lunes, 14 de diciembre de 2020

No me olvido de ti

 

Querida hermana:

Parece que te tengo abandonada, pero es sólo una apariencia  porque sabes que tú y yo siempre estamos cerca. 

No te he escrito porque el mundo del voluntariado ocupa gran parte de mi tiempo y es un tiempo maravilloso de dedicación y amor. Durante un mes estaré libre y pienso dedicarme a ti, a mí, a repasar lo aprendido en el camino y a leer una novela de esas que sabes que leo de vez en cuando: sencilla y dulce, sin argumentos rebuscados ni giros impredecibles.

Este diciembre está siendo suave. Parece que el tiempo ha decidido darnos una tregua ante el problema que todos y todas tenemos como una nube que nos cubre y no deja a nadie indiferente. 

No he vuelto a ver a la abubilla pero las hojas de buganvilla a veces me siguen pareciendo mariposas. Bella y yo seguimos paseando por el lugar de las encinas y  a veces miro las piedras  que hay debajo de una de ellas y recuerdo a las hermanas del círculo de mujeres. Nos vemos poco desde que llegaron las mascarillas y se prohibieron los abrazos pero hablamos bastante. Todas siguen en la brecha. Ya sabes cómo son. Nunca se cansan y siempre inventan nuevas formas de sobrevivir y de estar alegres. Por eso las admiro y sé que tú también te rindes ante ellas. Son mujeres sabias capaces de hechiza la adversidad. 

Esta navidad la pasaremos en casa. No saludaremos el precioso bosque de Italia y por ello estos días me siento un poco nostálgica. Recuerdo la noria, los árboles dormidos esperando la primavera, el frío intenso y agradable a la vez, la calidez de la casa, el tillo con cientos de esferitas de lluvia como pequeños brillantes... Este año todo ha quedado guardado en el cajón del recuerdo. Pero podemos disfrutar de una navidad diferente y si nos lo proponemos, también puede ser bonita.  

Cuando me siento un poco triste, recuerdo que hay muchas personas que han perdido a seres queridos o que los tienen en el hospital y no pueden ir a verlos.... eso sí que es una navidad triste. Que estas personas muy pronto encuentren consuelo y aceptación. Que estén bien.

Y ya me voy. 

Prometo volverte a escribir más veces durante este mes. 

Las nubes del amanecer llevarán hasta ti mi abrazo.

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Barbara Zambon


lunes, 2 de noviembre de 2020

Vestida de otoño

 



Querida hermana:

Ha llegado el otoño con su ceremonial de hojas secas aunque aquí, a orillas de un Mediterráneo que sigue engullendo seres desesperados, la temperatura es un poco de inicio del verano. 

Aún así, siento la sutil y efímera luz de noviembre. La que tanto me gusta. La que me lleva a cubrirme de otoño con la hojarasca como vestido y las castañas como alimento. 

¿Sabes? Si siempre fui un ser solitario con tendencia al aislamiento, ahora lo soy más y ¿sabes? Cada vez encuentro más fascinante sumergirme en la soledad y el silencio. 

Será esta estación que invita al adentro y serán estos tiempos de reuniones prohibidas. Ahora, con algunas amigas ya no vamos a ningún bar ni lugar cerrado. Nos calzamos zapatillas y salimos a pasear. Arriba, arriba, llegamos a lo alto de la avenida y allí nos sentamos dos enfrente de otras dos y hablamos un poco. Después bajamos y con abrazos virtuales volvemos a casa. Me parece romántico y me recuerda a cuando tenía once años y comenzaba a salir sola con amigas. 

Hay una crisis profunda en mi lugar de voluntariado y algunas personas abandonarán el barco. Otras intentaremos resistir y tirar para adelante. Quizá cuando demos el primer paso, aparezca la roca que nos ayude a cruzar el abismo... ¡tenemos tanto que aprender en tan poco tiempo!

