miércoles, 14 de septiembre de 2022

Querida Queen

 


Querida Queen:

Si he de serte sincera, yo era más de Lady Di. 

Y como en esta sociedad parece que debemos ser de lo uno o de lo otro: del Madrid o del Barcelona, de playa o de montaña, de blanco o de negro... Pues me caías antipática. 

Pero eso fue antes. Quiero decir antes de ver The Crown. Entonces te conocí un poco más y entendí muchas cosas de ti. Incluso pensé que si yo me hubiera visto en algún episodio de los que tú te has visto a lo largo de tu vida, hubiera actuado igual o peor. Así que empezaste a caerme bien. 

Dicen que eras bastante clasista (¿qué quieren? Eras inglesa y royal). Cuentan que también eras racista (¿qué quieren? Eras inglesa y royal). No te gustaba chocar la mano (a mí tampoco y no soy ni inglesa ni royal).  Dicen que tu vestimenta era hortera pero yo no lo creo porque ibas vestida de lo que eras: de reina de Inglaterra y no sé cuántos sitios más. Dicen que eras tacaña (yo lo llamaría austera, que por ser royal no tiene una que ir por ahí tirando el dinero).

Y a pesar de todos estos contratiempos, dimes y diretes, me resultaste simpática después de ver The Crown y superar lo de Lady Di. 

Porque mira, querida Queen, ahora que ya he tocado el cinco en edad y volviendo la vista veinticinco años atrás, me pregunto ¿por qué tanta presión para que fueras al funeral de tu ex-nuera con la que encima habías acabado como el rosario de la Aurora? Perdón por la expresión tan castellana, que para que la entiendas, vendría a decir que acabasteis como Margaret Thacher y los mineros...  que yo no he ido al entierro de mi ex-suegro, ni ex-tíos políticos ni nadie de mi ex-familia política y nunca nadie me ha presionado para que salga por la tele haciendo un discursito y diciendo cosas que no siento ni me han dicho que me vista de luto riguroso ni que salga a la calle a mirar las florecitas. ¡Que a veces l@s plebey@s perdemos los papeles con el protocolo! Y en lo de plebey@s meto también a los dailys , las bebecés y adyancentes. 

Pues eso, mi querida Queen, ahora que ya he tocado el cinco y la madurez me ha enseñado que el camino medio es el mejor, te digo que te comprendo y que me encantaban tus trajecitos de colores y tus sombreros siempre a juego con el abriguito o el vestidito, tus broches siempre casi en el hombro y tus collarcitos de perlas de dos y hasta tres vueltas. Todo monísimo. Todo muy de reina de Inglaterra y no sé cuántos sitios más. 

Tu peinado me recordaba a las señoras de mi antiguo barrio. En mi adolescencia, las hijas de estas señoras, cuando les ponían los rulos, les ponían también lo que llamaban un plis (no sé muy bien cómo se escribe) para que el pelo no fuera tan blanco, pero muchas veces, a las muchachas se les iba la mano con el plis y sus mamás acababan con el pelo morado que parecían muñecas del todo a cien (ahora, llamados bazares chinos) . Nunca vi reflejos morados en tu pelo, pero los rulos ¿te los ponía tu Ana? Oh, perdón, creo que las hijas de l@s royal no se ocupan de esas cosas ¿verdad? Claro, tienen que aprender equitación, idiomas o cómo no perder el sombrero los días de viento.

Y ahora que te has ido, no sé por qué , toda tú me vienes a recordar ese poema tan conocido que podría tomarse como un modelo de vida. Ese que dice: " Cuando sea vieja , vestiré de morado// con un sombrero rojo que ni haga juego// ni me quede bien// y me gastaré el dinero de mi jubilación// en coñac/ en guantes de verano// y sandalias de raso//Y diré que no hay dinero para mantequilla.....//

Por eso he buscado una foto donde apareces con un trajecito morado aunque sabía que trajecito morado con sombrero rojo no iba a encontrar porque tú siempre ibas muy conjuntada. 
Para mí el morado es el color de las chicas y de la rebeldía. 
Creo que tú no fuiste muy rebelde. Te adaptaste al sistema. La rebelde oficial fue tu sister Margaret... aunque... te importó un pito que te llamaran hortera y te seguías poniendo esos pañuelos en la cabeza atados al cuello cuando estabas en Balmoral .... ahora que pienso... la rebeldía tiene mil caras y quizá tu encarnaste una de ellas  a tu manera. Muy a tu manera. 

Bueno, querida Queen, me voy que esto se está haciendo largo . 

