viernes, 17 de enero de 2020

Dos poemas de Blanca Varela

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo...

A lo mejor eres tú mismo el tren que pita y se mete bajo
       tierra rumbo al infierno o la estrella de chatarra que te
       lleva frente a otro muro lleno de espejos y de gestos,
       endiablados gestos sin dueño y tú tras ellos, solo, feliz
       propietario de una boca escarlata que muge.
Pega el oído a la tierra que insiste en levantarse y respirar.
Acaríciala como si fuera carne, piel humana capaz de
       conmoverte, capaz de rechazarte.
Acepta la espera que no siempre hay lugar en el caos.
Acepta la puerta cerrada, el muro cada vez más alto, el
       saltito, la imagen que te saca la lengua.
No te trepes sobre los hombros de los fantasmas que es
       ridículo caerse de trasero with music in your soul.



Imagen: Ariana Richards




A media voz

La lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
está el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada

Sola casi
 en la muerte
casi en el fuego.

martes, 7 de enero de 2020

Haiku... o como quieras llamarlo


Huellas de gato
en la claraboya
a contraluz.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

viernes, 27 de diciembre de 2019

Hoy me he levantado sensitiva


Hoy me he levantado sensitiva
y los nogales me susurran
cantos de otras épocas.
Predigo las palabras de los otros
y percibo en el aire 
seres de luz que nos cuidan.
Hoy, es un día como tantos
donde cabe lo extraordinario
en lo ordinario.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

sábado, 21 de diciembre de 2019

Naturaleza mágica



Querida hermana:

Este es mi árbol favorito en invierno. Es un tiglio (no sé su traducción en castellano) y cuando llueve, las gotitas de agua que se quedan en las ramas forman esferitas de luz. Es precioso. Parece un árbol adornado para la navidad pero de forma natural. 

El tiglio está enfrente de la ventana de la cocina y muchas tardes, como la de ayer y la de hoy, me siento y observo cómo la lluvia deja sus gotitas en las ramas del árbol y cómo la luz las hace brillar. 
A veces, cuando no llueve mucho, salgo por la puerta de la cocina y pongo mi mano debajo del tiglio. Entonces las gotas caen sobre ella y aspiro la belleza de la lluvia y el aroma de la naturaleza. 

Que las esferitas de agua y luz lleven hasta ti mi abrazo. 
******

Texto: Cris Carrasco García
Imágenes: Barbara Zambon

sábado, 30 de noviembre de 2019

Marcharte

Querida hermana:

Creo que ya lo sabes ¿verdad? Lo tengo decidido: de momento, y puede que en mucho tiempo, no volveré a publicar nada en esa red social ni en ninguna otra (aunque sólo publicaba en ésa).

Marcharse de los sitios... de los grupos que estrangulan, de las redes que que te atrapan como a un pez en medio del mar y sin darte cuenta, van succionando el oxígeno que respiras a fuerza de palabras duras e incomprensión. En el fondo es normal porque no nos conocemos. Pero ¿por qué vemos normal ser crueles con alguien con quien podemos hablar pero no conocemos? Al fin y al cabo, todos somos seres humanos.

Marcharte... y al cerrar la puerta tras tu espalda, sentir alivio, libertad, sosiego, serenidad, descanso. 

Estos días me han acusado de cobarde, de autocondenarme al silencio por las palabras hirientes de algún ser víctima de su propia ignorancia, de dejar que "ganen ellos". Pero esos discursos no van conmigo. No me siento cobarde porque a veces es mejor retirarse a tiempo para estar en paz. Tampoco siento que me autocondene al silencio porque el silencio para mí es un compañero y no un castigo y porque sé que puedo alzar mi voz donde y cuando lo desee. Tampoco sé quiénes son "ellos" porque no me siento de ningún bando. 

Adiós.

