Cuánto me duele esta guerra que parece eterna.
Shalom.
Paz.
***
Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Cris Carrasco García (Ghetto nuovo di Venezia).
Shalom.
Paz.
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Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Cris Carrasco García (Ghetto nuovo di Venezia).
Después de poco más de un mes, paso por aquí para recomendar una película que me ha encanatado: Invisibles, de la directora Gracia Querejeta.
El argumento se podría llamar minimalista: tres mujeres de mediana edad quedan todos los jueves por la mañana en un parque para caminar juntas.
Pero de sus diálogos tremendamente ágiles y profundos, sabemos cómo es cada una de ellas, sus miedos, sus problemas, su vida y lo que les duele.
Película de las que a mí me gustan: trama simple pero de gran calado.
Y vosostras ¿cómo lleváis la "invisibilidad de la mujer de mediana edad"?
Para mí ha sido una liberación desprenderme de las miradas insinuantes y muchas veces lascivas que tanto me incomodaban. Ahora ningún hombre me mira cuando voy por la calle y me siento libre. Un lastre menos. Y si nos centramos en otro tipo de invisibilidad, pues esa no me ha llegado porque las personas que me rodean me siguen teniendo en cuenta, siento que me aman y les importo. Además, como ya he dicho en alguna ocasión por aquí, deseo continuar haciendo muchas cosas además de comenzar proyectos nuevos y retormar otros que alguna vez inicié pero no seguí y ahora siento que vuelven a despertar.
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Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Promoción de la película.
Hoy es el día de la salud mental y no quería dejarlo pasar sin recomendar el libro Por si la voces vuelven, de Ángel Martín.
Lo recomiendo :
A l@s que oyen voces.
A l@s que creen oír voces.
A l@s que las oyeron pero ya no.
A l@s que cuidan de las personas que oyen voces (gracias infinitas).
A l@s que creen que nunca oirán voces (como si fuera tan fácil...).
A l@s que ahora están atad@s a la cama de un hospital para que no se hagan daño.
A l@s que tiran pa´lante atiborrad@s de medicación.
A tod@s, tod@s, tod@s, tod@s, Por si las voces vuelven. O por si llegan sin llamar.
Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Portada del libro.
¡Hola! ¿Os acordáis del proyecto "Caminando la plenipausia" del que hablé hace unas semanas? Pues sigo...
Y ayer vi otra vez la peli La boda de rosa que os tengo recomendada en el apartado películas. Sólo es la segunda vez que la veo, así que es un número muy prudente porque cuando me gusta una peli puedo verla hasta catorce, quince o cuarenta veces. No exagero.
Bueno, pues en La boda de Rosa se pone sobre la mesa un concepto, o mejor dicho, un acto, que yo siempre he llevado a cabo y del que últimamente y con la revolución hormonal que tengo encima, hago uso con mayor frecuencia: apretar el botón nuclear. Si el tema en cuestión nos pilla con el botón lejos, siempre podemos recurrir al consabido puñetazo en la mesa.
Dicen que esto de tener las hormonas como una cometa de pascua no es bueno para nadie y creo que es verdad, pero también creo que a mí, con una tendencia clara hacia la contemplación en detrimento de la acción, me está dando el empuje para tomar decisiones que tenía que haber tomado antes y cortar con situaciones o personas con las que ya había terminado un ciclo y yo me resistía a cortar por demasiado chocha, demasiado contemplativa, demasiado compasiva o demasiado tojunto y toalavez.
La revolución hormonal me está ayudando a decir ¡basta!, no voy a hablar contigo, o estás fuera de mi vida. Y después quedarme más relajada que si hubiera estado cinco horas meditando profundamente si esa persona, situación o constelación planetaria me pone de los nervios porque en mí reside un recuerdo ancestral radicado en la antecámara del cerebro y por eso debo aprender que todo lo que me pasa no es más que una proyección de lo que yo soy...¡pues no! que cuando se acaba, se acaba. Y chin pun. ¡Tanta historia ya!.
Eso sí, intento que sea sin dañar. O dañando lo menos posible. Porque lo del ¡basta ya! etc., lo digo para mí y luego utilizo la diplomacia. Cuando las hormonas me dejan, claro.
Eso es lo que de momento os quería contar a grosso modo sobre mi estado hormonal.
Y también deciros que hoy es el día de las pastitas de té.
(Cris Carrasco García)
Imagen: Quino