Sé que nunca leerás esta carta porque si no quisiste ser amiga de Grace de Mónaco porque la considerabas plebeya, ¿cómo ibas a querer leer la carta de una española de barrio? No espero que lo hagas porque yo sí sé que eras inglesa y royal, así que esta carta en realidad la escribo para mí, para aceptar que en el fondo, y a pesar de todo, me caías bien y comprendía muchas cosas de ti. 

Cuando sabemos la pecera en la que crecieron y vivieron las personas, entendemos muchas razones y modos. 

Así que good bye, querida Queen. 

Una mujer de barrio que si piensa en Londres, piensa en ti.

****
Cris Carrasco García
Imagen: tomada de Pinterest




domingo, 11 de septiembre de 2022

Haiku o como quieras llamarlo

 


Más allá de la confusión

busco la calma

donde todo es sereno. 


P.D: Estado actual de mis hormonas. 


(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

lunes, 29 de agosto de 2022

¿Cuántas fotografías tomé de aquel atardecer?

 


¿Cuántas fotografías tomé de aquel atardecer?

Todas las que caben en el brindis de un crepúsculo. 

Bajo el gris y el negro se mecen la luz y la sombra,

el comienzo de la noche y el tiempo de las luciérnagas. 

Entre el claroscuro, se duerme la tarde

detenida en la imagen de aquel verano encendido. 


(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

martes, 26 de julio de 2022

La boda de Rosa

 



IMPRESCINDIBLE si:

La gente te pregunta qué te pasa y tú no lo sabes pero sí .
Te gustaría montar una boda pero no tienes con quién.
Tiendes a estar pendiente de tod@s menos de ti.
Quieres pasar un rato fresco, bonito, liviano que acabe hasta con banda de música.
Te gustaría descubrir en el hermano de Rosa a algún conocido, amigo o familiar con temperamento típico valenciano que te haga sonreír (en mi caso, mi amigo Pascual). 

La vi hace unos meses y creía que la había recomendado pero ahora, repasando el archivo histórico, he visto que no, así que allá va... 

(Cris Carrasco García)
Imagen: No lo sé. Supongo que será de la publicidad de la peli....



viernes, 22 de julio de 2022

Otra perspectiva

 



Tengo un nuevo proyecto que, como todos los proyectos, no sé a dónde llegará pero lo comienzo hoy: escribir en este blog sobre cómo me siento ante la plenipausia (mal llamada menopausia)...

Cuando vi que me adentraba en esa edad del cambio, me propuse buscar información sobre la menopausia pero de forma positiva, huyendo de todos esos que te cuentan que los huesos se te van a poner frágiles como cristales de Bohemia y te van a salir pelos en la barbilla porque ¡eso ya lo sé! . Además, no es condición sine qua non porque a mi alrededor tengo mujeres ya plenipáusicas desde hace tiempo que nada de osteoporosis ni pelos en la barbilla. Y si acaso ocurriera, pues ya buscaremos la solución ¿no?

Pues eso, que me propuse buscar mensajes positivos y ¡los encontré! que no todo va a ser malo en la mitad de la vida. Que ahora sabemos mucho mejor lo que queremos, adónde vamos y de dónde venimos (bueno, no sé , eso pasa a ratos ¿no? )

Hice un congreso gratuito online que montaron las chicas de Menstruita . La verdad es que hice dos: uno sobre la bajada de la regla por primera vez ,  lo que tienen una plabra técnica que ahora no recuerdo y no tengo ganas de buscar, para ayudar a mi sobri y después otro sobre plenipausia para ayudarme a mí ¡y me encantaron los dos! ojalá estas chicas tan bonitas vuelvan a hacer otro congreso porque vale la pena seguirlas.

Busqué páginas en Instagram y encontré bastantes : si se pone mujer y 50 salen mil páginas y otros mil hastags. Sólo hay que buscar. 

Pues eso, que allá vamos. 

Con patitas de gallo, gafas de ver de cerca y muchas ganas de comenzar a hacer cosas nuevas, no en vano el congreso sobre plenipausia que ofrecieron las chicas de Menstuita se llamaba: Menopausia: una segunda pubertad. 

Cuando leí el título me pareció un poco infantil porque lo entendí como esa propensión tan tonta de nuestra sociedad de idolatrar la juventud y los pocos años pero.... no era así. Lo llamaron la segunda pubertad por la revolución hormonal y porque muchas veces a esta edad ya no pasamos por tantas cosas ni hacemos caso de lo que nos diga tanta gente y además nos entran ganas de aprender a hacer cosas nuevas, de leer nuevos libros, de mirar la vida desde otra perspectiva.. Es una verdadera revolución. Un verdadero cambio. 

Nos seguimos viendo por aquí si queréis. 