Y ahora a caminar con la mochila más ligera. Que me busquen, si es que así lo desean, en este lugar que es mi remanso y mi casa pero eso sí, que dejen la espada en la puerta. 

Que mi luz de libertad lleve hasta ti mi abrazo.  Que un viento de este otoño desprenda todas tus hojas secas para que puedas descansar durante un tiempo y luego, dejes brotar las hojas nuevas. 

*****
Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Barbara Zambon

sábado, 23 de noviembre de 2019

Haiku... o como quieras llamarlo



El fuerte viento
agita la madreselva
con hojas de otoño.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

Tres poemas de Rupi Kaur

Imagen: Dee Nickerson


Que veas belleza aquí
no quiere decir
que haya belleza en mí
quiere decir que hay belleza arraigada
tan dentro de ti
que no puedes evitar 
verla por todas partes. 



El nombre Kaur
me convierte en una mujer libre
elimina las cadenas que
intentan atarme
me eleva
para recordarme que soy igual
que cualquier hombre aunque el estado
de este mundo me grite que no lo soy
que soy mi propia mujer y
que pertenezco por completo a mí misma
y al universo
me pone en mi lugar
me grita y dice que tengo
un deber universal que compartir
con la humanidad para alimentar
y servir a mis hermanas
para levantar a aquellas que necesitan que las levanten
el nombre Kaur corre por mi sangre
estaba en mí antes de que el mundo existiera
es mi identidad y mi liberación.



Mi corazón se acelera
al pensar en el nacimiento de los poemas
por eso nunca dejaré
de abrirme para concebirlos
hacer el amor
con las palabras
es tan erótico
estoy enamorada
o adicta
a la escritura
o ambas cosas.




sábado, 16 de noviembre de 2019

Venezia



Venezia, 
dulce criatura que se ahoga, 
siento tu dolor en mis pulmones
y a duras penas puedo respirar. 
Que la mar y la luna se alíen,
que te ayuden, pequeña, 
y  no te hundas,
que el sol haga fuertes tus pies de barro
y enjugue la tristeza 
de los que siempre sucumbimos
a tu belleza aterradora.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Barbara Zambon

viernes, 8 de noviembre de 2019

Haiku... o como quieras llamarlo


Ya hace más frío,
podemos asar castañas
en la estufa.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autora/or.
              Gentileza de ShiroDani


sábado, 2 de noviembre de 2019

Sin dar explicaciones

Querida hermana:

Sopla viento de poniente como si fuera junio y alborota el cabello y quizá también las ideas. 
Anteayer me fui de un lugar virtual. Era un grupo donde personas con alta sensibilidad se supone que hablan y comparten pero... me di cuenta, por una conversación anodina, que allí también florece el patriarcado. 
Un chica preguntó si le ocurría a personas del grupo que a veces al ir por la calle y mirar a alguien o cuando alguien les miraba, sentían una conexión repentina con esa persona con la que se cruzaban, y un hombre respondió que a ella la miraban porque estaba de muy buen ver... y admitió que su comentario era machista pero aún así siguió ahondando en ello y diciendo que sabía apreciar el atractivo de la chica aunque no fuera su tipo. Mientras decía ésto, otro hombre hacía  chistes al respecto y lo que es peor, nadie, ni siquiera las administradoras, tomaron cartas en el asunto. 

¡Me sentí tan mal como mujer...!
Hace unas semanas, en ese mismo grupo, alguien puso un comentario muy dulce y respetuoso sobre la muerte y las administradoras lo censuraron alegando que algunas personas se habían sentido heridas en su sensibilidad por hablar de la muerte, ¿y por qué al parecer sólo yo me sentí herida con los comentarios machistas de ese hombre? ¿Duele la muerte y no duele la falocracia?
¡Sentí que estaba en un grupo disfrazado  de personas delicadas que no advierten las  manifestaciones soeces y burdas de machismo que otros miembros del grupo hacen!
Busqué si había alguna forma de hablar con las administradoras en privado pero no la encontré, así que me fui de allí sin dar explicaciones. A la francesa.
Sentí mucho alivio. ¡volvía a ser sensiblemente libre!


