viernes, 17 de enero de 2020

Dos poemas de Blanca Varela

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo...

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo
       tierra rumbo al infierno o la estrella de chatarra que te
       lleva frente a otro muro lleno de espejos y de gestos,
       endiablados gestos sin dueño y tú tras ellos, solo, feliz
       propietario de una boca escarlata que muge.
Pega el oído a la tierra que insiste en levantarse y respirar.
Acaríciala como si fuera carne, piel humana capaz de
       conmoverte, capaz de rechazarte.
Acepta la espera que no siempre hay lugar en el caos.
Acepta la puerta cerrada, el muro cada vez más alto, el
       saltito, la imagen que te saca la lengua.
No te trepes sobre los hombros de los fantasmas que es
       ridículo caerse de trasero with music in your soul.



Imagen: Ariana Richards




A media voz

La lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
está el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada

Sola casi
 en la muerte
casi en el fuego.

martes, 7 de enero de 2020

Haiku... o como quieras llamarlo


Huellas de gato
en la claraboya
a contraluz.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

viernes, 27 de diciembre de 2019

Hoy me he levantado sensitiva


Hoy me he levantado sensitiva
y los nogales me susurran
cantos de otras épocas.
Predigo las palabras de los otros
y percibo en el aire 
seres de luz que nos cuidan.
Hoy, es un día como tantos
donde cabe lo extraordinario
en lo ordinario.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

sábado, 21 de diciembre de 2019

Naturaleza mágica



Querida hermana:

Este es mi árbol favorito en invierno. Es un tiglio (no sé su traducción en castellano) y cuando llueve, las gotitas de agua que se quedan en las ramas forman esferitas de luz. Es precioso. Parece un árbol adornado para la navidad pero de forma natural. 

El tiglio está enfrente de la ventana de la cocina y muchas tardes, como la de ayer y la de hoy, me siento y observo cómo la lluvia deja sus gotitas en las ramas del árbol y cómo la luz las hace brillar. 
A veces, cuando no llueve mucho, salgo por la puerta de la cocina y pongo mi mano debajo del tiglio. Entonces las gotas caen sobre ella y aspiro la belleza de la lluvia y el aroma de la naturaleza. 

Que las esferitas de agua y luz lleven hasta ti mi abrazo. 
******

Texto: Cris Carrasco García
Imágenes: Barbara Zambon

sábado, 30 de noviembre de 2019

Marcharte

Querida hermana:

Creo que ya lo sabes ¿verdad? Lo tengo decidido: de momento, y puede que en mucho tiempo, no volveré a publicar nada en esa red social ni en ninguna otra (aunque sólo publicaba en ésa).

Marcharse de los sitios... de los grupos que estrangulan, de las redes que que te atrapan como a un pez en medio del mar y sin darte cuenta, van succionando el oxígeno que respiras a fuerza de palabras duras e incomprensión. En el fondo es normal porque no nos conocemos. Pero ¿por qué vemos normal ser crueles con alguien con quien podemos hablar pero no conocemos? Al fin y al cabo, todos somos seres humanos.

Marcharte... y al cerrar la puerta tras tu espalda, sentir alivio, libertad, sosiego, serenidad, descanso. 

Estos días me han acusado de cobarde, de autocondenarme al silencio por las palabras hirientes de algún ser víctima de su propia ignorancia, de dejar que "ganen ellos". Pero esos discursos no van conmigo. No me siento cobarde porque a veces es mejor retirarse a tiempo para estar en paz. Tampoco siento que me autocondene al silencio porque el silencio para mí es un compañero y no un castigo y porque sé que puedo alzar mi voz donde y cuando lo desee. Tampoco sé quiénes son "ellos" porque no me siento de ningún bando. 

Adiós.

Y ahora a caminar con la mochila más ligera. Que me busquen, si es que así lo desean, en este lugar que es mi remanso y mi casa pero eso sí, que dejen la espada en la puerta. 

Que mi luz de libertad lleve hasta ti mi abrazo.  Que un viento de este otoño desprenda todas tus hojas secas para que puedas descansar durante un tiempo y luego, dejes brotar las hojas nuevas. 

*****
Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Barbara Zambon

sábado, 23 de noviembre de 2019

Haiku... o como quieras llamarlo



El fuerte viento
agita la madreselva
con hojas de otoño.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

Tres poemas de Rupi Kaur

Imagen: Dee Nickerson


Que veas belleza aquí
no quiere decir
que haya belleza en mí
quiere decir que hay belleza arraigada
tan dentro de ti
que no puedes evitar 
verla por todas partes. 



El nombre Kaur
me convierte en una mujer libre
elimina las cadenas que
intentan atarme
me eleva
para recordarme que soy igual
que cualquier hombre aunque el estado
de este mundo me grite que no lo soy
que soy mi propia mujer y
que pertenezco por completo a mí misma
y al universo
me pone en mi lugar
me grita y dice que tengo
un deber universal que compartir
con la humanidad para alimentar
y servir a mis hermanas
para levantar a aquellas que necesitan que las levanten
el nombre Kaur corre por mi sangre
estaba en mí antes de que el mundo existiera
es mi identidad y mi liberación.



Mi corazón se acelera
al pensar en el nacimiento de los poemas
por eso nunca dejaré
de abrirme para concebirlos
hacer el amor
con las palabras
es tan erótico
estoy enamorada
o adicta
a la escritura
o ambas cosas.




sábado, 16 de noviembre de 2019

Venezia



Venezia, 
dulce criatura que se ahoga, 
siento tu dolor en mis pulmones
y a duras penas puedo respirar. 
Que la mar y la luna se alíen,
que te ayuden, pequeña, 
y  no te hundas,
que el sol haga fuertes tus pies de barro
y enjugue la tristeza 
de los que siempre sucumbimos
a tu belleza aterradora.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Barbara Zambon