(Cris Carrasco García)

Imagen: Fred Calleri



martes, 19 de julio de 2022

¡ Cagüentoya!

 



Querida Hermana:

Que sepas que hoy estoy guerrera (bueno, no hoy, llevo días, pero no he podido escribirte). 

Estoy guerrera porque estoy "mu jarta" y estoy "mu jarta" porque ya está bien. Y ya está bien porque me he encontrado con alguien que nos dice a mi compañera y a mí: " vaya tiempo que nos ha tocado vivir" y ahora leo en un periódico de tirada nacional la "teoría sociológica de un "experto" de treinta y pocos años  (que digo yo que cómo se puede ser "experto"  a los treinta y pocos años, porque Mozart sólo he conocido a uno....)  pues dice que su generación tiene "futurofobia". Hala, otra palabreja a la saca. 

Bueno, que el muchacho dice que el futuro está más negro que una mina de carbón .... Vale, ¿preferirían los jóvenes de hoy haber sido republicanos en la guerra civil española? ¿Preferirían haber vivido durante la dictadura? ¿Preferirían haber sido esclavos durante el imperio romano? ¿Preferirían haber estado en Hiroshima o Nagasaki en las fechas por todos conocidas?

Y me pregunto ¿cuándo el futuro se ha visto reluciente como una patena? ¿En qué época histórica toda ha sido bello, fácil y divertido? 

No niego que la cosa está mal pero ¿cuándo ha estado bien?

Estoy mu jarta de los mensajes pesimistas sin perspectiva histórica y mu jarta de oír y leer  que no se pueden comparar épocas históricas. ¿No ? ¿Por qué? ¿Entonces por qué y para qué existe la historia y los historiadores? 

Querida Hermana, ve y dile a los señores y señoras futurofóbicos y futurofóbicas que sigan adelante. Diles que yo terminé mi carrera universitaria en el 93, cuando los fastos del 92 nos dejaron una crisaza que hasta el enterrador se quedó sin faena. En aquel entonces Los Balcanes (sí, esa guerra olvidada), llevaban dos años desangrándose.

Y aquí estoy. 

Diles que la vida me ha ido como a todos y a todas: a ratos. Ratos bien, ratos mal y ratos catastróficos.  Aquí estoy y estamos todos los que como yo se licenciaron en un año nada recomendable y fueron esa generación llamada "X" porque éramos una incógnita que nadie sabía qué iba a ser de nosotros y nosotras. Pues aquí seguimos. 

Diles que si alguien como yo y como tantos, que nacimos cuando todavía Aquel firmaba sentencias de muerte e inauguraba pantanos, que comía cada día con un asesinado por el terrorismo y cenaba con otro, que todavía en el colegio una maestra me pegaba con un palo por no acordarme cuánto eran 3x4, que vio  llegar las primeras pateras, a los socialistas decir no a la OTAN y después a un socialista ser su secretario general, caer las torres gemelas, declarar una guerra con la mentira de que el país en cuestión tenía armas químicas,  que ha visto a muchísimos políticos y políticas de nuestra tierra acabar en la cárcel por corrupción, diles, que si yo, y todos los demás, estamos aquí, que ellos también estarán. Porque esto que he escrito aquí arriba fueron penas colectivas y a éstas hay que añadirles las propias y personales. 

¿Y cómo sobreviví? Porque entre las guerras, las crisis, la corrupción y el dolor, conocí personas que de tan maravillosas me parecían de otro mundo, porque lloré de emoción leyendo poemas de Gioconda Belli, de Benedetti y de tantos y tantas, porque me morí de envidia leyendo La casa de los espíritus (esa era la novela que yo hubiera querido escribir). Porque vi a Indurain ganar cinco tours de Francia, levantarse una ilusión obrera alrededor de un partido político recién fundado, conocí una filosofía que me enseñó que todo termina y vuelve algo nuevo a comenzar. Y tantas ternuras más. 

Así que diles, querida Hermana, que si mi generación X está aquí, ¿a dónde llegarán ellos y ellas que nacen sabiendo manejar cualquier cosa que tenga teclas y pantalla, que se han criado amarrados a las tetas de sus madres hasta que llegaron a la universidad, que saben inglés casi como su lengua materna, que todavía van a  leer por primera vez las novelas de García Márquez y tantos y tantas más, que tienen la fuerza y el entusiasmo de la juventud? Diles, que por unos segundos, piensen hasta dónde pueden llegar, a pesar de todo y de todos. 

Diles que lo disfruten.

Y a los pájaros de mal agüero, a esos y esas, se lo digo yo: ¡Dejad de minar la moral de la tropa! 

