calles y las carreteras y todo se está tiñendo con el humo negro de las cargas y de las barricadas. 

En una misma tarde, tuve la alegría de la luz y la tristeza que produce contemplar los desastres del odio. ¿Por qué odiamos con tanta facilidad? ¿Por qué no miramos lo que nos une y olvidamos lo que nos diferencia?
Pienso que antes o después tendrán todos que sentarse a hablar y espero que para entonces el odio no haya cometido daños que ya nunca se puedan reparar.

Con este deseo me despido de ti hasta muy pronto.

Que el humo blanco de mi esperanza lleve hasta ti mi abrazo. 

******
Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Mary Jane Ansell

viernes, 11 de octubre de 2019

Dos urracas beben agua



Dos urracas beben agua del cuenco de la terraza
y tienen las plumas del color del mar.
En sus alas esconden un poquito de brisa
con olas pequeñas y recuerdos que vuelan.


(Cris Carrasco García)
Imagen: Deborah Dewit