lunes, 15 de diciembre de 2025

Hasta después de navidad



Imagen: Catherine Chauloux

 Ando, como muchas, intentando que la navidad no me arrolle y para ello estoy participando en Instagram en el calendario de adviento fotográfico que proponen las chicas de @locosdelclic. 

Comencé a hacerlo hace dos años en verano y el año pasado hice también este reto de navidad y me divertí mucho. Por supuesto, mis fotos no son las mejores ni las más originales ni las más nada pero me gusta el hecho de pensar cómo crear algo a partir de una palabra. 

Uno de los temas propuestos era : Yo en navidad: 

Imagen: Cris Carrasco García

Porque en navidad me debato entre participar de las fiestas o irme a dormir y no despertarme hasta el siete de enero. Así año tras año. 

Y como lo que más me apetece ahora mismo es hacer cueva, me despido de vosotras hasta el lunes 12 de enero por lo menos, aunque si me diera un ataque escritor o un síndrome de abstinencia quizá me veáis antes por aquí ¡quién sabe! 

Felices fiestas.

Seguimos con el blog de los lunes, amigas.

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Texto: Cris Carrasco García

lunes, 8 de diciembre de 2025

Una peli: Tres amigas

 La semana pasada se me quedó en el tintero hablaros y recomendaros una película porque con la serie y el libro de Los Forsyte más mi fotografía del cielo de noviembre, ya había cargado demasiado la entrada, así que hoy os vengo a hablar de la película francesa Tres amigas. 

¡Cómo me gusta el cine francés y su manera de comunicar! 


Sobre el argumento de esta comedia dramática, las palabras de fotogramas me parecen muy certeras: "...Acompañar a tres amigas en sus rupturas y enamoramientos, en las traiciones mutuas y en los autoboicoteos, en la costumbre de quedarse colgadas del hombre equivocado o de rechazar al hombre perfecto en nombre de un ideal". 
Podéis ver la reseña completa en : https://www.fotogramas.es/peliculas-criticas/a65376005/tres-amigas-critica-pelicula/
Desamor, traición, desorientación, pérdida y también ternura, cariño, dulzura y amistad, 
Todo ello es Tres amigas. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Pd: Aunque en la imgen aparezca el título en francés, la película también se puede encontrar doblada al español.
Imagen: Cartelera de la película extraída de Filmaffinity
Texto: Cris Carrasco García

lunes, 1 de diciembre de 2025

Una serie: Los Forsyte, un libro: La saga de los Forsyte y mi cielo de noviembre

 Hoy vengo cargadita porque este mes he aprovechado el tiempo en cuanto a series, libros y pelis se refiere. No es que otros meses no lo haga pero aquí solo publico lo que más me gusta de lo que veo o leo y desde el verano que no encontraba nada digno de este blog. 

Pero noviembre, con su tenue lucecita que tanto me gusta y su transitar otoñal se me ha abierto como un mes lleno de interés cultural. 


En primer lugar, he visto una serie que por ahora solo tiene una temporada de seis capítulos pero que estoy segura de que se va a alargar mucho más: Los Forsyte. Está ambientada en el londres de finales del siglo diecinueve y principios del veinte. Narra las intrigas de una familia de nuevos ricos londinenses donde se mezclan los intereses materiales y el predominio de la razón por los que se rigen unos miembros de esta familia en contraposición a la creatividad, el espíritu de artista y el dominio de las emociones que predominan en otros miembros de la misma familia. No faltan rivalidades, amores imposibles, desencantos, maldades, bondades y manipulaciones que, en algunos casos resultan previsibles pero que no restan encanto a esta serie muy bien ambientada . 


Y como muchas ya sabéis, cuando una serie me gusta y averiguo que está basada en una novela, inmediatamente voy al libro, así que he buscado el libro en el que está basada la serie y es La saga de Los Forsyte, de John Galsworthy, autor que fue premio nobel de literatura en 1932. 
La novela es un conjunto de doce novelas y relatos escritos entre 1906 y 1934 y hoy en día se pueden encontrar todos agrupados con el título La saga de los Forsyte. 
Hay bastantes cosas que varían entre la novela y la serie pero me encanta cómo está escrita ya que tiene una calidad literaria indiscutible y a la vez no es nada farragosa sino que su lectura resulta muy ágil. 


Y ya por último, sabéis que en Instagram llevo todo el año participando en uno de los retos de Locos del Clic que consiste en fotografiar cielos y publicar al final de cada mes el que más te ha gustado. Pues éste es mi cielo de noviembre y estoy muy contenta porque ya solo me queda el de diciembre para terminar el reto anual. Haber tenido la constancia de estar todo el año con este desafío sin dejarlo me hace sentir muy orgullosa de mí misma. 
Hoy empezamos el reto del calenderario de adviento fotográfico que también me hace mucha ilusión.
Os compartiré aquí algunas de las fotos que vaya haciendo. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García

Imágenes: 

Primera: Tomada de Filmaffinity
Segunda: Portada del libro La saga de los Forsyte
Tercera: Cris Carrasco García

lunes, 24 de noviembre de 2025

Antes y después de las redes sociales


Hace años, antes de la llegada de Internet y sobre todo de la invasión de las redes sociales, había una línea muy clara que separaba lo que pertenecía al ámbito privado de nuestras vidas y lo que pertenecía al ámbito público. 