Como diría mi abuelo, que fue un joven republicano que sobrevivió a un campo de concentración francés  y que cuando se hizo viejo el primer gobierno de izquierdas le dio una paga y una medalla por haber luchado para defender la república : ¡cagüentoya! 

Cuando el abuelo decía esta frase-palabra, los nietos, que estábamos armando un guirigay de gritos y jaleo, nos quedábamos quietos, ni respirábamos y pensábamos qué estábamos haciendo mal. Pues eso: ¡Cagüentoya!


(Cris Carrasco García)

Imagen: Pues creo que Quino ¿no?






martes, 28 de junio de 2022

Me fui de aquel mundo

 



Me fui de aquel mundo 

dejando mi huella

grabada en el agua;

pero irse de un planeta

no es abandonar su universo.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García


martes, 14 de junio de 2022

Es bonito volver a ti

 



Querida hermana:

 ¡Casi dos meses sin escribirte! 

Como ocurre todas las primaveras, el voluntariado reclamó mucho de mi tiempo y cuando me acordaba de ti, estaba tan cansada que me costaba trabajo hasta pensar. Ahora ya todo se va calmando. 

La vida sigue con su tram-tram de siempre. Seguimos caminando entre playas de arena y acantilados. 

Es bonito volver a ti y a los blogs de las amigas que tanto me serenan. Es un bálsamo volver a escribir, a contar, a recordar, a mirar, a reencontrar. Tal vez ha sido buena esta ausencia y esta distancia para ahora valorar más lo que nos une: las palabras, las fotografías, las ilustraciones, los colores, las flores, las estaciones del año que nunca se quedan y siempre pasan, los libros, los sentimientos... ¡Sí! está bien volver donde estuvimos y retomar lo que sin duda no ha terminado. 

Ahora hago muchas fotografías. He descubierto el lenguaje de la cámara y la luz. 

Me gusta captar imágenes cuanto más simples mejor. Minimalistas. 

Y las texturas. 

Como ves, sigo caminando y descubriendo-me, que es lo mismo que descubrir a tod@s. 

También he escrito muchos haikus que poco a poco te iré enviando. 

Como ves, quizá parecía que había parado pero no lo he hecho. Sigo con mi vida creativa, que, como dice Klarissa Pinkola Estés, es la mejor manera de encontrar a nuestra mujer salvaje. 

Salva-je. Es la mujer que llevamos dentro  y que nos salva. La que nos permite crear otros mundos que SÍ son posibles. 

Y ya te dejo. 

Que la brisa refrescante de este ventilador que tengo delante de mí, lleve hasta ti mi abrazo. 


***

Texto: Cris Carrasco

Imagen: Fred Calleri


martes, 19 de abril de 2022

Siempre llego a todo

 



Siempre llego a todo,

tropezando, pero llego. 

Como la amapola tropieza con la tierra para nacer.

Como la hoja tropieza con la rama para brotar.

Como los rayos del sol tropiezan con las nubes para brillar. 

Tropiezo. Me trabuco. Me atasco. 

Con los pies y las palabras. Con las letras. Con las manos.

Con la vida. 

Cualquier día tropezaré con el mar

y me haré ola.

No pierdo la esperanza.


( Cris Carrasco García)

Imagen: Mónica Carretero


martes, 5 de abril de 2022

Haiku o como quieras llamarlo




 

Hoy vi el mar 

después de un año

gris, salvaje, yo.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Cris Carrasco García

jueves, 17 de marzo de 2022

Dos poemas de Svetlana Aleixievich (poetisa ucraniana , premio Nobel de literatura)

 N. York

Nueva York, los edificios crecen
bajo la sombra de otros edificios.
La ciudad es una espiral
no duerme, dicen, somnolientas
sombras del atardecer y más.
La noche ya nos devuelve su cara
y le sonrío a esta virgen puta santa.
Con su velo de diosa cae el alba,
los escalones fríos que llevan sus tacos
y la veo correr en el Central Park,
loca, le digo, no dejes tu cintura
al viento, boca abajo sopla,
arriba el techo vuela estrellas,
un, dos, tres, cuatro pasos resuenan,
los días que no vuelven, vuelan,
la ciudad cruza la acera, un helado,
el frío no inmoviliza las palabras,
la ciudad es de risa, un cuerpo
inmóvil de cera, abrázame,
en el violeta la pared devora el graffiti.
Es el turno, la hora sin emergencia,
no me pidas un epitafio,
ahora quiero bailar.


Imagen: Bansky Art 




La sin par

Tú eres la sin par,
mi folletín del atardecer.
Musa soleada en el rojo espejo.
Te recuerdo en una taberna
y sólo se ve nieve.
Una nube imaginaria
de una catedral que asciende.
Qué esperas ángel para volar,
soy el agua adivinada
en el bautizo de tu mano.
Un búho que arroja sus ojos,
en el pozo de un hilo sin punta,
que crece en la noche del poema.