Las últimas mañanas de caminata con Bella están siendo preciosas. Un día de la semana pasada vimos una libélula con las alas transparentes muy grandes. Era preciosa. Otro día vimos  una de las ardillas que viven en el Auditori. Estaba sentadita en el césped como esperando algo y después salió corriendo y se subió a un olivo. Pocos días después vimos una abubilla muy majestuosa con la pequeña cresta levantada como en alerta. ¡Hacía más de un año que no veíamos una! y me quedé petrificada, observándola muy quieta para no asustarla y que saliera volando. Pero de eso se encargó Bella y la abubilla salió volando mientras yo pensaba si tendré que esperar otro año largo para volver a verla. ¡Es tan curioso y tan bello el mundo de los seres alados!.

También, con el otoño, han vuelto los tés calentitos y las infusiones mientras escribo o reflexiono mirando por la ventana. Como ves, este mal de tod@s se ha llevado muchas cosas pero sigue dejando otras intactas.

Y ya me voy con mi  vestido de otoño. 

Te mando un abrazo desde casa. El mejor lugar del mundo.

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Cris Carrasco García


jueves, 24 de septiembre de 2020

El mundo se me detiene porque pasa ella

 


El mundo se me detiene porque pasa ella

y sobre la hierba, mis zapatos húmedos

cubren unos pies maravillados.

Lejana, sutil, etérea,

acaricia la acera 

y la brisa de otoño la devuelve al aire.


Vuela una flor de buganvilla

y la confundo con una mariposa.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco autora/or

             Extraída de Pinterest

 

Septiembre enmascarado


 

Querida hermana:

Ha cambiado el viento para anunciar el otoño. Si pienso en cómo era mi vida el año pasado por esta época, me parece que fue hace más de un eón y sin embargo, sólo fue hace doce meses.

Como sabes, seguimos con las mascarillas, con las distancias, sin abrazos, sin besos, sonriendo con tristeza en los labios y aún así la vida sigue. 

Y tod@s con ella aunque no nos demos cuenta, aunque caminemos como autómatas, aunque prefiramos no pensar en lo que fue el confinamiento ni en la incertidumbre del futuro; aún así la vida sigue y nosotr@s con ella. 

Septiembre también es tiempo de reencuentros y vueltas. Anteayer vinieron las gemelas y mañana veremos a las amigas del círculo. Todo al aire libre, quizá sentadas en las piedras bajo las encinas, nos contaremos el mirlo blanco que ha sido el verano. 

La vida sigue y l@s niñ@s han vuelto a la escuela. ¿Se suspenderá también Halloween como en América? ¿Llegará un poco de oxígeno para nuestra economía? ¡Sueño con beber un buen té azul o negro!

Caminamos y no sabemos hacia dónde. Pero caminamos y eso es lo importante. 

Te siento muy cerca.... quizá andes por aquí repartiendo esperanza... 

Un abrazo de esos que están prohibidos pero contigo no porque tú estás hecha de aire y de recuerdo.

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: James C. Christensen

sábado, 29 de agosto de 2020

Haiku o como quieras llamarlo

 


Desprevenido,
el gato se acurruca
bajo la lluvia.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Katya Minkina

viernes, 21 de agosto de 2020

Mis pies sobre la arena evitaban

 

Mis pies sobre la arena evitaban

borrar las huellas de las gaviotas...

Nos unía el mar y la ilusoria sensación

de que las olas se rizaban para nosotras.

El virus dormía agazapado en el futuro,

no me hablabas negando la realidad

y no nos alejaban dos ideas y una mascarilla.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Deborah Dewit



martes, 18 de agosto de 2020

Soy la vagabunda de las soledades



Soy la vagabunda de las soledades
y sola, 
pego mi nariz en el cristal de las hojas.
Si no tengo nada que decir
no entiendo por qué debo hablar.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Louise Camille Fenne

viernes, 31 de julio de 2020

Venimos de donde empieza el mar




Venimos de donde empieza el mar
y terminamos fundidas con la arena.
Venimos, vamos y en el transcurso,
nos re-conocemos.
No hay nada más que estar aquí
mirando las buganvillas florecidas
pensando que el comienzo
es final de tanto.
De tanto...

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco autor/a
              Extraída de Pinterest.

miércoles, 3 de junio de 2020

Vino a visitarme el frío


Vino a visitarme el frío
pero no lo vi llegar:
"Cuando desperté,
ya estaba allí"
y me heló los huesos 
trayendo naufragios
en mares del pasado
a pesar del abrazo.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Xue Mo