Que este viento de  poniente y libertad lleve hasta ti mi abrazo.

***
Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Françoise de Felice

jueves, 31 de octubre de 2019

Haiku... o como quieras llamarlo


Todos tienen prisa,
sólo me cede el paso
el coche fúnebre. 

(Cris Carrasco García)

Imagen: desconozco su autor/a.
              Tomada de Pinterest.

lunes, 28 de octubre de 2019

La lluvia detiene la velocidad



La lluvia detiene la velocidad
rutinaria de los días
y cuando es dulce,
obra al ritmo de las personas lentas.
Entonces puedo seguir los pasos del mundo,
y aunque no sea verdad
es un bello espejismo. 

(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autor/a. 
              Extraída de Pinterest.

jueves, 24 de octubre de 2019

Dos poemas de Murasaki Shikibu (S. X-XI)

Soy como la luna que cruza el cielo
ignorando la amenaza  de las crueles colinas.
Navega a gran altura
pero de pronto
puede eclipsarse su luz. 


Imagen: desconozco autor/a.
Extraída de Pinterest


Envíame palabras
a través de las ocas salvajes
que vuelan al norte,
tan seguido como ellas, 

volando pasan las nubes.
Escríbeme constante

viernes, 18 de octubre de 2019

Son jóvenes y les hierve la sangre


Son jóvenes y les hierve la sangre
atrincherados tras los maceteros de la calle.
Es fácil hacerles creer que hay enemigos,
es fácil hacerles adorar banderas y colores.
Yo también dancé al son de tambores de guerra
y el humo de las barricadas me provocó lágrimas.
Fue cuando en mi mundo todo era blanco o negro
y creía que los buenos estábamos aquí 
porque allá sólo había malos.
Hoy todo se entrecruza como los mechones de una trenza
mientras los veo en esa lucha que otros idearon
arrancando adoquines que no esconden la arena
de ninguna playa.

(Cris Carrasco García)

Imagen: Huixuan Zhao

miércoles, 16 de octubre de 2019

Luces y sombras



Querida hermana:

Espero que estés bien, feliz y en paz.

Este, como sucede en los últimos tiempos, es un otoño que se empeña en ser verano. Pero un día, no dentro de mucho, dejará a un lado su disfraz de sol perpetuo y nos mostrará su cara de hojas color ocre. Sólo tenemos que esperar un poco. 
Quiero estar un poquito más contigo y con todos los seres imaginarios o no que pueblan mi mundo de letras y escritos y por ello he solicitado un respiro en una parte del voluntariado. 
Os echo de menos. A ti y a la poesía. A la prosa. Al vuelo libre de la imaginación y a los sueños. Os debo fracciones de mi tiempo y deseo pagaros mi deuda. 
Sé que sonríes mientras lees ésto y me alegro de que te sientas feliz. 

Ayer vino Queralt ¿La recuerdas? La que cuando íbamos al campo recogía hierbas para, según ella, hacer pócimas... está creciendo deprisa y ya no sé si sigue recogiendo hierbas para sus pócimas pero sigue siendo un ser muy sensible que desprende una luz luminosa. 

Fue bonito que viniera ayer porque alegró la tristeza que siento por lo que está ocurriendo en lugares donde se han tomado las calles y las carreteras y todo se está tiñendo con el humo negro de las cargas y de las barricadas. 

En una misma tarde, tuve la alegría de la luz y la tristeza que produce contemplar los desastres del odio. ¿Por qué odiamos con tanta facilidad? ¿Por qué no miramos lo que nos une y olvidamos lo que nos diferencia?
Pienso que antes o después tendrán todos que sentarse a hablar y espero que para entonces el odio no haya cometido daños que ya nunca se puedan reparar.