 




viernes, 4 de marzo de 2022

Haiku o como quieras llamarlo

 


Llueve.
Después de la sequía,
una bendición.

(Cris Carrasco García)
Imagen: Cris Carrasco García

sábado, 26 de febrero de 2022

Por todos los seres

 


Querida hermana:

A veces, cuando ocurren cosas tan graves como lo que está ocurriendo en Ucrania y por unos instantes me siento feliz, no puedo dejar de preguntarme si es justa mi felicidad habiendo tantos seres que sufren.
Y no sé la respuesta pero quizá nuestra alegría, siempre que no sea frívola, puede ser un regalo para los que ahora no pueden sonreír. Para los que tienen miedo. Para los que deben huir sin mirar atrás pero con el corazón allí donde se queda todo.
¿Tenemos derecho a la alegría?
Quizá sí.
Por todos los seres.

Que la tristeza con un toque de alegría o la alegría que nunca es completa lleven hasta ti mi abrazo

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Cris Carrasco García

miércoles, 23 de febrero de 2022

Llámame por mis verdaderos nombres ( Tich Nhat Hahn)

 


No digas que partiré mañana
porque todavía estoy llegando.

Mira profundamente: llego a cada instante
para ser el brote de una rama de primavera,
para ser un pequeño pájaro de alas aún frágiles
que aprende a cantar en su nuevo nido,
para ser oruga en el corazón de una flor,
para ser una piedra preciosa escondida en una roca.

Todavía estoy llegando para reír y llorar,
para temer y esperar,
pues el ritmo de mi corazón es el nacimiento y la muerte
de todo lo que vive.

Soy el efímero insecto en metamorfosis
sobre la superficie del rio,
y soy el pájaro que cuando llega la primavera
llega a tiempo para devorar este insecto.

Soy una rana que nada feliz
en el agua clara de un estanque,
y soy la culebra que se acerca
sigilosa para alimentarse de la rana.

Soy el niño de Uganda, todo piel y huesos,
con piernas delgadas como cañas de bambú,
y soy el comerciante de armas
que vende armas mortales a Uganda.

Soy la niña de 12 años
refugiada en un pequeño bote,
que se arroja al mar
tras haber sido violada por un pirata,
y soy el pirata
cuyo corazón es incapaz de amar.

Soy el miembro del Politburó
con todo el poder en mis manos,
y soy el hombre que ha de pagar su deuda de sangre
a mi pueblo, muriendo lentamente
en un campo de concentración.

Mi alegría es como la primavera, tan cálida
que abre las flores de toda la Tierra.
mi dolor es como un rio de lágrimas,
tan desbordante que llena todos los Océanos.

Llámame por mis verdaderos nombres
para poder oír al mismo tiempo mis llantos y mis risas,
para poder ver que mi dolor y mi alegría son la misma cosa.

Por favor, llámame por mis verdaderos nombres
para que pueda despertar
y quede abierta la puerta de mi corazón,
la puerta de la compasión.

Thich Nhat Hahn
Monje budista, escritor, poeta y activista por la paz (1926-2022).

miércoles, 9 de febrero de 2022

Emerjo entre los pétalos del loto



Emerjo entre los pétalos

del loto que me cobijó.

Ha sido largo el invierno

pero todo ha quedado a ras de agua. 

Renazco, como siempre, sola,

como siempre, contando lunas

que formarán pedacitos de estrellas.

Le pido al cielo ser faro en la tempestad

y me responde todo se andará, 

de momento, aprende a ser luz. 


(Cris Carrasco García)

Imagen: Pinterest




lunes, 24 de enero de 2022

Haiku o como quieras llamarlo

 


El cuenco se vacía

tomando el caldo

veo su fondo. 


(Cris Carrasco García)

Imagen: Pinterest

viernes, 14 de enero de 2022

Aprendiéndome


 

Querida hermana:

Aunque parece que no nos hemos leído en todo este mes, sí lo hemos hecho y tú lo sabes porque alguna vez me has pillado agazapada curioseando por esta casa entre las letras del pasado. 

Volvimos de una navidad tan bella como fría y cargada de árboles desnudos. 

Desde hace unos días, sin razón aparente, me duelen los amaneceres. Quizá la poca luz me está robando un poco la sonrisa. 

Aún así, aquí estoy, solitaria y fuerte, sensible y lúcida soñando otros mundos posibles. 

Estoy aprendiéndome desde otro punto de vista y ahora comprendo mucho mejor mi deseo de soledad, mis silencios, algunos de los movimientos que me envuelven y conceptos que se me anudaban al cuello como una bufanda apretada. 