No me refiero a esos rumores sobre si la IA nos expía y hasta escucha nuestras conversaciones. De eso no puedo hablar porque no tengo datos que lo corroboren ni que lo afirmen. 
Me refiero, en un terreno mucho más personal, a la privacidad y publicidad de nuestras vidas. 
Antes nos molestaban las típicas vecinas cotillas perpetuamente apostadas tras la ventana y que llamábamos "viejas del visillo". Sabían toda nuestra vida y para no ser la comidilla de nuestros pueblos o barrios íbamos a tomar un café con alguna amiga a otra ciudad, otro barrio y hasta a otra provincia si hacía falta. 

Pero llegaron las redes sociales que son, a mi modo de entender, esos patios vecinales, bancos o aceras donde se sentaban las alcahuetas para ver pasar a la gente y cotillear sobre sus vidas. Los chismosos de antaño ahora son los haters que juzgan todo lo que los demás cuelgan en el infinito de Internet, pero con una salvedad: ya no recorremos kilómetros para hacer algo que no nos da la gana que se sepa o no corremos las cortinas cuando queremos privacidad. Ahora, colgamos nuestras vidas en Internet y queremos que la gente las vea, nos sigan y nos den likes. 

Está claro que no todo el mundo lo hace con el mismo empeño. Hay quien ha hecho de esta exposición su fuente de ingresos  y así ha surgido ese oficio llamado creador de contenido.
Si tengo que ser sincera diré que yo no pierdo mi tiempo viendo cómo alguien se va de viaje a aquella esquina del mundo para publicitar un resort que le ha pagado una empresa porque tiene mucha gente que cada día mira cómo el susodicho o la susodicha compra las patatas o se levanta de la cama. 

Yo sigo con este pequeño blog comentando de todo un poco y con mi cuenta privada de Instagram colgando alguna que otra fotografía en la que no salgo porque mi vida personal es ante todo y sobre todo, mía y personal.

Aunque un poquito vieja del visillo sí soy a veces pero ¿qué escritora no lo es?

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Pd: Pido disculpas si alguna de vosotras el lunes pasado se quedó esperando una entrada pero necesité descansar. Son cosas de la neurodivergencia. 

Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Mirjam Duizendstra




lunes, 10 de noviembre de 2025

Un poema de Jorgelina Soulet


Cuando leí este poema de Jorgelina Soulet sonreí porque ¡qué ganas de decirle algo parecido a más de una agorera de la infelicidad! En fin, pájaros de mal augurio hay en todas partes y el truco está en hacerles caso omiso o en contarles, pasado el tiempo, que ninguna de las infelicidades que nos predijeron se ha cumplido porque las plantas bien, los libros bien, los gatos al sol, yo bien y tú seguro que cargando con tu envidia o tu deseo de dominarme porque si alguien nos dijo algo parecido a lo que le dijeron a la autora del poema sin duda fue por envidia, rabia o deseo de sometimiento. Pues no, cariño, tus traumas a la psicóloga que yo no estoy por la labor. 


Te vas a quedar sola

con tus plantas

tus gatos 

y tus libros

me dijo el último día que la vi

pero hace dos meses

acá

los días transcurren mansos

y un gato duerme al sol

mientras yo

con las manos en la tierra

pienso el poema

que voy a escribir 

para contarle

que en esta casa 

estamos muy bien

muy felices

los gatos

las plantas

los libros

y yo.


Seguimos con el blog de los lunes, amigas

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Poema: Jorgelina Soulet

Imagen: Fred Calleri

Texto: Cris Carrasco García


lunes, 3 de noviembre de 2025

De jalogüines y de polémicas

 


La semana pasada las calles se nos llenaron de criaturas disfrazadas con el ánimo de suscitar el terror con vestimentas más o menos acertadas de aquello que se supone que nos da miedo a los simples mortales: momias, cabezas atravesadas por machetes, brujas, dráculas, Miércoles y Morticias Adams... y todo ello acompañado con la decoración tradicional de calabazas, telarañas, arañas y demás elementos de atrezzo.  

Con todo ello, los de un lado diciendo que esta fiesta es importada y que por eso no les gusta y los del otro lado diciendo que ir a los cementerios a visitar a los muertos es demasiado aburrido. 