Con este deseo me despido de ti hasta muy pronto.

Que el humo blanco de mi esperanza lleve hasta ti mi abrazo. 

******
Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Mary Jane Ansell

viernes, 11 de octubre de 2019

Dos urracas beben agua



Dos urracas beben agua del cuenco de la terraza
y tienen las plumas del color del mar.
En sus alas esconden un poquito de brisa
con olas pequeñas y recuerdos que vuelan.


(Cris Carrasco García)
Imagen: Deborah Dewit


miércoles, 25 de septiembre de 2019

Un poema de Rossana Ombres



No me pareces nacido en esta tierra cálida, 
porque miras con la plata
de los ojos de los montañeros.

No has sido mi maestro de escuela
en uno de esos pueblos míos
donde el frío tiene un alegre perfume:
no me has enseñado los mares y las tierras,
no me has enseñado límites
ni el nombre de los colores.

No te he traído nunca, en tu fiesta
-como hacen donde nací-
una pareja de palomas 
o un ramillete de dalias:
ni te he pedido nunca las notas
con la cabeza baja
temblando como los tilos del verano.

Y sin embargo, cuanto te veo en la mesa
y dejas el bolígrafo
y quieres escuchar,
me siento ávida
del titilar de la tinta
sobre una tierra sin fronteras.

Tú me llevas al viaje desconocido
de la primera palabra negra
sobre el cuaderno nuevo.


Rossana Ombres

Imagen: Jessie Wilcox Smith

viernes, 6 de septiembre de 2019

Blanca de nieve

Querida otra hermana:


En mi ignorancia, nunca sentí que nos unieran demasiadas cosas. Tú eras deportista. Para mí hacer deporte consiste en caminar algún rato deteniéndome a cada instante para contemplar una flor, sentir un aroma o poner en orden mis alocados pensamientos.  Te gustaba la nieve. A mí sólo me atrae tras el calor de una ventana. Te colgaste una medalla olímpica. De mí alguien dijo alguna vez que escribía un poco bien. Fuiste una parte del show que debe continuar. Yo, en mi guarida de ermitaña espiritual,  sólo percibía tu vacío. 
Pero un día de verano, subiste una montaña y junto a un pino milenario, abandonaste tu cuerpo. 
Y entonces salieron a buscarte.Y entonces te supe frágil. Vulnerable. Sensible. Humana. Bella.


Te daba miedo el vacío. A mí también, hasta que comprendí que en el vacío cabe todo. 
Lo que me abruma, ¿sabes?,  Es cuando allá en lo alto, la montaña me muestra lo pequeña que soy. Tan pequeña como tú. Como cualquier ser humano. 
No importa que ahora hablen de tu cuerpo y las huellas que el tiempo dejó en él. Lo abandonaste donde querías, junto a los árboles y la tierra, junto al viento y bajo la lluvia. Eso ya es felicidad.
Quizá cuando trascendemos la crisálida de nuestra piel y podemos volar no nos sentimos pequeñas.

Que por sus cálidos senderos, la nieve conduzca hasta ti mi abrazo. 
*****

Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Fred Calleri

sábado, 24 de agosto de 2019

Haiku o como quieras llamarlo


En el solar
donde hay tantas ruinas,
tres mariposas.



(Cris Carrasco García)

Imagen: Ottokim

sábado, 17 de agosto de 2019

Un ave recorre el jardín



Un ave recorre el jardín
y remueve con su pico el vello de la tierra
que es la hierba. 
No sé el nombre de este pajarito extraño
que busca su sustento ignorándome
y extiende las alas para volar hasta el nogal,
se esconde en una rama y ya no puedo verlo
porque es verano. 
En invierno los nogales se desnudan 
y a través de sus brazos se puede ver la luna
como una piedra preciosa
y el vuelo libre de los seres alados.