Ahora entiendo tantas cosas que muchas partes de mi vida han encajado de repente como las piezas de un rompecabezas que no conseguía montar pero que con un palabra mágica ellas mismas se han puesto cada una en su lugar. 

Sé que es extraño, pero ha ocurrido. 

Y he comenzado a pintar mandalas con lápices de colores. Caminos circulares que empiezan donde acaban pero cuando los terminas no eres la misma que cuando los comenzaste.

No sonrías por mis enigmas... No se necesitan las palabras para quien sabe entender. 

Que esta noche que comienza lleve hasta ti mi abrazo.

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Elisa Begani





sábado, 18 de diciembre de 2021

Yace el poema bajo el silencio



 Yace el poema bajo el silencio

 de esta tarde de invierno.

Descansa, lánguido, cobijado del frío

en una taza de té

y la nieve cubre las montañas.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Extraída de Pinterest

lunes, 25 de octubre de 2021

Escampaste al viento palabras que duelen

  



Escampaste al viento palabras que duelen,

y el mismo aire me llenó la boca

de arena y barro.

Derribaste un puente con la magia de lo sutil

y me quedé

intentando amarrar confianzas

con alfileres de perla blanca

que después 

cayeron

como

 cae

 todo.


(Cris Carrasco García) 

Imagen: Fred Calleri


viernes, 8 de octubre de 2021

Caracol

 


Querida hermana:

Ya estamos en casa y el otoño, como ocurre siempre en esta tierra, llega por las mañanas, se marcha al mediodía y vuelve por la noche. 

En una de esas mañanas me constipé y eso me llevó a hacerme dos pruebas por si el bichito que tanto daño está haciendo me había alcanzado. 

Pero no. 

Ha sido sólo que la visita del señor otoño mañanero me pilló sin chaqueta. Ya me conoces, el frío casi siempre me pilla sin chaqueta, la lluvia sin paraguas y el calor con demasiada ropa. 

Sabes que hay un volcán muy enfadado ¿verdad? Y como todos los fenómenos naturales, es muy bello y muy dañino a la vez. ¿Por qué tanta belleza causa tanto sufrimiento? ¿Por qué los ríos de lava incandescente no pueden traer felicidad? 

Así es la naturaleza. Indómita y fuerte. Creemos que la dominamos y en medio segundo ella nos demuestra quién manda aquí. 

Los plátanos se agotan en el mercado. Todo el mundo quiere ayudar de alguna manera y eso me emociona. Las catástrofes sacan lo mejor que llevamos dentro.

Y ahora que ya salgo de casa porque he dejado de ser un caracol mocoso, te dejo porque yo también me voy a comprar plátanos. Eso sí, con la chaqueta puesta.  

Que las hojas crujientes del otoño lleven hasta ti mi abrazo

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Fred Calleri



domingo, 19 de septiembre de 2021

Poema de Alda Merini

 


No soy ya la de ayer,
no sé cómo seré mañana.
Pero puedo decirte cómo soy hoy, por mi ayer. 


Del italiano: 

Non sono piú quella di ieri,
non só come saró domani.
Ma posso dirti come sono oggi, con i miei ieri. 

(Alda Merini)

Imagen: Fred Calleri

lunes, 6 de septiembre de 2021

Una despedida que se prolonga

 


Querida hermana :

Te escribo desde el lugar donde las montañas se funden con el atardecer y saludan al sol en el amanecer. Todavía el verde es el dueño de este paraje pero ante tanta belleza, hemos venido para una despedida que se prolonga.
Y nuestro corazón está de luto por el sufrimiento que no cesa.
El sufrimiento siempre parece infinito y cuando termina deja un poso de agotamiento que tarda en evaporarse. 

Y aún así, disfrutamos de los caminos que conforman este lugar, de la llegada lenta del otoño, del aroma a verde y las mariposas grandes. Intentamos suavizar la dureza de las piedras que siempre encontramos en los senderos. Intentamos ser ciclámenes creciendo al amparo de las rocas. 

Somos todo eso y mucho más. Mosaicos hechos de trocitos de colores que forman un todo y dependen unos de otros para ser algo. 

Qué filósofa me estoy poniendo. Quizá el silencio me lleva a ir hacia dentro...
¿Sabes? En el estanque donde comienza el sendero, los nenúfares han crecido mucho. No los había visto desde hace dos años. La verdad es que pensándolo bien, dos años puede ser toda una vida y da tiempo a crecer, a morir y a renacer. El tiempo siempre encuentra tiempo para todo. 


Que las hojas que  comienzan a caer lleven hasta ti mi abrazo. 