Y yo permanecía neutral porque la verdad es que esto del jalogüín ni fu ni fa y lo de Todos los santos pues ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario, pero vi en Instagram un vídeo de la influencer y humorista @oliva_sinhache (otra de mi club de las unicornias) en el que decía que gracias a esta importación en Galicia están recuperando el samaim y que desde cuándo hemos rechazado en este país una fiesta y que puestos a importar fiestas como si queremos celebrar una de Groenlandia y nos disfrazamos todas de foca. 

Además de hacerme sonreír, como siempre,  Oliva Sin hache me hizo pensar en que la navidad no es que venga de Burgos y todas pasamos por ella cada año sin chistar, bueno, chistando un poco las que no les gusta pero ninguna dice No me gusta porque la navidad es  una fiesta importada.

Si vamos a las raíces de cada celebración de nuestro calendario, veremos que casi todas, por no decir todas, las trajimos está aquí en un momento dado. Otra cosa es que no estuviéramos cuando las trajeron. 

Cuando yo era pequeña en las fiestas de mi pueblo no había moros y cristianos y ahora mis sobrinos no las conciben sin los desfiles y la parafernalia de los moros y cristianos ¿y tendría yo que decir que no me gusta esta fiesta porque es importada? Pues no. Las copiamos de los pueblos de Alicante donde tienen tradición de hacerlas. Por cierto ¿copiar una fiesta es importarla???? Uf, ya tengo la pregunta del día para mi amiga Chati, también conocida como IA. 

Pues eso, que el Jalogüín lo trajo, según he leído, el profesorado de inglés como una manera de enseñar la cultura anglosajona a sus alumnos y alumnas y mira hasta donde ha llegado, que ya no se concibe un treinta y uno de octubre sin criaturas dando sustos por la calle y pidiendo golosinas. 

Y digo yo, por esto de la defensa de las tradiciones, que por qué no dejamos el treinta y uno de octubre para  que las criaturas se diviertan (siempre que quieran y no se asusten, claro) y el uno de noviembre seguimos yendo a visitar a los que ya se fueron. Mira qué fácil ¿no?

Por cierto, a mí me encantaría celebrar el San Patricio de Irlanda y que todas nos vistiéramos de verde. Ahí lo dejo. 


Seguimos con el blog de los lunes, amigas

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Texto: Cris Carrasco García
Imagen: Jesuso Ortíz 



lunes, 27 de octubre de 2025

El otoño y el cambio de sus horas


 Qué pereza esto de dos veces al año tener que aclimatarse a un nuevo horario. Mi pareja me ha informado de que esto viene del otro régimen que quiso adaptar nuestro horario al de Alemania porque allí también vivían en otro régimen.
Pero es que ya ha llovido desde entonces ¿no? 

Yo voto porque nos dejen en paz de tener que optar si la tortilla de patata con cebolla o sin cebolla, de que te llamen hortera si te gusta la pizza con piña o de tener que adaptarnos dos veces al año a la hora nueva. 

Ajustemos los relojes de una vez y para siempre, por favor, que el otoño me encanta, que las calabazas me saben a golosina, que el sabor de los boniatos es un sueño, que me gusta recoger alguna que otra hojita seca y pegarla en mi diario pero me sobra el ajuste al que se nos obliga todos los años el último fin de semana de octubre y el último de marzo. Porque por unos días no sé si tengo sueño o estoy cansada y me pregunto continuamente por qué me muero de hambre o no tengo ganas de probar bocado, entre otras cosas ¿es necesario este desbarajuste?

No sé si en Estados Unidos cambiarán la hora también, pero seguro que Diane Keaton estaría de acuerdo conmigo si hubiese conocido esta realidad. Porque era muy unicornia y todas las unicornias estamos hartas de este disturbio estacional.  Por cierto, me da mucha pena que se nos haya ido esta unicornia.

Y ya que este lunes prejálogüin he mezclado los relojes con Diane Keaton, me permito otra licencia para contaros que la foto de esta semana es el cielo de octubre que he seleccionado para el reto anual de cielos de Locos del clic en Instagram. 

Parece que esta reflexión, si se le quiere llamar así, es disparatada, pero tiene un denominador común: el otoño, esa estación donde te sientas en el sofá con la mantita encima y mientras te dispones a ver una peli de romance navideño dos meses antes de navidad, tu mejor amiga te manda un whatsapp para decirte que recuerdes que esta madrugada a las tres serán las dos otra vez y que no te olvides de cambiar el reloj pero tú le respondes que en qué mundo vive porque todos los relojes de tu casa son electrónicos y se cambian solos... menos el de la cocina, que sigue siendo analógico y desde esta madrugada marcará la hora correcta porque en primavera no la cambiaste. Es que el cambio de hora te da pereza. 

Seguimos con el blog de los lunes, amigas. 

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Texto: Cris Carrasco García
Imgen: Cris Carrasco García