 Mi mente hoy 
es una manada de elefantes distraídos.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Michelle Murray

sábado, 10 de agosto de 2019

Huracanes. Vendavales. Tifones.

Querida hermana:

Deseo que estés bien, feliz y en paz. 

Esta semana he sufrido un  huracán que comenzó amenazando gran destrucción pero parece que se ha transformado en una suave tormenta.
Esta transformación creo que no es por lo que ha ocurrido allá afuera sino por cómo he cambiado la visión de este huracán dentro de mí.

 Al principio no sabía cómo manejar la situación y pedí ayuda. Fue un acto de humildad. Recibí las manos amigas y me senté bajo un árbol.
Pensé.Recapacité. Analicé. Observé. Medité. 
Me convertí en la anciana que a fuerza de mecer una vieja idea la vuelve nueva.*

 Y cuando me levanté de debajo del árbol había comprendido y había dejado espacio para la compasión y el agradecimiento.
 He calzado los zapatos de otro ser agradeciéndole que me haya mostrado en qué punto del camino estoy.

Siento mucha gratitud hacia todas las manos amigas que me han enseñado a agarrarme fuerte para controlar el huracán y  hacia el mismo vendaval que ha volado mi sombrero pero no me ha tirado al suelo. 

¡Cuántas cosas, pueden suceder en una semana, ¿verdad?! 

¿Por qué no te preguntas tú en qué punto del camino estás? 
No te preocupes por la respuesta. Recuerda que la sabiduría es parte de ti.
Aunque quizá sea mejor que esperes a que un terremoto mueva la tierra que creíste firme. Ello te demostrará dónde te encuentras. 

Tú ya sabes todo ésto ¿verdad? Quizá te lo digo para decírmelo a mí misma. 
Como también te digo (para decírmelo a mí misma) que siempre debes abrazarte y comprenderte porque siempre mereces ser amada.No importa si te dejas llevar por los tifones o dejas que te engullan las olas del temporal . Siempre mereces ser amada.

Que esta tempestad transmutada en tormenta lleve hasta ti mi abrazo. 

******
*" La anciana que mece una vieja idea hasta volverla nueva", es una metáfora que aparece en el libro de Klarissa Pinkola Estés , Mujeres que corren con lobos. 

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Francine Van Hove


viernes, 2 de agosto de 2019

Instantes



Querida hermana:

En este lugar llueve y llueve y llueve desde hace una semana. Llegamos con un espectáculo de granizo y relámpagos y así seguimos, sin granizo pero con agua y relámpagos.
 Las gotas parecen un ejército de hormigas cuando caen sobre las hojas de los árboles y amo su sonido. 
Estoy rodeada de calma quizá porque mi mente está serena.
No pido nada. Deseo muy poco. 
Oigo enseñanzas y asiento con la cabeza. 
 Quizá estoy siendo una diosa que olvida sus días contados porque lo poco que necesito lo tengo al alcance de la mano. Es fácil confundirse en estos casos pero ahora mismo sólo necesito gotitas susurrantes de lluvia. 

Que las nubes lleven hasta ti mi abrazo. 

*********

Texto: Cris Carrasco García



Imagen: Mary Jane Ansell

martes, 30 de julio de 2019

Yama, el señor de la muerte


Yama, el señor de la muerte,
me muestra el espejo del samsara
pero mi ignorancia es el eslabón de una cadena
que me ata a él. 
Doy vueltas en esta rueda como en una noria 
y a veces pienso que todo está bien
y a veces pienso que no puedo más. 
Pero todo es confusión.
Miro la luna y el dedo que muestra su camino.
Ella es el alivio tras un día abrasador,
ella es la luz que no ciega
pero la intuyo demasiado alta...
Aunque otros llegaron
siguiendo la guía de los sabios y las sabias.
Yo también lo haré
y seré luna llena no eclipsada por el sol,
dadora de luz.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Cassandra Barney









Haiku o como quieras llamarlo


Nadan los nenúfares
en el agua quieta.
Calor de verano. 