***
Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Cris Carrasco García

lunes, 23 de agosto de 2021

Shamsia Hassani: una estreetart afgana...

 

Aunque quieran 

ocultarnos



no podrán


si permanecemos 


unidas




jueves, 5 de agosto de 2021

Cuando cierro los ojos veo brotar un manantial sereno

 


Cuando cierro los ojos veo brotar un manantial sereno.

Es la corriente de un río cristalino que fluye dulce y fresca. 

Meto los pies y agradezco al agua

que esté conmigo, me tenga entre sus manos

y después se vaya buscando el mar 

para abrazar las rocas como me abraza a mí. 


(Cris Carrasco García)

Imagen: Fred Calleri


jueves, 22 de julio de 2021

Una vez más, el verano

 


Querida hermana:

Una vez más, el verano. 

El verano...

Los algarrobos del paseo ya están rodeados de sus frutos largos y de penetrante aroma. Digo rodeados porque los van dejando caer al suelo quizá esperando que llegue alguien y los recoja. Pero nadie lo hace. No sé si esas algarrobas servirán para hacer harina o sucedáneo de chocolate o pasará como con las naranjas de los naranjos de jardín... no lo sé. Lo cierto es que estos árboles y su aroma me recuerdan a mi infancia y los veranos en el campo. Como el jazmín, los geranios, el romero, el tomillo, los juncos, las higueras, las chumberas, la pinocha seca ...Todos se me agolpan en un mosaico de aromas unidos con el lazo del calor ardiente. 

Y todos saben. Porque cada aroma tiene su sabor. 

Te escribo descalza. Por instantes mi pelo y mi piel reciben la brisa de un ventilador que va girando. Fuera tenemos cerca de cuarenta grados y es difícil ver a alguien por la calle. A veces se ve a lo lejos algún corredor sudoroso y exhausto porque se está entrenando para una de esas carreras que hacen en el desierto ¡qué pundonor!. 

Yo prefiero estar aquí contándote de olores, sabores y nostalgias de playas. Echo de menos el mar que todavía no he ido a visitar y me consuelo con imágenes refrescantes como la que ilustra esta carta. Qué mujer tan elegante ¿verdad? No le falta un detalle. Me gusta porque parece estar fuera del tiempo y de las modas. Fred Calleri y sus detalles. 

Ya me voy. 

Que una mariposa blanca con gracioso revoloteo de alas lleve hasta ti mi abrazo. 

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Fred Calleri

jueves, 15 de julio de 2021

Me levanté nido de jilguero

 



Me levanté nido de jilguero

que enseña a cantar a los polluelos.

Me levanté mecedora ondulante de sentimientos

a pesar de los ruidos infernales. 

Me levanté luna que apaga las farolas

y regala luz sin saber cómo ni a quien.


(Cris Carrasco García)

Imagen: Desconozco su autor/a

             Extraído de Pinterest.

martes, 6 de julio de 2021

Me dijo que el otoño crepita como la porcelana



Me dijo que el otoño crepita como la porcelana

y que el verano sabe a melocotón y agua.

El silencio también me contó

que una abubilla no inunda el arrozal,

que el té sueña con ser río de montaña

y si al eco le dices hola

nunca te responde adiós. 



(Cris Carrasco García)

Imagen: Fred Calleri



lunes, 21 de junio de 2021

Volviendo

 


Querida Hermana:

Estos tiempos me han llevado lejos de ti, de la literatura, de Jane Austen, de mi diario... 

Tiempos convulsos, un tanto ácidos y grandes maestros de paciencia. 

Pero estoy volviendo. Sé que no estabas preocupada porque sabes que siempre vuelvo a ti, a la escritura, al jazmín, al té, a las buganvillas, al bosque y a tantos rincones solitarios que compartimos.

Ahora que vamos volviendo a la "normalidad" he descubierto algo: durante el confinamiento he perdido habilidades sociales que no tengo interés en recuperar. 

Y mientras tanto, ha llegado el verano y con toda su luz y sus días largos. También sus ventanas abiertas y los ruidos que entran sin piedad y cada vez me molestan más. 

Un gran hallazgo de estos tiempos fue este haiku de Issa: 

Donde hay personas, 

siempre hay moscas

y Budas también. 

Se ha convertido en mi haiku favorito, el que me equilibra y me trae a casa. 

Y ya me voy pero sabes que esta vez volveré pronto. 

Tan pronto como pueda. 

***

Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Desconozco su autor/a

              Extraída de Pinterest

sábado, 24 de abril de 2021

La amiga ebria de adolescencia

 


La amiga ebria de adolescencia. La maestra humana que me duele. El deseo de cueva y que me ignoren. El tiempo que pasa rápido pero no pasa. Lo que quiero escribir y no escribo. Lo que digo y queda en el aire. Las palabras que coso al papel para no olvidar y olvido. El vacío. El hueco. El bache. La nada espiritual. La búsqueda. El hallazgo. El no saber. La ignorancia. La luz. La montaña que no sé subir. La maestra que no anduvo el camino pero está... ¿Está? Mis lágrimas que no hacen lluvia. La lluvia que inunda la mar. La profundidad. La anestesia del té. Las minas de sal dentro de mí. Los que hablan mi lengua pero no entiendo. Los que no hablan mi lengua pero entiendo. La falta de amor y el amor desbordado. La soledad escribiendo poemas. No quiero que nadie los lea pero los digo en voz alta. 

(Cris Carrasco García)

Imagen: Amy Judd

sábado, 10 de abril de 2021

Creceremos como la hierba



Querida hermana:

Hoy tocaba enviarte un poema que quizá hablara de días grises y lluvia. Los días grises y lluviosos que estamos teniendo, pero el poema se ha marchado de vacaciones y te escribo con la prosa de unos dedos helados embutidos en mitones rojos. 

Conviven dentro de mí un carrusel de emociones que a veces me dejan tan agotada que debo detenerme, tomar un té y mirar las nubes que me sonríen a través de la ventana. 

El otro día alguien me contagió su enfado y como no sabía qué hacer con él, llamé a un amigo que me dijo algo muy valioso: " No dejes que tu tendencia natural a la empatía te lleve a infectarte de las emociones perturbadoras de l@s otr@s. Cuídate". 

Y tenía razón. Pero no he sido consciente hasta ahora de que me ocurría eso. 

Ya ves, querida hermana,  vamos lidiando también con la lluvia interior que, seguro, nos hará crecer como a la hierba. 

Como regalo, las calas del patio de abajo están abiertas, blancas, frondosas, bellísimas. 

Y como regalo, te dejo este poema de San Juan de la Cruz hecho canción: La noche oscura del alma: The dark night of the soul,  cantado por Loreena Mckennitt

Para ti y para todas las noches oscuras del alma que caminan hacia el amanecer. 

¿Ves? Al final te he enviado un poema... 

Que su dulzura lleve hasta ti mi abrazo


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Texto: Cris Carrasco García

Imagen: Johnny Palacios Hidalgo



lunes, 22 de marzo de 2021

Haiku o como quieras llamarlo

 


Luna negra,

en otro tiempo maldita,

por eso me gusta. 


(Cris Carrasco García)

Imagen: ShiroDani.



viernes, 12 de marzo de 2021

Al día siguiente de la lluvia


 


Querida hermana:

La primavera se adentra en nuestras vidas y nos dice que todo sigue a pesar de todo. ¿Recuerdas que te hablé de las mimosas florecidas? Pues durante unos días las veía de un color marrón que nada tiene que ver con el amarillo precioso que acostumbran cuando florecen y creí que era porque ya estaban dando paso a las hojas verdes pero.... llovió y al día siguiente de la lluvia ¡estaban de su color amarillo precioso habitual!.

Sólo necesitaban agua. ¡Tan poco y a la vez tanto!

Si todo rodara con normalidad ahora estaríamos sumidas en las vísperas de las fiestas pero la vida de momento tiene otros planes y pienso que quizá el año que viene. El año que viene quién sabe. El año que viene suena demasiado lejos. Aunque pensándolo bien, un año es sólo darle una vuelta al sol, como decían en una película cuyo título no recuerdo. Sólo una vuelta al sol...

Y mientras tanto, sigo mirando por la ventana, paseo con Bella y contemplo cómo nace la vida aunque sea con vuelta de cordón alrededor del cuello. 

Algún día miraremos atrás y contemplaremos este tiempo como un momento histórico que vivimos para contarlo, para crecer y para aprender, aunque si lo pensamos bien ¿Qué tiempo no es histórico?¿Qué tiempo no deja huella? ¿Qué tiempo no cuenta? 

Ninguna época es una criatura muerta.

Y tú lo sabes muy bien porque estás en ese lugar donde todo se conoce y donde nos miras con ojos de maestra que sonríe al ver jugar a sus niñ@s en el patio del colegio. Tú también sabes lo difícil que resulta  ser aprendiz de nenúfar. Por eso eres paciente conmigo y te doy las gracias por ello. 

Gracias. 

Con las manos unidas a la altura del pecho, gracias.

Por leerme.

Por sonreír. 

Que la lluvia que resucitó a las mimosas lleve hasta ti mi abrazo. 

***

Autora: Cris Carrasco García

Imagen: Ninguyen Thanh Binh