(Cris Carrasco García)
Imagen: Barbara Zambon

lunes, 22 de julio de 2019

Haiku o como quieras llamarlo




Junto al mar
me acompaña transparente
la libélula. 



(Cris Carrasco García)
Imagen: desconozco su aut@r


viernes, 12 de julio de 2019

Dos círculos en verano


Querida hermana: 
LLegó San Juan y las mujeres del círculo pasamos el día en una cueva donde había un gran salto de agua. Estuvimos en perfecta comunión con la naturaleza. 
Vinieron las niñas de una de nosotras contribuyendo así a añadir más magia al lugar y a nuestro día. Dos niñas criadas y educadas en la más absoluta libertad sin miedo al agua ni a la tierra ni a hablar ni a bailar ni a disfrutar. Parecían Pocahontas. 
Hablamos mucho. Nos reímos. Comimos. Nos bañamos y jugamos con el sol para después pasar por nuestra piel con extrema suavidad la pluma de un quebrantahuesos, que es un ave gigantesca de la familia del buitre y el cóndor. 
Así dimos la bienvenida al verano . 




Días después nos volvimos a reunir en casa de la hermana que se fue a hacer su camino y ahora ha vuelto unos días para después volver a recoger enseres y deshacer el sendero, o mejor dicho, volverlo a enderezar y ponerlo recto como una línea que se aprecia algo torcida por el reflejo del sol.
Volvieron a estar los niños y bailamos jugando con los sonidos.  Escribimos nuestros nombres para después arrugar los folios, echarlos en un montón y buscarlos otra vez. No me fue difícil separarme de mi nombre. Al fin y al cabo tengo algunos más.... 


Ahora, hasta septiembre u octubre, no nos volveremos a reunir . 
Nuestro círculo ya ha cumplido un año. Parece que fue ayer cuando comenzamos con pasos inciertos y tambaleantes y ahora hemos crecido en número, en confianza y en amistad. 
Deseo que todas las mujeres puedan tener un círculo tan bello como éste.

Un abrazo de brisa fresca.

*******
Texto: Cris Carrasco García
Imágenes: M y C


viernes, 5 de julio de 2019

Las viejas fotografías



Las viejas fotografías
están vestidas de niebla
y mi boca se deshace
en el deseo de agua.
Casi he olvidado
el color de la lluvia.
Volverá cuando quede atrás
el tiempo de las algarrobas
y los duraznos pierdan
su sabor a terciopelo.

(Cris Carrasco García)
Imgen: Iceland- Catrin Welz-Stein



jueves, 4 de julio de 2019

Ha pasado una vida


Querida hermana:

Ayer hizo un mes que no te escribo y en un mes tengo la impresión de que ha pasado una vida. 
He vuelto a viajar por dentro a través de las circunstancias y todo ha estado bien porque aunque he sufrido, el sufrimiento me ha servido para profundizar en muchas cosas. He tenido dudas para atravesar ríos, he vertido lágrimas que se han congelado bajo el gran sol de junio y ahora, como siempre, rompo la crisálida y me convierto en mariposa.
Los días pasados te hiciste pequeña en un puntito de mi memoria y eso no está bien porque tú eres yo y si te olvido ¿dónde iremos? Tú eres la orilla y yo soy la mar. Las olas siempre deben llegar hasta la playa.
En este tiempo sólo he visto tablas cuadriculadas y nombres. Pero me salvaba pensar que detrás de esos nombres había corazones latiendo apresurados y esperando. Eso me hacía olvidar el velo de cansancio en los ojos, la rigidez en los músculos, la falta de poesía...
Aunque la poesía estaba ahí, en cada celda de cada tabla con cada nombre porque todo estaba teñido de esperanza. Cada uno de esos seres esperaba ser elegido para aprender a ser mejor y eso es poesía. Y mi cansancio y nerviosismo ahora están alegres porque han resistido y han ayudado a otros en su propio camino, que al fin y al cabo, es el de tod@s.
Ahora que ya vislumbro el final, doy las gracias por lo vivido y busco una playa retirada para recoger las fuerzas que he ido derramando día a día.
No será mucho el tiempo que necesite porque ya sonrío, ya pienso en el futuro y en volver a las tablas y las celdas para hacer la vereda un poco más fácil a otr@s.
Como ves, aunque he tardado, te sigo escribiendo cansada pero feliz. Gracias por esperarme. La mar sin orilla no es mar.

Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Irina Dzhul

lunes, 3 de junio de 2019

Es difícil recoger plumas pisoteadas



Es difícil recoger plumas pisoteadas
para pegarlas junto a las letras
como si fueran medallas que la vida te regala. 
Es difícil encontrar una partícula de tiempo
para transcribir en el papel la circunferencia
del silencio.
Pero me es muy fácil
tomar de tus palabras el aliento
para contar que la primavera 
está abriendo las flores una a una
con la inquebrantable paciencia de los días.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Ariana Richards

lunes, 6 de mayo de 2019

Palabras naranja



Palabras naranja
llenaron el tronco de los alcornoques.
Vientos de plegarias y agradecimientos
resonaron en el aire de las montañas.
He vuelto
con el cuerpo vestido de corcho
donde cabe todo y aún me llueve
la enseñanza más bella:
"No tienes que amar para ser amada".

(Cris Carrasco García)
Imagen: Michiko Mishikawa 

viernes, 3 de mayo de 2019

Fascinante


En el libro titulado Come, reza, ama, la protagonista se hace voluntaria para ayudar en un retiro, después de haberlo realizado ella. Llegan los retirantes y mientras los ve bajar de los coches piensa: "Nunca he conocido a personas más valientes". 
Aquella reflexión me pareció exagerada, pero estos días pasados he conocido la profundidad de su significado. Hace falta mucho valor para bucear dentro de ti, encontrar escollos, acantilados, arenas movedizas, lágrimas, esquemas obsoletos... Y después de todo, sentir un profundo agradecimiento por la bondad y por la vida. 

 En ese sueño de práctica y realidad, entre otras muchas cosas, escribí estos tres haiku: 

Como un regalo
me muestra el aroma
de la rosa entre sus manos. 




Un pajarito
anuncia un nuevo día.
Silencio en la gompa*. 




Lloro
y entre lágrimas veo
el amanecer. 






Texto y haiku: Cris Carrasco García
Imágenes: Olivier Adam

*Gompa: lugar de meditación y plegarias en los centros y monasterios budistas. 

lunes, 8 de abril de 2019

Dos poemas de Anna Ajmatova

La tierra natal

No la llevamos en oscuros amuletos,
ni escribimos arrebatados suspiros sobre ella,
no perturba nuestro amargo sueño,
ni nos parece el paraíso prometido.
En nuestra alma no la convertimos
en objeto que se compra o se vende.
Por ella, enfermos, indigentes, errantes
ni siquiera la recordamos.

Sí, para nosotros es tierra en los zapatos.
Sí, para nosotros es piedra entre los dientes.
Y molemos, arrancamos, aplastamos
esa tierra que con nada se mezcla.
Pero en ella yacemos y somos ella,
y por eso, dichosos, la llamamos nuestra.

Versión de María Fernanda Palacio


Imagen: Ha Huynh


                               
Cuando escuches el trueno me recordarás...

Cuando escuches el trueno me recordarás

y tal vez pienses que amaba la tormenta...
el rayado del cielo se verá fuertemente carmesí
y el corazón, como entonces, estará en el fuego.

Esto sucederá un día en Moscú
cuando abandone la ciudad para siempre
y me precipite hacia el puerto deseado
dejando entre ustedes apenas mi sombra.